Blasón de la Pía Unión de San Pablo Apóstol.

 

La leyenda del blasón, como todo él, está dentro de un círculo y círcunferencia, figura geométrica matematicamente la más perfecta, por su completez e inclusiva simplicidad. Los miembros de esta Pía Unión quieren perfeccionarse y santificarse en las simples, y no obstantes perfectas actividades cuotidianas, cumpliéndolas con plenitud, satisfaciendo sacrificada, plenamente, y con vocación de largueza y heroísmo, las necesidades espirituales y corporales y de decoro de los propios miembros, cultivando también el celo cristiano por el bienestar del prójimo y la conversión y bonanza de los hombres, cualesquiera sean.

En la orla dentro del círculo, inmediata a la circunferencia, está escrito en latín, entre dos bordes de oro y en campo carmesí, con letras áureas: "Pia Unio Sancti Pauli Apostoli", título de Nuestra Pía Institución, escrito en la lengua oficial de la Iglesia Católica, de Rito Latino, el latín. El campo rojo significa el martirio y el oro la "Ética Solar", la Moral Divina Cristiana absoluta, el esplendor del triunfo integral eclesial, la regia recompensa que Cristo, Nuestro Dios y Señor otorgará de cierto a quienes, hasta el tránsito al Más Allá, hayan perseverado en la lealtad a Dios y su Santa Iglesia.

Ser Apostol, Confesor de la Fé, o llegar a ser Mártir de la mísma, contituyen las gratuitas opciones que la Divina Providencia nos proporciona, para que nos sean aplicados los divinos méritos de la Redención de Nuestro Señor Jesucristo, Dios y Hombre Verdadero, para lo cuál enarbolamos nuestro estandarte de Sacerdocio Sacro y Milicia  Espiritual Cristiana, en lo posible desde el doble estamento de Sacerdocio y Nobleza, Agregados de Número, mas prestando meticulosa atención a todo detalle y disciplina, para, por esta vía, propiciar la sentencia absolutoria y enaltecedora que pronuncie Nuestro Redentor y Remunerador misericordioso cuando exclame : "Euge serve bone et fidelis quia in pauca fuisti fidelis supra multa te constituam", (San Mateo, capítulo 25, versículo 21).

En el centro del blasón hay un manto, el interior es de piel de armiño, y el exterior, del que se ven dobletes, es púrpura, símbolos de la Realeza y Abolengo de Linaje y eminencia de Casta, (1), privilegiada por el Criador, en su sapientísimo Orden y Predestinación, dentro del cuál el Hacedor ha conformado privilegiadamente a aquélla, con Premoción Física y Divino Concurso sobre las Causas Segundas de selecta humanidad, casta de cualidades preminentes, sin par en la demás razas humanas, si bien la Santidad y su grado, en cada individuo agraciado por ella, sólo dependen de la Divina Gracia, según el designio sobrenatural y Libérrimo albedrío de Dios nuestro Padre, Rey Absoluto Criador del Universo.

El armiño es animal tan limpio, que prefiere ser muerto a perder su limpieza. La sublime casta está aquí simbolizada para indicar que Cristo Rey Supremo era de la de Hiperbórea y la Atlántida, según las características somáticas que se advierten en la Sábana Santa, concordantes sólo con el antiguo prototipo egipcio ejemplar en el arte faraónico, según inferimos del relato de Solón, reportado por Platón, resultando, además, que nuestro Diós y Señor Jesucristo es Unigénito de María la siempre Virgen Santísima, de la segregada Tribu de Leví o Sacerdotal, y, putativamente, a través de la paternidad adoptiva de San José, siendo Nuestro Dios y Señor Jesucristo prosapia puramente legal de la Tribu del rubicundo y ojiceleste albo Rey David, el cuál místicamente nos hace partícipes de su Realeza, nos asocia a su natural de casta selecta, entre todas por Dios excogida y priveligiada sobrenaturalmente, cual medio humano y material culminantemente contributivo, de la Redención, ora acogiéndonos, ora asimilándonos jurídicamente a dicho Linaje (2), es decir, haciéndonos, de un modo u otro, miembros de su Sagrada Estirpe y Casta, y asociándonos íntimamente a la Sagrada Familia.

En el centro del manto, una Cruz, la del Dios Hombre, Salvator, Crucificado. Sobre ella una espada aria en forma de  cruz. "Nolite arbitrari quia venerim mittere pacem in Terram, non veni pacem mittere, sed glaudium" (San Mateo, X, 34), espada bendita símbolo característico de Nuestro Santo Patrón y Protector, San Pablo de Tarso, la misma con la que, antes de su milagrosa conversión a Cristo y a la Cruz Redentora, persiguió y martirizó a los primeros Cristianos.

Los miembros de la Pía Unión somos Sacerdotes y Agregados de Número Guerreros de Nuestro Dios y Señor Cristo Rey Absoluto Infinito, Soberano Universal y Eterno. Formamos parte los Clérigos del Sacerdocio Ministerial investido de su propia espiritualidad Sacerdotal y además noble y marcial Cristiana, los Agregados de Número con votos privados y  Agregados de Número casados o solteros.

San Pablo ostentaba la condición jurídica de Ciudadano Romano, de lo que estaba orgulloso haciendo expresamente gala de ello, y era el más culto de los Apóstoles, de tal manera que sus enjundiosas epístolas siempre han sido divina y profundamente didácticas desde el primer siglo de existencia de la Santa Iglesia. Por ello destacamos la sapiencia, Sacerdotalidad Ministerial y Milicia Espiritual Cristiana predicada por San Pablo inspirado por Dios, marcialidad pués, mentalmente eminente, que nosotros aplicamos con predilección y esmero al estudio y formación en todos los saberes, para que, como Sacerdotes y Agregados de Número exitosamente deseosos de ser sabios Guerreros Espirituales católicos, podamos atraer a las almas postergadas por la perfidia y envidia de los réprobos gobernantes degenerados modernos, contra cuyos ataques nos defendemos con la Cruz Espada divina de Nuestro Sacratísimo Fundador, Enmanuel, de modo que, en piadosa imitación de San Pablo y de su inteligencia, notoria en sus epístolas divinamente inspiradas, que dieron lúmen de Sabiduría a una Iglesia, hostigada por los secuaces del Maligno, seamos luz en el mundo, también en medio de la hodierna diabólica tempestad que veja cruelmente y eclipsa a la Iglesia Santa de nuestro Divino Fundador, Cristo, padeciéndose desde hace decenios una espantosa masiva apostasía, como jamás la ha habido antes.

El manto lleva en su vértice la Corona Mariana, rematada por la azucena, símbolo de San José, su castísimo esposo (Santos Patronos de la Pía Unión junto a San Pablo) más aún, inserta en dicha corona, de la Stma. Virgen, "Mater Apostolorum", a la cuál acudimos siempre, reconociendo el poder mediador que su Divino Vástago, Jesucristo, le ha obsequiado respecto de su adorado Corazón, y rezámos diciéndo: ¡Oh excelsa celestial Tesorera del Sacratísimo Corazón de Jesús, que es el manantial inagotable de todas las gracias, el cuál podeis abrir a vuestro gusto, para derramar, sobre los hombres, todos los tesoros de amor y de misericordia, de luz y de salvación que encierra Vuestro Divino Hijo, concedednos, os lo suplicamos, tan maravillosas sobrenaturales joyas de gozosa Vida Eterna. Nuestra bondadosísima Madre, merecedora de nuestro culto de hiperdulía, Medianera e Intercesora Suprema ante el Redentor, nos concederá las gracias que le pidamos y convengan a nuestro espíritu, estado y condición. Así sea.

El manto está sobre campo verde, color de vegetación nutriente y vida. Los rayos áureos simbolizan la meta de la virtud teologal de la Esperanza Cristiana, en este caso particularmente del Guerrero Espiritual de Nuestro Rey Supremo. Su ejército viador Sacerdotal y de Agregados de Número es vasallo incondicional de su Dios y Señor, Soberano del Reyno Celeste y del universo mundo. El Sacerdote Guerrero y Agregado de Número Espiritual Cristiano, cumpliendo fielmente con sus deberes en seguimiento cabal a Nuestro Divino Rey ,"Omnia bene fecit", así lo impetramos, espera pués, el celestial premio y galardón, simbolizados en los áureos rayos que emanan de nuestro Dios y Señor, Cristo amantísimo y amadísimo, Hijo Unigénito de su Inmaculada y por siempre Benditísima Madre, que nos dirán: " Venite benedicti Patris mei, possidete paratum vobis regnun a constitucione mundi. (San Mateo, capítulo 25, versículo 34).                        

+Paulus de Rojas

Episcopus et Dux Piæ Unionis Sancti Pauli Apostoli.  

(1), Escribo la palabra casta, en vez de raza, porque raza es vocablo de finales del siglo XV en el idioma español, y casta viene de una voz visigoda, que significa caja, o recipiente. "Casta" es la palabra castiza de raza en sentido biológico actual, sin precisiones mendelianas, que no afectan a la semántica. (2), Nuestro Señor Jesucristo es jurídicamente de la estirpe de David por línea agnática putativa de San José, pero, en la carne, es hijo exclusivamente de la Virgen, de la Tribu de Leví, Sacerdotal, que se considera segregada del resto del pueblo comúnmente denominado "hebreo". Ello no empece a la Raza biológica mendeliana de Cristo, cuyas características somáticas se advierten en la Sábana Santa, concordantes sólo con el prototipo egipcio ejemplar en su arte faraónico, que privilegia al Canon atlante, según la enseñanza que Platón refiere transmitía el sabio egipcio Solón encomiando a la Atlántida, cuya existencia narraba, subyaciendo consecuententemente la predilección por el atlante y su figura racial propia.