Rvdma. Madre Priora del Carmelo de San Pablo Apóstol de Amorebieta, (Vizcaya), Madre Purísima de la Concepción.

Rvda. M. Priora del Carmelo de San Pedro Apóstol de Amorevieta. Madre Teresa del Sagrado Corazón de Jesús. (Vizcaya)

Capilla dedicada a Santa Teresa de Jesús, 2 Carmelo de San Pedro Apóstol de Amorebieta.

2 Carmelo de R.R.M.M. Carmelitas Descalzas de Amorebieta.

1 Carmelo de R.R.M.M. Carmelitas Descalzas de Amorebieta

Capilla dedicada a la Virgen del Carmen, 1 Carmelo de San Pablo Apóstol de Amorebieta.

R.R.M.M. Carmelitas Descalzas.

En 2008 nueve monjas Carmelitas Calzadas vienen a España del Carmelo de Jesús y María de EEUU. Éstas Monjas en el año 2000, decidieron vivir la Santa Regla de las calzadas, con el rito carmelitano. Pero unas cuantas Monjas querían vivir como Carmelitas Descalzas con la Santa Regla que redactó Santa Teresa de Jesús y el Rito Romano Católico.

Hablaron con D. Pablo y en 2008 se empezó la vida monacal, (Siendo este el único Carmelo descalzo que sigue la Regla reformada por Santa Teresa de Jesús y el Rito Romano Católico), ahora son 27 monjas, vinieron algunas monjas más, de la Federación de Madre Maravillas y otros Carmelos conservadores, más las vocaciones surgidas, de tal manera que en el Carmelo de San Pablo Apóstol de Amorebieta no caben más, según la ley estatal, por tanto se está habilitando otro Monasterio en Amorebieta que podrá albergar a 30 Monjas.

El día 18 de septiembre de 2019 se bendice el 2 nuevo Monasterio de San Pedro Apóstol, en Amorebieta, de R.R.M.M. Carmelitas Descalzas procedentes del Carmelo de San Pablo Apóstol, de la misma localidad cuya Rvda. Madre Priora es la Madre Teresa del Sagrado Corazón de Jesús. La Comunidad está  compuesta por 8 Monjas de Coro, 4 novicias y 2 legas.

El día 15 de agosto ingresaron en el Carmelo de San Pablo Apóstol de Amorebieta, 3 postulantes españolas. Se celebró en el jardín del Monasterio de las R.R.M.M. Carmelitas Descalzas de Amorebieta, un Solemne Pontifical al trono con ocasión de la Solemnidad de la Asunción de la Stma. Virgen María, venerada en Vizcaya bajo la advocación de la Madre De Dios de Begoña, al aire libre. En la Iglesia de las Carmelitas no cabían tantas personas. Al terminar el Pontifical D. Pablo rogó a la gente que permaneciera en su sitio, todos no cabían en la puerta del Convento para ver a las monjas velados los rostros, e ingresar a las postulantes.

Pero antes de ir quiso decir unas palabras aclaratorias de lo que es la vida de una Carmelita Descalza. "Antes que estas jóvenes se entreguen a Cristo y no vuelvan la mirada atrás Nos queremos puntualizar y aclarar ciertas cosas, por rumores, comentarios y preguntas que nos han hecho directamente al respecto. Quiero decir que esta Clausura Papal Mayor y austeridad es la misma que quiso Sta. Teresa de Jesús , siendo el Carmelo la Orden más penitente y austera, junto a la Orden de los Mínimos, existente en la vida religiosa de la Iglesia. Y que estuvo vigente, de manera regular, desde la Reforma del Carmelo, en el s.XVI, hasta los años 60 del pasado siglo.

Santa Teresa de Jesús para alejarse de las distracciones del mundo, visitas de la nobleza y benefactores, renunciando a todo tipo de comodidades y agasajos (como ocurría en el Monasteriode de San José, de donde salió la Santa, hastiada de tantas visitas a las que acudía forzada por la priora, que eran sustentadas por la nobleza a quienes debían recibir a diario, llenas de comodidades y distracciones), y poderse centrar así en la oración y penitencia mediante la ascética y mística para poder alcanzar la unión con el Esposo que las había llamado, viviendo en soledad con Él.

El Motivo por el que la Santa pedía las dotes, era para poderse autoabastecer y no depender de los nobles ni de nadie. Este punto es importante ya que para algunos es incomprensible y esto pasa en El Carmelo y en todas las Congregaciones Religiosas de la Iglesia, Nos no hemos inventado nada. Ahora bien si una joven con cualidades intelectuales pero sin recursos económicos quiere ser monja de coro, para eso están los benefactores, que gracias a Dios no faltan.

En cuanto a la austeridad de vida, falta de calor, agua caliente, duchas, ausencia de sillas y mesas, excepto en el refectorio y coro, no comer carne, tener sólo dos hábitos y mudas, el dormir sobre una tabla de madera y un colchón de paja, el tener en la celda solo un banco bajo de madera y una esterilla para sentarse, el lavarse en la celda por la mañana con una jarra de agua fría y una jofaina, el andar casi descalzas, con un triste hábito de estameña en cualquier época del año, usar disciplinas y cilicio, ( que por cierto son métodos de penitencia externa muy loables y para todos los cristianos), el recibir visitas sólo 1 vez al año, (a excepción de Adviento y Cuaresma), y siempre en presencia de otra religiosa, llamada "escucha" (para evitar que se hablen de cosas mundanas no relacionadas con la vida de perfección que siguen), el que se lea la correspondencia, (para evitar se traten temas mundanos que las distraigan de su labor que es amar al Amado)... tèngase en cuenta que es una forma de vida que eligen libremente, como renuncia a todas las comodidades, para centrarse en Cristo, y no por ello han enfermado, ni malvivido de manera contraria a la razón, el sentido común o la caridad cristiana. Muchas monjas, casi todas, a pesar de esos sacrificios llegaban y llegan a edades muy avanzadas.

No se trata, ni mucho menos, de vivir de manera "miserable" buscando morir pronto, como si fueran auténticas "kamikazes"... Por eso Sta. Teresa decía querer "hombres" y no "mujeres" en sus conventos, en alusión a la fortaleza física y psíquica que requiere esta forma de vida. Motivo por el cual durante los años de Noviciado son muy observadas por la Madre Maestra para ver si pueden aguantar este tipo de vida. Durante estos años no reciben visitas ni pueden hablar con las profesas, sólo con la Madre Maestra y Priora, para centrarse de esta manera en el estudio, entre otras cosas, de la Santa Regla y de la forma de vida de la Orden y no adquirir malas costumbres de las profesas.

Tengan en cuenta que las reglas de vida monástica no son capricho y veleidad de una sola persona "iluminada". Antes bien pasan la supervisión de doctores y prelados de la Iglesia para, finalmente ser aprobadas por el Romano Pontífice.

Por supuesto que son obra de Dios y no del diablo, por muy incomprensibles que les pueda parecer. Nos no creemos que la Iglesia se haya equivocado durante 4 siglos al aprobar está forma de vida. ¿O acaso ha estado guiada por el diablo hasta el CVII?...Las últimas Constituciones las aprobó Pio XII en 1957.

En cuanto a la división de coristas y legas ha sido y es necesaria. Y quiero nos presten mucha atención en esto. Todo el mundo no puede ni está capacitado para hacer las mismas funciones, se trata de una organización básica y fundamental. No se trata tanto de "no limpiar", lo que pasa es que hay más cosas que hacer en un convento, y si todas limpian no podrían dedicarse a cantar las horas canónicas (incluso interrumpiendo el sueño durante la noche). Se trata simplemente de orden y reparto de funciones. Alguien que no haya estudiado medicina no puede ser médico, tendrá que contentarse con otros quehaceres. De igual manera quien es médico, si dedica su tiempo a limpiar el hospital desatendería aquello que sólo él puede hacer. Se trata de orden.

No podemos confundir la "equidad" con la "igualdad". Lo primero es justo, lo segundo no. Igualdad sería defender que un pez puede y debe trepar un árbol igual que un mono, y que un mono puede y debe vivir como un pez... porque todos somos "iguales" ya que todos somos animales... No hay mayor injusticia que la "igualdad", por cierto, uno de los tan cacareados valores de la masónica revolución francesa. Las coristas, además de los estudios efectuados en el mundo, como mínimo el bachiller, estudian latín, espiritualidad, doctrina sagrada etc,..., no todo el mundo es válido para los estudios y las coristas van al coro 7 veces al día (interrumpiendo el sueño para rezar por la noche), y tienen 3 horas de meditación. Sin embargo las legas no interrumpen el sueño ni se dedican a cantar las horas canónicas en latín, antes bien se dedican a quehaceres cotidianos y otro tipo de devociones y rezos recogidos en el devocionario carmelitano. Injusto y anticatólico sería que por no valer para los estudios no pudieran vivir y santificarse en la vida religiosa. Como está ocurriendo últimamente, donde ya casi no admiten legas y legos, por exigir los mismos estudios a todos para acceder a la Congregación Religiosa, impidiendo a la persona santificarse en este tipo de vida como hizo por ejemplo el Hermano Gárate, con lo que al final necesitan personas externas como limpiadoras y cocineras para hacer la labor que hacía la figura en extinción del lego.

Curiosamente mientras muchos conventos y monasterios (con costumbres modernas y relajadas) tienen que cerrar sus puertas por falta de vocaciones los que se mantienen fieles a las reglas primitivas y buscan una austeridad de vida, así como los tradicionalistas, no paran de recibirlas. Y en breve, aprovechó para decirlo públicamente, se abrirá otro Carmelo femenino y otro masculino si Dios quiere en Vizcaya. Nos queríamos hacer está introducción y explicación para disipar cualquier duda y hacer entender porque estás jóvenes vírgenes se entregan a Cristo totalmente, aún siendo tan jóvenes "

Después llegó el gran momento y las tres postulantes vestidas con el uniforme reglamentario se despidieron de su familia. Al ponerse, estas, de rodillas en medio de la puerta reglal, sin volver la mirada atras, se abre la puerta reglal apareciendo toda la comunidad, cubiertos los rostros con velos negros y blancos con velas encendidas y cantando "O quam Glorifica luce coruscas", se levantaron recibieron de rodillas la bendición de D. Pablo, que estaba en la derecha del dintel de la puerta junto a la Madre Priora, que tenía un crucifijo que les dio a besar a las tres, y acto seguido se cerró la puerta con doble llave, y se oían los cantos a través de la misma, cerrada.

De ahí en procesión fueron a la Capilla de las novicias a dar gracias a Dios y comenzaron su vida religiosa con normalidad, Dios dirá .

Hemos escrito abajo una breve reseña sobre la reforma que inició Santa Teresa de Jesús.

A finales de 1561 recibió Santa Teresa cierta cantidad de dinero que le remitió desde el Perú uno de sus hermanos, y con ella se ayudó para continuar la proyectada fundación del Convento de San José. Descontenta con la relajación de las normas que en 1432 habían sido mitigadas por el papa Eugenio IV,  Santa Teresa decidió reformar la orden para volver a la austeridad, la pobreza y la clausura que consideraba el auténtico espíritu carmelita. Pidió consejo a San Francisco de Borja y a San Pedro de Alcántara que aprobaron su espíritu y su doctrina.

Después de dos años de luchas llegó a sus manos la bula del papa Pío IV para la erección del Convento de San José, en Ávila, ciudad a la que había regresado Santa Teresa. Se abrió el monasterio de San José el 24 de agosto de 1562; tomaron el hábito cuatro novicias en la nueva Orden de las Carmelitas Descalzas de San José; hubo alborotos en Ávila; se obligó a la santa a regresar al Convento de la Encarnación, y, calmados los ánimos, vivió Santa Teresa cuatro años en el Convento de San José con gran austeridad.

Las religiosas seguidoras de la reforma de Santa Teresa, dormían sobre un jergón de paja; llevaban sandalias de cuero o madera; consagraban todo el año a los rigores del ayuno y se abstenían por completo de comer carne. Sus rostros siempre son cubiertos a los ojos del mundo y únicamente se descubren cuando mueren.

En la fundación de San José, la Santa detalla, meticulosamente la Regla que rige en la comunidad. Es "la Regla de nuestra Señora del Carmen", y ésta "cumplida sin relajación", "como la ordenó fray Hugo Cardenal de Santa Sabina", "dada a 1248 años, en el año quinto del pontificado del Papa Inocencio IV".

Aunque no todos los datos son exactos, su mención detallista demuestra el interés de la Santa por informarse y precisar. Casi a renglón seguido (Vida 36,27), tras apuntar dos detalles más sobre el contenido de la Regla, la designa expresamente con el título de "primera" ("como se ve en la misma primera Regla"), y De hecho, "primera o primitiva" y "sin relajación" son las dos notas que, para la Santa, contradistinguen el texto de la Regla asumida para la nueva familia. Aclaremos ambas cosas.

¿"Primitiva"? - Hoy es común distinguir tres estadios en la historia de la Regla carmelitana. Se los suele designar por el nombre de las personas relacionadas con su texto: albertina la primera; inocenciana la segunda; eugeniana la tercera. Es decir: "albertina" es la Regla tal como a principios del siglo XIII la redactó San Alberto de Jerusalén; "inocenciana", la retocada y aprobada por el Papa Inocencio IV en 1247; "eugeniana", esa misma Regla pero con el anexo de las mitigaciones concedidas por Eugenio IV en 1432.

Entre esas "tres Reglas", la Santa adopta la segunda: la inocenciana. Entonces, ¿por qué habla a sus monjas de la "Regla primera o primitiva"? Recientemente se ha acusado a la Santa de ignorancia y confusionismo. No es así. Con el nombre de "primera" y "primitiva" era designada comúnmente la Regla carmelitana en su estado jurídico anterior al vigente entonces en la Orden. Así se la designaba incluso a nivel oficial.. No sólo en los documentos pontificios que de Roma llegan a la Santa, sino en los que escribe el mismo Padre General de la Orden, Fray  Juan Bautista Rubeo. Para él la Regla abrazada por la Madre Teresa y sus monjas de San José es "la primera", "la primitiva", la "prior Regula", "priorem et arctiorem Regulam", e incluso alguna vez la "Regla de San Basilio". - La opción de la Santa es concreta: ella abandona la Regla profesada y practicada en la Encarnación, en que se había atenuado el rigor penitencial y la práctica de la pobreza, y adopta la Regla en su tenor anterior. No se trata de abandonar un "texto" de la Regla para regresar a otro.

Por último adoptó el uso de los libros litúrgicos del rito romano codificados por el Concilio de Trento, a diferencia de la Orden antigua que conservó el Rito Carmelitano. Entre otras cosas Santa Teresa de Jesús y sus monjas rezaban mucho por la contrarreforma y el Concilio mencionado, tan español por cierto, y de esa forma se unía más íntimamente a Roma y a su vez se distinguían de los calzados.