"Concilio Vaticano II"

 

El "Concilio Vaticano II" fué un "conciliabulo" que se inauguró el 11 de octubre de 1962 y concluyó el 8 de diciembre de 1965.

Fue Roncalli quien anunció que iba a celebrar un "Concilio Ecuménico", 4 meses después de usurpar la Sede de Pedro el 25 de enero de 1959. El "Concilio" constó de cuatro sesiones: la primera de ellas fue presidida por el mismo Roncali en el otoño de 1962. Él no pudo concluir este "concilio" ya que falleció un año después, (el 3 de junio de 1963). Las otras tres sesiones fueron convocadas, presididas y aprobadas todas por su sucesor, Montini, hasta su clausura el 8 de diciembre de 1965.

"El Vaticano II" fue un "concilio" que constituyó una revolución contra los 2000 años de enseñanza y tradición católica. Como veremos, el "Vaticano II" contiene varias herejías que fueron directamente condenadas por los papas y concilios del pasado.

"El Vaticano II" se propuso dar a los católicos una nueva religión. En el período siguiente al "Vaticano II", se impulsaron masivos cambios en todos los ámbitos de la Fe Católica, incluyendo la implementación de una "nueva misa" en 1969, partiendo de los textos conciliares sobre la reforma litúrgica. 

El "Vaticano II" no fue un concilio general o ecuménico de la Iglesia Católica porque, como veremos en detalle en secciones posteriores, fue convocado y confirmado por herejes manifiestos ("Juan XXIII" y "Pablo VI"), que no fueron elegibles para la elección papal (véase la Constitución Apostólica "Cum ex apostolatus" del Papa Pablo IV expuesta más abajo). Los frutos del "Concilio Vaticano II".

Comparativamente, fue el "concilio" que contó con mayor y más diversa representación de lenguas, razas y etnias, con una media de asistencia de unos dos mil padres conciliares procedentes de todas las partes del mundo. Asistieron además miembros no católicos.

Vayamos por partes, esta aceptada generalmente la idea, que se tiene como algo de sentido común, de que si toda la Iglesia acepta la elección de un papa sin una palabra en contra, sin levantar sospechas entre los electores del cónclave, la elección es válida. Pero esto no es un dogma.

De hecho, la bula “Cum ex apostolatus” del Papa Pablo IV, define que este reconocimiento general no tiene valor alguno si se descubre que el elegido, ANTES de su elección, se había apartado de la Fé católica [por la herejía]. Entonces, el cónclave que lo eligió, aunque tuviera el voto unánime de los cardenales, debe considerarse nulo, como si no hubiese sucedido, dando lugar a la nulidad de los elegidos al cargo.

Fueron unos "Obispos" desviados en la Fe, ocultamente, los que lograron engañar a los cardenales electores bajo una máscara de hombres patentemente fieles, que no se habían desviado por herejías (como la del modernismo, o por las de las sectas masónicas).

Este tipo de “papa” podría y puede engañar a los cardenales y a la generalidad de los católicos durante el periodo de tiempo que se quiera, pero no engaña al Dios Nuestro Señor, de quien proviene la autoridad pontificia, de quien jamás la obtuvieron. Basta entonces, con observar su trabajo de demolición de la Iglesia, continuándolo y ampliándolo.

Acaba de aparecer en Roma un libro sobre “papas” elegidos de esta manera. Un libro ‘sui generis’, ya que contiene una colección de escritos, que destruyen la certeza que se tiene generalmente, de la legitimidad  de los “Papas conciliares”:  “La Iglesia traicionada – destrucción de la Fe Latina”, de Michele Arcangelo, publicado por BastogiLibri (editorial esotérico-masónica). En el libro se reproducen páginas de otros libros, como el conocido “Nichitaroncalli – Controvita de un Papa,” de Franco Bellegrandi.

Puesto que el asunto de este nuevo libro es la mayor traición a la Iglesia, que se perpetúa hoy día entre la apatía general, hablamos de él aquí, retornando una vez más a la aterradora realidad del criminal intento para corromper la Fe, ejecutada en el Vaticano desde la ocupación de Roncalli seguida de la de Montini.  

UN TESTIMONIO DE VITAL IMPORTANCIA SOBRE UN GRAN CRIMEN

El Cerdenal Tisserant, relata cómo en las últimas semanas de la enfermedad de Pío XII, algunos altos cargos del Vaticano habían comenzado a desobedecerle abiertamente. E incluso afirma, cómo la monja alemana empleada en el servicio personal del Papa, la inolvidable Madre Pasqualina, nacida Josephine Lenhert de Einsberg, tuvo que sufrir la indignidad extrema por parte de los enemigos del Papa Pacelli, Pío XII, que entoces estaba agonizando.

A la monja que había salido corriendo del Vaticano para abastecerse de cosas   para el Papa, se le negó un coche oficial para volver lo mas pronto posible a Castel Gandolfo, a la cabecera del Sumo Pontifice moribundo.

El eruditísimo cardenal francés, Decano del Sacro Colegio, Bibliotecario y Archivero de la Santa Iglesia Romana, destacaba entre los demás cardenales, por tener una personalidad “hecha de una pieza”. Era respetado y temido en el Vaticano por dos razones específicas: su franqueza tajante en exponer ante cualquiera, claramente, sus puntos de vista sin dejar espacio a cuaquier duda, y por el hecho de conocer una serie de secretos “incómodos”, en relación con el pasado de muchos funcionarios del Vaticano. De hecho, el antiguo oficial francés ahora Cardenal Tisserant, poseía un vasto archivo, constantemente actualizado y enriquecido, con documentos de gran valor histórico y, a menudo explosivos, hábil y meticulosamente ordenados, que cubrían casi medio siglo de su actividad al servicio de la Santa Sede. Por ello, el cardenal, conocía uno a uno, cuáles eran los enemigos de Pío XII y del “Pacellismo”.

En su archivo estaba documentado, por ejemplo, el “credo” del entonces marxista monseñor Giovanbattista Montini, “sostituto” de la Secretaría de Estado de Pío XII.

Giovanni Battista Montini nacido el 26 de septiembre de 1897 en Concesio (BS) de Giuditta Montini Alghisi y Giorgio. El padre se convirtió en un exponente del nuevo Partido Popular Italiano (en el olor de la modernidad), fundado por don Luigi Sturzo, Yves Chiron, la madre pertenecía a una familia de ascendencia judía del linaje Litvak y de masones, por lo que en la tumba familiar, donde están enterrados los padres de Montini, en Alghisi Verolavecchia, cementerio en la provincia de Brescia, se puede notar en la tumba vistosos símbolos masónicos.

El joven Padre Montini, mostraba aversión por las devociones marianas, particularmente por el Rosario. El dijo que prefería un enfoque más Cristocéntrico que Mariológico.

Montini mantenía una estrecha amistad, desde 1945, con el secretario del partido comunista italiano Palmiro Togliatti, que entonces acababa  de regresar a Italia desde la Unión Soviética. Ignorante de todo ello, Monseñor Giuseppe De Luca, distinguido latinista, que compartía con el líder marxista su amor por los clásicos italianos, lo cual dió origen a la peligrosa amistad, fue para Togliatti el primer éxito, inesperado, conquistado sin mover un dedo, en territorio italiano, una vez liquidado el fascismo. Muy pronto, aquella secreta alianza entre el diablo y el agua bendita maduraría y daría fruto. A través de los círculos protestantes de la Universidad de Uppsala y sus vínculos con la ortodoxia rusa, el Sustituto de la Secretaría de Estado de Pío XII había hecho saber al Kremlin que “la orientación política del papa Pacelli no era la de toda la Iglesia y que no todos en el Vaticano la aprobaban para el futuro”. Estas secretísimas iniciativas de Giovanbattista Montini no escaparon, sin embargo, al entonces monseñor Tardini. No por casualidad entre los dos prelados de temperamentos opuestos – el primero racionalmente ambiguo, y el segundo extrovertido y abierto- nunca mantuvieron buenas relaciones. En el archivo del cardenal Tisserant, junto con otros documentos importantes del  delicado “asunto”, constaban los informes secretos enviados a Pío XII por el arzobispo de Riga, en los que se describen, con amplia documentación, los contactos que Giovanni Battista Montini tenía, sin conocimiento del Papa, con emisarios de la Unión Soviética y de sus estados satélites, y los candentes resultados de la investigación secreta confiada por Pío XII a un oficial de los servicios secretos franceses. Pío XII logró hacerse con una colección de cartas atribuídas a Montini que indicaban a la KGB – la policía secreta soviética – los nombres y los movimientos de los sacerdotes, en su mayoría jesuitas, que, en aquellos años clandestinamente ejercían su ministerio en los países comunistas oprimidos por la persecución religiosa.

“Ese oficial le dirá más tarde al escritor francés Pierre de Virion que” …se sorprendió cuando puso sus ojos en esas cartas delatorias, escritas en papel con membrete de la Secretaría de Estado de Su Santidad. Tan pronto como Pío XII pudo leer esas cartas cayó desvanecido. Tuvo que guardar cama durante varios días, ordenando la partida inmediata de Montini a Milán, la primera diócesis vacante que halló a mano en ese momento de angustia terrible. El futuro "Pablo VI" dejó así en una hora su cargo en el Vaticano que se equiparaba, de hecho, con el de Secretario de Estado. En realidad, Pío XII había dejado vacante ese puesto, tras la muerte en 1944 del cardenal Maglione.

Perre Virion confió el incidente a la vaticanista Gabriella de Montemayor que se encontraba en Roma en junio de 1974, quien recibirá una confirmación por parte de un magistrado romano de alto nivel, el Dr. Giulio Lenti a su vez informado por Mons. Domenico Tardini a quien estaba ligado por una antigua amistad. De hecho, Mons. Tardini fue convocado inmediatamente por el papa Pacelli conmocionado por esa revelación. El secretario del cardenal Tisserant, monseñor Georges Roche, narró el episodio en su libro “Pie XII devant l’histoire”, publicado por Laffont en París.

“Montini, el futuro "Pablo VI" …” Dejó atrás Roma y el gran dolor infligido al corazón del Papa, y llegó a Milán respetando la antigua norma del Vaticano ” promoveatur ut removeatur” Sucedió a finales del otoño de 1954.

Para obtener el codiciado “Capelo” cardenalicio, el hamletiano monseñor tendría que esperar al día de la usurpación al trono pontificio de su antecesor Roncalli para que este fuera su sucesor. Y así los modernistas poder elegirlo "Papa".

Treinta y ocho años después, Antonio Spinola escribió en “Pío XII, el último Papa” (el Scie Mondadori, octubre de 1992 p.357, 358): “Al acabar 1954, el Papa nombró a Montini arzobispo de Milán. ¿Había querido alejarlo de sí? En agosto había muerto en la capital lombarda el cardenal benedictino Schuster, poseedor de la Arquidiócesis de San Ambrosio y ya al comienzo de noviembre el pontífice la había sustituído con … Montini. Este no estaba contento, y de hecho se había mostrado a un amigo como perdido, el Camaldulense padre Anselmo Giabbani, con quien se encontró en por aquellos días, con un “semblante” cambiado como testificó el monje. Incluso su voz era diferente, y los gestos menos expresivos “. Se hablaba de un verdadero exilio infligido al monseñor que se había atrevido a “traicionar” – el término era muy fuerte – la batalla contra el comunismo, así como la batalla anti-socialista de Pacelli.

Sor Pasqualina había visto llorar al papa, decepcionado por la actitud aperturista de Montini. El Monseñor ya había atraído la atención del pro-secretario del Santo Oficio, el cardenal Ottaviani, cabecilla junto con Geddah. de los que acusaban a Montini de conspirar con Fanfani y aspirar a la implantación de la Democracia cristiana independiente del Vaticano. Incluso se decía que el monseñor había asistido a algunas misas negras. Fue el padre Lombardi el que lo notificó al Papa.

Mons. Giambattista Montini fue homosexual, (con antecedentes en la policía de Milán desde 1926) y se mantuvo así hasta al final de su vida. En 1958, el Card. Pietro Palazzini, envió una carta a Pio XII con los nombres de los amantes homosexuales de "Pablo VI".

Mons. Giambattista Montini por este vicio impuro contra la naturaleza fue a menudo chantajeado por personas privadas, servicios secretos.

Continua.

 

COSTÓ MILLONES HACER DESAPARECER ESTE TESTIMONIO DE VITAL IMPORTANCIA 

“El Nuevo Vaticano, por supuesto trató por todos los medios para hacerse con la colección de documentos. Acorralado, el cardenal Tisserant tuvo que entregar su valioso archivo, pero no sin antes haberlo hecho fotocopiar por su secretario, el abad Georges Roche. Durante años después de la muerte de Mons.Tisserant, el Vaticano luchó en vano con Roche y la nieta del fallecido cardenal para poder comprar, a peso de oro, las incómodas copias duplicadas que circulaban por todo el mundo. Por último, el magnate cementero Carlo Pesenti, que había logrado comprar a Roche por 450 millones de libras al valioso archivo, lo vendió al Vaticano, mediando Mons. Benelli, a cambio de un préstamo  de 50 mil millones de francos suizos. En realidad Pesenti lo necesitaba en aquella ocasión para sanear su grupo de bancario y para la compra de dos entidades de crédito en Mónaco y Monte Carlo, necesitaba préstamos en moneda extranjera dados por el Instituto para las Obras de la Religión (Mons. Marcinkus Mons. De Bonis, los Dres. Strobel). Pesenti podría así tener esta institución del VATICANO como garantía o fideicomiso de este crédito y ganar dinero con la diferencia entre la tasa de cambio oficial y el tipo de cambio “Negro”. Así pues, el frente antipacelliano, progresista y defensor del “diálogo” y de la “apertura”, era ya una consistente y desconcertante fuerza , algunos años antes de la muerte de Pío XII".

El libro de Bellegrandi añade una información en la página 56-7, del mismo Cardenal, de suma importancia para aclarar la duda puesta al principio del artículo, crucial para reconocer la elección pontificia inválida debido a que Roncalli era Masón:

“Al menos en Roma, en los círculos bien informados se sabían los nombres de los cardenales masones. Un sacerdote amigo, Don Enrico Pompilio, capellán militar con el rango de mayor en el arma de carabineros, me confió que había recibido una revelación muy seria de un monseñor francés, reconocido conferenciante con quien se había encontrado en un congreso, sobre la muerte repentina, trágica y escandalosa del cardenal Jean Danielou. Como se sabe el cardenal francés, famoso por su erudición, fue encontrado muerto en París, en el apartamento de una joven bailarina. Ellos nunca aclararon el fondo de esa muerte. Pues bien, el monseñor francés reveló a monseñor Don Pompilio con quien estaba unido por una antigua amistad, que el cardenal Daniélou fue eliminado física y moralmente, por la masonería porque estaba a punto de dar a conocer la lista de todos los cardenales eminentes afiliadas a la secta masónica".

Carlos Vázquez Rangel, quien fuera Gran Comendador del Supremo Consejo de la Masonería Mexicana, reveló hace 25 años, en una entrevista al semanario izquierdista Proceso, que en el minúsculo Estado Vaticano convivían cuatro diferentes logias masónicas. Afirma que Angello Roncalli y Giovani Montini fueron iniciados en la Gran Logia de París, el mismo día, alcanzando el grado 33, y que “algunos de los altos funcionarios de el Vaticano son masones del Rito Escocés, pero trabajan en forma independiente, realizan sus labores a través de las logias, SECRETAMENTE”.

Roncalli para la masonería debería ser un peón. No parece una casualidad que dos años después de su "elección" al "papado" en 1960, promoviera una serie de estudios sobre la iniciación a las sociedades esotéricas y sus relaciones con la Iglesia. Era el inicio de un proceso que conduciría a la eliminación de la excomunión contra la masonería. Una muestra de ello era que Roncalli, sabía sería "elegido Papa".

Hoy en día, después de muchos años de distancia de aquel cónclave, ante la aceleración progresiva del derrumbe de las estructuras milenarias de la Iglesia impreso por el "Vaticano II", alguien decidió revelar documentos importantes que lo prueban. Una de ellas es la carta del cardenal Eugenio Tisserant a un profesor de derecho canónico, en la que el cardenal francés declara ilegítima la elección de "Juan XXIII", precisamente porque  fue “querída ” y “preparada” por fuerzas “extrañas” al Espíritu Santo. (Ver. “La vida” de 18 de septiembre, 1977 pág. 44.

Angelo Giuseppe Roncalli, el hombre que convocaría este desastre, fué el cuarto de trece hijos. Nace en 1881, en una aldea de Italia en una familia de campesinos. De ascendencia judía, por parte de padre, del linaje de Tauber. Montini y Roncalli ,entre otras, cosas tenían en común que eran unos pérfidos judíos.

En la biografía de Lawrence Elliot titulada  I Will Be Called John: Una biografía del Papa John XXIII , [Reader’s Digest Press, 1973] se registra que desde 1914, Roncalli fue acusado de modernismo cuando era profesor en el seminario de Bérgamo, esto quedo archivado en el Santo Oficio. El Cardenal De Lai, Secretario de la Congregación de Seminarios, reprendió formalmente a Roncalli, diciendo: “De acuerdo con la información que he recibido, he sabido que ud. había sido lector [habitual] de Duchesne [ autor de un trabajo de tres volúmenes colocado en el Índice de Libros prohibidos por su enseñanza de principios modernistas y otros autores rechazables y que en ciertas ocasiones usted se mostró favorable a esa escuela de pensamiento que tiende a vaciar el valor de la tradición y la autoridad del pasado, corriente peligrosa que conduce a consecuencias fatales “. (pág. 59). Durante diez años (1905-1915), Roncalli fue secretario del obispo Radini Tedeschi, simpatizante del modernismo. Roncalli lo describe así: “Su ardiente elocuencia, sus innumerables proyectos y su extraordinaria actividad personal podrían haber dado la impresión a muchos, al principio, de que tenía en mente los cambios más radicales y que se sentía empujado por el único deseo de innovar … [Tedeshi] se preocupó menos por llevar a cabo reformas que por mantener las gloriosas tradiciones de su diócesis y por interpretarlas en armonía con las nuevas condiciones y las nuevas necesidades de los tiempos “. (Véase Leroux, Juan XXIII: Iniciador de los Cambios , pág. 10) : el obispo Tedeschi quería “actualizar” las tradiciones reinterpretándolas con las “necesidades de los tiempos”.

Fué trasladado a Bulgaria como visitador Apostólico (1925-1935), decisión que tomó Pio XI ante su simpatía por el modernismo. Posteriormente fué Consagrado Obispo en 1925 por el Cardenal Porchelli. El 12 de enero de 1953, fué nombrado Patriarca de Venecia y elevado al rango de Cardenal-sacerdote de Santa Prisca por el Papa Pio XII.

Roncalli recibió la birreta cardenalicia de manos del presidente francés Vincent Auriol en 1953 por propia insistencia.

Auriol era un socialista comprometido, de quien Roncalli dijo que era un “socialista honesto”. El Papa Pío XI había declarado: “Nadie puede ser, al mismo tiempo, un católico sincero y un verdadero socialista” (Ver Encíclica  Quadragesimo Anno [1931], párr. 120).

Roncalli, durante su estancia en Bulgaria como Visitador Apostólico, conoció bien a los cismáticos orientales. Su ecumenismo herético es manifestó cuando dijo que ”Los católicos y los ortodoxos no somos enemigos, sino hermanos, tenemos la misma Fe; compartimos los mismos Sacramentos, y especialmente la Eucaristía. Estamos divididos por algunos desacuerdos con respecto a la constitución divina de la Iglesia de Jesucristo . Las personas que fueron la causa de estos desacuerdos murieron hace siglos. Abandonemos las viejas disputas y, cada uno en su propio dominio, trabajemos para hacer buenos a nuestros hermanos, dándoles un buen ejemplo. Más tarde, aunque sigamos andando por diferentes caminos, lograremos la unión entre las iglesias para formar juntas la verdadera y única Iglesia de nuestro Señor Jesucristo “. (Ver Luigi Accattoli, cuando un Papa pide perdón, Nueva York: Alba House and Daughters of St. Paul, [1998], pp. 18-19; ¿Los cismáticos comparten la misma Fe con la única Iglesia verdadera? Obviamente no. De acuerdo con Renzo Allegri (traducido del italiano original, ” El Papa, que cambió  el mundo. “Testimonios de la vida privada de "Juan XXIII", pág. 66), un periodista búlgaro llamado Stefano Karadgiov declaró:” Conocí a sacerdotes católicos que se negaban a entrar en una  Iglesia ortodoxa, incluso como turistas. El Obispo Roncalli, por el contrario, siempre participó en las funciones ortodoxas, despertando el asombro y perplejidad en algunos católicos. Nunca se perdía las grandes ceremonias que se celebraban en la iglesia ortodoxa principal de Santa Sofía, se ponía en una esquina y seguía  los ritos con devoción. Los cantos ortodoxos lo complacían especialmente. La importancia de que Roncalli participe activamente en un culto falso no puede ser subestimada. Participar en un culto religioso falso, de acuerdo con los canonistas y teólogos aprobados, es una manifestación de herejía y apostasía. Según el teólogo Merkelbach, la herejía externa consiste no sólo en lo que alguien dice, sino también en los dictis vel factis es decir, en los “signos, en los hechos o en la omisión de hechos ” (Merkelbach, Summa Theologiae Moralis , 1: 746;

Tampoco se trata de un informe aislado de Roncalli participando en oración con personas fuera de la Iglesia. Según John Hughes en Pontiffs: Popes Who Shaped History  [Our Sunday Visitor Press, 1994], “Él [Roncalli] se convirtió en un buen amigo del Reverendo Austin Oakley, capellán de la Embajada Británica y representante personal del Arzobispo de Canterbury ante el Patriarca Ecuménico Ortodoxo. Aún más inusuales fueron las visitas de Roncalli a la capilla de Oakley, donde los dos hombres oraron juntos “. Además, según Kerry Walters en John XXIII (Una breve biografía,Franciscan Media, [2013], Roncalli proclamó una vez desde el púlpito que Jesucristo “murió para proclamar la fraternidad universal”. Pag 44.

Consideraciones preliminares

1. Un Papa que cae en la herejía, como individuo privado, pierde automáticamente su autoridad papal por la Ley Divina.  Según el Doctor de la Iglesia, San Alfonso de Ligorio, “si un papa, como persona privada, cayera en herejía, caería inmediatamente del pontificado”. (Ver Verita della Fede, Pt. III, Cap. VIII, 9-10).

Según Wernz-Vidal, “a través de la herejía notoria y abiertamente divulgada, el Romano Pontífice, en caso de que cayese en herejía, por ese mismo hecho [ ipso facto ] se considera privado del poder de jurisdicción incluso antes de cualquier juicio declarativo de la Iglesia. …. Un papa que cae en la herejía pública dejaría de ser ipso facto miembro de la Iglesia, por lo tanto, también dejaría de ser jefe de la Iglesia (Ver Ius Canonicum. Roma: Gregoriano [1943] 2: 453 ).

2. Un hereje es incapaz por la Ley Divina de alcanzar el papado.  

Según el teólogo Baldii, “Quedan impedidos de ser válidamente elegidos [ papas] los siguientes: mujeres, niños que no han llegado a la edad de la razón, aquéllos que sufren de locura habitual, los no bautizados, los herejes y cismáticos …” (Ver Institutiones Iuris Canonici[1921];.

3. Si se tiene una sospecha razonable en la elección de un papa, puede ser considerado como un papa dudoso y, por lo tanto, no papa en el orden práctico.

Según el teólogo Szal, “tampoco hay ningún cisma si uno simplemente transgrede una ley papal por motivo que la considere demasiado difícil, o si uno rechaza la obediencia en la medida en que sospecha de la persona del papa o de la validez de su elección, o si uno se opone a él como a un jefe civil de un estado “. (Ver La Comunicación de los Católicos con Cismáticos,CUA Press [1948], pág. 2;.

Recuerden que no debemos tener pruebas más allá de una duda razonable (certeza moral) sino simples SOSPECHAS. Una sospecha razonable en el derecho civil se considera más que una suposición o una sospecha, pero menos que una razón probable. Se basa en “hechos específicos y articulables”, “tomados junto con inferencias racionales de las circunstancias”. Por lo tanto, si alguien fuera elegido papa y obligado a renunciar, seguiría siendo papa. Cualquier cardenal subsiguiente “elegido” no podría alcanzar el papado aunque no fuera un hereje. 

Continua.

 

En octubre de 1958, solo había 55 cardenales en el mundo, el número más bajo en décadas porque el Papa Pío XII sabía que muchos obispos eran sospechosos del modernismo. Fue la “segunda ola” del resurgimiento del modernismo. El Papa San Pío X había llevado a los modernistas a la clandestinidad, pero no los había extirpado. Entonces, ¿por qué el Papa Pío XII le concedió la birreta de cardenal a Roncalli? Contrariamente a lo que muchos piensan, la Iglesia no solo excomulga a los clérigos por capricho. El hecho de que hubieran sido censurados o fueran sospechosos de herejía quiere decir que la Iglesia estaba haciendo bien su trabajo. Se esperaba con ello reformar a los que se habían extraviado para traerlos de vuelta al redil. Incluso el gran San Pío X dio tiempo a los peores modernistas para reformarse antes de la excomunión. Para ser claros, la Iglesia no es infalible de ninguna manera cuando hace algún nombramiento. Elegir a alguien cardenal no lo libera de las censuras eclesiásticas ni de las sospechas de herejía.

El papa Pío XII tuvo a Judas como a su confesor, el P. Augustin Bea SJ. Se pensaba que Bea era anti-modernista, pero en el "Vaticano II" trabajó para que saliera Nostra Aetate, el documento herético sobre las religiones no cristianas. Era un ecumenista extremo y quería que los judíos fueran “absueltos” por su crimen de Deicidio. Protegio a Roncalli, frente al papa Pío XII convenciéndolo para que le concediera la birreta cardenalicia, bajo el pretexto de que estaba “reformado” y que no era elegible como papa, por ser muy mayor.

¿Sucedió algo extraño en el Cónclave de 1958?  

1. Había varios candidatos principales para el papado después de la muerte del Papa Pío XII. El Cardenal Ottaviani, que estaba a cargo de la Sagrada Congregación Suprema del Santo Oficio, estaba tan seguro de que sería elegido, que ya había elegido el nombre papal de Pío XIII. Otros contendientes fuertes fueron los cardenales Agagianian (simpatizante modernista), Lercaro (simpatizante modernista) y Siri (anticomunista y anti-modernista como Ottaviani). El gobierno de los Estados Unidos estaba muy interesado en la elección, ya que la Guerra Fría estaba en plena marcha, y querían otro anticomunista acérrimo como el Papa Pío XII.

2. Aparecieron señales confusas de humo blanco y la inteligencia estadounidense supuestamente había descubierto que el cardenal Siri había sido elegido Papa. Después salió humo negro. Las señales de humo blanco significan que un cardenal había sido elegido y había aceptado su elección como nuevo papa. Esto ha llevado a algunos a especular que Siri fue elegido Papa (“Gregorio XVII”) y se vio obligado a renunciar. Por lo tanto, la elección de Roncalli fue nula e inválida. Es una teoría.

¿Es posible también que algún otro cardenal haya sido elegido, obligado a renunciar (lo que anuló la elección de Roncalli) o perdió el cargo al aceptar a los modernistas?, es una posibilidad, y lo seguro es que por ser Mason y Herege no podía ser elegido Sucesor de San Pedro. Para que nadie diga que no hay evidencia en lo del humo por ser algo seriamente confuso, según Kirk Clinger, “el humo parcialmente blanco y parcialmente oscuro confundió incluso a los locutores de la radio del Vaticano. Tuvieron que disculparse frecuentemente por su error. La columna de humo que brotó de la chimenea “De la Capilla Sixtina fue primero blanquecina, luego definitivamente blanco, y más tarde definitivamente negro”. (Ver La risa de un papa: Historias de Juan XXIII , Holt, Rinehard y Winston ,[1964], pág. 43)

3. El informe más convincente es que tanto los Cardenales Ottaviani como Siri no pudieron reunir los dos tercios más un voto para ser elegidos. Como resultado, un grupo de “moderados” convenció a la mayoría de los cardenales de dar sus votos a Roncalli como papa “de transición”. Tenía 77 años y, según el razonamiento, no podría hacer muchas cosas. Está fue la gran victoria de los Modernistas y con su "elección", garantizaban a su Sucesor Montini, que no tenía aún el birrete cardenalicio, se lo concedería "Juan XXIII".

 ¿Pudo haber habido amenazas a un cardenal que había sido elegido y después fue obligado a renunciar? Al menos dos cardenales presentes hicieron declaraciones despectivas sobre lo que ocurrió en ese cónclave, lo que es muy sugerente de que algo andaba mal. Eran los cardenales Ottaviani y Spellman.

4. ¿Esto nos da una sospecha razonable, de modo que podamos dudar de la elección de Roncalli? La sospecha razonable es un bajo nivel de evidencia. Sin embargo, hay pruebas más que amplias de que Roncalli era un hereje, mason, antes de su elección y, por lo tanto, no pudo alcanzar el papado.

Finalmente, no olvidemos que se puede discernir una causa al examinar los efectos. Por ejemplo, el diseño inteligente del universo apunta a un Creador. Del mismo modo, si el hombre que salió del cónclave hizo lo que un verdadero Papa no haría (de hecho no podía) hacer, podemos decir con seguridad que no fue elegido Papa.

5. Roncalli, como “papa”, rehabilitó a todos los herejes principales que habían sido censurados bajo el Papa Pío XII y los aprobó como periti (expertos en teología) en el "Vaticano II". Estos herejes incluyeron a personas como Congar, De Lubac y Hans Kung, entre muchos otros, a ninguno de los cuales se les exigió que no hubieran enseñado errores [contra la Fe]. Roncalli promovió el ecumenismo. Él ordenó que se eliminaran las palabras de la oración de Consagración al Sagrado Corazón de Jesús: “Sé tú Rey de todos aquellos que todavía están involucrados en la oscuridad de la idolatría o del islamismo”. Cambió las oraciones del Viernes Santo para eliminar la frase “judíos pérfidos (es decir, sin fe). Modernizó la misa, el breviario y el calendario antes incluso de comenzar el "CVII". Era amigo de socialistas, comunistas y masones.

Supuesta elección de Roncalli como "Papa"

Sea como fuese Roncalli fue supuestamente "elegido" "Papa" en la undécima votación que tuvo lugar el 28 de octubre. Tomó el nombre de "Juan XXIII". Curiosamente, esta fue la primera vez en más de 500 años que se eligió este nombre; los papas anteriores habían evitado su uso desde la época del Antipapa Juan XXIII durante el Gran Cisma de Occidente varios siglos antes. Tanto el nombre de aquél Antipapa como su “reinado”, serían una adecuada prefiguración de la secta del "CVII" inaugurada por él.

Durante la celebración de la fiesta de la Conversión de san Pablo el 25 de enero de 1959, en un consistorio que el papa "Juan XXIII" tuvo con los cardenales en la abadía de San Pablo Extramuros, tras la celebración en la basílica, anunció​ su intención de convocar un concilio ecuménico.

El secretario del "papa" "Juan XXIII" describió así la situación en que el "pontífice" brindó el «discorsetto» (discursito) que, con una simplicidad llamativa, modificó el rumbo pastoral de la Iglesia católica, al anunciar la intención de realización del "Concilio":

Fue un día como los demás. Se levantó el pontífice como de costumbre a las cuatro, hizo sus devociones, celebró la misa y asistió después a la mía. Se retiró a continuación a la salita de comer para la primera colación, dio una ojeada a los periódicos y quiso revisar el borrador de los discursos que había preparado. A las diez partimos para la Basílica de San Pablo Extramuros. La primera parte de la ceremonia duró de las 10.30 hasta las 13:00h. Entonces entramos en la sala de los monjes benedictinos, nos retiramos todos y quedó el "papa" con los cardenales. Leyó el discursito que había preparado, digo «discorsetto» porque así lo definió él mismo, y en un cuarto de hora estaba todo terminado. Pocos minutos después se difundía por el mundo la noticia del "Concilio Ecuménico".

Loris Francesco Capovilla, secretario de "Juan XXIII"

"Juan XXIII" presentó la iniciativa como algo absolutamente personal:

Pronuncio ante ustedes, cierto, temblando un poco de conmoción, pero al mismo tiempo con humilde resolución de propósito, el nombre y la propuesta de la doble celebración de un sínodo diocesano para la Urbe y de un "concilio" ecuménico para la iglesia universal.

Los cardenales reaccionaron con un «impresionante y sorprendente silencio», se dieron cuenta de que fueron engañados en el Conclave por los modernistas, ¿de modo que este era el supuesto "Papa" de transición que no haría cambios?. El anuncio causó una gran sorpresa en todos: todavía no habían transcurrido tres meses desde la elección de "Juan XXIII":, en el cónclave de octubre de 1958, que lo había "elegido" como un "papa" considerado extraoficialmente «de transición»,​ a continuación del papado de Pío XII. Los medios de comunicación, a excepción de L'Osservatore romano,​ dieron gran eco a la noticia subrayando diversos elementos del discurso del "papa".

En sus discursos posteriores, el papa fue poco a poco delineando los objetivos del concilio y recalcando especialmente que se trataba de un concilio pastoral y ecuménico. Aunque el propósito de "Juan XXIII" encontró muchas formas de manifestarse durante los tres años siguientes, una de sus expresiones más conocidas fue aquella que, preguntado por los motivos, presentó al tiempo que abría una ventana: «Quiero abrir las ventanas de la Iglesia para que podamos ver hacia afuera y los fieles puedan ver hacia el interior». Invitó a otras falsas iglesias a enviar observadores al concilio, aceptándolo tanto iglesias protestantes como ortodoxas. La Iglesia Ortodoxa Rusa, por temor al gobierno soviético comunista, sólo aceptó tras recibir seguridades de que el concilio sería apolítico (es decir, de que no se reiteraría la condena al comunismo).

Continua.

 

HERRORES HERÉTICOS EN EL DISCURSO DE INAUGURACIÓN Y EN EL MENSAJE A EL MUNDO

DISCURSO DE INAUGURACIÓN

El célebre discurso de inauguración de "Juan XXIII" contiene errores doctrinales verdaderos y propios y hereticos, además de diversas profecías desmentidas ruidosamente por los hechos («En el presente orden de cosas, en el cual parece apreciarse un orden nuevo de relaciones humanas, es preciso reconocer los arcanos designios de la Providencia divina…»). 

 

1. ERROR HERÉTICO: UNA CONCEPCION MUTILADA DEL MAGISTERIO

Radica en la increíble afirmación, repetida por "Pablo VI" en el discurso de inauguración de la 2ª sesión del "concilio", el 29 de septiembre de 1963, según la cual la Santa Iglesia renuncia a condenar los errores: «Siempre se opuso la Iglesia a estos errores [las opiniones falsas de los hombres;]. Frecuentemente los condenó con la mayor severidad. En nuestro tiempo, sin embargo, la Esposa de Cristo prefiere usar de la medicina de la misericordia más que de la severidad. Piensa que hay que remediar a los necesitados mostrándoles la validez de su doctrina sagrada más que condenándolos».

El "Papa" Roncalli faltaba a sus deberes de vicario de Cristo con esta renuncia a usar de su supuesta autoridad, que procedía de Dios, para defender el depósito de la Fe y ayudar a las almas condenando los errores que acechan su salvación eterna.

En efecto, la condena del error es esencial para la preservación del depósito de la Fe (lo cual constituye el primer deber del Pontífice), dado que confirma a fortiori la doctrina sana, demostrando su eficacia con una aplicación puntual.

Además, la condena del error es necesaria desde el punto de vista pastoral, porque sostiene a los fieles, tanto a los cultos como a los menos cultos, con la autoridad inigualable del magisterio, de la cual pueden revestirse para defenderse del error, cuya “lógica” es siempre más astuta y más sutil que ellos. No sólo eso: la condena del error puede inducir a reflexionar al que yerra, poniéndolo frente a la verdadera sustancia de su pensamiento; como siempre se ha dicho, la condena del error es obra de misericordiosa ex sese.

Sostener que esta condena no debe tener ya lugar significa propugnar, por un lado, una concepción mutilada del magisterio de la Iglesia; por el otro, sustituir el diálogo con el que yerra, que la Iglesia siempre ha procurado, por el diálogo con el error. Todo ello configura un error doctrinal, que en el texto susomentado de "Juan XXIII" se manifiesta en el peligroso puesto que tocan sus ideas al final, donde parece latir el pensamiento de que la demostración de la “validez de la doctrina” es incompatible con la “renovación de las condenas”, como si tal validez hubiera de imponerse únicamente gracias a la fuerza de su propia lógica interna.

Pero si fuera así, la Fe no sería ya un don de Dios y no necesitaría, ni de la gracia para llegar a ser y fortalecerse, ni del ejercicio del principio de autoridad –encarnado por la Iglesia católica– para sostenerse.

Y aquí es donde radica propiamente la herejía que se esconde en la frase de Roncalli: una forma de pelagianismo, característico de toda concepción racionalista de la Fe, condenada en multitud de veces por el magisterio.

La demostración de la validez de la doctrina y la condena de los errores se han implicado siempre necesaria y recíprocamente en la historia de la Iglesia. Y las condenas fulminaban no sólo las herejías y los errores teológicos en sentido estricto, sino, además y de manera implacable, toda concepción del mundo que no fuese cristiana (no tan solo las contrarias a la Fe, sino también las distintas de ella, religiosas o no, por poco que lo fuesen), porque, al decir de nuestro Señor, “quien no recoge conmigo, dispersa” (Mt 12, 30).

La heterodoxa toma de posición de "Juan XXIII", mantenida por el "concilio" y el postconcilio hasta hoy, derrocó por tierra –se nota ya en los textos conciliares– la típica y férrea armazón conceptual de la Iglesia, muy entrañada otrora hasta por sus enemigos, algunos de los cuales incluso la apreciaban sinceramente: «El sello intelectual de la Iglesia es, en esencia, el rigor inflexible con que se tratan los conceptos y los juicios de valor como consolidados, como eternos» (Nietzche). 

2. ERROR HERÉTICO: LA CONTAMINACION DE LA DOCTRINA CATOLICA CON EL “PENSAMIENTO MODERNO”, INTRINSECAMENTE ANTICATOLICO.

La otra conocidísima y gravísima herejía de "Juan XXIII", repetida por él a los cardenales el 13 de enero de 1963, en el discurso del día de su cumpleaños, se relaciona con la renuncia pregonada a herir el error, con dicha abdicación inaudita:

«el espíritu cristiano, católico y apostólico de todos espera que se dé un paso adelante hacia una penetración doctrinal y una formación de las conciencias que esté en correspondencia más perfecta con la fidelidad a la auténtica doctrina, estudiando ésta y poniéndola en conformidad con los métodos de la investigación y con la expresión literaria que exigen los métodos actuales. Una cosa es la sustancia del depositum fidei, es decir, de las verdades que contiene nuestra venerada doctrina, y otra la manera como se expresa; y de ello ha de tenerse gran cuenta, con paciencia, si fuese necesario, ateniéndose a las normas y exigencias de un magisterio de carácter prevalentemente pastoral».  

Estos conceptos heréticos los repitió expresamente el concilio en el decreto Unitatis Redintegratio sobre el ecumenismo.

El principio, otrora formulado por los liberales y los modernistas, según el cual la doctrina antigua debía revestirse de una forma nueva sacada del “pensamiento moderno”, había sido ya condenado expresamente por san Pío X (Pascendi 1907, § II, c; decreto Lamentabili, nn. 63 y 64: Denzinger 2064-5/ 3464-5) y por Pío XII (Humani Generis, AAS 1950, 565-566).

De ahí que Roncalli propusiera una doctrina ya condenada formalmente como herética por sus predecesores (en cuanto característica de la herejía modernista).

En efecto, no es posible aplicar a la doctrina católica las categorías del “pensamiento moderno”, el cual niega a priori, en todas sus formas, la existencia de una verdad absoluta, y para el cual todo es relativo al Hombre, único valor absoluto que reconoce, al que diviniza en todas sus manifestaciones (desde el instinto a la “conciencia de sí”); se trata, pues, de un pensamiento intrínsecamente opuesto a todas las verdades fundamentales del cristianismo, comenzando por la idea de un Dios creador, de un Dios viviente, que se reveló y encarnó, y terminando por el modo de entender la ética y la política.

Al proponer tamaña herejía, "Juan XXIII" se revelaba discípulo del “método” de la Nouvelle Théologie neomodernista, condenada antaño por el magisterio.

Si al "concilio" le hubiese preocupado de veras la satisfacción de las necesidades de los tiempos, referidas a la misión salvífica de la Iglesia católica, habría debido investigar a fondo las condenas del pensamiento moderno que los Papas habían formulado en el pasado (desde Pío IX a Pío XII), en lugar de encarecer que la doctrina “auténtica” y “antigua” se “estudiara y expresara” en función del dicho pensamiento moderno. 

3. ERROR HERÉTICO: EL FIN DE LA IGLESIA ES LA “UNIDAD DEL GÉNERO HUMANO”

La tercera erejía estriba en la erección de la unidad del género humano en fin propio de la Iglesia:

«Venerables hermanos: esto es lo que se propone el "Concilio Ecuménico Vaticano II", el cual, mientras agrupa las mejores energías de la Iglesia y se esfuerza en hacer que los hombres acojan con mayor solicitud el anuncio de la salvación, prepara y consolida ese camino hacia la unidad del género humano, que constituye el fundamento necesario para que la ciudad terrenal se organice a semejanza de la ciudad celeste, en la que, según san Agustín, reina la verdad, dicta la ley de la caridad y cuyas fronteras son la eternidad (cf. S. Agustín, Epist. 138, 3)».

A la “unidad del género humano” se la considera aquí el fundamento necesario (párese mientras en el adjetivo “necesario”) para que la “ciudad terrestre” se asemeje cada vez más a la “celeste”; pero lo cierto es que nunca se había enseñado en el pasado que la expansión de la Iglesia en este mundo necesitara de dicho fundamento, tanto más cuanto que la consecución de la unidad del género humano –unidad afirmada simpliciter por el "Papa"– es una idea-guía de la filosofía de la historia elaborada por el pensamiento laicista a partir del siglo XVIII, una componente esencial de la religión de la Humanidad, no de la religión católica.

El error consiste aquí en mezclar la visión católica con una idea ajena a ella tomada del pensamiento laicista, que la niega y contradice ex sese, puesto que el pensamiento en cuestión no aspira ciertamente a extender el reino de Dios (es decir, la parte de éste visible en la tierra o Iglesia militante), sino que anhela suplantar a la propia Iglesia por la Humanidad, convencido como está de la dignidad del hombre en cuanto hombre (porque no cree en el dogma del pecado original) y de sus presuntos “derechos”.

Así que los efectos deletéreos de la negativa a condenar los errores del siglo se hicieron sentir también, como por una especie de némesis, en el discurso que la propuso, visto que éste contiene con certeza uno de los errores heretícos del sigl, por lo menos en compañía de otros dos, más propiamente teológicos.

Continua.

 

ERRORES EN EL MENSAJE DE LOS PADRES CONCILIARES AL MUNDO

El mensaje al mundo transmitido en la inauguración del concilio, contiene en miniatura la pastoral que se desarrollará ad abundantiam en la Gaudium et Spes, una pastoral en la cual el puesto principal se reserva para los “bienes humanos”, la “dignidad del hombre” en cuanto hombre, la “paz entre los pueblos” (invocada para no tener que convertirlos a Cristo):

«Y puesto que de los trabajos del concilio confiamos que aparezca más clara e intensa la luz de la Fé, esperamos también una renovación espiritual, de la que proceda igualmente un impulso fecundo que fomente los bienes humanos, tales como los inventos de las ciencias, los adelantos de la técnica y una más dilatada difusión de la cultura».

Los “bienes humanos” están representados aquí por el progreso de la ciencia, del arte, de la técnica, de la cultura (entendida a la manera del siglo, según se infiere de Gaudium et Spes, arts. 60 a 62, cf. infra). ¿Debía el concilio preocuparse de eso? ¿Había de desear el incremento de tales “bienes”, meramente terrenales, caducos, a menudo falaces, en lugar de anhelar el aumento de los eternos, fundados en valores perennes, enseñados por la Iglesia a lo largo de los siglos? ¿Cómo asombrarse de que, por efecto de una pastoral de tal género, se abriera la grave crisis que todavía perdura en vez de verificarse un nuevo “esplendor” de la fe?

El error teológico en sentido propio se manifiesta después, en la conclusión del mensaje, allí donde se escribe:

«Por eso, humilde y ardientemente, invitamos a todos, no sólo a nuestros hermanos, a quienes servimos como pastores, sino también a todos los hermanos que creen en Cristo y a todos los hombres de buena voluntad (prescindiendo por ello de su religión personal) […] a que colaboren con nosotros para instaurar en el mundo una sociedad humana más recta y más fraterna», puesto que «el designio divino es tal que por la caridad brille ya de alguna manera el reino de Dios como prenda del reino eterno».

Esta no es la doctrina católica, para la cual “la prenda del reino eterno” en este mundo la constituye sólo y exclusivamente la Iglesia católica, la Iglesia visible, docente y discente, miembros terrenales del cuerpo místico de Cristo, que crece (con lentitud, pero lo hace) a despecho de la oposición del “príncipe de este mundo”: la Iglesia, no la unión de “todos los hombres de buena voluntad”, de todo el género humano, bajo el estandarte del “progreso.

Primera sesión del "CVII"

La primera sesión se inició con la solemne Misa Papal en la Basílica de san Pedro el 11 de octubre de 1962. Juan XXIII presidió la Misa y presentó un discurso programático conocido como: “Gaudet Mater Ecclesia”.

Discurso.

Gócese hoy la Santa Madre Iglesia porque, gracias a un regalo singular de la Providencia Divina, ha alboreado ya el día tan deseado en que el "Concilio Ecuménico Vaticano II" se inaugura solemnemente aquí, junto al sepulcro de San Pedro, bajo la protección de la Virgen Santísima cuya Maternidad Divina se celebra litúrgicamente en este mismo día.

Los Concilios Ecuménicos en la Iglesia

2. La sucesión de los diversos Concilios hasta ahora celebrados -tanto los veinte Concilios Ecuménicos como los innumerables Concilios provinciales y regionales, también importantes- proclaman claramente la vitalidad de la Iglesia católica y se destacan como hitos luminosos a lo largo de su historia.

El gesto del más reciente y humilde sucesor de San Pedro, que os habla, al convocar esta solemnísima asamblea, se ha propuesto afirmar, una vez más, la continuidad del Magisterio Eclesiástico, para presentarlo en forma excepcional a todos los hombres de nuestro tiempo, teniendo en cuenta las desviaciones, las exigencias y las circunstancias de la edad contemporánea.

Muy natural es que, al iniciarse el universal Concilio, Nos sea grato mirar a lo pasado, como para recoger sus voces, cuyo eco alentador queremos escuchar de nuevo, unido al recuerdo y méritos de Nuestros Predecesores más antiguos o más recientes, los Romanos Pontífices: voces solemnes y venerables, a través del Oriente y del Occidente, desde el siglo IV al Medievo y de aquí hasta la época moderna, las cuales han transmitido el testimonio de aquellos Concilios; voces que proclaman con perenne fervor el triunfo de la institución, divina y humana: la Iglesia de Cristo, que de Él toma nombre, gracia y poder.

Junto a los motivos de gozo espiritual, es cierto, sin embargo, que por encima de esta historia se extiende también, durante más de diecinueve siglos, una nube de tristeza y de pruebas. No sin razón el anciano Simeón dijo a María, la Madre de Jesús, aquella profecía que ha sido y sigue siendo verdadera: “Este [niño] será puesto para ruina y para resurrección de muchos en Israel y como señal de contradicción”. Y el mismo Jesús, ya adulto, fijó muy claramente las distintas actitudes del mundo frente a su persona, a lo largo de los siglos, en aquellas misteriosas palabras: “Quien a vosotros escucha a mí me escucha”; y con aquellas otras, citadas por el mismo Evangelista: “Quien no está conmigo, está contra mí; quien no recoge conmigo, desparrama”.

El gran problema planteado al mundo, desde hace casi dos mil años, subsiste inmutable. Cristo, radiante siempre en el centro de la historia y de la vida; los hombres, o están con El y con su Iglesia, y en tal caso gozan de la luz, de la bondad, del orden y de la paz, o bien están sin El o contra El, y deliberadamente contra su Iglesia: se tornan motivos de confusión, causando asperezas en las relaciones humanas, y persistentes peligros de guerras fratricidas.

Los concilios Ecuménicos, siempre que se reúnen, son celebración solemne de la unión de Cristo y de su Iglesia y por ende conducen a una universal irradiación de la verdad, a la recta dirección de la vida individual, familiar y social, al robustecimiento de las energías espirituales, en incesante elevación sobre los bienes verdaderos y eternos.

Ante nosotros están, en el sucederse de las diversas épocas de los primeros veinte siglos de la historia cristiana, los testimonios de este Magisterio extraordinario de la Iglesia, recogidos en numerosos e imponentes volúmenes, patrimonio sagrado en los archivos eclesiásticos aquí en Roma, pero también en las más célebres bibliotecas del mundo entero.

Origen y causa del Concilio Ecuménico Vaticano II

3. Cuanto a la iniciativa del gran acontecimiento que hoy nos congrega aquí, baste, a simple título de orientación histórica, reafirmar una vez más nuestro humilde pero personal testimonio de aquel primer momento en que, de improviso, brotó en nuestro corazón y en nuestros labios la simple palabra ”Concilio Ecuménico”. Palabra pronunciada ante el Sacro Colegio de los Cardenales en aquel faustísimo día 25 de enero de 1959, fiesta de la conversión de San Pablo, en su basílica de Roma. Fue un toque inesperado, un rayo de luz de lo alto, una gran dulzura en los ojos y en el corazón; pero, al mismo tiempo, un fervor, un gran fervor que se despertó repentinamente por todo el mundo, en espera de la celebración del "Concilio".

4. Hay, además, otro argumento, Venerables Hermanos, que conviene confiar a vuestra consideración. Para aumentar, pues, más aún Nuestro santo gozo, queremos proponer -ante esta gran asamblea- el consolador examen de las felices circunstancias en que comienza el Concilio Ecuménico.

En el cotidiano ejercicio de Nuestro pastoral ministerio, de cuando en cuando llegan a Nuestros oídos, hiriéndolos, ciertas insinuaciones de algunas personas que, aun en su celo ardiente, carecen del sentido de la discreción y de la medida. Ellas no ven en los tiempos modernos sino prevaricación y ruina; van diciendo que nuestra época, comparada con las pasadas, ha ido empeorando; y se comportan como si nada hubieran aprendido de la historia, que sigue siendo maestra de la vida, y como si en tiempo de los precedentes Concilios Ecuménicos todo hubiese procedido con un triunfo absoluto de la doctrina y de la vida cristiana, y de la justa libertad de la Iglesia.

Nos parece justo disentir de tales profetas de calamidades, avezados a anunciar siempre infaustos acontecimientos, como si el fin de los tiempos estuviese inminente.

En el presente momento histórico, la Providencia nos está llevando a un nuevo orden de relaciones humanas que, por obra misma de los hombres pero más aún por encima de sus mismas intenciones, se encaminan al cumplimiento de planes superiores e inesperados; pues todo, aun las humanas adversidades, aquélla lo dispone para mayor bien de la Iglesia.

Fácil es descubrir esta realidad, cuando se considera atentamente el mundo moderno, tan ocupado en la política y en las disputas de orden económico que ya no encuentra tiempo para atender a las cuestiones del orden espiritual, de las que se ocupa el magisterio de la Santa Iglesia. Modo semejante de obrar no va bien, y con razón ha de ser desaprobado; mas no se puede negar que estas nuevas condiciones de la vida moderna tienen siquiera la ventaja de haber hecho desaparecer todos aquellos innumerables obstáculos, con que en otros tiempos los hijos del mundo impedían la libre acción de la Iglesia. En efecto; basta recorrer, aun fugazmente, la historia eclesiástica, para comprobar claramente cómo aun los mismos Concilios Ecuménicos, cuyas gestas están consignadas con áureos caracteres en los fastos de la Iglesia Católica, frecuentemente se celebraron entre gravísimas dificultades y amarguras, por la indebida injerencia de los poderes civiles. Verdad es que a veces los Príncipes seculares se proponían proteger sinceramente a la Iglesia; pero, con mayor frecuencia, ello sucedía no sin daño y peligro espiritual, porque se dejaban llevar por cálculos de su actuación política, interesada y peligrosa.

A este propósito, os confesamos el muy vivo dolor que experimentamos por la ausencia, aquí y en este momento, de tantos Pastores de almas para Nos queridísimos, porque sufren prisión por su fidelidad a Cristo o se hallan impedidos por otros obstáculos, y cuyo recuerdo Nos mueve a elevar por ellos ardientes plegarias a Dios.

Pero no sin una gran esperanza y un gran consuelo vemos hoy cómo la Iglesia, libre finalmente de tantas trabas de orden profano, tan frecuentes en otros tiempos, puede, desde esta Basílica Vaticana, como desde un segundo Cenáculo Apostólico, hacer sentir a través de vosotros su voz, llena de majestad y de grandeza.

5. El supremo interés del "Concilio Ecuménico" es que el sagrado depósito de la doctrina cristiana sea custodiado y enseñado en forma cada vez más eficaz. Doctrina, que comprende al hombre entero, compuesto de alma y cuerpo; y que, a nosotros, peregrinos sobre esta tierra, nos manda dirigirnos hacia la patria celestial. Esto demuestra cómo ha de ordenarse nuestra vida mortal de suerte que cumplamos nuestros deberes de ciudadanos de la tierra y del cielo, y así consigamos el fin establecido por Dios.

Significa esto que todos los hombres, considerados tanto individual como socialmente, tienen el deber de tender sin tregua, durante toda su vida, a la consecución de los bienes celestiales; y el de usar, llevados por ese fin, todos los bienes terrenales, sin que su empleo sirva de perjuicio a la felicidad eterna.

Ha dicho el Señor: “Buscad primero el reino de Dios y su justicia”. Palabra ésta “primero” que expresa en qué dirección han de moverse nuestros pensamientos y nuestras fuerzas; mas sin olvidar las otras palabras del precepto del Señor: “… y todo lo demás se os dará por añadidura”. En realidad, siempre ha habido en la Iglesia, y hay todavía, quienes, caminando con todas sus energías hacia la perfección evangélica, no se olvidan de rendir una gran utilidad a la sociedad.

Continua.

 

Mas para que tal doctrina alcance a las múltiples estructuras de la actividad humana, que atañen a los individuos, a las familias y a la vida social, ante todo es necesario que la Iglesia no se aparte del sacro patrimonio de la verdad, recibido de los padres; pero, al mismo tiempo, debe mirar a lo presente, a las nuevas condiciones y formas de vida introducidas en el mundo actual, que han abierto nuevos caminos para el apostolado católico.

Por esta razón la Iglesia no ha asistido indiferente al admirable progreso de los descubrimientos del ingenio humano, y nunca ha dejado de significar su justa estimación: mas, aun siguiendo estos desarrollos, no deja de amonestar a los hombres para que, por encima de las cosas sensibles, vuelvan sus ojos a Dios, fuente de toda sabiduría y de toda belleza; y les recuerda que, así como se les dijo “poblad la tierra y dominadla”, nunca olviden que a ellos mismos les fue dado el gravísimo precepto: “Adorarás al Señor tu Dios y a El sólo servirás”, no sea que suceda que la fascinadora atracción de las cosas visibles impida el verdadero progreso.

Modalidad actual en la difusión de la doctrina sagrada

6. Después de esto, ya está claro lo que se espera del "Concilio", en todo cuanto a la doctrina se refiere. Es decir, el : "Concilio" Ecuménico que se beneficiará de la eficaz e importante suma de experiencias jurídicas, litúrgicas, apostólicas y administrativas- quiere transmitir pura e íntegra, sin atenuaciones ni deformaciones, la doctrina que durante veinte siglos, a pesar de dificultades y de luchas, se ha convertido en patrimonio común de los hombres; patrimonio que, si no ha sido recibido de buen grado por todos, constituye una riqueza abierta a todos los hombres de buena voluntad.

Deber nuestro no es sólo estudiar ese precioso tesoro, como si únicamente nos preocupara su antigüedad, sino dedicarnos también, con diligencia y sin temor, a la labor que exige nuestro tiempo, prosiguiendo el camino que desde hace veinte siglos recorre la Iglesia.

La tarea principal ["punctum saliens"] de este "Concilio" no es, por lo tanto, la discusión de este o aquel tema de la doctrina fundamental de la Iglesia, repitiendo difusamente la enseñanza de los Padres y Teólogos antiguos y modernos, que os es muy bien conocida y con la que estáis tan familiarizados.

Para eso no era necesario un Concilio. Sin embargo, de la adhesión renovada, serena y tranquila, a todas las enseñanzas de la Iglesia, en su integridad y precisión, tal como resplandecen principalmente en las actas conciliares de Trento y del Vaticano I, el espíritu cristiano y católico del mundo entero espera que se de un paso adelante hacia una penetración doctrinal y una formación de las conciencias que esté en correspondencia más perfecta con la fidelidad a la auténtica doctrina, estudiando ésta y exponiéndola a través de las formas de investigación y de las fórmulas literarias del pensamiento moderno. Una cosa es la substancia de la antigua doctrina, del "depositum fidei”, y otra la manera de formular su expresión; y de ello ha de tenerse gran cuenta -con paciencia, si necesario fuese- ateniéndose a las normas y exigencias de un magisterio de carácter predominantemente pastoral.

Al iniciarse el "Concilio Ecuménico Vaticano II", es evidente como nunca que la verdad del Señor permanece para siempre. Vemos, en efecto, al pasar de un tiempo a otro, cómo las opiniones de los hombres se suceden excluyéndose mutuamente y cómo los errores, luego de nacer, se desvanecen como la niebla ante el sol.

Cómo reprimir los errores

7. Siempre la Iglesia se opuso a estos errores. Frecuentemente los condenó con la mayor severidad. En nuestro tiempo, sin embargo, la Esposa de Cristo prefiere usar la medicina de la misericordia más que la de la severidad. Ella quiere venir al encuentro de las necesidades actuales, mostrando la validez de su doctrina más bien que renovando condenas. No es que falten doctrinas falaces, opiniones y conceptos peligrosos, que precisa prevenir y disipar; pero se hallan tan en evidente contradicción con la recta norma de la honestidad, y han dado frutos tan perniciosos, que ya los hombres, aun por sí solos, están propensos a condenarlos, singularmente aquellas costumbres de vida que desprecian a Dios y a su ley, la excesiva confianza en los progresos de la técnica, el bienestar fundado exclusivamente sobre las comodidades de la vida. Cada día se convencen más de que la dignidad de la persona humana, así como su perfección y las consiguientes obligaciones, es asunto de suma importancia. Lo que mayor importancia tiene es la experiencia, que les ha enseñado cómo la violencia causada a otros, el poder de las armas y el predominio político de nada sirven para una feliz solución de los graves problemas que les afligen.

En tal estado de cosas, la Iglesia Católica, al elevar por medio de este "Concilio Ecuménico"" la antorcha de la verdad religiosa, quiere mostrarse madre amable de todos, benigna, paciente, llena de misericordia y de bondad para con los hijos separados de ella. Así como Pedro un día, al pobre que le pedía limosna, dice ahora al género humano oprimido por tantas dificultades: “No tengo oro ni plata, pero te doy lo que tengo. En nombre de Jesús de Nazaret, levántate y anda”. La Iglesia, pues, no ofrece riquezas caducas a los hombres de hoy, ni les promete una felicidad sólo terrenal; los hace participantes de la gracia divina que, elevando a los hombres a la dignidad de hijos de Dios, se convierte en poderosísima tutela y ayuda para una vida más humana; abre la fuente de su doctrina vivificadora que permite a los hombres, iluminados por la luz de Cristo, comprender bien lo que son realmente, su excelsa dignidad, su fín. Además de que ella, valiéndose de sus hijos, extiende por doquier la amplitud de la caridad cristiana, que más que ninguna otra cosa contribuye a arrancar los gérmenes de la discordia y, con mayor eficacia que otro medio alguno, fomenta la concordia, la justa paz y la unión fraternal de todos.

Debe promoverse la unidad de la familia cristiana y humana

8. La solicitud de la Iglesia en promover y defender la verdad se deriva del hecho de que -según el designio de Dios “que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad no pueden los hombres, sin la ayuda de toda la doctrina revelada, conseguir una completa y firme unidad de ánimos, a la que van unidas la verdadera paz y la eterna salvación.

Desgraciadamente, la familia humana todavía no ha conseguido, en su plenitud, esta visible unidad en la verdad.

La Iglesia católica estima, por lo tanto, como un deber suyo el trabajar con toda actividad para que se realice el gran misterio de aquella unidad que con ardiente plegaria invocó Jesús al Padre celestial, estando inminente su sacrificio. Goza ella de suave paz, pues tiene conciencia de su unión íntima con dicha plegaria; y se alegra luego grandemente cuando ve que tal invocación aumenta su eficacia con saludables frutos, hasta entre quienes se hallan fuera de su seno. Y aún más; si se considera esta misma unidad, impetrada por Cristo para su Iglesia, parece como refulgir con un triple rayo de luz benéfica y celestial: la unidad de los católicos entre sí, que ha de conservarse ejemplarmente firmísima; la unidad de oraciones y ardientes deseos, con que los cristianos separados de esta Sede Apostólica aspiran a estar unidos con nosotros; y, finalmente, la unidad en la estima y respeto hacia la Iglesia católica por parte de quienes siguen religiones todavía no cristianas. En este punto, es motivo de dolor el considerar que la mayor parte del género humano -a pesar de que los hombres todos han sido redimidos por la Sangre de Cristo- no participan aún de esa fuente de gracias divinas que se hallan en la Iglesia Católica. A este propósito, cuadran bien a la Iglesia, cuya luz todo lo ilumina, cuya fuerza de unidad sobrenatural redunda en beneficio de la humanidad entera, aquellas palabras de San Cipriano: “La Iglesia, envuelta en luz divina, extiende sus rayos sobre el mundo entero; pero [ella] es la única luz que se difunde doquier sin que haya separación en la unidad del cuerpo. Extiende sus ramas por toda la tierra, para fecundarla, a la vez que multiplica, con mayor largueza, sus arroyos; pero siempre es única la cabeza, único el origen, ella es madre única copiosamente fecunda: de ella hemos nacido todos, nos hemos nutrido de su leche, vivimos de su espíritu”.

Venerables Hermanos:

Esto se propone el "Concilio Ecuménico Vaticano II", el cual, mientras reúne juntamente las mejores energías de la Iglesia y se esfuerza por que los hombres acojan cada vez más favorablemente el anuncio de la salvación, prepara en cierto modo y consolida el camino hacia aquella unidad del género humano, que constituye el fundamento necesario para que la Ciudad terrenal se organice a semejanza de la celestial “en la que reina la verdad, es ley la caridad y la extensión es la eternidad” según San Agustín.

Conclusión

9. Mas ahora “nuestra voz se dirige a vosotros”, Venerables Hermanos en el Episcopado. Henos ya reunidos aquí, en esta Basílica Vaticana, centro de la historia de la Iglesia; donde Cielo y tierra se unen estrechamente, aquí, junto al sepulcro de Pedro, junto a tantas tumbas de Santos Predecesores Nuestros, cuyas cenizas, en esta solemne hora, parecen estremecerse con arcana alegría.

El "Concilio" que comienza aparece en la Iglesia como un día prometedor de luz resplandeciente. Apenas si es la aurora; pero ya el primer anuncio del día que surge ¡con cuánta suavidad llena nuestro corazón! Todo aquí respira santidad, todo suscita júbilo. Pues contemplamos las estrellas, que con su claridad aumentan la majestad de este templo; estrellas que, según el testimonio del apóstol San Juan, sois vosotros mismos; y con vosotros vemos resplandecer en torno al sepulcro del Príncipe de los Apóstoles los áureos candelabros de las Iglesias que os están confiadas.

Al mismo tiempo vemos las dignísimas personalidades, aquí presentes, en actitud de gran respeto y de cordial expectación, llegadas a Roma desde los cinco continentes, representando a las Naciones del mundo.

Cielo y tierra, puede decirse, se unen en la celebración del "Concilio": los Santos del Cielo, para proteger nuestro trabajo; los fieles de la tierra, continuando en su oración al Señor; y vosotros, secundando las inspiraciones del Espíritu Santo, para lograr que el común trabajo corresponda a las actuales aspiraciones y necesidades de los diversos pueblos. Todo esto pide de vosotros serenidad de ánimo, concordia fraternal, moderación en los proyectos, dignidad en las discusiones y prudencia en las deliberaciones.

Quiera el Cielo que todos vuestros esfuerzos y vuestros trabajos, en los que están centrados no sólo los ojos de todos los pueblos, sino también las esperanzas del mundo entero, satisfagan abundantemente las comunes esperanzas.

¡Oh Dios Omnipotente! En Ti ponemos toda vuestra confianza, desconfiando de nuestras fuerzas. Mira benigno a estos Pastores de tu Iglesia. Que la luz de tu gracia celestial nos ayude, así al tomar las decisiones como al formular las leyes; y escucha clemente las oraciones que te elevamos con unanimidad de fe, de palabra y de espíritu.

¡Oh María, “Auxilium Christianorum”, “Auxilium Episcoporum”; de cuyo amor recientemente hemos tenido peculiar prueba en tu templo de Loreto, donde quisimos venerar el misterio de la Encarnación! Dispón todas las cosas hacia un éxito feliz y próspero y, junto con tu esposo San José, con los santos Apóstoles Pedro y Pablo, con los santos Juan, el Bautista y el Evangelista, intercede por todos nosotros ante Dios.

A Jesucristo, nuestro adorable Redentor, Rey inmortal de los pueblos y de los siglos, sea el amor, el poder y la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Aquí tenemos la fuente primaria en la que debemos buscar el verdadero espíritu que iba a informar toda la magna asamblea, de modo que nadie pudiera decir que lo habían engañado, y que no estaba dado el tono desde el mismo día de su inauguración.

Consta que el texto fue redactado enteramente por el mismo "Juan XXIII", en italiano, siendo posteriormente traducido al latín por el P. Guglielmo Zannoni, perito del "concilio".

Resultó ser un resumen más concreto de los discursos que el mismo Roncalli había dedicado a las distintas fases preparatorias, y que ya desarrollaban lo que sería conocido más tarde como “el espíritu del "Concilio”. En ellos, el convocador proponía la actitud con la que deberían trabajar los Padres conciliares, así como el objetivo clave de la reunión: Presentar el depósito de la doctrina católica de modo que fuera accesible y significativa para la mentalidad moderna.

El secretario del Papa, Loris Capovilla, afirma que éste se había inspirado en san Gregorio Magno, la Bula de convocación del Concilio de Trento, la alocución inicial del Vaticano I, así como en un autor poco esperable, el P. Rosmini, cuyas obras habían sido incluidas en el Índice de libros prohibidos.

1 y 2 Como es habitual en él, suele empezar por una solemne captatio benevolentiae dirigida a las mentes y los corazones de la mayoría aún conservadora presente en el "Concilio", de modo que su vigilancia no fuera despertada desde el primer momento, sino que una vez adormecidos y tranquilizados por palabras tan categóricas, asimilaran sin demasiada resistencia el espíritu contrario sabiamente destilado en los pasajes clave de su discurso.

Continua.

 

3 No falta ni siquiera el consabido fervorino, presentando el "Concilio" como fruto repentino de una súbita iluminación del Espíritu Santo, cuando consta que sabía perfectamente, al menos cuatro años antes de ser elegido, que su principal tarea sería la convocación del "Concilio" soñado por los grandes iniciados desde hacía más de un siglo con el fin de poner a la Iglesia en consonancia con la mentalidad moderna.

4 Luego sigue con un alarde de optimismo por demás desbordante, puesto que apartando de un revés todas las admoniciones de los mejores, e incluso de la misma Santísima Virgen, cuyo secreto de Fátima había podido leer dos años antes, pronuncia categóricamente una de las pocas condenas de este atípico "Concilio", dirigiéndola no hacia los numerosísimos enemigos alojados en el propio seno de la Iglesia, sino hacia sus denunciadores, a los que llama profetas de calamidades, ignorantes reaccionarios que no han entendido nada de la historia ni de su propio tiempo.

Más aún, tiene la suprema impudencia de atribuir a la Providencia el haber propiciado las luciferianas condiciones que hacían posible vislumbrar la instauración del Nuevo Orden Mundial que hoy nos amenaza con la ruina universal. Pretende convencernos de que las sucesivas revoluciones que han despojado a la Iglesia de toda influencia y protección de los poderes temporales ha sido una bendición, porque la habría hecho mucho más libre, cuando lo cierto es que tanto el sano sentido común como la voz de los Papas de estos dos últimos siglos siempre han condenado esa afirmación, afirmando como san Pío X que les parecía estar viviendo los prolegómenos de los tiempos del Anticristo.

La terrible situación de las cristiandades bajo la bota comunista no parecen sino un daño colateral insignificante y pasajero, frente a la perfecta libertad y serenidad aportadas a la Iglesia por ese mismo mundo moderno al que se van a dirigir.

5 y 6 Aquí, vuelta a la misma estrategia que hemos visto antes: Primero se recuerda la doctrina tradicional, para mejor traicionarla más tarde: Doctrina perenne sí, PERO…

Supone conocida y asimilada la doctrina tradicional, cuando las mismas respuestas de obispos y teólogos en los cuestionarios previos a la asamblea evidencian lo lejos que estaban los pastores y doctores del rebaño de esa idílica situación.

Ahora viene el pasaje central y principal de toda la alocución:

Para eso no era necesario un Concilio. Sin embargo, de la adhesión renovada, serena y tranquila, a todas las enseñanzas de la Iglesia, en su integridad y precisión, tal como resplandecen principalmente en las actas conciliares de Trento y del Vaticano I, el espíritu cristiano y católico del mundo entero espera que se de un paso adelante hacia una penetración doctrinal y una formación de las conciencias que esté en correspondencia más perfecta con la fidelidad a la auténtica doctrina, estudiando ésta y exponiéndola a través de las formas de investigación y de las fórmulas literarias del pensamiento moderno. Una cosa es la substancia de la antigua doctrina, del “depositum fidei”, y otra la manera de formular su expresión; y de ello ha de tenerse gran cuenta -con paciencia, si necesario fuese- ateniéndose a las normas y exigencias de un magisterio de carácter predominantemente pastoral.

Sólo la discusión de esa frase y de todo lo que ella implica ya hubiera necesitado de una cuidadosísima reflexión filosófica y teológica, previa a la convocatoria de cualquier asamblea conciliar, incluso en las mejores condiciones para su desarrollo.

Porque ello significa nada más y nada menos que introducir en el Sancta Sanctorum de la racionalidad humana iluminada por la sobrenaturaleza de la Fe un principio subversivo radicalmente contrario, elaborado precisamente con el fin de actuar a modo de caballo de Troya, de verdadero virus informático, que bajo excusa de mejor comprensión y exposición de la doctrina perenne, la va a cambiar radical y sustancialmente. Así como la luz no toma prestadas las galas de la oscuridad para manifestarse a los ojos de los ciegos, sobre todo si son voluntarios, tampoco podía la doctrina católica renunciar a la estructura profunda y al revestimiento lingüístico divinamente proporcionado por la Iglesia a través de los siglos, para ponerse a pensar con los instrumentos lógicos, filosóficos y teológicos elaborados en los mismos infiernos, propagados por la anti-Iglesia desarrollada en los últimos siglos, con el fin de sustituirlos.

Esa es la razón por la que el Syllabus de Pío IX negaba que pudiera existir cualquier posibilidad de reconciliación entre la Iglesia y civilización cristiana, y su luciferiana inversión, la civilización moderna, inspirada por la contra-Iglesia, esto es la Masonería o Sinagoga de Satanás.

Que la intención de "Juan XXIII", y por ende, el espíritu del "Concilio", no era en modo alguno salvaguardar intocada la doctrina perenne, lo evidencia un hecho bien averiguado: Cuando el P. Luigi Ciappi, Maestro del Sacro Palacio, es decir, el teólogo personal del Papa, y responsable de la ortodoxia escrupulosa de todo lo que sale de sus oficinas, revisó el discurso, añadió lo que a él le pareció la cita más propia y lógica:

El texto latino oficial quedaba así:

Est enim aliud ipsum depositum Fidei, seu veritates, quae veneranda doctrina nostra continentur, aliud modus, quo eaedem enuntiantur, eodem tamen sensu eademque sententia.

El "eodem sensu eademque sententiae" de San Vicente de Lérins, es decir, la exigencia de que la doctrina siempre conservara el mismo significado y también siguirá utilizando las mismas expresiones lingüísticas consagradas por la Tradición y el Magisterio de la Iglesia.

El "Papa" sabía perfectamente lo que significaba, la suma importancia que tenía en ese preciso contexto, y que por esa razón había sido utilizado por el Concilio Vaticano I, y sin embargo, lo omitió, lo dejó sin leer, y dio orden para que tampoco apareciera en la versión escrita oficial publicada al día siguiente por el Osservatore Romano.

Había engañado a los cardenales Ottaviani y Cigognani, a quiénes había llegado el texto, dándoles todo tipo de seguridades para calmar las ansiedades que les despertaba el texto, pero al día siguiente, los dejó estupefactos, como pudieron atestiguar los que se sentaban en frente suyo en el aula conciliar.

Comienzan las labores de los Padres Conciliares

La primera tarea fue la elección de los miembros de las comisiones. Posteriormente comenzó la discusión del esquema sobre la liturgia (De sacra liturgia que luego se conocerá con el nombre de Constitución Dogmática Sacrosanctum concilium). Los trabajos sobre este tema se prolongaron hasta el 14 de noviembre en que se hizo una primera votación exploratoria. El texto fue ampliamente aprobado (2162 placet contra 46 non placet). Ese mismo día, se presentó en aula el esquema De fontibus revelationis, sobre la Divina Revelación que daría posteriormente lugar a la Constitución Dogmática Dei Verbum.

El 23 de noviembre se entregó a los padres conciliares dos esquemas para su estudio antes de la discusión en aula: era el De Ecclesia (luego la Constitución Dogmática Lumen Gentium) y un apéndice con un esquema sobre la Virgen María (De beata Maria Virgine). Ese mismo día se comienza a discutir la constitución sobre los medios de comunicación social (que luego será el decreto Inter mirifica). Para el 27 de noviembre inició la discusión del esquema sobre la unidad de los cristianos, Ut omnes sint.

El 1 de diciembre se comenzó a discutir el esquema De ecclesia. El debate no dio resultados y las discusiones se concluyen el 7 de diciembre, víspera de la clausura de la primera sesión conciliar.

Unos días antes, tanto el cardenal belga Leo Jozef Suenens como el cardenal italiano Giovanni Montini habían intervenido en aula solicitando una dirección más clara para el "concilio" y proponiendo para ello una visión eclesiológica: se trataría de la Iglesia ad intra y ad extra y esta temática podría dar unidad y finalidad a los trabajos. Esto dejaba al documento De ecclesia como el más importante y programático del "concilio".

Continua.

 

El 8 de diciembre se concluye oficialmente la primera sesión con un discurso del Papa. Y la aprobación de la herética Constitución Dogmática sobre la sagrada liturgia Sacrosanctum Concilum, será el primer fruto de la reflexión conciliar.

Tras un largo y duro trabajo, se redactaron los 16 documentos, cuyo conjunto constituye una toma de conciencia de la situación actual de la Iglesia y define las orientaciones que se imponen. 

A su vez, estos documentos están divididos en 4 constituciones, 3 declaraciones y 9 decretos, entre los cuales tenemos:

Constituciones

Las constituciones son los documentos principales y fundamentales porque en ellas se contienen las grandes preposiciones doctrinales, los principios de reforma y renovación y las opciones pastorales . De las cuatro constituciones, dos de ellas son "dogmáticas" ( calificada así por tratar materias contenidas en el Dogma Católico), una pastoral y la otra no recibe ninguna calificación, y estas son:

-Dei Verbum (Constitución Dogmática sobre la Divina Revelación)

-Lumen Gentium (Constitución Dogmática sobre la Iglesia)

-Sacrosanctum Concilium (Constitución sobre la Sagrada Liturgia)

-Gaudium et Spes (Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual) De todas ellas, la Constitución Dogmática sobre la Iglesia es considerada la espina dorsal del Concilio.

Declaraciones

Las declaraciones son manifestaciones solemnes del Concilio ante la Iglesia y el mundo sobre cuestiones de importancia sobre su misión en el mundo y su relación con las religiones no cristianas, sociedades y estados. Las declaraciones permiten dar a conocer cuál es la postura de la Iglesia para que sus interlocutores sepan autorizadamente a qué atenerse, y se apoyan en la conciencia renovada de la Iglesia sobre su naturaleza y misión, teniendo muy en cuenta la situación histórica actual.

-Gravissimum Educationis (Declaración sobre la Educación Cristiana)

-Nostra Aetate (Declaración sobre las relaciones de la Iglesia con las Religiones no cristianas)

-Dignitatis Humanae (Declaración sobre la libertad religiosa)

Decretos

Los decretos suponen, desarrollan y concretan las constituciones. No son simples aplicaciones disciplinares de la doctrina de las constituciones, sino que ellos mismos contienen elementos doctrinales que prolongan y determinan perspectivas más amplias . Entre ellas tenemos:

-Ad Gentes (Decreto sobre la actividad misionera de la Iglesia)

-Presbyterorum Ordinis (Decreto sobre el ministerio y vida de los presbíteros)

-Apostolicam Actuositatem (Decreto sobre el apostolado de los laicos)

-Optatam Totius(Decreto sobre la formación sacerdotal)

-Perfectae Caritatis (Decreto sobre la adecuada renovación de la vida religiosa)

-Christus Dominus (Decreto sobre el ministerio pastoral de los Obispos)

-Unitatis Redintegratio (Decreto sobre el ecumenismo)

-Orientalium Ecclesiarum (Decreto sobre las Iglesias orientales católicas)

-Inter Mirifica (Decreto sobre los Medios de comunicación social)

Continua.

 

Antes de analizar los Documentos del "Concilio" quiero escrutar la herètica Enciclica Pacem In Terris de Roncalli:

La sentencia de muerte para aquellos que desean considerar al "Papa" Roncalli radica en el hecho de que además él profesó la herejía en su encíclica Pacem In Terris, publicada el 11 de abril de 1963. Esta sección está tomada de la obra del Sr. John Daly llamada John XXIII y Pacem en Terris. Le doy todo el crédito al Sr. Daly por su increíble investigación y su incisivo análisis.

La encíclica Pacem in Terris  trataba de “establecer la paz universal en la verdad, la justicia, la caridad y la libertad” y, además de a la Iglesia, estaba dirigida “a todos los hombres de buena voluntad”. La proposición herética es la oración inicial del párrafo 14. La versión latina oficial, publicada en Acta Apostolicae Sedis (“AAS” –Acts of the Apostolic See), No. 55, 257-304 es la siguiente:

In hominis juribus hoc quoque numerandum est, ut et Deum, ad rectum conscientiae Suae normam, venerari possit, et religionem privatim et publice profiteri. 

Lo que significa:

Que la Iglesia enseña que los humanos tienen el derecho de profesar y practicar solo la religión católica que es la única Iglesia verdadera, fuera de la cual nadie es salvo. El error no tiene derechos. No hay nada de malo con esta afirmación en Pacem in Terris (sostienen) porque la palabra legítimo [rectam] modifica el “impulso de su conciencia” de tal manera que implica que uno no tiene derecho simplemente a seguir su conciencia en la adoración de Dios a menos que su conciencia sea legítima ( es decir, de acuerdo con la única Iglesia verdadera). Lo que ningún católico puede declarar es que cada persona debe poder “profesar su religión privada y públicamente “. Esto implica (como veremos) que uno puede profesar cualquier religión, ya sea la Verdadera Religión o cualquiera de las innumerables religiones falsas, tanto en privado como en público, cuya idea es herética y condenada por la Iglesia.

Aquí es donde se pone interesante. El adjetivo posesivo “Su” no aparece en el texto oficial en latín publicado en el A.A.S. Sin embargo, su interpolación por los traductores (incluido el texto oficial en inglés disponible en el sitio web del Vaticano Modernista) no es de ninguna manera injustificada por dos razones:

(a) El latín rara vez incluye tales adjetivos, que a menudo muestran que deben entenderse desde el contexto.

(b) La evidencia abundante muestra que el verdadero significado de "Juan XXI" se representa mediante la inclusión de “su”¿Qué evidencia se puede dar?

Si lee la oración sin la palabra “su”, ésta admite una interpretación ortodoxa: es decir, las personas tienen el derecho de profesar la religión de manera pública y privada, siempre que sea la religión católica. Sin embargo, no podemos omitir esa palabra sin alterar el sentido deseado de la encíclica; un sentido que es descaradamente herético.

Los herejes semi-arrianos, bajo la presión del Emperador, estaban preparados para someterse a cada sílaba del Credo de Nicea, excepto que rechazaban la afirmación de que Nuestro Señor era consustancial ( homo-ousion) con el Padre, pero Él era simplemente ( homoi-ousion ) de sustancia similar , no de la misma sustancia. Una letra marcaba la línea más importante entre la doctrina católica y la herejía.

Es indiscutible que el significado que Roncalli deseaba transmitir, y al que conscientemente prestó su (supuesta) “autoridad”, era que cada persona tiene derecho a profesar su religión,  cualquiera que sea la religión, tanto en privado como en público. Aquí está la evidencia:

1. La encíclica no fue, como tradicionalmente se hace, dirigida solo a los miembros de la Iglesia Católica Romana, sino a “todos los hombres de buena voluntad”. Si solo se dirigiera a los católicos, se podría argumentar que sabrían que “su” religión es la religión católica, porque solo la Verdad puede ser abiertamente profesada y predicada. Después de todo, él solo tendría a los católicos como su público objetivo. Es completamente irrazonable esperar que judíos, musulmanes, protestantes y cismáticos orientales (entre otros no católicos) obtengan esa comprensión del contexto. La única conclusión razonable a la que llegarían es que la encíclica garantiza a cada uno de ellos el derecho moral objetivo de practicar y profesar su religión falsa en público.

2. La 32ª edición del Enchiridion Symbolorum de Denzinger [El Enchiridion es un compendio de todos los textos básicos sobre el dogma católico y la moral desde la Era Apostólica. Encargado por el Papa Pío IX, ha estado en uso desde 1854 y se ha actualizado regularmente desde que fue editado por el Padre. Schonmetzer y tiene la frase ofensiva marcada con una nota al pie que hace referencia al artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) de las Naciones Unidas Masónicas :

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar su religión o creencia, y la libertad, ya sea solo o en comunidad con otros y en público o en privado, para manifestar su religión o creencia en la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Este pasaje es irreconciliable con la doctrina católica, pero está vinculado a la misma frase que haría al lector creer que todos son libres de expresar su religión en público, sin importar si es la verdadera religión o no. Sugeriría que Roncalli era consciente de esa parte de la Declaración Universal de los Derechos Humanos cuando escribió Pacem in Terris . Si esto no contradice la enseñanza católica, nada lo hace.

Como el Papa Gregorio XVI enseñó:

“Ahora consideramos otra fuente abundante de los males con los que la Iglesia está afligida en la actualidad: el indiferentismo. Esta opinión perversa se extiende por todas partes por el fraude de los malvados que afirman que es posible obtener la salvación eterna del alma por la profesión de cualquier tipo de religión, siempre y cuando se mantenga la moral. Seguramente, en un asunto tan claro, harás que este error mortal esté lejos de las personas comprometidas a tu cuidado … Esta fuente vergonzosa de el indiferentismo da lugar a esa proposición absurda y errónea que afirma que la libertad de conciencia debe mantenerse para todos. Con lo que se propaga la ruina en los asuntos sagrados y civiles, aunque algunos repiten una y otra vez con la mayor impudencia que de ello se deriva una ventaja para la religión. ” (Ver Mirari Vos[1832], párr. 13 y 14).

Los defensores de Roncalli protestarán porque hay una “falta de evidencia” de que Roncalli autorizó la nota al pie de página; pero tal objeción fracasa miserablemente. Los autores del Enchiridion son seleccionados precisamente para asegurar que sus referencias y explicaciones tienen la aprobación oficial de la Santa Sede, dicen que cualquier comentario que distorsione la mente de los mismos tendrá una reprensión pública y una retractación exigida por Roma, que estaba lejos de el caso. Además, la participación de los editores de la 32ª edición es más demostrable que en cualquier edición anterior. Fue la primera vez que se omitió el pasaje de la condena de la libertad religiosa del Papa Pío IX. La sorprendente omisión es explicable sólo sobre la base de que estaba destinada a ocultar la contradicción explícita entre Pacem in Terris y Quanta Cura.

Este pasaje fue omitido: A partir del cual la idea totalmente falsa del gobierno social no temen fomentar esa opinión errónea, la más fatal en sus efectos sobre la Iglesia Católica y la salvación de las almas, llamada por nuestro predecesor, Gregorio XVI, una “locura”, a saber, que ” La libertad de conciencia y culto es el derecho personal de cada hombre, que debe ser legalmente proclamado y afirmado en toda sociedad debidamente constituida; y que los ciudadanos tienen derecho a una libertad absoluta, que no debe ser restringida por ninguna autoridad, ya sea eclesiástica o civil, por lo que pueden manifestar y declarar abierta y públicamente cualquiera de sus ideas, ya sea de boca en boca, mediante la prensa, o de cualquier otra manera.

“Pero, mientras lo afirman de manera precipitada, no piensan y consideran que están predicando” la libertad de perdición. Si los argumentos humanos siempre tienen espacio libre para la discusión, nunca faltarán hombres que se atrevan a resistir la verdad y a confiar en el discurso fluido de la sabiduría humana; mientras que sabemos, de la misma enseñanza de nuestro Señor Jesucristo, con cuánta atención la fe y la sabiduría cristianas deben evitar este balbuceo más dañino “.(Ver Quanta Cura [1864], párr. 3).

Claramente, no se puede sostener razonablemente que aquellos que se preocuparon tanto por organizar la supresión de la parte “ofensiva” de Quanta Cura no fueron también responsables de la nota a pie de página de Pacem in Terris que se refería al mismo tema.

3. El hecho de que la sentencia de Pacem in Terris debe entenderse en relación con la Declaración Universal de los Derechos Humanos se confirma por el hecho de que en Pacem in Terris, las Naciones Unidas masónicas y su Declaración elogian los párrafos 142, 143 , y 144. que Roncalli hizo en la Declaración.“Es un reconocimiento solemne de la dignidad personal de cada ser humano; una afirmación del derecho de todos a ser libres de buscar la verdad, seguir los principios morales, cumplir con los deberes impuestos por la justicia y llevar una vida plenamente humana. También Reconoció otros derechos relacionados con estos “. (párr. 144;.)

El pontífice lee cuidadosamente una encíclica antes de firmarla y promulgarla. Además, los teólogos de alto rango la elaboran en la dirección que dá el Papa. Cada palabra es cuidadosamente elegida. Si estos “otros derechos” escritos en la Declaración no incluyeran el infame “derecho” a la libertad religiosa, ¿no es obvio que esto se habría aclarado?

4. La encíclica fue elogiada por las logias masónicas y los medios de comunicación seculares que promueven el indiferentismo religioso y la libertad religiosa mediante el apoyo a la separación de la Iglesia y el Estado.

5. La Iglesia no puede (y no) debe enseñar ambiguamente al expresar verdades teológicas. Cualquier ambigüedad deliberada debe interpretarse en contra de la ortodoxia de la enseñanza ambigua. Las proposiciones que son ambiguas o que admiten interpretaciones que son ortodoxas o heterodoxas se consideran “heréticas por defecto”. Este es también el caso de las proposiciones que son verdaderas, pero que están calculadas para omitir verdades o términos pertinentes que deberían incluir. Se condenó la siguiente proposición del pseudo-sínodo jansenista de Pistoia:

“Después de la consagración, Cristo está real y sustancialmente presente debajo de las apariencias (de pan y vino), y toda la sustancia del pan y el vino ha dejado de existir, dejando solo las apariencias”.

En 1794, el papa Pío VI condenó esa proposición en la Constitución apostólica Auctorem Fidei porque “omite por completo mencionar la transubstanciación o la conversión de toda la sustancia del pan en el Cuerpo, y toda la sustancia del vino en la Sangre, que el Concilio de Trento definió como un artículo de Fe en la medida en que, a través de una omisión no autorizada y sospechosa de este tipo, se desvía la atención tanto de un artículo de Fe como si fuera una mera cuestión escolástica.

Resumen:

Es imposible excusar a Roncalli "Juan XXIII" del cargo de herejía.

 

Continua.

 

"JUAN XXIII", antes de morir REVELÓ QUE ÉL ERA JUDÍO, como ya hemos mencionado.

Lo hizo a unos visitantes judíos con las palabras: “Yo soy José, vuestro hermano”. A pesar de que esta misteriosa declaración de "Juan XXIII" a los judíos ha sido citada frecuentemente, sin embargo, no ha sido explicado su significado. Creemos que una buena explicación de su significado es: Esta afirmación de Juan XXIII, “Yo soy José, vuestro hermano”, es una cita del Génesis 45, 4. Ella fue hecha por el patriarca José, el hijo de Jacob, a sus hermanos cuando llegaron a Egipto durante el tiempo de la hambruna. Quienes están familiarizados con el relato bíblico saben que José había sido vendido como esclavo por sus hermanos muchos años antes, pero él logró encumbrarse en las más altas posiciones del reino de Egipto (a pesar de no ser uno de ellos) porque había interpretado con éxito los sueños del Faraón. Ya que él había alcanzado las posiciones más altas en el reino de los egipcios, tenía derecho a repartir los tesoros del reino a su gusto, por ejemplo, a sus hermanos. Él favoreció en abundancia a sus hermanos sin pedirles nada a cambio.

Cuando consideramos la evidencia de que "Juan XXIII" era masón, que "Juan XXIII" comenzó el proceso de revolución contra la Iglesia Católica en el "Vaticano II", y que el “pontificado” de "Juan XXIII" inició una nueva actitud revolucionaria hacia los judíos, entre otras cosas, el significado de su declaración a los judíos se hace clara. "Juan XXIII" igual que José, que no era uno de los egipcios y se encontraba en el pináculo de la jerarquía de los egipcios al decirles “Yo soy José, vuestro hermano” les estaba diciendo a los judíos que él era “José, su hermano” porque él era en realidad un judío infiltrado colocado en la más alta posición de la jerarquía de los cristianos (o eso parecía).

Esa fue la manera críptica de "Juan XXIII" de revelar lo que realmente era: un antipapa conspirador al servicio de los enemigos de la Iglesia.

Justo antes de su muerte, "Juan XXIII" compuso la siguiente oración por los judíos. Esta oración fue confirmada por el Vaticano II como siendo la obra de "Juan XXIII".

Hoy nos damos cuenta cuán ciegos hemos sido a lo largo de los siglos y cómo no apreciamos la belleza del pueblo elegido o las características de nuestros hermanos favorecidos. Somos conscientes de la marca divina de Caín colocada en nuestra frente. En el curso de los siglos, nuestro hermano Abel ha estado tendido sangrando y llorando sobre la tierra por nuestra culpa, porque nos habíamos olvidado de tu amor. Perdona nuestra condena injustificada de los judíos. Perdónanos por crucificar a los que te crucificaron por segunda vez. Perdónanos. No sabíamos lo que hacíamos”.

"Juan XXIII" dice que los judíos siguen siendo el pueblo escogido, lo que es herético. La frase “pérfidos judíos” era la expresión usada por los católicos en la liturgia del Viernes Santo hasta que "Juan XXIII" la eliminó en 1960. La palabra pérfido significa “infiel”. “El Viernes Santo de 1963, el cardenal que fue el celebrante en San Pedro dijo las antiguas palabras (pérfidos judíos) por fuerza de la costumbre. "Juan XXIII" sorprendió a los fieles cuando lo interrumpió diciéndole ‘dilo de la nueva manera’”.

Papa Benedicto XIV, A quo primum, 14 de junio de 1751: “Otra amenaza para los cristianos ha sido la influencia de los infieles judíos… Ciertamente no es en vano que la Iglesia ha establecido la oración universal que es ofrecida, desde la salida del sol hasta su ocaso, por los judíos obstinadamente incrédulos, para que Dios levante el velo que cubre sus corazones y los saque de su oscuridad y los conduzca a la luz de la verdad”.

A un niño judío recién bautizado, "Juan XXIII" le dijo: “Que al convertirte en católico no seas menos judío”. En la noche de la muerte de "Juan XXIII", el gran rabino de Roma y otros líderes de la comunidad judía, se reunieron con cientos de miles en la plaza de San Pedro para llorar su muerte.

Alden Hatch, autor de Un hombre llamado Juan: la vida de Juan XXIII, dijo acerca de "Juan XXIII": “… seguramente ninguno (de los papas anteriores) había tocado tanto los corazones de los pueblos de todas las religiones; y de los sin religión. Porque ellos sabían que él los amaba, sin importar lo que ellos eran o en lo que creían”.

LA MUERTE DE JUAN XXIII

El candidato de Roncalli era Montini, le mandó un telegrama horas antes de morir advirtiéndoselo, y lo dejó por escrito.

El día 3 de junio de 1963, a causa de una Peritonitis, Roncalli muere en el Palacio Apostólico, Ciudad del Vaticano. Después de su muerte, el Vaticano envío el cuerpo de Juan XXIII donde Gennargentu Goglia y sus colegas para que lo embalsamaran. Goglia le inyectó en la muñeca y estómago diez litros de líquido para embalsamarlo y neutralizar cualquier descomposición. Esta es la razón por la que el cuerpo de "Juan XXIII "no se descompuso como los cuerpos normales. En enero de 2001, el cuerpo de "Juan XXIII" fue exhumado y colocado en un nuevo ataúd de cristal, a prueba de balas, donde ahora se exhibe en la basílica de San Pedro. El rostro y las manos de "Juan XXIII" fueron también cubiertos de cera.

DECLARACIONES DE COMUNISTAS, MASONES Y NO CATÓLICOS ALABANDO A "JUAN XXIII" DESPUÉS DE SU MUERTE

Después de la muerte de "Juan XXIII", numerosos documentos de comunistas, masones y judíos fueron enviados al Vaticano, expresando su tristeza por la muerte del "Pontifice". Gente como Fidel Castro y Nikita Khrushchev enviaron mensaje de alabanza y dolor.

Editorial de El Informador, del 4 de junio de 1963:

“La Gran Logia Occidental Mexicana de Libres y Aceptados Masones, con motivo del fallecimiento del "Papa Juan XXIII" hace pública su pena por la desaparición de este gran hombre que vino a revolucionar las ideas, pensamientos y formas de la liturgia católica romana. Las Encíclicas ‘Madre y Maestra’ y ‘Paz en la Tierra’ han revolucionado los conceptos en favor de los Derechos del Hombre y su Libertad. La humanidad ha perdido a un gran hombre, y los Masones reconocemos en él sus elevados principios, su humanitarismo y su condición de Gran Liberal.

Guadalajara, Jal, México, 3 de junio de 1963.

Lic. José Guadalupe Zuno Hernandez”.

Charles Riandey, el soberano Gran Maestre de las sociedades secretas, en su prefacio a un libro de Yves Marsaudon (Ministro de Estado del Consejo Supremo de las sociedades secretas francesas), declaró:

“A la memoria de Angelo Roncalli, sacerdote, arzobispo de Messamaris, nuncio apostólico en París, cardenal de la Iglesia romana, patriarca de Venecia, "papa" bajo el nombre de "Juan XXIII", que se ha dignado darnos su bendición, su comprensión, y su protección”.

Un segundo prefacio al libro estaba dirigido a “su augusto continuador, su Santidad el "papa Pablo VI”.

El masón de alto rango, Carl Jacob Burckhardt, escribió en el Journal de Geneve: “Conocí muy bien al cardenal Roncalli. Él era un deísta y un racionalista cuya fuerza no radicaba en la capacidad de creer en milagros y en venerar lo sagrado”.

Continua.

 

Conclave de 1963.

Algunos cardenales, al llegar a Roma, declararon que este cónclave será muy breve: máximo tres días. ¿será fácil y sin tensiones?, daban por hecho que saldría Montini.

No obstante para comprender mejor la dificultad de esta elección del Papa, con una mezcla de política humana y de inspiración divina, la cual muchas veces parece ausente, es importante recordar la historia del cónclave que "eligió" "Papa" a Montini. La opinión pública piensa que fue un cónclave pacífico, ya que Montini «era ya "Papa" antes de entrar en el cónclave».

Sin embargo, no fue así. A pesar del secreto que envuelve a los cónclaves, se ha podido reconstruir muy bien, como acaba de hacerlo Giancarlo Zizola en su último libro ¿Qué Papa? la triste historia de aquella elección. La lucha debió ser tan dura que el cardenal Testa cuando salió del cónclave comentó: «Han sucedido cosas horribles. Tengo que pedir al "Papa" el permiso para contarlas para poder liberarme.» Parece ser que todos los Cardenales sabían que el candidato de Roncalli era Martini. Pero precisamente por eso parte de la curia que no había soportado a "Juan XXIII" estaba decidida a no votarlo. Los votos de este grupo conservador confluyeron desde el principio en Antoniutti, que tenía todo el apoyo del Opus Dei y Siri. Ya en el discurso a los cardenales antes del cónclave el curial Tondini hizo un retrato del nuevo Papa que era lo opuesto al pontificado de "Juan XXIII".

Este había condenado a les «profetas de desventuras» y Tondini hizo del mundo el cuadro más pesimista posible. El cardenal Siri, en la catedral de Génova, había dicho que serían necesarios muchos años para rehacer lo que "Juan XXIII" había estropeado en la Iglesia.

En este clima, ya en las primeras votaciones, Montini obtuvo treinta votos y Antoniotti veinte. El otro candidato más votado era Lercaro. Eran votos de los extranjeros más abiertos que veían en Lercaro un sucesor de "Juan XXIII" por su gran espíritu evangélico. Ya por la tarde del primer día de votaciones los votos de Lercaro pasaron a Montini ante el temor que pudiera ser elegido Antoniutti, pero a pesar de todo, Montini no lograba obtener los votos suficientes. Los progresistas ya no tenían más votos. La elección se quedó congelada. La curia hizo una maniobra: presentó la candidatura del curial Roberti para indicar que de ninguna manera habrían votado a Montini. Los electores de Montini se encontraron entre la espada y la pared: o aceptar a Roberti, que era un conservador, o aceptar el desafío hasta que explotara la situación. Y la situación explotó como ninguno se lo imaginaba: el cardenal Testa, curial, prefecto de la Congregación de las Iglesias Orientales, pero de una enorme rectitud moral, indignado ante el espectáculo que se estaba realizando en un cónclave que debía estar inspirado por el Espíritu Santo y saltándose las normas más sagradas del cónclave que prohiben severísimamente intervenir durante una votación, rompió el silencio para pedir que se abandonase aquel juego humillante, y pidió que se votara por Montini, ya que poseía los votos de la mayoría y había sido en realidad el candidato de "Juan XXIII". Algunos cardenales se indignaron. Otros pidieron que se anulara la votación, pero lo cierto es que en otros hizo impresión y desde aquel momento empezaron a aumentar los votos de Montini, el cual aseguró a los conservadores que se mantendría fiel a la tradición. A Cicognani le aseguró que lo mantendría como secretario de Estado. Fue decisiva la «conversión» del anciano Ottaviani, presidente del Santo Oficio. Parece ser que fue quien convenció a algunos curiales a votar a Montini abiertamente «para poder condicionar después su pontificado». A pesar de todo. Montini fue elegido sólo con el margen de tres votos.

29 de junio de 1963 ocho días después de la elección de "Pablo VI" LUCIFER FUE ENTRONIZADO EN LA CAPILLA PAULINA con una doble Misa Negra en Roma y en Charleston, y los Prelados presentes juraron profanar su Sacerdocio y erigir LA NUEVA IGLESIA UNIVERSAL DEL HOMBRE.

"Pablo VI" se rodeó e invadió la Iglesia de masones y, en 15 años de su "Pontificado", se empeñó en erigir LA NUEVA IGLESIA UNIVERSAL DEL HOMBRE de inspiración satánica promoviendo el Ecumenismo masónico y la República Universal masónica de los Estados multiétnicos e interreligiosos.

Montini para tranquilizar a los Padres Conciliares, después del controvertido conclave en el día de su coronación (30 de junio de 1963) pronunció el siguiente juramento ante Nuestro Señor Jesucristo: "Yo prometo: no cambiar nada de lo aprobado y mantenido por mis predecesores y no admitir nada nuevo, conservaremos y veneraremos con fervor, como un verdadero discípulo y sucesor de ellos, con todas mis fuerzas, lo que se me ha transmitido y no este contradicción con la disciplina canónica y mantener los sagrados cánones y Constituciones Apostólicas de nuestros Papas como mandamientos divinos y celestiales (siendo yo) consciente de que tengo que rendir cuentas ante el Supremo Juez. Por lo tanto, nos sometemos a la prohibición estricta del anatema, si alguna vez alguien, o nosotros mismos presume de introducir alguna novedad frente a la tradición evangélica, o la integridad de la Fé.

"Ego promitto: Nihil traditione quod del probatissimis praedecessoribus meis servatum reperi, diminuere vel mutare, aut aliquam novitatem admittere; sed ferventer; ut vere eorum discipulus sequipeda, Totis Viribus meis conatibusque Tradita conservare ac venerari. Si vero emerserint canonicam contra la disciplina, emendare; sacrosque canones constituta Pontificum et nostrorum ut et coelestia mandatos divinos, custodire, utpote tibi me redditurum sciens omnibus, quae profiteor, districtam in judicio rationem divino, divino cuius locum dignatione perago, et Vicem intercessionibus tuis adjutus impleo. Si praeter aliquid para generar praesumsero, vel ut praesumatur HAEC; permisero, eris mihi, in die illa Terribili divini judiai, depropitius ... (P. 43, nivel 31). Unde et districti anathematis interdictioni subjicimus, querías unquam, en su, sive alius est, qui praesumat novum aliquid contra huiusmodi evangelicam traditionem, et fidei orthodoxae christianaeque religionis auso integritatem, vel quidquam contrarium annitendo immutare, sive subtrahere de integritate fidei nostrae tentaverit, vel praesumentibus consentire hoc sacrílego. "(Liber diurnus Romanorum 45,56).

Segunda Sesión del "Concilio"

En septiembre, tras una sencilla ceremonia inaugural y un discurso de "Pablo VI", los trabajos recomenzaron en San Pedro. Al día siguiente se reinició la discusión en aula del esquema De Ecclesia.

El nuevo texto fue presentado por el cardenal Ottaviani y atrajo mayor consenso que el anterior. El texto a modo de base para la discusión fue votado y obtuvo 2231 placet contra 43 non placet. Entonces, de acuerdo con el reglamento, comenzó la discusión de cada capítulo. Para cada capítulo fueron declarándose las objeciones de los padres o los aspectos que convenía añadir. Las discusiones continuaron hasta el 15 de octubre sin llegar a un acuerdo.

Era ya el 23 de octubre. En esos días se fijó el texto de las preguntas y el "Papa" aprobó que se hiciera la consulta para el 30 de octubre, provocando una áspera respuesta del cardenal Ottaviani. La discusión del esquema se prolongó hasta el 15 de noviembre.

Segunda intersesión Al concluir los trabajos de la segunda sesión, el papa "Pablo VI" había mencionado su interés en reducir el tiempo requerido para concluir el "concilio" por medio de la reducción de los esquemas o de la elaboración de textos que siguieran las directivas ya consideradas mayoritarias. Por ello encargó al cardenal Julius August Döpfner que elaborara una propuesta en ese sentido. La idea indicada por él era reducir a seis los esquemas más amplios a discutirse y dejar los demás en una serie de proposiciones que ya no se discutirían sino solo votarían. La comisión de coordinación analizó la propuesta del 28 de diciembre al 15 de enero, la aprobó e indicó a las demás comisiones que procedieran de ese modo. El "Papa" en los meses siguientes tuvo que tranquilizar a los obispos que consideraban que esto era una medida para concluir «expeditivamente» el "concilio". Spiritus Paraclitus del 30 de abril de 1964, AAS 56 (1964) Ya en abril se enviaron los primeros textos (de los esquemas más importantes.

Tercera sesión (1964)

La tercera sesión del concilio se inauguró el 14 de septiembre de 1964. La "misa", ya aplicando la constitución Sacrosanctum concilium fue concelebrada por 24 padres conciliares con el Papa. Las trompetas de plata ante la  aparición de "Pablo VI" fueron silenciadas para siempre, no aparecieron los Flabelos, el "Papa" iba en la silla gestatoria, con ornamentos modernos, casulla gótica, alba sin encaje, y un reducido cortejo. La Misa Papal fué reducida a su mínimo esplendor. El discurso de "Pablo VI" resultó esclarecedor de su posición dado que empleó la expresión colegio episcopal apoyando así la posición de la mayoría conciliar. Al día siguiente se inició la discusión de los últimos capítulos del esquema De Ecclesia. El capítulo sobre la escatología fue rápido y sin problemas. El descontento de éstos creció cuando se informó a la asamblea que "Pablo VI" había introducido 19 modificaciones al esquema sobre el ecumenismo (que había sido votado favorablemente por los padres conciliares, aunque todavía no había sido promulgado). Estos hechos –aunque a la luz de la historia posterior no se manifestaron tan importantes (el texto de la nota explicativa realmente no cambia lo indicado en el texto final de la Lumen gentium, el mayor tiempo de elaboración del esquema sobre la libertad religiosa permitió perfilarlo mejor y las modificaciones incluidas en el esquema sobre el ecumenismo eran de mera forma)– crearon un clima de descontento y desilusión en los obispos y expertos de la así llamada «mayoría» conciliar. Es la llamada «semana negra. La sesión pública conclusiva vio la aprobación de nuevos documentos (la Lumen gentium, los dos decretos sobre el ecumenismo y el de las Iglesias orientales).

Al concluir la tercera sesión conciliar, las comisiones quedaban con 11 esquemas sobre los que trabajar para la cuarta, según las orientaciones recibidas de parte de la asamblea conciliar. Algunos textos como el que trataba de la revelación, requerían retoques más o menos importantes; otros, como el que hablaba de los presbíteros debía ser rehecho a partir de las proposiciones que se habían votado. Los textos elaborados fueron enviados a mediados de junio a los obispos para que prepararan sus intervenciones o hicieran llegar directamente sus comentarios a las comisiones.

Cuarta sesión del "Concilio" (1965)

El cardenal vienés de gran prestigio por su tendencia innata al diálogo,a la concordia y al pluralismo, fue propulsor de un "Concilio VaticanoII" «abierto» al cambio.

El 14 de septiembre de 1965 se reanudaron los trabajos en San Pedro. En el discurso de apertura, "Pablo VI" anunció la creación del sínodo de los obispos (que algunos inicialmente consideraron la aplicación de la colegialidad) y que visitaría la sede de la ONU para el XX aniversario de su creación. Al día siguiente el "Papa" participó en la congregación general donde firmó el decreto de creación del sínodo. Después que "Pablo VI" se retirara de la basílica, se inició la discusión del esquema sobre la libertad religiosa. El debate fue tenso y tras cinco días no se llegaba al consenso. El 21 de septiembre se llega a la discusión sobre el esquema XIII, debate que se prolongó durante dos semanas. La votación sobre el esquema en cuanto tal (antes de pasar a los capítulos) fue positivo (2100 placet y 44 non placet). El 11 de octubre, "Pablo VI" mandó leer un comunicado por el que solicitaba que no se discutiera públicamente el argumento y que las propuestas le fueran enviadas a través del consejo de presidencia. El 29 de octubre se reiniciaron las votaciones, esta vez del documento sobre la revelación, Dei Verbum. Nuevamente se llegó a un punto muerto por las enmiendas que consentía el sistema de votación iuxta modum. El 18 de noviembre se tuvo otra sesión pública donde se promulgaron la Dei Verbum y la Apostolicam Actuositatem. El "Papa", en la homilía, anunció la apertura de los procesos de beatificación de Pío XII, ( una falsa para contentar a algunos Padres Conciliares) y de "Juan XXIII". En los días siguientes se continuaron las agotadoras votaciones. La declaración sobre la libertad religiosa,  pero no fue posible vencer la oposición de un grupo de 250 padres. La votación de la constitución Gaudium Et Spes fue todavía sufrida debido a las peticiones de incluir una condena expresa del comunismo y por una nueva intervención del "Papa" en el capítulo sobre el matrimonio. Pero finalmente lograron el consenso sobre el texto.

Son innumerables los actos que caracterizaron el pontificado del 2° anti-"Papa Pablo VI", se dirigió a la apertura al mundo, al modernismo, los masones, la democracia y el comunismo universal.

Entre ellos, merece una mención especial, sobre todo por la gravedad, de lo ocurrido el 13 de noviembre de 1964, donde depone definitivamente la Tiara Pontificia, símbolo de los tres poderes del Papa, en presencia de 2000 Obispos. Lo cual sucedió en la víspera de eximir a los Judíos de su culpa de “deicidio”, Llevando en su pecho el Efod judío, simbolo de las doce tribus de Israel, propia del Sumo Pontífice Hebreo.

 

Continúa.

 

Empezemos a estudiar y analizar algunas de las herejías surgidas de los Documentos del "CVII"

En el discurso del 25 de enero de 1959 a los cardenales, en la basílica de San Pablo Extramuros de Roma, curiosamente "Juan XXIII" no mencionó la liturgia como posible tema conciliar. Todos quedaron muy extrañados de ese silencio sobre un tema tan importante para la vida de la Iglesia. Pero claro no hacía falta mencionar esa pretensión, era evidente, inauguró su "pontificado" con la reforma del Misal, Breviario, Año Litúrgico, todo esto recopilado en el Motu Proprio Rubricarum Instructum de "Juan XXIII", del 25 de Julio de 1960.

Todas las ideas de la herejía antilitúrgica -Dom Guéranger llamó así a las tesis litúrgicas del siglo XVIII- fueron retomadas en los años 40, 50 y 60 por liturgistas como Dom Lambert Beauduin (1873-1960) en Bélgica, en Francia, Dom Pius Parsch, y Romano Guardini en Austria y Alemania. Partiendo de la novedosa “Misa dialogada”, esto era causa “de una excesiva importancia concedida a la participación activa de los fieles en las funciones litúrgicas” (Gamber), los reformadores de los años 40 llegaron (especialmente en los campamentos scouts y en las asociaciones de juventud y de estudiantes) a introducir de facto nada menos que la Misa en lengua vernácula, la celebración sobre una mesa de cara al pueblo, la concelebración… Entre los jóvenes sacerdotes que se deleitaban con tales experiencias litúrgicas, se hallaba involucrado en Roma, en 1933, el Capellán de la “Federación Universitaria Católica Italiana” (F.U.C.I.), Giovanni Battista Montini, feliz y fuertemente reprendido por el Cardenal Vicario (Fappani-Molinari, “Montini, giovane”, ed. Marietti, 1980, págs. 282-292).

Las reformas litúrgicas comienzan, todo hay que decirlo, durante el Pontificado de Pio XII, el 18 de marzo de 1948, dirigidas por el Cardenal Bea, con Annibale Bugnini como secretario, de una “Pontificia Comisión que reformó el breviario en vista a un nuevo calendario litúrgico, entre otras cosas; 6 de enero de 1953: Constitución Apostólica “Christus Dominus” sobre la reforma del ayuno eucarístico; 23 de marzo de 1955: Decreto “Cum hac nostra ætate”, reforma (no publicada en las Acta Apostolicæ Sedis y no impresa en los libros litúrgicos) de las rúbricas del Misal y del Breviario; 19 de noviembre de 1955: Decreto “Maxima Redemptionis”, esto es lo más grave ocurrido durante su Pontificado, introduciendo el nuevo rito de Semana Santa, que reformaba por primera vez el Ordo Missae, adelantándose al Ordo de 1965. Esta reforma fué inaugurada en lo que respecta al Sábado Santo, “ad experimentum”, en 1951. Tirando por la borda cientos de años de legendarios ritos y creando otros nuevos. Bugnini llegó a decir "si logramos que Pio XII, firme el decreto sobre la reforma de la Vigilia Pascual, habremos vencido", y así fué. 

"Juan XXIII"

1. Reforma del Breviario: El Arzobispo (tripartista, o sea filojansenista) de París, Vintimille, en su reforma del Breviario de 1736 “redujo la mayor parte de los oficios a tres lecciones, a fin de hacerlos más cortos” (Guéranger, “Instituciones Litúrgicas”, Extrac-tos, ed. de Chiré, pág. 171). "Juan XXIII", en 1960, redujo también a 3 únicas lecciones la casi totalidad de los oficios. De esto resulta la supresión de un tercio de la Sagrada Escritura, de dos tercios de vidas de Santos y de casi tres tercios (la totalidad) de comentarios de los Padres a la Escritura. Las largas Preces desaparecen, las memorias, los sufragios, los Pater, Ave, Credo, las Antífonas de la Santísima Virgen, el Símbolo de San Atanasio, ¡y se podría alargar la lista!

2. Reforma del Santoral y Año Litúrgico: Sacar del domingo las fiestas de los santos (idea de los jansenistas) gran principio de que la santidad del domingo no admite que se rebaje el Día del Señor, consagrándolo al culto de un santo, ni siquiera de la Santísima Virgen (…) Con mayor razón, las dobles mayores o menores que modifican tan agradablemente para los fieles la monotonía de los domingos quedan suprimidas. Reformando casi a la letra el ideal de los herejes jansenistas: solamente nueve fiestas de Santos pueden prevalecer sobre el domingo (San José, en marzo y mayo; tres fiestas marianas: la Anunciación, la Asunción y la Inmaculada Concepción; San Juan Bautista; San Pedro y San Pablo; San Miguel; y Todos los Santos), contra las 32 que traía el calendario de San Pío X, de las cuales muchas eran antiguas fiestas de precepto. Además, "Juan XXIII" abolió las conmemoraciones de los Santos en domingo. Para realizar estos objetivos, la reforma de 1960 quita a todos los domingos el rango de 1ra. y 2da. clase, y junta casi todos los santos en una 3ra clase creada ex novo, anulando así las fiestas de rango doble mayor o menor, que alaba Dom Guéranger. El calendario será en adelante expurgado, y el objetivo admitido de Grancolas (1727) y sus cómplices es hacer que el clero prefiera el oficio de la feria al de los Santos. "Juan XXIII" suprimió totalmente 10 fiestas del calendario (11 en Italia, con la fiesta de Ntra. Sra. de Loreto), redujo 29 fiestas de rito simple y 9 de rito más elevado al rango de memoria, haciendo así prevalecer el oficio ferial; con la supresión de casi todas las octavas y vigilias, sustituyó con otras 24 ferias oficios de Santos. Finalmente, con las nuevas reglas de cuaresma que veremos enseguida, otros 9 Santos, oficialmente, no serán nunca más festejados. En conclusión, la reforma de 1960 sacrificó por un “principio calvinista”, expurgándolas, alrededor de 81 a 82 fiestas de Santos. Dom Guéranger precisa que los Jansenistas suprimieron las fiestas de los Santos en Cuaresma (op. cit., pág. 163). Lo mismo hizo "Juan XXIII", salvando solamente las fiestas de 1ra. y 2da. clase; como su fiesta cae siempre en Cuaresma, no se festejará nunca más a un Santo Tomás de Aquino, a un San Gregorio Magno, San Benito, San Patricio, San Gabriel Arcángel, etc, 11 fiestas fueron totalmente suprimidas, probablemente por ser “legendarias” para los racionalistas preconciliares: por ejemplo, San Vital, la Invención de la Santa Cruz, el martirio incruento de San Juan en la Puerta Latina, la aparición de San Miguel en el monte Gargano, San Anacleto, San Pedro ad vincula, San Esteban, Ntra. Sra. de Loreto (¡¡Una casa que vuela!! ¿Se puede creer en el siglo veinte?); entre las fiestas votivas, Sta. Filomena, (mártir bajo el Imperio de Diocleciano en el año 304, canonizada el  30 de enero de 1837 por el Papa Gregorio XVI en Roma), ¡qué tonto fue el Cura de Ars, (gran deboto de esta martir), al creer en ella!). Otros Santos poco iluministas fueron eliminados más discretamente: Ntra. Sra. del Carmen y de la Merced, San Jorge, San Alejo, San Eustaquio, los estigmas de San Francisco, permanecen simplemente como memoria en un día ferial. Igualmente, dos Papas parten, aparentemente sin motivo: San Silvestre (¿demasiado constantiniano?) y San León II. Este último, quizás por condenar a Honorio y a Juan XXIII…Los Jansenistas suprimieron una de las dos fiestas de la Cátedra de San Pedro, el 10 de enero; así como también la octava de San Pedro (Dom Guéranger). Idénticas medidas con "Juan XXIII".

3. Reforma del Misal: Supresión del “Confiteor” antes de la comunión de los fieles (Misal de Troie, 1705: Dom Guéranger, págs. 149, 150, 156). La misma cosa en 1960. Suprime las Preces Finales Leoninas, en algunas Misas, y las deja ad libitum.

Los Jansenistas no habían pensado en esto. La Reforma de 1960 suprime de las oraciones del Viernes Santo el adjetivo latino perfidis (= sin fe) que calificaba a los judíos, y el sustantivo perfidiam (= impiedad) que calificaba a “judaica” y se manda hacer genuflexion después de está oración, como en las demás, cosa inaudita. En el número 181 de las Rúbricas de 1960, se lee: La Misa contra los paganos se llamará de ahora en adelante: por la defensa de la Iglesia; la Misa para suprimir el cisma: por la unidad de la Iglesia (¡siempre la misma herejía que niega que la Iglesia sea una!). Estos cambios revelan el liberalismo, pacifismo y falso ecumenismo de quien los concibió. Dos últimos puntos, pero de los más graves es la supresión, cuando el sacerdote celebra sin ayudante (es decir, solo.) de todos los saludos (es decir, Dominus vobiscum, etc.) y de la bendición final, es un ataque evidente al dogma de la Comunión de los Santos. En efecto, aunque el sacerdote que celebra la Misa o recita el breviario esté solo, reza en nombre y con toda la Iglesia. Verdad negada por Lutero. Este ataque al dogma ya había sido realizado también en el Breviario que impone al sacerdote que lo recita solo, no decir más Dominus vobiscun sino Domine exaudi orationem meam. Y lo más importante se atreve a tocar el Canon Romano, que había permanecido inalterable desde Tiempos Apostólicos, introduciendo en el mismo, al Glorioso Patriarca San José, por muy piadoso que parezca el gesto es una gran temeridad...

No conforme con todo esto "Juan XXIII" “Después de haber examinado por mucho tiempo y con detención su ya efectuada reforma titúrgica, decide por fín anunciar lo que ya pretendía, que era que en el próximo "concilio ecuménico" se deben proponer los grandes principios para una gran reforma litúrgica general.

Esto se había decidido, no obstante, ya antes, pues el 6 de junio de 1960 se creó la comisión litúrgica preparatoria y era nombrado presidente de la misma el prefecto de la Congregación de Ritos, cardenal Gaetano Cicognani. El 11 de julio del mismo año se nombró secretario de la comisión al masón padre Anibal Bugnini. Se nombraron miembros de la comisión y peritos, un total de 65.  Después de la reunión de la comisión, se crearon varias subcomisiones que trataron: Sobre el ministerio de la sagrada liturgia y su relación con la vida de la Iglesia, la Santa Misa, la concelebración sacramental, el Oficio Divino, Sacramentos y sacramentales, el Calendario litúrgico, la lengua latina, la participación de los fieles en la liturgia, las vestiduras sagradas, la música sagrada, el arte sagrado, etc.

En la primavera de 1961 se reunieron en Roma los componentes de la comisión litúrgica para discutir los trabajos de las respectivas subcomisiones. Todo este rico material se llevó a la mesa del secretario, padre Bugnini, para darle su última forma. Con dicho material se formó un volumen de 250 páginas que fue enviado a todos los miembros de la comisión el 10 de agosto de 1961, con una carta en la que se decía que remitieran lo más pronto posible al secretario las observaciones que creyeran oportunas. Se pensó, y más o menos así se realizó, que el 10 de septiembre se terminara el plazo para enviar las observaciones; que el 10 de octubre la secretaría de la comisión enviaría el nuevo esquema con las observaciones insertadas; que el 1 de noviembre se terminara el plazo para enviar las observaciones al segundo esquema; que en los días 15-16 de noviembre se convocaría a la comisión para la aprobación definitiva del texto, y que el 15 de diciembre del mismo año 1961 se presentara el texto definitivo a la secretaría general de la preparación del "concilio". En ese momento comenzaron las intrigas del padre Annibale Bugnini, cuando decidió tener en la casa “Domus Mariae” de Roma una reunión de varios miembros de la comisión, sin llamar a los demás, obviamente llamó a aquellos que tenían la idea descarada de teledirigir los trabajos del "concilio" en tema de liturgia. Esto ocasionó obviamente la sospecha de los demás miembros y consultores de la misma no llamados para esa reunión y creo muy mal ambiente en el seno de la comisión. La reunión se tuvo en los días 11-13 de octubre de 1961. Desde ese momento se miró con sospecha lo referente a la sagrada liturgia por parte no solo de algunos miembros y consultores de la misma comisión sino por muchas personas que pertenecían a otras comisiones y eclesiásticos de relevancia en general. Así apareció luego en el aula conciliar y mucho más en el periodo posterior al concilio. Personas de gran relieve en la Iglesia, ganadas para la causa litúrgica y verdaderamente entusiasmadas, miraron ya con prejuicio y desprecio lo concerniente a la reforma liturgica. Todavía recibió el texto del primer capítulo una nueva revisión, provocada por un consultor de pocos alcances que lo deseaba. Se tuvo una reunión el 10 de enero de 1962 con peritos de otras subcomisiones. Pero el texto quedo sustancialmente el mismo después de una acalorada discusión. Todos los demás capítulos recibieron retoques más o menos acentuados. 

Los problemas más serios vinieron de la música sagrada y de la lengua en la liturgia. El primero fue provocado por el presidente de la subcomisión de música, Mons. Angles, que no se armonizaba bien con las orientaciones de la secretaría general de la comisión. Y el segundo por la cosa en sí misma, aun mas difícil por todo lo que supuso más tarde la constitución apostólica Veterum sapientia, de "Juan XXIII", firmada solemnemente el 22 de febrero de 1962 sobre la misma tumba de san Pedro donde afirmaba que la lengua de la Liturgia Romana siempre sería el latín.

El Cardenal Gaetano Cicognani se resistió a firmar el texto definitivo de la Constitución Litúrgica Sacrosantum Concilium, firma necesaria para su presentación, lográndolo el Masón de Bugnini, provocando por esto la muerte del Venerable Cardenal, 5 días después de la firma, el 5 de febrero de 1962.

Continua.

1. Sacrosanctum Concilium – la constitución sobre la sagrada liturgia

La constitución Sacrosanctum Concilioum sobre la sagrada liturgia fue la responsable de los increíbles cambios en la Misa y en los Sacramentos. Aunque esta es la primera Constitución que se debatió en la primera sesión del "CVII", bajo Roncalli. Estos increíbles cambios son aplicados, una vez "aprobada" por Montini, durante y una vez finalizado el "CVII" que daría lugar a “La revolución litúrgica”. Lo que comenzó con la Sacrosantum Concilium lo culmino Montini con la desaparición de la Santa Misa Romana Tradicional y la creación de su "misa" normativa

"Pablo VI" apenas cincuenta días después de la aprobación de la Sacrosanctum Concilium, el 25 de enero de 1964 (jornada final del Octavario para la Unidad de los Cristianos), publica el Motu Proprio "Sacram Liturgiam" que pone en práctica ciertas disposiciones de la Constitución y anuncia la creación de una Comisión especial encargada de poner en aplicación esta Constitución. En el Motu Proprio, entre otras cosas, se anunciaba que el Ordinario de la Misa se podría rezar en lengua vernácula, (menos el Prefacio y el Canon Romano), 

El 29 de febrero de 1964, el Papa crea el “Consilium ad exsequendam Constitutionem de Sacra Liturgia”; confía sus puestos a los más avanzados del "Movimiento Litúrgico", como a Dom Botte (que fue el encargado de la revisión del primer tomo del Pontifical, y a él le debemos, en gran parte por lo menos, la desaparición de la Prima Clerical Tonsura y las Ordenes Menores, Subdiaconado, así como el Nuevo e invalido Ritual de las Ordenaciones Sacerdotales y Episcopales al igual que el Rito de la Confirmación y Extremaunción), Monseñor Wagner, director del Instituto Litúrgico de Tréveris, fue el relator del grupo encargado de la reforma de la Misa cuyos miembros eran los Padres Jungmann, Gy y Bouyer, Dom Cipriano Vagaggini, Monseñor Journel.

Además, de la presencia de seis observadores protestantes, que tendrán activa participación en la reforma del Ordo Missæ, pues como reconociera Monseñor Baum (integrante de la Conferencia episcopal de EE.UU.): 

"No están simplemente ahí como observadores, sino también como consultores; y participan plenamente en las discusiones sobre la renovación litúrgica católica”.

El objetivo principal del Consilium fue establecido por el mismo Pablo VI:

“Hacer la liturgia más pura, más genuina, más próxima a sus fuentes de verdad y de gracia, más apta para ser patrimonio espiritual del pueblo” (Alocución de "Pablo VI" en la clausura de la segunda sesión del conciliábulo, miércoles 4 de diciembre de 1964.

De tales errores (arqueologismo, comunitarismo, preocupación excluyente por la “inteligibilidad” de los ritos), planteados como principios rectores y como meta de las reformas, sólo podían surgir frutos venenosos…Bugnini, maestro consumado en estos menesteres, ha expuesto el método que seguirían los reformadores: “… para que el paso de lo viejo a lo nuevo ocurra sin solución de continuidad, sin repentinos contrastes o perjudiciales retrocesos, sino por medio de una gradual y natural evolución, hasta su perfecta restauración".

"Pablo VI" intervendrá personalmente el 20 de octubre del 1964 y el 7 de enero de 1965 para sostener y defender al Consilium entonces en conflicto con la Sagrada Congregación de Ritos. Apenas obtenido ese apoyo, el Padre Bugnini declaró en el Osservatore Romano del 19 de marzo de 1965:

“La oración de la Iglesia no debe ser un motivo de malestar espiritual para nadie”; y que “es preciso apartar toda piedra que pudiera constituir, aunque solo fuera la sombra de un riesgo de estorbo o de disgusto para nuestros hermanos separados”.

Toda la acción del Consilium se basará sobre los principios erróneos, que ya hemos ido señalando:

— 1°) El regreso a las fuentes, el arcaísmo o arqueologismo condenado por Pío XII en Mediator Dei: "romper la Tradición viviente para reconstruir artificialmente estructuras muertas".

— 2°) La desacralización, consecuencia forzosa de ese primitivismo artificial, que en vez de revalorizar lo sagrado, conduce hacia lo profano.

— 3°) La obsesiva preocupación por la “inteligibilidad” de los ritos, que lleva implícito el desprecio hacia la capacidad intelectual de las generaciones anteriores y que, bajo la apariencia de exaltar la comprensión, lleva irremisiblemente hacia una simplificación tal, que parece considerar a los fieles católicos como una generación de retardados, … Lo cual han conseguido gestar, sin lugar a dudas.

— 4°) El comunitarismo, es decir, la alteración y sobrevaloración de la importancia de la comunidad, y que en realidad es más el culto de las masas, propio del comunismo, que un verdadero espíritu comunitario.

— 5°) El activismo, las manifestaciones meramente físicas de la participación en los ritos, convertidas en lo único importante, en el único signo por el cual se valora la “espiritualidad” de una comunidad.

— 6°) Todos estos errores confluyen en uno solo: la substitución progresiva del culto de Dios por el culto del hombre.

Las tareas del Consilium comenzaron inmediatamente. La primera reunión plenaria, realizada sólo once días después de su creación efectiva, fijó los objetivos inmediatos:

— a) Elaborar una Instrucción para especificar el Motu proprio Sacram Liturgiam respecto de las tareas de las Conferencias Episcopales en materia litúrgica.

— b) Constituir grupos de estudios para cada rito o para cada reforma proyectada.

— c) Proporcionar a esos grupos una selecta bibliografía recopilada por los monjes de la abadía benedictina de Mont-César (Lovaina).

— d) Iniciar de inmediato la revisión del Salterio y la elaboración de un rito de concelebración (esta tarea fue cumplida con tanta rapidez y entusiasmo que en poco menos de un mes ya se había realizado la primera concelebración “ad experimentun”).

En la segunda reunión, al mes siguiente, el Consilium podía ya presentar la primera redacción de varios documentos reformadores y rompedores con la Tradición. De allí en adelante, esta “restauración” litúrgica continuará a ritmo acelerado. ¿Cómo explicar un trabajo tan veloz y prolífico?

No ciertamente por un milagro de espontaneidad y esfuerzo, sino más simplemente: son los frutos largamente madurados del Movimiento Litúrgico desviado, son documentos que muchos años antes ya habían sido pensados y planeados hasta en sus más mínimos detalles.

El 25 de abril de 1964 un decreto de la Sagrada Congregación de Ritos cambió la fórmula usada en la distribución de la Sagrada Comunión: el sacerdote ahora diría Corpus Christi y el comulgante respondería Amen.

El 21 de noviembre de 1964 fue reservado a la reducción del ayuno eucarístico a solo una hora anunciado en Attentis multarum.

La primera Instrucción: "Inter Œcumenici" Presentada a Pablo VI el 26 de junio, fue publicada el 26 de septiembre de 1964 y entró en vigor el 7 de marzo de 1965. Este Ordo constituye el texto revisado del ordinario de la misa y de los tratados Ritus servandus in celebratione Missae y De deffectibus in celebratione Missae occurrentibus, contenidos en la edición típica de 1960 de "Juan XXIII".

(Es el primer cambio del Ordo Missae en contra de lo que el Papa San Pío V, define en la Bula Quo primum tempore, del 14 de julio de 1570: “Pues bien: a fin de que todos abracen y observen en todas partes lo que les ha sido transmitido por la sacrosanta Iglesia Romana, madre y maestra de las demás Iglesias, en adelante y por la perpetuidad de los tiempos futuros, prohibimos que se cante o se recite otras fórmulas que aquellas conformes al misal editado por Nos,…determinamos que este misal nada se le añada, quite o cambie en ningún momento y en esta forma Nos lo decretamos y lo ordenamos a perpetuidad … Así pues, que absolutamente a ninguno de los hombres le sea lícito quebrantar ni ir, por temeraria audacia, contra esta página de Nuestro permiso, estatuto, orden, mandato, precepto, concesión, indulto, declaración, voluntad, decreto y prohibición. Si a pesar de ello, alguien se permitiese una tal alteración, sepa que incurre en la indignación de Dios todopoderoso y de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo”).

El mismo día en que entraba en vigor el Decreto "Inter Oecumeneci", el primero en ponerlo en práctica fué Montini, cuando, por primera vez, un "Papa" celebró la Misa, no en latín, sino en italiano, (excepto el Canon y Prefacio), en una mesa de madera mirando a los fieles en la Parroquia de Todos los Santos de Roma.  En esa "misa", el "Pontífice" dijo durante la homilía:

“Se inaugura hoy  la nueva forma de la Liturgia en todas las parroquias e iglesias del mundo, para todas las misas en las que participa el pueblo. Es un gran acontecimiento que se recordará como principio de abundante vida espiritual, como un compromiso nuevo para corresponder al gran diálogo entre Dios y el hombre”.

Ese Decreto basa todas sus disposiciones en:

— 1°) Promover la activa participación de los fieles en la liturgia.

— 2°) Preocupación obsesiva por el aspecto pastoral-didáctico de la liturgia. Las reformas que sancionó son de gran importancia y de gravísimas consecuencias:

— a) Respecto a la regulación en materia litúrgica, la Sede Romana y los Obispos comparten sus poderes en esta materia con la Conferencia Episcopal: Roma se reserva lo que se refiere a la Iglesia universal y a la aprobación de las decisiones episcopales, pero se muestra dispuesta a acceder a las propuestas y requerimientos de las diversas Conferencias Episcopales. Por su parte, cada Obispo, en su diócesis, debe actuar en total acuerdo con Roma y con la Conferencia Episcopal de su país. La Conferencia Episcopal deberá elegir una Comisión litúrgica que se ocupará de los estudios y experimentos litúrgicos y favorecerá las iniciativas prácticas. En síntesis: en cada nación, todo el poder en materia litúrgica quedará, de hecho, en manos de la Conferencia Episcopal.

— b) Respecto al Ordo Missæ: Establece las primeras alteraciones de importancia:

– En aras del “comunitarismo”, de la “inteligibilidad” y del “espíritu de los tiempos”,

Se suprime el Salmo 42, último Evangelio, Preces Leoninas, se introduce la oración de los fieles, procesión de las ofrendas, el Per Ipsun se reza o canta en voz alta. El padrenuestro se reza en voz alta, Sacerdote y fieles juntos.

Conjuntamente el 6 de abril de 1965 salió el Decreto Ecclesiae semper, Decreto sobre la Concelebración y la Comunión bajo las dos especies. Este Decreto explica que los expertos en liturgia respondían al pedido de extender la práctica de la concelebración, y que un rito nuevo había sido ratificado de forma unánime por el Consilium, con un máximo de 25 concelebrantes.

El 27 de abril de 1965 la Santa Sede autorizó la lengua vernácula en el Prefacio. Esto dejó al Canon como la única parte de la Misa que debía decirse en latín y soto voce.

EL 25 de septiembre de 1965, la Carta Impetrada Prius formalizó la práctica de reemplazar la Misa obligatoria del domingo por la celebrada en la noche del sábado.

– Asimismo, el celebrante ya no puede rezar privadamente las partes que reza o canta  los Ministros Sagrados, comunidad o el coro.

(De esta forma se intenta que las acciones litúrgicas durante la Santa Misa, no sean realizadas, doblándolas el Sacerdote, dándoles poder de acción, ya que este es el único que actua In Persona Christi y ex opere operato renueva el Sacrificio del Calvario de modo incruento, e intentan que su función se diluya con la de la asamblea).

– Se autoriza el uso de la lengua vernácula en todos los ritos salvo en el Canon de la Misa. La traducción de los textos litúrgicos deb hacerse sobre el latín, como así también las de los textos bíblicos; pero…, dicha versión también puede revisarse sobre las lenguas originales o sobre una versión más clara. En otras palabras, que se puede utilizar la versión que se quiera…

Continua.

(La supresión del latín de la liturgia contradice en primer lugar al Concilio de Trento sobre dicha materia que ordenaba: continuar con la “Lingua latinae usus in ritibus latinis servetur”. Sin embargo, dicho uso se restringió desde el principio a la recitación del Canon, y fue luego totalmente abrogado con la vulgarización integral de la Misa. Contradice la Mediator Dei de Pío XII, que reafirmaba “las serias razones de la Iglesia para conservar firmemente la obligación incondicionada para el celebrante de usar en todos los ritos en la lengua latina”. Hacia el año 250 de la fundación de la Iglesia, la Misa se decía en Latín en la mayor parte del mundo Romano. Incluyendo las ciudades del Norte de África y de Italia, como Milán. La Iglesia en el Imperio Occidental adoptó el latín en la Misa alrededor del año 180 del Cristianismo. El Latín dejó de ser lengua vernácula hacia los Siglos VII y IX; sin embargo, la Misa siguió rezándose en Latín porque mucha de su Liturgia ya había sido creada en esa lengua. Los Santos Padres de la Iglesia, por entonces, no vieron razón alguna para adoptar las nuevas lenguas vernáculas que estaban en desarrollo al rededor del mundo conocido. Este fue un medio providencial; por que el latín, aunque lengua muerta, sirvió como medio de comunicación en la Iglesia y a través de los Siglos. Sin duda era este el medio por el cual, Dios prometiera en el santo Evangelio, que estaría con nosotros hasta el fin de los tiempos; esto es parte del Plan de Dios para preservar a su Iglesia hasta el final).

— c) Respecto al Oficio: Extiende la facultad de dispensa, no sólo al Obispo sino también a los Superiores religiosos. El rezo coral debe efectuarse en latín, pero privadamente se puede autorizar el vernáculo para aquellos en que “el uso del latín constituye una seria dificultad para cumplir la obligación de rezar el Oficio.

– La genuflexión del celebrante ante las especies consagradas sólo debe efectuarse después de la elevación y del Amen del pueblo. En esta reforma se ve claramente la influencia de los observadores protestantes, para quienes la presencia “real” (espiritual) de Cristo sólo se opera por la fe del pueblo, no por la propria virtud de las palabras consagratorias, que hacen que la presencia sea verdadera, real y substancial.

— d) Respecto al ordenamiento del santuario, vemos dos reformas fundamentales: 

– El altar debe estar cara al pueblo (pero el documento, al analizar las reformas que se introducen en el Ordo Missæ, no aclara que la Misa se celebrará ahora de cara al pueblo…).

– El Tabernáculo puede estar en el altar o fuera de él (pero en un altar de frente a los fieles, el Tabernáculo es un estorbo, de modo que se logrará que de hecho esté siempre fuera del altar).

En resumen, fueron muchas las rúbricas de la Santa Misa las que fueron suprimidas o modificadas (curiosamente esta reforma del Ordo Misae es idéntica a la Reforma del Ordo de la Semana Santa, reformada por Pio XII, (donde en 1951 se suprime el Salmo 42, último Evangelio, Preces Leoninas), por supuesto Bugnini participó en ella).

Y por primera vez, se confiaron poderes litúrgicos a las recién creadas Conferencias Episcopales.

(En contra de la enseñanza constante del magisterio, que ha reservado siempre para el Sumo Pontífice toda competencia en tal materia, y ha sido siempre hostil a cualquier innovación en el campo litúrgico; cf. Gregorio XVI, Inter gravissimas, 3 de febrero de 1832, en La Liturgia, ed. Paoline, nº 130).

Continua.

La segunda Instrucción: "Tres abhinc annos", Publicada el 4 de mayo de 1967, finalizado el "CVII" plantea como objetivos una mayor participación de los fieles y la “inteligibilidad” de los ritos.

En estas últimas reformas que se introducen, el rito de la Misa acaba en un híbrido tan extraño, que hace aparecer como necesaria la formulación del Novus Ordo Missae.

Las reformas principales se refieren al Ordo Missæ. Según el sepulturero de la Misa, el inefable Bugnini estas variaciones introducidas en el Ordo eran sin importancia; “se refieren, por lo general, a ceremonias que reclaman una mayor agilidad, debido a que la celebración en lengua vernácula y, frecuentemente, frente a la asamblea, hace que algunos gestos resulten anacrónicos y superfluos y que, por lo tanto, sobre todo en algunos ambientes, donde ha aumentado el interés por la liturgia, provoquen incomprensión y fastidio” (cfr. L’Osservatore Romano, edición en español, N° 754, pág. 6).

Agilidad… Gestos actuales… Comprensión… Entretenimiento… Dichas reformas son:

— 1ª) Permite que el Canon de la Misa sea recitado, no sólo en lengua vulgar, sino también en voz alta. Reforma ésta que fuera preparada por el rito de concelebración anteriormente aceptado por Pablo VI, y en el cual se establecía que los concelebrantes lo rezarsen en voz alta.

— 2ª) Suprime y reduce a la mínima expresión todos los gestos que significan adoración a la presencia real: genuflexiones, bendiciones, ósculos, signos de cruz, unión de los dedos después la Consagración hasta las abluciones. Estas alteraciones, como se ve, acentúan aún más el sentido protestante que se le quiere dar a la Misa:

– con el Canon en voz alta, y todo recitado como una narración, la Consagración se convierte en el relato de la Cena y ya no en la renovación del Santo Sacrificio de la Misa.

– con la supresión de los gestos de adoración, la presencia de Cristo podría parecer ya no es verdadera, real y substancial bajo las especies, sino sólo espiritual en la comunidad.

No queda ya más que un solo paso: rehacer todo el Ordo Missæ para adaptarlo a las “necesidades de nuestros tiempos” … La revolución se radicalizaba más y más… Esta Instrucción general fue la segunda para aplicar debidamente la Constitución Sacrosanctum Concilium. Destaquemos el adverbio “debidamente” … Ellos sabían lo que querían hacer… y lo hacían… Pero esto no bastaba a los innovadores… Lo que quedaba de católico a la "Misa", incluso mutilada y reformada, seguía siendo un obstáculo para el ecumenismo, para ese cristianismo universal tan deseado.

El Cardenal Lercaro y el Padre Bugnini no habían perdido el tiempo desde el Concilio; antes bien, en tres años habían logrado poner a punto una nueva liturgia de la Misa, conforme en todos los puntos a las desiderata por el Movimiento litúrgico-ecuménico.

La quintaesencia de la herejía antilitúrgica iba a ver el día.

Pablo VI introdujo a la fuerza la “misa normativa”

Se bautizó a ese nuevo engendro bastardo como "misa" normativa, y se presentó ante los Obispos reunidos en Roma en Sínodo, el 24 de octubre de 1967, donde fue celebrada por el mismo Bugnini, su progenitor. En esta “misa”: – se suprimían el Kyrie, el Gloria, Ofertorio.

- Se suprime el Ofertorio de la Misa -que tan admirablemente expresaba la noción de sacrificio y de propiciación- y en su lugar se han puesto unas plegarias israelitas extraídas de la Kábala de los judíos, que se limitan a un mero intercambio dé dones entre Dios y el hombre, borrando el sentido de la oblación. Estas plegarias se usan, hoy en día, en las comunidades judías para bendecir los alimentos. Por tanto falta uno de los tres elelementos fundamentales para que la Misa sea un Sacrificio, (Ofertorio: ofrecimiento de la Víctima)

Cc. de Trento, Sess. 22a., Doctrina de ss. Missae sacrificio, c. 2: DS 1743) “Y puesto que en este divino sacrificio que se realiza en la Misa, se ofrece por el Sacerdote en el Ofertorio a la Víctima por nuestros pecados, se inmola en la Consagración incruentamente el mismo Cristo que en el altar de la cruz “se ofreció a sí mismo una vez de modo cruento”; y se destruye en la Sagrada Comunión …este sacrificio [es] verdaderamente propiciatorio.” "Si falta algunos de estos tres elementos, en el Rito de la Misa, no hay renovación incruenta del Santo Sacrificio de la Misa. Y sea anatema quien suprimiese algunos de los mismos.

– se transforma el Confiteor, dejando sólo ,uno, recitado por el celebrante y la asamblea juntos.

(Tal cambio tiende a imponer una sola identidad entre el Sacerdocio Ministerial del Celebrante, que actua "In Persona Christi", y el de los simples fieles, ya que tal confesión se hace sin distinción entre hermanos).

En la Sesión XIII, el Concilio de Trento dejó claro que la Renovación Incruenta del Santo Sacrificio de la Misa es llevada a cabo única y exclusivamente por el Sacerdote actuando "In Persona Cristi ex opere operato"

– se suprimía todo lo que hiciera referencia a la ofrenda personal del sacerdote, reemplazándolo por el ofrecimiento comunitario.

– se proponían cuatro cánones distintos, a elección.

( «¿Y quién se atreverá a no reconocer el origen apostólico del Canon Romano de la Misa tal cual lo conocemos hoy?», se pregunta dom Guéranger. Los Apóstoles no podían dejar sujeta a variación y arbitrio esta parte principal de la sagrada Liturgia. «Es de la tradición apostólica -dice el papa Vigilio en su carta a Profuturo- que recibimos el texto de la oración del Canon de los Apostoles»). 1756 Dz 953 Can. 6. Si alguno dijere que el canon de la Misa no es el único y de Origen Apostolico y que contiene error, por tanto, debe ser abrogado, sea anatema [cf. 942].

– Se modificaban e invierten las palabras de la Consagración.

(Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, Cantate Domino, 1439: “… la Iglesia romana, fundada en la autoridad y doctrina de los Apóstoles Pedro y Pablo. … En la consagración del cuerpo, usa de esta forma de palabras; ÉSTE ES MI CUERPO; y en la de la sangre: PORQUE ÉSTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE, DEL NUEVO Y ETERNO TESTAMENTO, MISTERIO DE FE, QUE POR VOSOTROS Y POR MUCHOS SERÁ DERRAMADA EN REMISIÓN DE LOS PECADOS”. En el decreto De defectibus de San Pío V, encontramos repetidas las mismas palabras: Papa San Pío V, De defectibus, capítulo 5, 1 parte: “Las palabras para la consagración, que son la FORMA para este Sacramento, son estas: ÉSTE ES MI CUERPO; y: PORQUE ÉSTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE, DEL NUEVO Y ETERNO TESTAMENTO, MISTERIO DE FE, QUE POR VOSOTROS Y POR MUCHOS SERÁ DERRAMADA EN REMISIÓN DE LOS PECADOS”. Ahora bien, si alguien quitase, o alterase algo de la FORMA de la consagración del cuerpo y la sangre, en el Rito de la Consagración, no habría transubstanciación.

– se utilizaba solamente la lengua vernácula.

- se permite el rezo coral e individual del nuevo breviario en lengua vernácula. 

Concordia para destruir la Santa Misa.

He aquí el relato que el Courrier de Roma dijo del acontecimiento: “estreno en la capilla Sixtina": es de la "misa" normativa, montada por el estudio de la comisión de Mons. Lercaro y Bugnini, de la que queremos hablar. Por una delicada atención, los productores, antes de someter su invento al voto del Sínodo, habían querido ejecutar ante ellos una representación general.

Había que “probar”’. Antes de actuar, se había explicado a los ciento ochenta y tres prelados que se tenían que imaginar haciendo el papel de los parroquianos asistiendo a la nueva "misa", activa, consciente, comunitaria, simplificada.

Seis seminaristas harían la schola cantorum, un lector leería las dos lecturas, y el padre Aníbal Bugnini se esforzaría por celebrar y pronunciar la homilía.

Esta “misa" Normativa” estaría llamada a reemplazar aquella que San Gregorio Magno, Santo Tomás de Aquino, San Felipe Neri, Bossuet, el cura de Ars, celebraron sin sospechar jamás que celebraban una misa pasiva, inconsciente, individualista y complicada.

Puesta a votación, el 27 de octubre de 1967, obtuvo un relativo fracaso. Los Obispos rechazaron esta misa: Placet, 71; Non Placet, 43; Placet juxta modum, 62; Abstenciones, 4. El relativo fracaso de la "misa" Normativa no desanimó al Consilium.

A lo largo de tres días, el Consilium celebró tres versiones de la nueva "misa" Normativa ante el Papa, utilizando distintas oraciones eucarísticas y diferentes “modos de celebración”. Esta nueva versión de la misa añadió el “signo de la Paz”, que no se había utilizado cuando se presentó la "misa" ante el sínodo de los Obispos. 

En 1968 se publicaron tres nuevos cánones o plegarias eucarísticas, compuestas a petición de Pablo VI. De éstas, la más usada por los modernistas (en realidad, usada casi de modo exclusivo) es la que se supone reproducir o adaptar falsamente la anáfora de San Hipólito.  

Lo que hoy se nos presenta como Plegaria de la Tradición Apostólica, Canon de San Hipólito o se denomina con otras variantes semejantes, procede de un texto que fue publicado en 1946 por Dom Bernardo Botte, OSB pero en realidad se trata de la reconstrucción ideal, de una hipótesis cuyo editor presentó, prudentemente, bajo el epígrafe: “Essai de reconstitution”. Se trata por tanto de la reconstrucción de una plegaria escrita probablemente en griego pero de la que solamente nos han llegado traducciones incorporadas a otros documentos sin que resulte fácil distinguir las citas y las adaptaciones.   Dom Botte supuso la existencia de un arquetipo, de fondo común a todos estos documentos, lo armonizó y lo denominó “Tradición apostólica”. 

Nada más que la definición de la "misa" Normativa, es heretíca, aunque después  de que entrara en vigor cambiaron algunas palabras, gracias al examen crítico del Octtaviani, aunque tampoco supuso un gran cambio.

Definición oficial en latín: Cena dominica sive Missa est sacra synaxis seu congregatio populi Dei in unum convenientis, sacerdote præside, ad memoriale Domini celebrandum. Quare de sanctæ Ecclesiæ locali congregatione eminenter valet promissio Christi: “Ubi sunt duo vel tres congregati in nomine meo, ibi sum in medio eorum” (Mt. 18, 20). (Institutio Generalis, §7,)  

Traducción oficial al español: "La Cena del Señor, o Misa, es la sacra synaxis, o asamblea del pueblo de Dios reunido bajo la presidencia del sacerdote para celebrar el memorial del Señor". (Mar. 18, 20).

(Gregorio XVI en Mirari Vos (1832): decretó "que si un sacerdote tiene la intención de ofrecer un “memorial” en lugar de un Sacrifico de propiciación, su intención es inválida". Por tanto sea anatema).

(En Apostolicae Curae, el Papa León XIII enseñó y decretó como herético lo siguiente: “...si el rito [en este caso, de la Misa y la Sagrada Eucaristía] se cambia, con la manifiesta intención de introducir otro rito no aprobado por la Iglesia y de rechazar lo que la Iglesia hace, y lo que por institución de Cristo pertenece a la naturaleza del Sacramento, es entonces claro que no solamente falta la intención necesaria al sacramento, sino que la intención es adversa y destructiva del Sacramento”. Por tanto sea anatema).

"Pablo VI" impondrá  su "autoridad", (La intención del "Pontifice" res­pecto a lo que comúnmente se denomina la "misa" Normativa y Sacramentos, era reformar la liturgia católica de modo que casi coincidiese con la liturgia protestante, más bien con el servicio anglicano llamado"Libro de Oraciones Común " de  Thomas Cranmer de 1552)."Pablo VI" introdujo a la fuerza la “misa" Normativa con sólo pequeñas modificaciones, publicando, el 3 de abril de 1969, la Constitución Missale Romanun que debiera entrar en vigor el 30 de noviembre de 1969.

Continua

De un plumazo el Consilio intenta que desaparezca de la Liturgia Romana 2000 años de historia.

La Misa Tradicional Romana contiene 1182 oraciones. Cerca de 760 (64%) de ellas fueron eliminadas completamente en la nueva misa. Del 36% de lo que se mantuvo, los revisores alteraron más de la mitad antes de introducirlas en el nuevo misal. Por lo tanto, de las 1182 oraciones sólo 201 (el 17%) de la Misa Tradicional se mantuvieron intactas en la nueva "misa".

En la nueva "misa" no se conserva la noción de sacrificio, ( claro no lo es) pues el ofertorio es ahora reducido a un cambio de presentes entre Dios y el hombre: Bendito seas, Dios del universo, que nos das este pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre. En la Misa Católica, en el ofertorio, el Sacrificio es preparado, anunciado, y ofrecido por anticipación. De las nueve oraciones del Ofertorio de la Misa Tradicional no queda ninguna. Las oraciones eliminadas del ofertorio son las mismas que eliminaron los herejes protestantes Martín Lutero y Thomas Cranmer.

Tomemos la parte esencial de la Misa, la Consagración. En la Santa Misa católica, las palabras de consagración son pronunciadas de manera imperativa, con el tono de alguien que cumple una obra personal; los caracteres están escritos con letra de imprenta diferentes para subrayar este momento culmen.

Por ejemplo, es imposible no notar la abolición y/o la alteración de las palabras y de los gestos del Rito Romano por los cuales se expresa la fe en la Presencia real. En efecto, el novus ordo missæ elimina:

a) las genuflexiones. De diez o quince (según haya o no comunión de los fieles), sólo quedan tres por parte del sacerdote y una por parte del pueblo durante el Canon (y ésta única, sometida a muchas excepciones).

b) la preservación de los dedos pulgar e índice de cualquier contacto profano después de la Consagración.

c) las abluciones o purificación de esos mismos dedos del sacerdote en el cáliz.

d) la purificación de los vasos sagrados, que no se manda hacer necesariamente de inmediato después de la asunción del cáliz, ni sobre el mismo corporal.

e) la palia, con la cual se protegía la Preciosísima Sangre de Cristo en el cáliz;

f) el dorado interior de los vasos sagrados.

g) la consagración del altar fijo.

h) el Ara Sagrada en el altar móvil, e incluso sobre la mesa cada vez que la celebración se realice en lugares no sacros. Admitida esta excepción, queda abierto el camino para las “cenas eucarísticas” en casas privadas sobre cualquier mesa.

i) los tres manteles del altar, de los cuales ahora sólo se prescribe uno.

j) la acción de gracias, que debía hacerse de rodillas, y a la que substituye una torpe acción de gracias del sacerdote y de los fieles sentados; añádase que la "Comunión" se recibe irreverentemente por los fieles de pie.

k) finalmente, las santas prescripciones antiguas para el caso de la Hostia consagrada caída en tierra, que se reducen mezquinamente a sólo esto: “tómese reverentemente la Hostia” (reverenter accipiatur, artículo 239). Todas estas cosas juntas, con su repetición, manifiestan y confirman injuriosamente la implícita negación de la Fe en el augustísimo dogma de la Presencia Verdadera, Real y Substancial de Jesucristo en la Sagrada Eucaristía… Entrando ya en los detalles, un estudio somero y rápido de los ritos del novus ordo missæ revela tres características principales:

1ª) Un relajamiento general de la liturgia.

2ª) La desnaturalización del Ofertorio.

3ª) Los ataques contra el Canon Romano. 

No cabe duda: la nueva misa destruye el Rito Romano. Este Ritual, que el Sacerdote celebrante tiene que seguir, muestra la excelencia de la Misa. Él hace genuflexiones, se inclina profundamente, hace la señal de la Cruz, extiende sus brazos, junta las manos ante su pecho… Es la ejecución y observancia exacta de cada rúbrica prescrita la que da dignidad a la celebración. La Misa Latina Romana está repleta de rúbricas y ceremonias hermosas y significativas, cuyo número, variedad y repetición conservan la dignidad y magnifican el esplendor del acto que rinde mayor gloria y adoración a Dios. Todo este Ritual tiene un significado místico y contribuye a la ejecución apropiada y reverente de este acto santo y sublime. Por eso podemos afirmar que los fieles tienen una deuda no pequeña de agradecimiento al Sacerdote que está obligado a observar reglas tan estrictas mientras ofrece el Santo Sacrificio para ellos. Siguiendo al Padre de Cochem, en su Explicación de la Santa Misa, y a otros autores, podemos enumerar las obligaciones del sacerdote al celebrar el Santo Sacrificio según el ritual de la Misa católica:

— Hace dieciséis veces la señal de la Cruz sobre sí mismo. — Se torna hacia el pueblo seis veces. — Besa el altar ocho veces. — Eleva los ojos hacia el cielo once veces. — Diez veces se golpea el pecho. — Diez veces hace la genuflexión. — Une las manos cincuenta y cuatro veces. — Hace seis inclinaciones profundas de cuerpo. — Hace ocho inclinaciones medianas de cuerpo. — Hace veintiocho inclinaciones de cabeza (profundas, medianas o sencillas, según lo indiquen las rúbricas). — Bendice las ofrendas con la señal de la Cruz treinta y tres veces. — Posa sus dos manos veintinueve veces sobre el altar; las coloca juntas siete veces; nueve veces posa su mano izquierda a plano y once veces la pone sobre su pecho. — Catorce veces reza con los brazos extendidos, treinta y seis veces juntando las manos y ocho veces levanta ambas manos al cielo. — Once veces reza en voz baja y trece veces en voz alta. — Descubre el cáliz diez veces. — Cambia de lugar veinte veces. Además de estas trescientas cincuenta y ocho ceremonias, el sacerdote debe observar otras ciento cincuenta; en total quinientas ocho. Únanse a estas ceremonias las cuatrocientas rúbricas prescritas, y se encontrará que el sacerdote que celebra la Santa Misa según el Rito católico está obligado, bajo pena de pecado, a novecientas ocho obligaciones. Cada uno de estos puntos tiene su significado espiritual y cada uno tiende a hacer cumplir digna y piadosamente el Santo Sacrificio. Debido a esto, el Papa San Pío V ordenó formalmente que todos, cardenales, arzobispos, obispos, prelados y simples sacerdotes, recen la Misa de esta manera, sin cambiar nada, sin quitar ni agregar una coma.

 

Continua.

Antes de que se promulgara el Novus Ordo Missae, después de su aprobación el cardenal Ottaviani preparó una carta a Pablo VI acompañando el Breve Examen Crítico del Novus Ordo Missae atribuido a Mons. Guèrard des Lauriers O.P, y esperaba que la firmaran un buen número de prelados. Después de todo, durante el "Vaticano II" se había logrado aglutinar a más de 500 padres conciliares en lo que se llamó el Coetus Internationalis Patrum, que hizo una decidida oposición –a veces eficaz– a la conocida como Alianza del Rin, que lideraba al ala liberal de la asamblea ecuménica.

Monseñor Lefebvre pensaba que se podrían llegar a recoger más de 600 firmas. Sin embargo, las gestiones llevadas a cabo discretamente en los círculos vaticanos y los medios conservadores de la Iglesia no dieron un gran resultado. Aunque doce cardenales presentes en Roma dieron su consentimiento para subscribir el documento (entre ellos el español Larraona), al final sólo dos estamparon su firma, el 13 de septiembre de 1969: Ottaviani y Bacci. ¿Qué había sucedido?

Un sacerdote tradicionalista –sin duda con muy buena voluntad pero con poco tacto y un gran desconocimiento de cómo marchan las cosas en Roma– cometió la imprudencia de publicar el Breve Examen Crítico antes de ser sometido a "Pablo VI", siendo así que se había acordado no darlo a la luz hasta un mes después. Esto hizo retroceder a los potenciales signatarios, que temieron aparecer como desafiantes a la autoridad del "Romano Pontífice". Todo y así, el escrito se envió al "papa" Montini, que lo remitió a la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, a fin de conocer si las críticas que el Breve Examen Crítico hacía al Novus Ordo Missae tenían fundamento teológico, bien lo sabía él, que era su autor, no obstante lo envió. 

El 12 de noviembre de 1969, el cardenal Franjo Seper respondió por medio de una carta al secretario de Estado cardenal Villot, cuyo contenido no fue dado a conocer, si bien monseñor Bugnini, en sus memorias, afirma (sin aportar la prueba documental) que la Institutio generalis del nuevo misal romano (en la que se expone la doctrina que subyace al rito) fue hallada conforme a la ortodoxia, quedando así desmentidas las acusaciones del alegato firmado por los cardenales Ottaviani y Bacci.

Algunos días después, se reunió el Consilium para estudiar las objeciones hechas al Novus Ordo, llegándose a la conclusión de que, los puntos que ofrecían dificultades en la Institutio Generalis no tenían en realidad un carácter doctrinal sino pastoral y que las explicaciones de lo que era la "misa" contenidas en ella no tenían por qué ser exhaustivas. Sin embargo, esto estaba en contradicción con lo que el propio Bugnini había sostenido en el curso de la elaboración del rito reformado, a saber: que la Institutio Generalis debía contener principios doctrinales y constituir una explicación teológica completa sobre la eucaristía.

En cuanto a los cardenales firmantes de la carta a "Pablo VI" que acompañaba al Novus Ordo Missae, nunca recibieron una respuesta directa del "Papa". Pero el cardenal Ottaviani fue recibido por éste en audiencia el 7 de diciembre y, aunque no trascendió lo que en ella se trató (oficialmente, el pontífice quería tan sólo interesarse por la salud del purpurado después de una hospitalización que sufrió), sí que fue significativo el hecho de que desde entonces el aguerrido carabiniere della Chiesa no volvió a tratar públicamente del asunto del Novus Ordo. 

Sea como fuere, lo cierto es que algún resultado dió la intervención de los dos ilustres príncipes de la Iglesia, pues la entrada en vigor del Novus Ordo Missae hubo de retrasarse medio año para poder enmendar las partes más polémicas de la Institutio generalis, que dicho sea de paso no cambia nada. Se introdujeron las modificaciones que evitaban una interpretación excesivamente protestante de la misa (se cambió el polémico y escandaloso artículo 7 de la Institutio) 

Se añadió un preámbulo doctrinal de corte y estilo más hortodoxo, pero no obstante, no se tocó el rito en sí mismo.

El 3 de abril de 1969 el "Papa" proclamaba la Constitución Apostólica “Missale Romanum” por la cual reformaba el rito de la Misa e introducía con cuña la “missa normativa” apenas retocada. El 6 de abril, la Sagrada Congregación de Ritos promulgaba el nuevo orden de la Misa (Novus Ordo Missae), con su "Institutio Generalis". El nuevo Misal debía entrar en vigor el 30 de noviembre de 1969.

"Pablo VI" también modificó el Ritual Romano y Pontifical Romano, en donde los ritos de los siete sacramentos de la Iglesia, sufren graves cambios invalidando los sacramentos del Orden Presbiteral y Episcopal, la Eucaristía, la Confirmación y Extremaunción.

Pero todo ello comenzó con la Constitución del "Vaticano II" Sacrosanctum concilium.

Las intenciones revolucionarias del "Vaticano II" son claras en Sacrosanctum concilium.

Sacrosanctum concilium, 63b:

“Las competentes autoridades eclesiásticas territoriales, de que se habla en el artículo 22, párrafo 2, de esta Constitución, preparen cuanto antes, de acuerdo con la nueva edición del Ritual romano, rituales particulares acomodados a las necesidades de cada región; también en cuanto a la lengua”.

Sacrosanctum concilium, 66:

“Revísense ambos ritos del bautismo de adultos, tanto el simple como el solemne, teniendo en cuenta la restauración del catecumenado”.

Sacrosanctum concilium, 67:

“Revísese el rito del bautismo de los niños y adáptese realmente a su condición”.

Sacrosanctum concilium, 71:

“Revísese también el rito de la confirmación y extremaunción”.

Sacrosanctum concilium, 72:

“Revísese el rito y las fórmulas de la penitencia de manera que expresen más claramente la naturaleza y efecto del sacramento”.

Sacrosanctum concilium, 76:

“Revísense los ritos de las Ordenaciones, tanto en lo referente a las ceremonias como a los textos”.

Sacrosanctum concilium, 77:

“Revísese y enriquézcase el rito de la celebración del matrimonio que se encuentra en el Ritual romano, de modo que se exprese la gracia del sacramento… con mayor claridad”.

Sacrosanctum concilium, 79:

“Revísense los sacramentales… atendiendo a las necesidades de nuestros tiempos”.

Sacrosanctum concilium, 80:

“Revísese el rito de la consagración de vírgenes que forma parte del Pontifical Romano”.

Sacrosanctum concilium, 82:

“Revísese el rito de la sepultura de niños, dotándolo de una misa propia”

Sacrosanctum concilium, 89d:

“Suprímase la Hora de Prima”.

Sacrosanctum concilium, 93:

“Restitúyase a los himnos… la forma primitiva, quitando o cambiando lo que tiene sabor mitológico o es menos conforme a la piedad cristiana”.

Sacrosanctum concilium, 107:

“Revísese el año litúrgico y Santoral”.

Sacrosanctum concilium, 128:

“REVÍSENSE CUANTO ANTES, junto con los libros litúrgicos,… los cánones y prescripciones eclesiásticas que se refieren a la disposición de las cosas externas del culto sagrado”.

El diablo no podía esperar para destruir el valioso patrimonio litúrgico de la Iglesia Católica por medio de los herejes en el "Vaticano II". Su objetivo era dejar el mínimo de remanente de tradición que podía.

Y, como veremos en el siguiente documento, eso es exactamente lo que hizo.

En Sacrosanctum concilium  37 y 40.1, el concilio cae en herejía contra la enseñanza del papa San Pío X en la encíclica Pascendi contra los errores del modernismo.

Sacrosanctum concilium, 37:

“La Iglesia… respeta y promueve el genio y las cualidades peculiares de las distintas razas y pueblos… y aun a veces lo acepta en la misma Liturgia, con tal que se pueda armonizar con el verdadero y auténtico espíritu litúrgico”.

Por favor, tenga en consideración: el "Vaticano II" autoriza la introducción de las costumbres de los distintos pueblos en el culto católico.

sanctum concilium, 40.1:

“La competente autoridad eclesiástica territorial… considerará con solicitud y prudencia los elementos que se pueden tomar de las tradiciones y genio de cada pueblo para incorporarlos al culto divino. Las adaptaciones que se consideren útiles o necesarias se propondrán a la Sede Apostólica para introducirlas con su consentimiento”. Advierta nuevamente que el "Vaticano II" permite que las costumbres y tradiciones de los distintos pueblos sean incorporadas en la liturgia.

Lo que el "Vaticano II" enseña arriba (y que ha sido implementado en toda la Iglesia del "Vaticano II" en las décadas que siguieron a su promulgación) ¡es exactamente lo que el papa San Pío X condenó solemnemente en la encíclica Pascendi contra el modernismo!

(Papa Pío X, Pascendi Dominici gregis, 26, 8 de septiembre de 1907, contra los errores del modernismo:

“EN LA EVOLUCIÓN DEL CULTO, EL FACTOR PRINCIPAL ES LA NECESIDAD DE ACOMODARSE A LAS COSTUMBRES Y TRADICIONES POPULARES; y también, la de disfrutar el valor que ciertos actos han recibido de la costumbre”).

¡La enseñanza del "Vaticano II" fue condenada, palabra por palabra por el papa San Pío X en 1907!

Sacrosanctum concilium  34 y 50, el Vaticano II contradice nuevamente, palabra por palabra, una constitución dogmática de la Iglesia.

Sacrosanctum Concilium 34:

“Los ritos deben resplandecer con noble sencillez; deben ser breves, claros, evitando las repeticiones inútiles, adaptados a la capacidad de los fieles y, en general, no deben tener necesidad de muchas explicaciones”.

Sacrosanctum Concilium 50:

“Simplifíquense los ritos, conservando con cuidado la sustancia; suprímanse aquellas cosas menos útiles que, con el correr del tiempo, se han duplicado o añadido; restablézcanse, en cambio… algunas cosas que han desaparecido con el tiempo, según se estime conveniente o necesario”.

(Podemos ver cuán “simple” se ha transformado ¡El papa Pío VI condenó explícitamente la idea de que los ritos tradicionales de la liturgia de la Iglesia deban ser simplificados en su constitución dogmática Auctorem fidei, 28 de agosto de 1794, 57!)

Continua.

 

(Papa Pío VI, Auctorem fidei, 28 de agosto de 1794, 33:

"La proposición del Sínodo por la que manifiesta el deseo de que se quiten las causas por las que en parte se ha introducido el olvido de los principios que tocan al orden de la liturgia, ‘volviéndola a mayor sencillez de los ritos, exponiéndola en lengua vulgar y pronunciándola en voz alta…’” – es temeraria, ofensiva de los oídos piadosos, injuriosa contra la Iglesia y favorecedora de las injurias de los herejes contra ella”.

" Todo lo que, en suma, pueda perturbar el culto divino u ofender los ojos de la divina majestad debe tener el firme propósito de evitar dichas conductas en el futuro”).

(Papa Clemente V, Concilio de Vienne, decreto 22, 1311-1312:

“Hay algunos, tanto clérigos y laicos en las vigilias de ciertas fiestas cuando deberían estar en la iglesia perseverando en la oración), que no temen celebrar bailes licenciosos en los cementerios de la iglesias y en ocasiones cantan baladas y cometen muchos excesos. De esto a veces se sigue la violación de las iglesias, la conducta vergonzosa y diversos crímenes; y el oficio litúrgico es muy perturbado, hasta la ofensa de la divina majestad y el escándalo de los pueblos vecinos”).

Sacrosanctum conciliun, 119:

“Como en ciertas regiones, principalmente en las misiones, hay pueblos con tradición musical propia que tiene mucha importancia en su vida religiosa y social, otórguese a esta música la debida estima y el lugar correspondiente, no sólo al formar su sentido religioso, sino también al acomodar el culto a su idiosincrasia. Por esta razón, en la formación musical de los misioneros, procúrese cuidadosamente que, dentro de lo posible, puedan promover la música tradicional de su pueblo, tanto en las escuelas como en las acciones sagradas”.

(Afortunadamente, el papa Pío XII y el Concilio de Trento ya habían condenado cualquier inserción de tradición musical profana en las iglesias).

(Papa Pío IV, Concilio de Trento, sesión 22, decreto sobre las cosas que deben ser observadas y evitadas en la misa:

“Y deben mantener fuera de sus iglesias el tipo de música en que se introducen elementos autóctonos y sugestivos en el órgano y el canto, y lo mismo de todas las actividades mundanas, conversaciones vacías y profanas, caminatas, ruidos y gritos, para que la casa de Dios pueda verdaderamente ser llamada así y sea vista como casa de oración…”)

(Papa Pío XII, Musicae sacrae, 42, 25 de diciembre de 1955:

“[La música litúrgica] Debe ser santa. No debe permitirse dentro de ella nada que tenga sabor profano, ni permitirse cosa parecida en las melodías en que ella se expresa”).

¿Hay alguna duda de que el "Vaticano II" trató de producir una nueva liturgia apóstata para su nueva Iglesia apóstata?

¡El Vaticano II hace caer sobre sí el anatema de la Iglesia!

(Papa Paulo III, Concilio de Trento, sesión 7, canon 13, ex cathedra:

“Si alguno dijere que los ritos recibidos y aprobados de la Iglesia Católica que suelen usarse en la solemne administración de los Sacramentos, pueden despreciarse o ser omitidos, por el ministro a su arbitrio sin pecado, o mudados en otros por obra de cualquier pastor de las iglesias, sea anatema”).

 

Continua.

La adopción de la oscura noción del “misterio pascual”, caballo de batalla de la neoteología.

La redención, al parecer,

«la realizó (Cristo) principalmente por el misterio pascual de su bienaventurada pasión, resurrección de entre los muertos y gloriosa ascensión» (Sacrosanctum Concilium § 5); de donde se infiere que ya no fue consecuencia de su crucifixión sobre todo, es decir, del valor que tuvo ésta en cuanto sacrificio expiatorio con el que se satisfizo a la justicia divina.

Además, el concilio identifica la santa misa con el “misterio pascual”, puesto que escribe que la Iglesia se ha congregado siempre desde el principio…«para celebrar el misterio pascual» (SC § 6) y que «celebra el misterio pascual cada ocho días» (SC § 106).

También se dice que

«por el bautismo los hombres son injertados en el misterio pascual de Jesucristo» (SC § 6) , y no ya, como otrora, que el bautismo los hace entrar en la Santa Iglesia, como si el “misterio pascual” fuese lo mismo que la Iglesia, que es el Cuerpo Místico de Cristo. Se trata de una noción flotante, indeterminada, irracional, que permite alterar, precisamente en virtud de estas características suyas, el significado de la redención y de la misa, ocultando la naturaleza sacrificial y expiatoria de esta última, y poniendo el acento en la resurrección, en contra del Dogma de Fé  ratificado en Trento.

 La definición, circunspecta e incompleta, de la santa misa como

«banquete pascual en el cual se come a Cristo», y como memorial de la muerte y resurrección del Señor (muerte y resurrección puestas en el mismo plano), sin mención alguna del dogma de la transubstanciación ni del carácter de sacrificio propiciatorio de la propia misa (SC 47, 109), se trata de una definición que

«omite enteramente hacer mención alguna de la transubstanciación, es decir, de la conversión de toda la sustancia del pan en el cuerpo (de Cristo) y de toda la sustancia del vino en la sangre, que el concilio tridentino definió como artículo de fe y se contiene en la solemne profesión de fe», y que, en consecuencia, cae, por este título, bajo la condena solemne fulminada por Su Santidad Pío VI en 1794, según la cual una definición de tal género

«es perniciosa, derogativa de la exposición de la verdad católica acerca del dogma de la transubstanciación y favorecedora de los herejes, en cuanto que mediante tamaña omisión [la de la transubstanciación], imprudente y temeraria, se hurta el conocimiento tanto de un artículo que pertenece a la fe, cuanto de una voz consagrada por la Iglesia para defender su profesión contra las herejías, y tiende así a introducir el olvido de ella, como si se tratara de una cuestión meramente escolástica» (Const. Apost. Auctorem fidei; Denz. §§ 1529 y 2629).

Dicha definición introduce, además, una concepción errónea de la santa misa, concepción que se erigió después en fundamento de la neoliturgia querida por el concilio, gracias a la cual los errores de la “Nouvelle Théologie” llegaron hasta los fieles.

La índole protestante de esta definición de la santa misa se echa de ver con más claridad aún en el art. 106 de la Sacrosantum Concilium:

«La Iglesia […] celebra el misterio pascual cada ocho días, en el día que es llamado con razón ‘día del Señor’ o domingo. En este día, los fieles deben reunirse en asamblea a fin de que, escuchando la palabra de Dios y participando en la Eucaristía, recuerden la pasión, la resurrección y la gloria del Señor Jesús y den gracias a Dios, etc.»

El texto latino muestra, sin la menor sombra de duda, que el fin de la santa misa lo constituye, para la SC, el memorial y la alabanza: christifideles in unum convenire debent ut verbum Dei audientes et Eucharistiam participantes, memores sint (…) et gratias agant, etc. Cf. también, como prueba adicional, Ad gentes § 14: los catecúmenos participan en la santa misa, o sea, «asisten con todo el pueblo de Dios al memorial de la muerte y resurrección de Señor» (aquí la santa misa es simpliciter el memorial de la muerte y resurrección de Cristo, celebrado por todo el pueblo cristiano: ni la más mínima alusión al sacrificio renovado de manera incruenta para la expiación y el perdón de nuestros pecados).

Nota:

En los artículos citados se tiene ya la definición de la misa brindada más tarde por el famoso artículo 7º de la Institutio Novi Missalis Romani (1969), todavía vigente: «La cena del Señor o misa es la santa asamblea o reunión del pueblo de Dios que se congrega bajo la presidencia del sacerdote para celebrar el memorial del Señor»; una definición que suscitó en su día, por su evidente cuño herético, es decir, protestante, las protestas, tan angustiadas como inútiles, de muchos fieles y sacerdotes, así como la conocidísima toma de posición de los cardenales Ottaviani y Bacci.

Cotéjesela con la ortodoxa, contenida en el catecismo de san Pío X:

«¿Qué es la santa misa? La santa misa es el sacrificio del cuerpo y de la sangre de Jesucristo, que se ofrece sobre nuestros altares bajo las especies de pan y vino en memoria del sacrificio de la cruz. ¿Es el sacrificio de la Misa el mismo que el de la cruz? El sacrificio de la Misa es sustancialmente el mismo que el de la cruz».

La consiguiente y errónea elevación de la asamblea eucarística, presidida por el sacerdote, a centro de la Iglesia visible:

«Es, pues, la asamblea eucarística [Eucharistica Synaxis] el centro de la congregación de los fieles que preside el presbítero. Enseñan los presbíteros a los fieles a ofrecer al Padre en el sacrificio de la misa la Víctima divina y a ofrendar la propia vida juntamente con ella» (Presbyterorum Ordinis § 5).

Así, pues, la función de los sacerdotes en la santa misa se reduce, al parecer, a la de “enseñar” (edocent) a los fieles a ofrendar la víctima divina “juntamente” consigo mismos (pero ¿qué significa, en un contexto semejante, “enseñar a ofrecer la Víctima divina”?).

Añádese a ello el silenciamiento de una serie de hechos: que la ofrenda la hace  el sacerdote In Persona Christi, que se trata de una ofrenda de hombres pecadores, que se hace en expiación de nuestros pecados y que ha de ser aceptada por Dios.

Continua.

Por otra parte, se manifiesta aquí la idea de la concelebración del sacerdote con el pueblo, condenada expresamente por el Magisterio Preconciliar (V. infra 3.3) una idea que se funda en la erronea concepción protestante según la cual los fieles son todos ya sacerdotes a consecuencia del bautismo, por lo que no puede darse una distinción auténtica entre “sacerdocio de los fieles” y “sacerdocio jerárquico” (v. infra 4.3).

Al respecto, huelga decir que la Iglesia ha condenado siempre la exaltación indebida de la “sagrada sinaxis” (la última vez, en la Mediator Dei: AAS 39 (1947) 562: Denz. §§ 2300/3854).

3.3 El alcance singular que se atribuye a la “liturgia de la palabra”, alcance no limitado ya a la homilía, al sermón, sino considerado capaz de realizar ex sese la presencia de Cristo en la santa misa (!):

«[Cristo] está presente con su palabra. Pues cuando se lee en la Iglesia la Sagrada Escritura, es Él quien habla» (Sacrosanctum Concilium § 7). La palabra es uno de los signos sensibles «que significan y, cada uno a su manera, realizan [¡!] la santificación del hombre» (SC § 7; cf. también SC § 10).

Razón por la cual la necesidad de la predicación de la palabra

«se aplica especialmente a la liturgia de la palabra de la celebración de la misa, en que el anuncio de la muerte y de la resurrección del Señor, y la respuesta del pueblo que escucha, se unen inseparablemente [inseparabiliter uniuntur] con la oblación misma con la que Cristo confirmó en su sangre la Nueva Alianza, oblación a la que se unen los fieles o con el deseo, o con la recepción del sacramento» (PO § 4).

Por este fragmento, no poco retorcido, y por los otros supracitados, consta con claridad bastante que

«la Escritura así considerada no tiene ya por fin propio la instrucción en la fe, de la cual deriva la experiencia mística a título de consecuencia, sino que tiene como fin directo la experiencia mística, a la que se reputa por capaz de producir el alimento cognoscitivo de la fe» ( El problema de la reforma litúrgica. La misa del Vaticano II y de Pablo VI, Buenos Aires, 2001, pág. 78):

concepción ésta irracional y de origen protestante, no conforme con el depósito de la fe porque induce a considerar la santa misa como mero alimento colectivo de los fieles.

La introducción de la idea equivocada según la cual el sacerdote y el pueblo concelebran la santa misa, con lo que se insinúa la noción luterana del “sacerdocio común”:

«[los fieles] fortalézcanse en la mesa del Señor, den gracias a Dios, aprendan a ofrecerse a sí mismos al ofrecer la hostia inmaculada no sólo por manos del sacerdote, sino justamente con él, etc.» (SC § 48, e infra § 43).

El texto citado parece reproducir, tergiversándolo, un pasaje de la Mediator Dei que reza

«[los fieles] ofrecen el sacrificio, no sólo por manos del sacerdote, sino en cierto modo [quodamodo] juntamente con él también».

La SC omitió la locución adverbial “en cierto modo”, inserta en la MD precisamente para evitar interpretaciones equivocadas

La desvalorización indebida de la denominada “misa privada”, admitida siempre por la santa Iglesia, que se celebra sin la presencia y sin la participación activa de los fieles, «de manera individual y casi privada»; desvalorización reprobada expresamente por Pío XII en la Mediator Dei (AAS 39 (1947), §§ 556-557; Denz. §§ 2300/3853).

La desvalorización en cuestión se contiene en la exhortación conciliar según la cual

«siempre que los ritos, cada cual según su naturaleza propia, admitan una celebración comunitaria, con asistencia y participación activa de los fieles, incúlquese que hay que preferirla, en cuanto sea posible, a una celebración individual y casi privada» (SC § 27).

(Lutero se mostró particularmente hostil a la “misa privada” y, cosa extraña, atribuyó al diablo la inspiración que recibió para combatirla).

Continua.

Las consecuencias de la Constitución herética Sacrosantun Conciliun, pone en práctica todas las ideas de la herejía antilitúrgica -Dom Guéranger llamó así a las tesis litúrgicas del siglo XVIII, que fueron retomadas a últimos del XIX, en los años 40, 50 y 60 por liturgistas como Dom Lambert Beauduin (1873-1960) en Bélgica, en Francia, Dom Pius Parsch, y Romano Guardini en Austria y Suiza. Pero verdaderamente todo empezó a gestarse, como he dicho, durante el siglo XIX, los modernistas desviados del Movimiento Litúrgico estaban esperando el momento de encontrar una circunstancia favorable para llevar a cabo suz planes reformadores e infirtrarlos en la Doctrina de la iglesia. Empezaron por querer insertar en en Canon Romano, bajo un buenismo piadoso falso, al Patriarca San José, ningún Pontífice accedió a tocar el Canon Romano. No obstante empiezan a conseguir sus objetivos con la apertura de la reforma del Misal, por parte de San Pio X y del Breviario. El Misal de San Pio V a penas se tocó, se introdujo el Gradual Vaticano de 1906 que contiene nuevas y mejores formas restauradas de los cantos para el Celebrante, consiguientemente fuero impresos en el Misal, no corrió la misma suerte el breviario.

"El día 1 de noviembre de 1911, San pio X, publicaba la bula Divino Afflatu, decretando una nueva forma de distribución del salterio en el Oficio Divino. El mismo había encomendado a los benedictinos la revisión de la Vulgata (1907) y había fundado el Pontificio Instituto Bíblico de Roma (1909).

La Divino Afflatu enfocaba dos objetivos:

"una distribución más ágil de la salmodia y la preeminencia del domingo, así como el predominio de la salmodia semanal, (reforma llevada a cabo por los jansenistas), sobre los oficios del santoral y votivos que progresivamente habían sido introducidos en la casi totalidad de los días a lo largo del año litúrgico".

La distribución del salterio según el oficio romano se había mantenido intocable desde el ziglo VII hasta entonces.

La nueva distribución de Pío X usa el método de fraccionar los salmos cuando resultan demasiado largos en comparación con la medida habitual. El método lo había usado ya la Regla benedictina para el Oficio de los monasterios. Con lo cual, a lo largo de la semana ya no se rezarían todos los salmos.

San Pío X mantenía el rezo del salterio completo en el curso de una semana y suprimía los oficios adicionales. Señalaba una nueva tabla de prevalencias e introducía el oficio mixto:

"en muchas celebraciones del santoral, dejando intacta la distribución semanal del salterio, los elementos referentes al santo ocuparían otras partes del Oficio".

El Papa Sarto decidió prescindir de una tradición litúrgica más que milenaria al introducir una distribución radicalmente nueva de los salmos. Y esta innovación no se introdujo en una devoción particular, como el Rosario, sino en el Oficio Divino, que integra el culto público y oficial de la Iglesia. Otro dato que a veces se olvida es que san Pío X modificó el breviario contrariando lo establecido “perpetuamente para lo sucesivo” en la bula de san Pío V Quod a nobis (9-VII-1568) sobre el breviario tridentino. En efecto, dicha bula establecía que el “Breviario en ningún tiempo debe ser modificado, sea en su totalidad, sea en parte, y que no debe agregársele ni quitársele nada”. 

La reforma no insumió muchos años. Se realizó según el método habitual del Papa Sarto, con una comisión especial que trabajó independientemente de la Sagrada Congregación de Ritos. La forma de operar de la comisión, muchos de cuyos miembros carecían de la competencia necesaria, fue muy criticada por los especialistas (ver cap. 2). Monseñor Amann llegó a decir que el Papa «creía fácilmente que todas las cuestiones, incluso las de arte o erudición, se solucionaban a través de la autoridad» (DTC, XII, col. 1738). Los cambios del breviario se impusieron sin mucho diálogo. En la Divino Afflatu se contenía una severa advertencia para rebeldes e infractores: indignationem omnipotentis Dei, ac beatorum Petri et Pauli, Apostolorum eius, se noverit incursurum. 

Recapitulando, tenemos el abandono de una tradición de más de un milenio, contrariando una bula perpetua (secundum quid), a impulsos de una comisión de dudosa competencia y mediante una imposición enérgica. ¿Fue un desarrollo orgánico de la liturgia? ¿Una concesión al espíritu del siglo impuesta bajo pretexto de «necesidades pastorales»? ¿Una infiltración de la mentalidad positivista imperante? Con la mejor de las intenciones, la reforma piana  sirvió de precedente para lo que luego haría Pio XII, Roncalli y Montini bajo las influencias de A. Bugnini. 

El 10 de mayo de 1946 el papa Pio XII, encarga una reforma general de la liturgia, y en 1948 fue presentado un informe final denominado “Memoria sobre la Reforma Litúrgica”. Después una pequeña comisión ad hoc, que trabajó casi en secreto, protegida por la muralla leonina en el Vaticano, hizo el verdadero trabajo propuesto por el pontífice; ya habían pasado los días del jubileo de 1950, designando como secretario a monseñor Annibale Bugnini , que sirvió en puestos de responsabilidad cada vez más para las siguientes reformas liturgiacas.

El Papa San Pío X había modificado la práctica eucarística, es decir, promover la frecuente recepción de la Comunión en 1905 y la reducción de la edad de la primera comunión en 1910. Para fomentar la recepción de la comunión y de asociar la asistencia a la misa más estrechamente con la recepción de la comunión. Pío XII cambió los requisitos para el ayuno antes de recibir la comunión en dos etapas. En 1953, por la Constitución apostólica Christus Dominus, continuó con la práctica que requiere ayuno desde la medianoche antes de recibir la comunión, pero descartó que el agua rompiera el ayuno. También se relajó el requisito de ayuno para los enfermos y los viajeros, los que participan en el trabajo físico extenuante, y para los sacerdotes que celebran varias misas en el mismo día. En 1957 se sustituyó el ayuno desde la medianoche por un ridículo período de tres horas de ayuno de alimentos sólidos y alcohol. En realidad lo que pretendían era establecer las misas vespertinas, imposible de hacerlo con la anterior disciplina del ayuno eucarístico.

El Papa Pio XII comenzaba a dar muestra de la enfermedad estomacal, y las visitas estaban restringidas, únicamente para personal muy cercano de la familia y cámara papal. En el particular litúrgico el Santo Padre recibía información de primera línea de monseñor Montini, que casualidad, ya que ni los prefectos tenían libre acceso de ingreso.

La primera parte del trabajo de la comisión llegó a término en 1951, después de destruir, casi totalmente, como hemos indicado el ayuno eucarístico, con la publicación del Decreto de la Congregación de Ritos, Dominicae Resurrectioni con la que rescataba e instituía nuevamente la celebración de la Vigilia Pascual durante la celebración de la noche anterior al día de la resurrección. Pero la intención no era sólo cambiar el horario, fué el pretexto para reformar el Rito de la Milenaria Vigilia Pascual. Posteriormente la comisión de trabajo se instauró como “plena”, sus miembros según el autor Fernandez Carranzas (2014) fueron: el cardenal Picara, prefecto de la Sagrada Congregación de Ritos; Mons. Canici, secretario de la Sagrada Congregación de Ritos; el P. Ferdinando Antonelli, relator general de la Sección Histórica de la Sagrada Congregación de Ritos; el P. Joseph Lowe, vicerrelator de la Sección; el P. Anselmo Albareda, Prefecto de la Biblioteca Apostólica Vaticana; el P. Agostino Bea, modernista y confesor de Pio XII, rector del Pontificio Instituto Bíblico y el mason del P. Anibal Bugnini, de la Congregación de la Misión.

Un año antes los obispos modernistas de Francia y Alemania habían pedido al Pontífice el trasladar la celebración del Sábado Santo a la noche, sin embargo, la reforma era más profunda; llegaban peticiones de todos los sectores y hasta el patriarca de Venecia, el anciano cardenal Roncali, que casualidad, escribió indicando que el oficio del Viernes Santos debía ser durante las primeras horas de la tarde, como lo indicaba el evangelio. Cinco años más tardes se presenta otro gran paso en el campo litúrgico, la reforma de las celebraciones de la Semana Mayor, nombre que ya data del 381, con la publicación del Decreto Maxima redemptionis (1955) emanado por la Sagrada Congregación de Ritos. Ya a partir del año 1956 debía comenzar a regir la nueva instrucción sobre la Semana Santa, que incluía en un mismo bloque las celebraciones del Jueves Santo, Viernes Santo y Sábado Santo con la Solemne Vigilia en lo denominado Santo Triduo Pascual.

Con la reforma de los ritos del Ordo Missae de la Semana Santa, se adelantaron como hemos visto ya al Ordo de 1965 de Montini. Por fín encuentran la seguridad de su triunfo en los antipapas Roncalli, Montini y posteriores, siglos de maquiavélica espera llegaban a su fin.

Pio XII en 1955 autorizó una revisión de las rúbricas del Misal y del Breviario, concernientes sobre todo al Calendario.

La Pía Unión de San Pablo Apóstol en conciencia, no puede aceptar las reformas litúrgicas de Pio XII. Sólo aceptamos la del Pontifical Romano de 1950. Celebramos únicamente la Santa Misa y rezamos el breviario de San Pio V, reformados por San Pio X.

Los nuevos ritos de Roncalli y Montini no se pueden aceptar como legítimos, ya que no han sido aprobados por la legítima autoridad, es decir por el Romano Pontifice, por tanto no es un rito católico y ya saben lo que la Iglesia opina en esta cuestión ("Clemente XI en 1721 prohibió bajo pena de excomunión participar activamente en ritos acatolicos).

Por otro lado hay que considerar la invalidez de casi todos los Sacramentos y "Misa", reformados, aplicando la Constitución Sacrosantun Conciliun que alteró las formas sacramentales.

 Y lo más importante la Reforma del Pontifical Romano, que entró en vigor el 3 de abril de 1969, tiene gravísimas consecuencias, como la invalidez del Sacramento del Orden Presbiteral y Episcopal, por error de la forma sacramental, es decir después de entrar en vigor el Nuevo Ritual de Ordenaciones Sacerdotales y Consagraciones Episcopales que son invalidos por lo expuesto "ut supra", se pierde casi del todo en la Iglesia la Línea Sucesoria Apostólica y como consecuencia el poder de conferir los Sacramentos.

Gracias a Mons. Thuc, la Línea Sucesoria Apostólica se conserva en los Obispos consagrados por él y a su vez consagrados por estos. Y los Sacramentos conferidos por los legítimos Ritos aprobados por los Romanos Pontifices.

Por tanto a esta Heretica Contitucion, Sacrosanctum Concilium, tenemos que agradecer la nulidad de los Principales Sacramentos y Santa Misa y que actualmente no haya Jurisdicción en la Iglesia, debido a que un legítimo Sucesor de San Pedro no puede ser masón, convocar un "concilio" con semejantes fines, ser hereje, caer en herejía, ser masón y aprobar tales heretícos documentos emanados del "CVII", como fueron los antipapas de Roncalli y Montini hasta nuestros días. 

 

 

 

Continua.

 

La Constitución "Lumen Gentium" fue el documento decisivo y principal del Vaticano II, de que se sirvieron los innovadores para dar un vuelco total a lo que se entendería por Iglesia católica desde entonces (1964); su nueva definición de "Iglesia", su creación de otra "iglesia" paralela, "no jurídica", y abierta a todo tipo de locuras judeo-ecuménicas ("El Pueblo de Dios"); la nueva relación entre papa y obispos, el papel de mando dado a los laicos etc. supuso la subversión absoluta de lo que fue la Iglesia fundada por Cristo.

 Su origen procede básicamente de las reuniones de obispos (Koenig, Frings, Dopfner...) y peritos (Rahner, Ratzinger, Kung...) de lengua alemana en Fulda (Alemania), en el verano de 1963 siguiendo directrices de "Juan XXIII", una vez consumado el rechazo al (perfectamente ortodoxo) esquema sobre la Iglesia, presentado al concilio inicialmente en 1962 por el ("carca") cardenal Ottaviani... y que fue mandado "a la papelera" entre abucheos de obispos progresistas, tras el irregular "golpe de mano" perpetrado (octubre 1962) por cardenales capitaneados entre otros por el entonces cardenal Montini (futuro "Pablo VI") y el mismísimo "Juan XXIII" contra el Concilio y sus esquemas originariamente preparados (1959-62).

En primer lugar, vemos el Capítulo I de la Lumen Gentium: "Misterio de la Iglesia". 

LUMEN GENTIUM (CAPÍTULO I)

1 … la Iglesia es en Cristo como un sacramento, o sea signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano… 

Dogma/ Magisterio

“La Santa Iglesia es la congregación de los fieles cristianos fundada por Jesucristo y cuya cabeza visible es el Papa” (Catecismo Tradicional)

Herejía: contra el glorioso primado de la Iglesia Romana, ... fantasean dos Iglesias, una carnal, repleta de riquezas, placeres, crímenes, sobre la que dominan el Papa y los Prelados; otra espiritual, limpia, hermosapor la virtud, ceñida de pobreza, en la que se hallan ellos y sus cómplices...” (Bonifacio VIII Dz. 485)

Herejía: sueñan una Iglesia ideal, alimentada por la caridad, a la que ―no sin desdén― oponen otra que llaman jurídica. (Pío XII, Mystici Corporis, 30)

Dejan de lado cuanto los Papas han expuesto sobre el carácter de la Iglesia para hacer prevalecer un concepto vago... (Pío XII, Humani Generis 12, Dz. 2313)

LG. 2 … la Iglesia, preparada en Israel y la Antigua Alianza, constituida en los tiempos definitivos, manifestada por la efusión del Espíritu y que se consumará al fin de los tiempos…

Herejía: La doctrina cristiana fue en sus inicios judaica, y por sucesivos desenvolvimientos paulina, joánica y al fin, helénica: y universal (S. Pío X, Pascendi, Dz. 2060)

Herejía: la actual religión católica no es sino el progresivo desarrollo del germen introducido por Cristo (S. Pío X, Pascendi, 33)

“Creo que la Iglesia, fue directamente instituida por el verdadero e histórico Cristo, mientras vivía entre nosotros...” (Juramento antimodernista, Dz. 2145)

LG. 2 … la Iglesia se consumará al fin de los tiempos…

ES INJURIA decir que la Iglesia esté sujeta a imperfección (Gregorio XVI, Mirari Vos 6)

LG. 3 … la Iglesia o reino de Cristo presente actualmente en misterio…

Herejía: imaginar la Iglesia oculta y no visible (León XIII, Satis Cognitum 3, 4)

La verdadera Iglesia de Cristo es la romana (Pío XII, Mystici Corporis, 6)

Herejía: a su arbitrio se forjan una Iglesia latente e invisible (Pío XII Mystici Corporis, 30).

LG. 4 … (el Espíritu Santo) … rejuvenece la Iglesia, la renueva incesantemente…

ES INJURIOSO decir que es necesaria cierta restauración y regeneración para volver la Iglesia a su incolumidad primitiva, como si estuviera sujeta a defecto, ignorancia o a otra imperfección. (Gregorio XVI, Mirari Vos 6)

Herejía: La constitución orgánica de la Iglesia está sujeta a perpetua evolución. (S. Pío X, Lamentabili Dz. 2053)

LG. 5 … la Iglesia constituye en la tierra el germen del reino de Cristo … paulatinamente va creciendo…

Herejía: la actual religión católica no es sino el progresivo desarrollo del germen introducido por Cristo (S. Pío X Pascendi, 33).

Herejía: Dogmas, jerarquía… son desenvolvimientos que por acrecentamientos perfeccionaron el exiguo germen oculto en el Evangelio (S. Pío X, Lamentabili, Dz. 2054)

LG. 5 … la Iglesia anhela… el reino consumado.

ES INJURIOSO decir que la Iglesia esté sujeta a imperfección (Gregorio XVI, Mirari Vos 6)

LG. 6 … la Iglesia es labranza de Dios (cf. 1 Co 3,9). En ese campo crece el vetusto olivo, cuya raíz santa fueron los patriarcas, y en el cual se realizó y concluirá la reconciliación de los judíos y gentiles… 

Herejía: La doctrina cristiana fue en sus inicios judaica, y por sucesivos desenvolvimientos… finalmente …universal (S. Pío X, Pascendi, Dz. 2060)

Jesús abolió la Ley… Paso de la Ley al Evangelio, de la Sinagoga a la Iglesia; en la cruz murió la Ley Vieja, que resultaría mortífera, para dar paso al Nuevo Testamento (Pío XII, Mystici Corporis, 12)

LG. 6 … El Señor… piedra angular …. Sobre este fundamento los Apóstoles levantan la Iglesia…

Mt 16,18: Yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia Sólo a Pedro, por el mayor amor del Señor, prometió que SOBRE ÉL edificaría su Iglesia (Pelagio II Dz. 246)

LG. 6 … la Iglesia camina en esta tierra lejos del Señor (cf. 2 Co 5,6), como en destierro…  ¡¡TRADUCCIÓN TENDENCIOSA!!

2 Cor 5,6: “Mientras habitamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor…”

ES INJURIOSO decir que la Iglesia esté sujeta a imperfección (Gregorio XVI, Mirari Vos 6)

LG. 8 … Cristo, el único Mediador…

(Mediadora) María … es la ministra principal de la concesión de las gracias (S. Pío X, Dz. 1978a)

LG. 8 … la sociedad provista de órganos jerárquicos y el Cuerpo místico de Cristo forman una realidad compleja integrada en un elemento humano y otro divino… 

Es doctrina basada en la Revelación que el Cuerpo Místico de Cristo y la Iglesia Católica Romana son una sola y misma cosa (Pío XII, Dz. 2319)

LG. 8 … Esta (única iglesia de Cristo) … SUBSISTE en la Iglesia católica…

Herejía:  La verdadera Iglesia de Cristo es la Católica, Apostólica y ROMANA (Pío XII, Mystici Corporis, 6)

LG. 8 … fuera de su estructura (Iglesia católica) se encuentren muchos elementos de santidad y verdad …

Confesamos una sola Iglesia, no de herejes, sino la Romana, Católica y Apostólica, fuera de la cual nadie se salva (Inocencio III, Dz.423).

Herejía: la verdadera Iglesia de Jesucristo consta de la Iglesia Romana, del cisma de Focio y de la herejía anglicana… las tres comuniones (romano-católica, greco-cismática y anglicana) con igual derecho reivindican el nombre católico… se trastorna de arriba abajo la constitución divina de la Iglesia. (Pío IX, Dz. 1685, 1686)

LG. 8 … la Iglesia necesitada de purificación, avanza continuamente por la senda de la renovación…

INJURIOSO es decir que sea necesaria cierta restauración y regeneración para volver la Iglesia a su incolumidad primitiva, dándola nuevo vigor, como sujeta a defecto, ignorancia o imperfección. (Gregorio XVI, Mirari Vos 6).

LG. 8 … la Iglesia revela su misterio … entre penumbras… 

Herejía: imaginar la Iglesia oculta y no visible (León XIII, Satis Cognitum 3, 4)

Herejía: a su arbitrio se forjan una Iglesia latente e invisible (Pío XII, Mystici Corporis, 30).

 

Capítulo II de la Lumen Gentium hace referencia a un nuevo y flamante "Pueblo de Dios" que, parece ser, elucubraron superpuesto a la vieja Iglesia "jerárquica" y "jurídica", para servir de doble cabeza de puente: de un lado, para empalmar, con el antiguo Israel y desde él, abrirse y englobar a todas las (falsas) religiones del mundo; y, de otro, como una especie de pentecostalismo carismático-populista y casi anticlerical. 

Así, se ahorraban dar la penosa explicación de por qué los judíos, las falsas religiones, la democracia, las "libertades de perdición", el pueblo, etc. pasaban de golpe a tener carta de ciudadanía y a poder hablar con ellos y sobre ellos con total normalidad y desvergüenza, pasando por alto las condenas de la Iglesia... "jurídica". Dando a entender que ¡¡El "Pueblo de Dios, desde siempre, habría tenido todo ello vigente y en alta estima!!; que "las prohibiciones y recelos sobre ellos habrían sido solo cosa de la Iglesia "jurídica"!! etc. etc. Así pues, la finalidad práctica del término "Pueblo de Dios" (concepto moldeable y difuso, que bien se cuidaron ellos de no definir): es poder fantasear a partir de él una nueva verborrea carismático-ecuménica para posteriores innovaciones que se llevarían también a cabo; novedades que, de ser aplicadas, sin más, al término "Iglesia" hubieran sonado escandalosas y disparatadas (se supone que aun conservaban algo de pudor). 

Pero mayor desvergüenza imposible.

Aunque pudieran alegar que el término "Pueblo de Dios" proviene de la Carta I, 2, 9 de San Pedro: "Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios..." obviamente este nuevo uso y sentido revolucionario-heterodoxo no tiene nada que ver con el sentido moderado que tradicionalmente la Iglesia dio a ese versículo durante casi dos milenios.

II "EL PUEBLO DE DIOS"

(CAPS. 9-17) LUMEN GENTIUMDOGMA.

LG. 9 … En todo tiempo y pueblo es grato a Dios quien le teme y practica la justicia (cf. Hch 10,35)

Dogma/Magisterio 

PERVERSA OPINIÓN que, por engaño de malvados, se ha propagado, que la eterna salvación puede conseguirse en cualquier fe, si las costumbres se ajustan a lo honesto... (Gregorio XVI, Mirari Vos, Dz. 1613)

Herejía: reducen a pura fórmula la necesidad de pertenecer a la verdadera Iglesia para lograr la salud eterna. (Pío XII, Humani Generis, 21)

LG. 9... Cristo convocó un pueblo de judíos y gentiles que constituyera el nuevo Pueblo de Dios… 

Cristo fundó LA IGLESIA sobre el Príncipe de los Apóstoles (Pelagio I Dz. 230)

Herejía: La doctrina cristiana fue en sus inicios judaica… (S. Pío X, Lamentabili, Dz. 2060)

Herejía: Sueñan una Iglesia ideal, alimentada por la caridad, a la que ―no sin desdén― oponen otra que llaman jurídica. (Pío XII, Mystici Corporis, 30)

LG. 9 … este pueblo mesiánico es para todo el género humano, GERMEN segurísimo de unidad, de esperanza y de salvación. 

Confesamos una sola Iglesia Romana fuera de la cual nadie se salva (Inocencio III, Dz.423).

Herejía: la actual religión católica no es sino el desarrollo del germen introducido por Cristo (S. Pío X, Pascendi, 33).

Herejía: Cristo inició un movimiento religioso, para adaptarse a los diversos tiempos… (S. Pío X, Lamentabili, Dz. 2059) 

LG. 9 … El nuevo Israel, que busca la ciudad futura y perenne también es designado como Iglesia de Cristo (cf. Mt 16,18) (¿?) ¡¡TRADUCCIÓN TENDENCIOSA!! ….

La verdadera Iglesia de Cristo es la Católica, Apostólica y Romana (Mystici Corporis, 6).

Mt 16,18: Yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi Iglesia.

LG. 9 … La Iglesia … bajo la acción del Espíritu Santo, no cesa de renovarse… 

INJURIOSO es decir “ser necesaria cierta regeneración para volver la Iglesia a su incolumidad primitiva, dándola nuevo vigor, como sujeta a defecto o imperfección”. (Gregorio XVI, Mirari Vos 6)

Herejía: La constitución orgánica de la Iglesia está sujeta a perpetua evolución. (S. Pío X Lamentabili, Dz. 2053).

LG. 10 … Los bautizados son consagrados por … el Espíritu Santo como sacerdocio santo…

LG. 10… El sacerdocio común de los fieles y el jerárquico… participan del único sacerdocio de Cristo… 

LG. 10… Los fieles en virtud de su sacerdocio regio…

Herejía: todos los cristianos indistintamente son sacerdotes … (Trento, Dz. 960).

Sólo a los que han recibido la imposición de manos, se ha conferido potestad sacerdotal. (Pío XII, Mediator Dei, 54)

Porque los fieles participen en el sacrificio eucarístico, no gozan de potestad sacerdotal (Pío XII, Mediator Dei, 102)

Herejía: … el pueblo tiene verdadero poder sacerdotal (Pío XII, Mediator Dei 103).

El pueblo de ningún modo puede gozar del derecho sacerdotal. (Pío XII, Mediator Dei 104).

LG. 11 … Quienes se acercan al sacramento de la penitencia … se reconcilian con LA IGLESIA, A LA QUE HIRIERON pecando…

Tres objetos se propone el penitente: borrar pecado y culpa; satisfacer a Dios por los pecados; y volver a estar en gracia de DIOS, EN CUYA ENEMISTAD SE INCURRIÓ por el pecado (Catecismo de Trento, 505)

 

Continua.

 

LG. 12...El pueblo santo de Dios participa también de la función profética de Cristo, difundiendo su testimonio vivo…

LG. 12 … La totalidad de los fieles, que tienen la unción del Santo (cf. 1 Jn 2,20 y 27), no puede equivocarse cuando cree, y esta prerrogativa la manifiesta por EL SENTIDO SOBRENATURAL DE LA FE DE TODO EL PUEBLO cuando «desde los Obispos hasta los últimos laicos» presta su consentimiento universal en fe y costumbres…

Herejía: “Ahora - dicen - infunde el Espíritu Santo en los fieles más amplios y abundantes carismas que en el pasado, y les enseña y les conduce, sin intermedio de nadie, por cierto misterioso instinto” (León XIII, Dz. 1970)

Herejía: El Magisterio nace de las conciencias individuales (S. Pío X, Pascendi, 24).

Herejía: La autoridad de la Iglesia debe usar formas democráticas (S. Pío X, Dz. 2091).

Jesucristo no confió la interpretación auténtica del depósito de la fe a cada uno de sus fieles, sino sólo al Magisterio de la Iglesia (Pío XII, Humani Generis, 15).

LG. 12 … El Espíritu Santo no solo santifica y dirige el Pueblo de Dios…y le adorna con virtudes, sino que también distribuye gracias especiales entre los fieles, distribuyendo a cada uno según quiere…

Herejía: “Ahora - dicen - infunde el Espíritu Santo en los fieles más amplios y abundantes carismas que en el pasado, y les enseña y les conduce, sin intermedio de nadie, por cierto misterioso instinto” (León XIII, Dz. 1970)

…No se ve qué significa ese “abundante influjo del Espíritu Santo” que los innovadores exaltan… cuando, de hecho, “llenos de sabiduría cristiana” … anteponen las virtudes naturales a las sobrenaturales (León XIII, Dz. 1971).

LG. 13 … Todos los hombres están llamados a formar parte del nuevo Pueblo de Dios…

Herejía: Cristo inició un movimiento religioso para adaptarse a los diversos tiempos (S. Pío X, Lamentabili, Dz. 2059)

LG. 13 … único Pueblo de Dios …sus ciudadanos lo son de un reino no terrestre, sino celestial…

Herejía: imaginar la Iglesia oculta y no visible (León XIII, Satis Cognitum 3, 4).

Herejía: a su arbitrio, se forjan una Iglesia latente e invisible (Pío XII, Mystici Corporis, 30).

LG. 13 … la Iglesia Católica tiende a recapitular toda la humanidad, bajo Cristo Cabeza…

Herejía: Decir que el único pastor es Jesucristo… no es suficiente (León XIII, Satis Cognitum, 26).

LG. 13 … El primado de Pedro preside la asamblea universal de la caridad, protege las diferencias legítimas y vela para que las divergencias sirvan a la unidad…

Herejía: La fuerza del primado se contiene en suplir las negligencias de otros, mirar por conservar la unidad… exhortaciones… (Pío VI, contra Febronio, Dz. 1500).

Pedro tiene poder de mandar y juzgar; de jurisdicción verdadera. No solo una primacía de honor, o el modesto poder de aconsejar (León XIII, Satis Cognitum, 26).

LG. 13 … unidad católica del Pueblo de Dios, que simboliza y promueve la paz universal…

Herejía: Cristo inició un movimiento religioso para adaptarse a los diversos tiempos (S. Pío X, Lamentabili, Dz. 2059)

Herejía: Sueñan una Iglesia ideal, alimentada por la caridad, a la que ―no sin desdén― oponen otra que llaman jurídica. (Pío XII, Mystici Corporis, 30).

LG. 13 … Unidad católica del Pueblo de Dios… a ella pertenecen los católicos, los demás creyentes en Cristo, y todos los hombres en general por la gracia de Dios llamados a la salvación. 

Confesamos una Iglesia, no de herejes, sino la Romana, fuera de la cual nadie se salva. (Inocencio III, Dz.423).

Que las comuniones cristianas (romano-católica, greco-cismática y anglicana) con igual derecho reivindiquen el nombre católico… trastornará de arriba abajo la constitución divina de la Iglesia. (Pío IX, Dz. 1685, 1686).

Herejía: Los hombres pueden en cualquier religión alcanzar la eterna salvación (Pío X Syllabus, Dz. 1716).

Herejía: El protestantismo es una forma de la verdadera religión cristiana y en él, como en la Iglesia Católica, se puede agradar a Dios (Pío IX, Syllabus, Dz. 1718).

LG. 14 … Esta Iglesia peregrinante… 

Herejía: Cristo inició un movimiento religioso para adaptarse a los diversos tiempos (S. Pío X, Lamentabili, Dz. 2059)

LG. 15 … la Iglesia exhorta a sus hijos a la purificación y la renovación...

INJURIOSO es decir que sea necesaria cierta restauración y regeneración para volver la Iglesia a su incolumidad primitiva, dándola nueva vigor, como sujeta a defecto, ignorancia o imperfección. (Gregorio XVI, Mirari Vos 6).

LG. 15 … La Iglesia se reconoce unida con quienes no profesan la fe en su totalidad o no guardan la unidad de comunión bajo el sucesor de Pedro. 

Confesamos una sola Iglesia, no de herejes, sino la Romana, Católica y Apostólica. (Inocencio III, Dz. 423).

Herejía: la verdadera Iglesia de Jesucristo consta parte de la Iglesia Romana, parte del cisma de Focio y de la herejía anglicana. (Pío IX, Dz. 1685)

Herejía: La Iglesia, por propia naturaleza, se halla compuesta de varias comunidades distintas, separadas todavía unas de otras, y coincidentes en algunos puntos de doctrina, aunque discrepantes en lo demás... (Pío XI, Mortalium Animos 9).

Herejía: piensan abrazar a Cristo, sin adherirse fielmente a su «Vicario en la tierra». (Pío XII, Mystici Corporis, 17).

LG. 16 … Aquel pueblo que recibió los testamentos y las promesas y del que Cristo nació … ES UN PUEBLO AMADÍSIMO DE DIOS…

... Judaeis: qui et dominum occiderunt Jesum, et prophetas: et nos persecuti sunt, ET DEO NON PLACENT, et omnibus hominibus adversantur... ut impleant peccata sua semper: pervenit enim IRA DEI SUPER ILLOS usque in finem (I Thess. 2, 15-16).

“...Oremus et pro perfidis Judaeis: ut Deus et Dominus noster auferat velamen de cordibus suis... Deus, qui etiam Judaicam perfidiam...” (Misal de San Pío V, Viernes Santo).

 La Iglesia Católica cree, profesa y predica que nadie fuera de ella, paganos, judíos herejes ... puede participar de la vida eterna, sino que irá al fuego eterno (Concilio de Florencia, Dz. 714).

LG. 16 … El designio de salvación abarca… en primer lugar a los musulmanes, que, adoran con nosotros a un Dios único, misericordioso… Ni Dios está lejos de otros que buscan en sombras e imágenes al Dios desconocido…

La Iglesia Católica cree, profesa y predica que NADIE FUERA DE ELLA, PAGANOS, judíos herejes y cismáticos, puede participar de la vida eterna, sino que irá al fuego eterno [Mt. 25, 41], a no ser que antes de su muerte se uniere con ella (Concilio de Florencia, Dz. 714).

LG. 16 … Quienes, ignorando sin culpa el Evangelio de Cristo y su Iglesia, buscan a Dios con corazón sincero y se esfuerzan, bajo influjo de la gracia, en cumplir con obras su voluntad, mediante la conciencia, pueden conseguir la salvación eterna …

PERVERSA OPINIÓN, engaño de malvados, de que la eterna salvación puede conseguirse con cualquier fe, con tal de que las costumbres se ajusten a lo honesto (Gregorio XVI, Mirari Vos, Dz. 1613).

Herejía: Los hombres pueden en el culto de cualquier religión alcanzar la eterna salvación (Syllabus, Dz. 1716) 17 … la Iglesia consigue que lo bueno sembrado en el corazón y mente de los hombres y ritos y culturas de estos pueblos, no sólo no desaparezca, sino que se purifique, eleve y perfeccione para la gloria de Dios...

Herejía: Cristo inició cierto movimiento religioso, para adaptarse a los diversos tiempos y lugares. (S. Pío X, Lamentabili, Dz. 2059).

Herejía: Necesidad de adaptarse la Iglesia a las costumbres y tradiciones de los pueblos (S. Pío X, Pascendi, Dz. 2083).

Continua.

En el tercer capítulo de la “Lumen Gentium” describe las nuevas relaciones entre el Papa y los Obispos, afirmando la nueva (y herética) “colegialidad” como otro nuevo poder supremo de la iglesia, junto al del Papa. 

Conviene una introducción. Aquí la elucubración consistió en fingir que el poder absoluto y total que Cristo dio a Pedro sobre toda la Iglesia (Apóstoles incluidos) no fue tal sino que lo tuvo compartido con ellos, y que lo habría ejercido "colegialmente"; y que Pedro solo habría sido una especie de presidente, moderador, componedor, etc...  Además, previamente, Pedro habría sido elegido por Cristo de entre el "colegio apostólico" al que habría dado Cristo todo el pleno poder que Pedro tuvo, lo cual es herético (tesis ya condenada por el I Concilio Vaticano en el siglo XIX). 

Por supuesto, tal fábula "colegialista" era precisada por los innovadores para dar barniz teológico a lo que buscaban: implantar la democracia episcopal en la cúspide de la Iglesia, hacer del Papa un presidente-títere, maniatado por ellos, tanto en Roma, a base de "Sínodos episcopales” universales y periódicos (de facto, nuevos concilios ecuménicos); como por otro lado, en el resto del mundo, sin mando efectivo incluso en naciones católicas, mediatizado allí el poder papal por innumerables “conferencias episcopales”, que desde el "Vaticano II" se implantarían y que actuarán como filtro, aparte de contar con competencias propias. Asimismo contribuía a defenestrar el poder papal el ecumenismo anti-romano que los innovadores ya pensaban en imponer; tanto protestantes como cismáticos orientales históricamente odiaban el Papado (protestantes) como el Primado papal (cismáticos).

Pesaba ya más la opinión y prejuicios de estos "separados" que siglos y siglos de ortodoxia católica.  

**** ¿De dónde procedía esta pretensión "episcopal-colegialista"? Siempre, históricamente la motivación, también de fondo conciliarista fue heterodoxa y herética:

  - Ya en el siglo XIV, Bonifacio VIII condenó las tesis de Marsilio de Padua y Juan de Jandun que afirmaban que Cristo no dejó cabeza alguna a la Iglesia ni hizo a nadie vicario suyo. 

- El Concilio de Constanza, en el siglo XV, condenó las tesis de Juan Hus afirmativas de que Pedro no fue cabeza de la Iglesia Católica.

- Siglos después, Pío VI condenó al alemán Febronio que defendía un papado “light” : "La fuerza del primado se contiene en la sola prerrogativa de suplir negligencias y mirar por la conservación de la unidad con las exhortaciones y el ejemplo".

- También Pío VI condenó el jansenista Sínodo de Pistoya declarando herético afirmar que “los papas reciben de la Iglesia su potestad”. La Iglesia en definitiva, siempre había rechazado semejantes tesis, que quedaron dogmáticamente condenadas en el I Concilio Vaticano (años 1869-70) que afirmó el poder absoluto de Pedro sobre sus Apóstoles (o sea, del Papa ya no solo sobre los obispos sino sobre el mismo colegio episcopal) y que nada ni nadie puede ni podría jamás limitarlo: y no sirve decir que el colegio episcopal debe ser sumiso al Papa o acorde con él, pues por más conforme que esté con el Papa ya le supone un límite. Un poder absoluto que se comparte deja de ser absoluto.

El "colegio episcopal" solo gozará de poder supremo constituido bajo Concilio convocado por el Papa, nunca ordinariamente.  El escándalo de la desobediencia de muchas "Conferencias episcopales" de todo el mundo en la encíclica 'Humanae Vitae' (1968) de "Pablo VI" puso en evidencia el fracaso del nuevo marco entre Papa y obispos.

Con la situación anterior al "Vaticano II" tal desobediencia hubiera sido imposible.  

**** No obstante y a pesar de ello, las tesis heréticas retoñaron y triunfaron en el "Vaticano II" dándose vía libre a todo el batiburrillo anti-papal y anti-romano anteriormente condenado. No solo eso, sino que con un cinismo inaudito, la Lumen Gentium afirma que “…sigue las huellas del Concilio Vaticano I, declarando con él… etc. etc.”

¿Es que tomaban por tonto al rebaño fiel o es que ellos se pasaban de listos? 

Ahora bien: es imposible “seguir las huellas del Vaticano I” ...que definió dogmáticamente el primado absoluto del Papa… ¡¡frente a este "Vaticano II" y su Lumen Gentium que heréticamente establece dos poderes supremos y dos cabezas en la Iglesia: el Papa y el Colegio episcopal, por mucho maquillaje que le dieran!!

Conclusión: No cabe duda de que acabaron imponiéndose las maquinaciones de la antigua serpiente contra el Primado papal, denunciadas en la ‘Humanum Genus’ por León XIII:

“Ya las sectas… proclaman abiertamente lo que en oculto maquinaban siglos ha: suprimir la sagrada potestad del Papa y destruir por completo el pontificado instituido por derecho divino”. Si en tiempo de León XIII el peligro colegialista era principalmente debido a las sectas masónicas, un siglo después la infiltración sectaria había infectado a la mayoría del episcopado y altas instancias vaticanas. 

Mención aparte es la herejía introducida en materia del origen de la potestad episcopal, concediendo el art. 21, que todo obispo recibe por la simple consagración aparte del poder de santificación (único que se concede) también nada menos que el poder de jurisdicción (o sea, enseñar, regir...) que siempre estuvo vinculado al mandato papal y nunca a la simple consagración.

Aquí puede verse la comparación entre las novedades y barbaridades de la "Lumen Gentium" contra el Magisterio anterior en materia papal-episcopal:

III - CONSTITUCIÓN JERÁRQUICA DE LA IGLESIA; EPISCOPADO (CAPS. 18-29)

LUMEN GENTIUM. 18 … Este santo Sínodo … declara que Jesucristo, edificó la santa Iglesia enviando a  a sus APÓSTOLES…

Dogma/Magisterio

Mt 16,18: Yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi Iglesia…

Pedro sabe que la Iglesia ha sido fundada sobre él. (S. Bonifacio I, Dz. 109 b).

Por todos los siglos fue conocido Pedro, fundamento de la Iglesia Católica (S. Celestino I, Dz. 112).

A Pedro, por el mayor amor que le manifestaba sobre los otros, prometió el Señor sobre él edificar su Iglesia (Pelagio II, Dz. 246).

 

A Pedro le fue entregada plena potestad de apacentar, regir y gobernar la Iglesia universal (Eugenio IV, Dz. 694).

LG. 18 … Este santo Sínodo, SIGUIENDO LAS HUELLAS DEL CONCILIO VATICANO I, DECLARA CON ÉL … (¡¡)  que Cristo EDIFICÓ LA SANTA IGLESIA ENVIANDO A SUS APÓSTOLES… 

… AL ANTEPONER A PEDRO a los demás Apóstoles, EN ÉL, instituyó....un fundamento visible, sobre cuya fortaleza se construyen un Templo Eterno, y la altura de la iglesia....se levantará sobre la firmeza de esta fe....(CONS Vaticano I, Sesión IV, 18 de julio, Consn Dogmática sobre la Iglesia , Dz 1821).

Herejía:  Si alguno dijere no fué constituido por Cristo, cabeza invisible de toda la Iglesia militante, sea anatema. (CONC. VATICANO I, Dz. 1823).

Ya las sectas… proclaman abiertamente lo que en oculto maquinaban siglos ha: suprimir la sagrada potestad del Papa y destruir por completo el pontificado instituido por derecho divino (León XIII, Humanum Genus, 10).

LG. 18 … Cristo instituyó en Pedro el principio y fundamento de unidad de fe y de comunión …

Herejía: A la Iglesia es necesario un presidente por el bien de la unidad (Pío VI, contra Febronio, Dz. 1500).

Pedro tiene poder de mandar y juzgar; jurisdicción verdadera; no solo primado de honor y poder para aconsejar y advertir (León XIII, Satis Cognitum, 26).

HEREJÍA: Si alguno dijere que Pedro recibió de Jesucristo solo un primado de honor, pero no de verdadera y propia jurisdicción, sea anatema. (Vaticano I, Dz. 1822).

Herejía: Conceden al Romano Pontífice cierto primado de honor o alguna jurisdicción o potestad (Pío XI, Mortalium Animos 9).

Herejía: La Iglesia Romana agregó ser de fe doctrinas opuestas al Evangelio, especialmente el primado de jurisdicción que adjudica a Pedro (Pío XI, Mortalium Animos 9).

LG. 19 … El Señor Jesús… ELIGIÓ A DOCE…; A ÉSTOS LOS INSTITUYÓ A MODO DE COLEGIO, es decir, de grupo estable, AL FRENTE DEL CUAL PUSO A PEDRO, ELEGIDO DE ENTRE ELLOS…

HEREJÍA: afirmar que el Romano Pontífice recibe DE LA IGLESIA, la potestad por la que tiene poder en toda ella… es herético (Pío VI, contra el Sínodo de Pistoya, Dz. 1503).

El primado de jurisdicción sobre la Iglesia fue CONFERIDO DIRECTAMENTE a Pedro por Cristo (Vaticano I, Dz. 1822)

HEREJÍA: El primado NO FUE OTORGADO INMEDIATA Y DIRECTAMENTE A PEDRO, sino a la Iglesia, y POR MEDIO DE ÉSTA A PEDRO (Vaticano I, Dz. 1822).

LG. 19 … Iglesia universal que el Señor fundó en los Apóstoles y edificó sobre Pedro, su cabeza…

Pedro sabe que la Iglesia ha sido fundada sobre él. (S. Bonifacio I, Dz. 109 b).

En todos los siglos fue conocido Pedro, fundamento de la Iglesia (Celestino I, Dz. 112).

La Iglesia fue fundada por Cristo sobre el Príncipe de los Apóstoles (Pelagio I, Dz. 230).

LG. 21… En la persona de los Obispos, el Señor Jesucristo, Pontífice supremo, está presente en medio de los fieles…

Todo sacerdote es, con toda razón, «otro Cristo» (Pío XI, Ad catholici sacerdotii, Dz. 2275).

Todo sacerdote representa la persona de Nuestro Señor Jesucristo (Pío XII, Mediator Dei, Dz. 2300).

LG. 21 ... la consagración episcopal, junto con el oficio de santificar, confiere también los oficios de enseñar y de regir... (“Potestad de jurisdicción”)

Del Sumo Pontífice los obispos mismos reciben su autoridad... (Pío VI, contra Febronio, Dz. 1500).

Herejía: creen que cuanto puede concederse y obtenerse por el Pontífice, ora penda de la consagración, ora de la jurisdicción eclesiástica, puede obtenerse de cualquier obispo... (Pío VI, contra Febronio, Dz. 1500).

Los obispos... gozan de jurisdicción ordinaria, que el mismo Sumo Pontífice les ha inmediatamente comunicado (Pío XII, Mystici corporis, Dz. 2287).

LG. 22 …Así como Pedro y los demás Apóstoles forman un solo Colegio apostólico, de igual manera se unen entre sí el Romano Pontífice y los Obispos…

Herejía: Pedro no tuvo más autoridad que los demás Apóstoles. (Bonifacio VIII contra Marsilio de Padua y Juan de Jandun, Dz. 496).

Herejía: Todo obispo está por Dios llamado no menos que el Papa a gobernar la Iglesia y con no menos potestad (Pío VI, contra Febronio, Dz.1500).

Pedro fue provisto por Cristo del primado de jurisdicción sobre los demás Apóstoles (Vaticano I, Dz. 1822).

Pedro fue el jefe del cuerpo apostólico (León XIII, Satis Cognitum, 37).

LG. 22 … Pedro y los Apóstoles forman un solo Colegio apostólico… YA LA MÁS ANTIGUA DISCIPLINA, SEGÚN LA CUAL los obispos del orbe comunicaban entre sí y con el Obispo de Roma… Los concilios convocados MANIFIESTAN la naturaleza colegial del orden episcopal, CONFIRMADA MANIFIESTAMENTE a lo largo de los siglos …

Herejía: Simón Pedro ni sospechó siquiera jamás que le hubiera sido encomendado por Cristo el primado de la Iglesia. (S. Pío X, Lamentabili, Dz. 2055).

Herejía: Con falsedad introducen la persuasión de que la Iglesia Católica NO fue en los primeros siglos mando de uno solo o que el primado de la Iglesia Romana no se apoya en ningún argumento válido (S. Pío X, Dz. 2147).

LG. 22 … El oficio de atar y desatar dado a Pedro (cf. Mt 16,19) CONSTA que fue dado también al Colegio de los Apóstoles unido a su Cabeza…

A Pedro le fue dado TODO el poder de atar y de desatar (León XIII, Satis Cognitum, 37).

Herejía: Con falsedad, persuaden que la Iglesia NO fue en los primeros siglos mando de uno solo (S. Pío X, Dz. 2147).

LG. 22 … El orden episcopal tiene naturalezay forma colegial …

Del Apóstol Pedro, procede el episcopado mismo y toda la autoridad de ese nombre (Inocencio I, Dz. 100).

Herejía: Quiso Cristo que su Iglesia fuera administrada como república (Pío VI, contra Febronio, Dz. 1500).

LG. 22 … El Cuerpo apostólico es TAMBIÉN sujeto de suprema y plena potestadsobre la Iglesia universal…

LG. 22 … La Potestad suprema sobre la Iglesia universal que posee el Colegio episcopal…

La Iglesia tiene una sola cabeza, no dos como si fuera un monstruo (Bonifacio VIII, Unam Sanctam, Dz. 468).

Repugna que los obispos estén individualmente sujetos a la jurisdicción de los Papas y no serlo que lo estén todos juntos...

La potestad sobre el colegio de los obispos la Iglesia nunca dejó de reconocerla (León XIII, Dz. 1961).

La potestad de los obispos no es plena, ni universal, ni soberana (León XIII, Satis Cognitum, 36).

LG. 22 … El Colegio episcopal, en cuanto compuesto de muchos, expresa la variedad y universalidad del Pueblo de Dios… 

El orden episcopal está debidamente unido a Pedro cuando a él se somete; en otro caso, se diluye en muchedumbre confusa y perturbada (León XIII, Dz. 1960).

Continua.

Tras haber encumbrado a los obispos (a costa de degradar el papado) el Cap. IV de la Lumen Gentium pasa a "sacerdotizar" a los laicos (...y a las laicas), tratándolos casi casi como entes perfectos y angelizados.  Obviamente ello fue a costa de degradar el sacerdocio y a los sacerdotes: los cuales se rebelarían, pocos años después del "Concilio", exigiendo también "sus derechos" frente a los obispos, sobre todo en Francia, Holanda, y en España con la escandalosa, subversiva y antifranquista "Asamblea Conjunta Obispos-Sacerdotes" de 1971.

Efectivamente, la Lumen Gentium pasó por alto a los presbíteros (o sea, a los Sacerdotes), aunque sí retomó (sui generis) la figura del ya olvidado diaconado (adultos casados), perteneciente a los primeros tiempos de la Iglesia. 

(Martín Descalzo hacía referencia a un chascarrillo que circulaba durante el Concilio a la vista de los nuevos poderes de Obispos y Diáconos y del silencio conciliar que no daba derechos a los Sacerdotes: "A los obispos los poderes; a los diáconos los placeres, y a los sacerdotes... los deberes").

La refutación básica al protagonismo de los laicos infaliblemente la daba San Pío X ya a comienzos del Siglo XX, cuando tal teoría asomaba la cresta: "Levanta su cabeza una doctrina perniciosísima que furtivamente introduce a los laicos como factor de progreso" (Pascendi, Dz. 2095). Resulta chocante y nada teológico eso de que "Cristo... asocia a los laicos; Cristo... dota a los laicos..." cuando la figura del laico era inexistente en tiempo de Cristo y solo se habla de "laicos" desde medio siglo acá. Suena igual de anacrónico como decir que "Cervantes se siente honrado por los internautas..."

Poquísima propiedad en el lenguaje para todo un "Concilio" ecuménico. Y qué decir sobre la nueva y "eminente" función que se da a Obispos y Sacerdotes: ¡¡reconocer los "carismas" de los fieles (...y de las "fielas", se sobreentiende, ya en vías de ascenso a monaguillas, lectoras, conferenciantas...)!! En otro sentido, encomendar a los laicos "la gestión de los asuntos temporales... ordenándolos según Dios... y conforme a Cristo", "santificar el mundo como fermento.." y otras lindezas semejantes, sobreentienden una gravísima dejación de obligaciones terrenales de los eclesiásticos, que les servirá de coartada para lavarse las manos en materia política pero que a largo plazo acarrearía (está acarreando) que "los laicos" acaben "pasando" totalmente de religión y hasta del cristianismo en materia política y que la Iglesia se quede, sola y acobardada, y desde hace tiempo sin valedores políticos de ningún tipo, tanto en personas como en ideas y que su propia desaparición pueda acabar dependiendo en algún país del capricho de algún polítiquillo anticlerical... y quede sin capacidad de respuesta de los cómodos católicos, acostumbrados a "pasar de política"... como usualmente ven hacer a sus obispos... 

He aquí los disparates sobre "los laicos" de la Lumen Gentium y su refutación: IV

- LOS LAICOS

(CAPS. 30-38).

LUMEN GENTIUM

LG. 30 … Los Pastores … SU EMINENTE FUNCIÓN consiste en apacentar a los fieles y RECONOCER SUS SERVICIOS Y CARISMAS…

Dogma/Magisterio.

(Potestad) de los obispos: GOBERNAR a los ministros de la Iglesia Y AL PUEBLO FIEL MIRANDO POR SU VIRTUD CON SUMO DESVELO.

Por eso las Sagradas Escrituras los llaman Pastores (Catecismo de Trento, 657).

LG. 31 … Los laicos … hechos partícipes, a su modo, de la función sacerdotal, profética y real de Cristo…

Herejía: todos los cristianos indistintamente son sacerdotes… (Trento Dz 960).

Porque los fieles participen en el sacrificio eucarístico NO gozan de potestad sacerdotal (Pío XII, Mediator Dei, 102).

Herejía: sólo se entiende sacerdocio el de todos los bautizados …

el pueblo tiene verdadero poder sacerdotal (Pío XII, Mediator Dei 103).

El pueblo de ningún modo puede gozar del derecho sacerdotal. (Pío XII, Mediator Dei 104).

LG. 31 … A los laicos corresponde tratar de obtener el reino de Dios gestionando los asuntos temporalesy ordenándolos según Dios…

LG. 31 … Los laicos … contribuyan a la santificación del mundo como desde dentro, a modo de fermento…

LG. 31 … A los laicos corresponde iluminar y ordenar las realidades temporales, de modo que sin cesar se realicen y progresen conforme a Cristo…

Herejía: Reyes y príncipes no están sujetos en las cosas temporales a NINGUNA POTESTAD ECLESIÁSTICA... (Alejandro VIII, contra el clero galicano, Dz. 1322).

Herejía: La Iglesia ha de separarse del Estado y el Estado de la Iglesia (Pío IX, Syllabus, Dz. 1755).

Herejía: El fin de la POTESTAD ECLESIÁSTICA se dirige solo a lo espiritual (S. Pío X, Pascendi, Dz. 2093).

ES EXIGIBLE a los gobernantes que la sociedad entera se ajuste a los principios cristianos: al establecer las leyes; al administrar justicia… (Pío XI, Quas primas, 33).

LG. 32 … Por designio divino, la Iglesia está organizada y se gobierna sobre la base de una admirable variedad el orden episcopal está debidamente unido a Pedro cuando a él se somete; en otro caso, se diluye en muchedumbre confusa y perturbada (León XIII, Dz. 1960).

LG. 32 … No hay en la Iglesia ninguna desigualdad por razón de raza o nacionalidad, condición social o sexo…

La Iglesia reconoce la desigualdad entre los hombres, naturalmente desemejantes en fuerzas de cuerpo y de espíritu (León XIII, Dz. 1851).

LG. 32 … Aun cuando algunos han sido constituidos doctores … pastores, existe auténtica igualdad en cuanto a la dignidad y a la acción común a todos los fieles...

HEREJÍA: Si alguno dijere que los obispos no son superiores a los presbíteros sea anatema (Trento, Dz. 967).

LG. 33 … Los laicos, llamados a hacer presente y operante a la Iglesia en lugares y circunstancias en que sólo puede llegar a ser sal de la tierra a través de ellos … Ábraseles por doquier el camino a los laicos…

Herejía: Cristo gobernaría mejor su Iglesia por sus verdaderos discípulos esparcidos por toda la tierra (Concilio de Constanza, contra Juan Hus, Dz. 654).

Levanta su cabeza una doctrina perniciosísima que furtivamente introduce en la Iglesia a los laicos como elementos de progreso (S. Pío X, Pascendi, Dz. 2095).

LG. 33 … Apostolado de los laicos … destinados por el Señor …

Sólo a los Apóstoles y a sus legítimos sucesores se refieren las palabras de Cristo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio”(León XIII, Satis Cognitum 23).

LG. 33 … Todo laico, instrumento de la misión de la Iglesia… 

Levanta su cabeza una doctrina perniciosísima que furtivamente introduce en la Iglesia a los laicos como elementos de progreso (S. Pío X, Pascendi, Dz. 2095).

LG. 33 … Los laicos poseen aptitud de ser asumidos para ciertos cargos eclesiásticos…

Sólo a los Apóstoles y sus legítimos sucesores se ordenó apacentar el rebaño (León XIII, Satis Cognitum 23).

Herejía: Hay que dar a los laicos su parte en el régimen, y distribuir una autoridad demasiado recogida y centralizada. (S. Pío X, Pascendi, Dz. 2104).

LG. 34 … Cristo quiere continuar su testimoniopor los laicos, los vivifica e impulsa sin cesar.

LG  34 … Los laicos consagran el mundo mismo a Dios…

Sólo a los Apóstoles y sus legítimos sucesores se refieren las palabras de Cristo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio”(León XIII, Satis Cognitum 23).

Levanta su cabeza una doctrina perniciosísima que furtivamente introduce en la Iglesia a los laicos como elementos de progreso (S. Pío X, Pascendi, Dz. 2095).

LG. 34 … Cristo asocia a los laicos íntimamente a su vida y misión y les hace partícipes de su oficio sacerdotal

Herejía: todos los cristianos indistintamente son sacerdotes … (Trento, Dz. 960).

Porque los fieles cristianos participen en el sacrificio eucarístico, NO por eso gozan de potestad sacerdotal (Pío XII, Mediator Dei, 102).

Herejía: sólo se entiende sacerdocio el de todos los bautizados … el pueblo tiene verdadero poder sacerdotal (Pío XII, Mediator Dei, 103).

El pueblo de ningún modo puede gozar del derecho sacerdotal. (Pío XII, Mediator Dei 104).

LG. 35 … Cristo, el gran Profeta, cumple su misión profética también por medio de los laicos, a quienes constituye en testigos y les dota del sentido de la fe y de la gracia de la palabra…

LG. 35 … Los laicos deben desplegar una actividad muy valiosa en orden a la evangelización del mundo…

Herejía: “Ahora - dicen - infunde el Espíritu Santo en los fieles más amplios y abundantes carismas que en el pasado, y les enseña y les conduce, sin intermedio de nadie, por cierto misterioso instinto” (León XIII, Dz. 1970).

Sólo a los Apóstoles y sus legítimos sucesores se refieren las palabras de Cristo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio” (León XIII, Satis Cognitum 23).

Herejía: El Magisterio nace de las conciencias individuales… (S. Pío X, Pascendi, 24).

Levanta cabeza una doctrina perniciosísima que furtivamenteintroduce en la Iglesia a los laicos como elementos de progreso (S. Pío X, Pascendi, Dz. 2095).

LG. 36 … Por medio de los laicos el Señor desea dilatar su reino…

LG. 36 … Que el mundo se impregne del espíritu de Cristo. En este deber universal corresponde a los laicos el lugar más destacado…

LG. 36 … Los laicos contribuyan … AL PROGRESO UNIVERSAL EN LA LIBERTAD HUMANA Y CRISTIANA…

Sólo a los Apóstoles y sus legítimos sucesores se ordenó apacentar el rebaño (León XIII, Satis Cognitum, 23).

Levanta cabeza una doctrina perniciosísima que furtivamenteintroduce en la Iglesia a los laicos como elementos de progreso (S. Pío X, Pascendi, Dz. 2095).

Herejía: Vosotros sois el pasado; ellos los pioneros de la civilización futura. Vosotros representáis la jerarquía, las desigualdades, la autoridad…; tras diecinueve siglos, no ha logrado LA IGLESIA aun constituir la sociedad sobre sus verdaderas bases; no ha comprendido las nociones de autoridad, libertad, igualdad, fraternidad y dignidad humana… (S. Pío X, Notre Charge, 26).

LG. 37 … Los pastores encomienden a los laicos encargos en servicio de la Iglesia…

LG. 37 … Asociar … laicos al trabajo de los Pastores…

Sólo a los Apóstoles y sus legítimos sucesores se ordenó apacentar el rebaño (León XIII, Satis Cognitum, 23).

La Iglesia exige autoridad y jerarquía propias (Pío XII, Mediator Dei 53).

LG. 37 … los Pastores… AYUDADOS por la experiencia de los SEGLARES, están en condiciones DE JUZGAR CON MÁS PRECISIÓN LOS ASUNTOS ESPIRITUALES… 

Herejía: “Ahora - dicen - infunde el Espíritu Santo en los fieles más amplios y abundantes carismas que en el pasado, y les enseña y les conduce, sin intermedio de nadie, por cierto misterioso instinto” (León XIII, Dz. 1970)

Herejía: El Magisterio nace de las conciencias individuales por lo que síguese que depende de ellas y debe someterse a formas populares (S. Pío X, Pascendi, 24)

Continua.

Los últimos capítulos de 'Lumen Gentium', menos relevantes que los anteriores, contienen menor número de herejías y errores reseñables.

  Del Capítulo V ("Universal vocación a la santidad") entresacamos: 

CAP V – UNIVERSAL VOCACIÓN A LA SANTIDAD (ARTS. 39 - 42).

LG. 40 … Los seguidores de Cristo… hechos por el bautismo realmente SANTOS...

Dogma/Magisterio.

El principal efecto del bautismo es remitir y perdonar todo pecado (Catecismo de Trento, 329).

LG. 41 … LAICOS llamados por el obispo para ENTREGARSE POR COMPLETO a TAREAS APOSTÓLICAS…

SÓLO A LOS APÓSTOLES Y SUS LEGÍTIMOS SUCESORES se refieren las palabras de Cristo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio” (León XIII, Satis Cognitum 23).

Del Capítulo VI ("Los Religiosos"):

CAP. VI - LOS RELIGIOSOS (ARTS. 43-47)

LG.44 … El Pueblo de Dios no tiene aquí ciudad permanente, sino que busca la futura…

HEREJIA MODERNISTA: la actual religión católica no es otra cosa que el progresivo desarrollo del germen introducido por Cristo (S. Pío X, Pascendi 33).

Herejía: a su arbitrio se forjan una Iglesia latente e invisible (Pío XII, Mystici Corporis, 30).

CAP. VII - “ÍNDOLE ESCATOLÓGICA DE LA IGLESIA PEREGRINANTE  Y SU UNIÓN CON LA IGLESIA CELESTIAL” (ARTS. 48-51).

“ÍNDOLE ESCATOLÓGICA DE LA IGLESIA PEREGRINANTE Y SU UNIÓN CON LA IGLESIA CELESTIAL” .

LG. 48 … La Iglesia alcanzará consumada plenitud en la gloria celeste.

LG. 48 … La Iglesia, en la tierra, está adornada de verdadera santidad, aunque imperfecta…

LG. 48 … La Iglesia peregrina… lleva la imagen de este siglo que pasa…

Herejía: Fantasean dos Iglesias, una carnal, repleta de riquezas, placeres, crímenes, sobre la que dominan el papa y los prelados; otra espiritual, limpia, hermosa por la virtud, ceñida de pobreza... (Bonifacio VIII Dz. 485).

ES INJURIOSO decir que la Iglesia esté sujeta a imperfección(Gregorio XVI, Mirari Vos 6).

Cuerpo Místico de Cristo e Iglesia Católica Romana son una sola y la misma cosa (Pío XII, Dz. 2319).

Herejía: a su arbitrio se forjan una Iglesia latente e invisible (Pío XII, Mystici Corporis, 30).

LG. 50 ... La más excelente manera de unirnos a la Iglesia celestial; …al culto de la Iglesia celestial... Cuerpo Místico de Cristo e Iglesia Católica Romana son una sola y la misma cosa (Pío XII, Dz. 2319).

Herejía: a su arbitrio se forjan una Iglesia latente e invisible (Pío XII, Mystici Corporis, 30).

LG. 51 … El verdadero culto a los santos no consiste tanto en la multiplicidad de actos exteriores cuanto en la intensidad de un amor activo…

Decretamos… se honren y adoren la figura de la preciosa Cruz…

Igualmente las imágenes de la Inmaculada María… las de Apóstoles... mártires y las de todos los santos. Y los que así no sienten, sean anatema (IV Concilio de Constantinopla, Dz. 337).

Herejía: Deben disminuirse las devociones exteriores y prohibir que se aumenten (S. Pío X, Pascendi, Dz. 2094).

Finalmente el capítulo VIII (y último) fué dedicado a la Stma.Virgen María... tras la negativa del Concilio a dedicarle un Esquema exclusivo ; retiraron su Esquema propio (ortodoxamente elaborado) y la relegaron al ¡último! capítulo del ‘Esquema sobre la Iglesia’, porque los expertos decretaron que el papel de María "sería más entendible para los protestantes en el contexto explicativo de lo que es la Iglesia"...

¡Borraron el título “Madre de la Iglesia” del Esquema que rechazaron (...no aparece en el texto); borraron asimismo que fuera “Mediadora de todas las gracias”... para afirmar, en “ecuménica” complicidad con los protestantes que el “único Mediador es Cristo”... 

" Mención aparte merece la extravagante denominación a la Sma. Virgen María como "Madre de Dios Hijo" (art. 53), no tanto porque sea falsa sino por dar a entender (dado el contexto judeo-ecumenista del "Concilio") que la Virgen no habría sido "100%" Madre de Dios; como si hubiera sido Madre de "una parte" de Dios pero no de toda la naturaleza divina.

(¡¡Qué habrían pensado los "hermanos mayores" judíos... sobre que el único Dios "judeo-cristiano" tuviera madre!!).

Obviamente "Dios Hijo", como tal, solo tiene Padre; Madre solo tiene en cuanto a su humanidad. También se manda castrar de raíz los epítetos cariñosos y entusiastas ("exagerados") del pueblo católico hacia la Virgen para... "no ofender a los protestantes"...

En fin, todo lamentable y vergonzoso.

CAP. VIII

- MARÍA EN EL MISTERIO DE CRISTO Y DE LA IGLESIA

(CAPS. 52-69).

LG. 53 … La Virgen María enriquecida con dignidad de ser la Madre de Dios HIJO.

Dogma/Magisterio.

HEREJIA: Si alguno llama a la santa gloriosa siempre Virgen María Madre de Dios, en sentido figurado y no en sentido propio... sea anatema (II Concilio de Constantinopla, Dz. 218).

María Virgen es propiamente Madre de Dios según la humanidad (Conc. de Calcedonia Dz. 148; III Conc. de Constantinopla, Dz. 290).

LG. 60 … la misión maternal de María para con los hombres no oscurece ni disminuye en modo alguno esta mediación única de Cristo...

LG. 62 … la Virgen es invocada con los títulos de Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora. Lo cual ha de entenderse de tal manera que no reste ni añada a la dignidad y eficacia de Cristo, único Mediador… Nada se nos distribuye sino por medio de María por quererlo Dios así (León XIII, Dz. 1940 a).

María … fue asociada por Cristo a la obra de la salvación humana, de congruo, como dicen, nos merece lo que Cristo mereció de condigno y es la MINISTRA PRINCIPAL de la concesión de las gracias (S. Pío X, Dz. 1978a).

LG. 65 … La Iglesia progresa continuamente... 

Herejía: La constitución orgánica de la Iglesia está sujeta a perpetua evolución. (S. Pío X Lamentabili, Dz. 2053).

LG. 67 … Oficios y privilegios de la Virgen… en expresiones o palabras eviten cuidadosamente lo que pueda inducir a error a los hermanos separados acerca de la verdadera doctrina de la Iglesia. 

HEREJÍA: No conviene a las almas del camino interior hacer operaciones virtuosas.... Ni tampoco hacer actos de amor a la bienaventurada Virgen, a los santos o a la humanidad de Cristo...(Inocencio XI, Dz. 1255).

Herejía: La alabanza que se tributa a María, como María, es vana. (Alejandro VIII, Dz. 1316).

LG. 68 … La Iglesia tendrá su cumplimiento en la vida futura…

ES INJURIOSO decir que la Iglesia esté sujeta a imperfección (Gregorio XVI, Mirari Vos 6).

LG. 69 … Es motivo de gran gozo para este santo "Concilio" el que también entre los hermanos separados no falten quienes tributan el debido honor a la Madre del Señor, especialmente entre los Orientales...

Herejía: Pretender, para atraer las voluntades de los discordes, omitir ciertos puntos de doctrina, como si fueran de menor importancia, o mitigarlos ...

Reprobable. (León XIII, Dz. 1966).

Herejía: todas las religiones son, con poca diferencia, buenas y laudables (Pío XI, Mortalium Animos 3).

LG. 69 … que todas las familias de los pueblos, tanto los cristianos como los que todavía desconocen a su Salvador, lleguen a reunirse felizmente, en un solo Pueblo de Dios. Por los méritos e intercesión ante Dios de la Virgen María, los hombres se hacen más aptos para la divina gracia (Sixto IV, Dz. 734).

Herejía CAPITAL: confabulación de católicos que trabajan por la unión de las iglesias cristianas ... repiten infinitas veces las palabras de Cristo: "Sean todos una misma cosa. Habrá un solo rebaño y un solo pastor", pero las entienden de modo que significan una aspiración de Cristo aún no realizada. (Pío XI, Mortalium Animos, 9).

Continua.

 "Pablo VI" viendo mermado su poder edito en la Constitución una “Nota Previa” matizando la Lumen Gentium

En la III Sesión del Concilio, cuando entraba en su recta final (septiembre de 1964) la “Lumen Gentium”, y se debatían enmiendas a su proyecto, el conservador mons. Staffa, en nombre de otros 70 obispos, apelando al reglamento del "Concilio", pide intervenir antes de la votación definitiva sobre “colegialidad”, para limitarla y condenarla... Pero hete aquí que los “moderadores” oficiales del "Concilio" (mons. Suenens, mons. Dopfner y mons. Lercaro) a base de excusas, una y otra vez, se lo impedían, “colando”, antes de él, a sus amigos progresistas y afines...  Ante tal abuso, mons. Staffa logra recurrir a "Pablo VI" y le denuncia que las enmiendas de los obispos “conservadores” contra la “colegialidad” son constantemente ignoradas por los moderadores y que no llegan a debatirse; paralelamente, llega a oídos de "Pablo VI" que el Esquema (aparentemente liberal-moderado) de la Lumen Gentium será reinterpretado en sentido extremista tras el "Concilio"...

"Pablo VI" comprobó el engaño de los progresistas y se asustó, cuando se trata de poder, (también dicen que lloró de rabia) y rápidamente mandó redactar una ‘Nota Explicativa Previa’... reflejando lo que debía ser según él la “colegialidad”… correctamente entendida.

En noviembre (1964), la‘Nota Previa’ de "Pablo VI" “recalca” el papado ante el colegio episcopal, el cual podría obrar “solo" de conformidad con el Papa” y siempre dirigido por éste.

Redefine dicha "Nota" la “colegialidad” aunque cambia muy poco lo ya aprobado en Lumen Gentium:  El término Colegio … asamblea estable, cuya estructura y autoridad deben deducirse de la Revelación... se dice explícitamente de los Doce que el Señor los constituyó «a manera de colegio o asamblea estable». O sea, coincide con el art. 19 de la Lumen Gentium: 19.

El Señor Jesús, … eligió a doce para que viviesen con El … a estos Apóstoles los instituyó a modo de colegio, es decir, de grupo estable, al frente del cual puso a Pedro, elegido de entre ellos mismos (cf. Jn 21,15-17)... texto que, como vimos, contradice al dogmático Vaticano I, Dz. 1822) que había declarado herética tal proposición: “El primado NO FUE OTORGADO INMEDIATA Y DIRECTAMENTE A PEDRO, sino a la Iglesia, y POR MEDIO DE ÉSTA A PEDRO .. o sea, ¡¡precisamente el fundamento de la nueva "colegialidad"!!. Y eso sin contar con que no se ve en el citado Jn 21,15-17 de la "Lumen Gentium" que Cristo hubiera instituido ningún “colegio”… sino si acaso todo lo contrario: “…Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos…

¿Qué tiene que ver eso con la institución de un "colegio"?  (La única "elección", siguiendo a Lc 6, 13 fue la de los Apóstoles: "...llamó a sus discípulos y eligió doce de ellos a los que llamó Apóstoles...".).

En fin, la inocua ‘Nota’de "Pablo VI", limitando la “colegialidad”, hizo felices a los ingenuos conservadores (los Lefebvre, Staffa, Siri, Sigaud, Browne…) que, ya libres de “angustia” y eufóricos votaron alborozados SÍ a la Lumen Gentium.

En total, una amplísima mayoría de obispos (tanto progres como conservadores) dio su aprobación a la ‘Nueva Iglesia’ que, mediante ella, se implantó. Dicha “Nota” completará a la “Lumen Gentium”, para su "correcta" interpretación.

Sin embargo, los ya“colegiados”, obispos progresistas despreciaron la ‘Nota Previa’ explicativa papal como una mera triquiñuela y no le dieron ningún valor, por considerarla ajena a “Lumen Gentium", único documento conciliar consensuado por el... de facto, ya supremo... "colegio episcopal" ... 

Así, desde entonces, todo acto "no colegial" del "Papa" pasará ser casi ilegítimo para los "colegiados"... Y "Pablo VI", de hecho, y vergonzantemente, no osará retocar directamente ni la "colegialidad" ni el menosprecio hacia la Virgen (que ya vimos) de los "colegiados"

(Y años después, cuando publique la polémica Humanae Vitae, "Pablo VI" será objeto de la crítica de las Conferencias episcopales más progresistas que no le harán caso...).

Así pues, visto lo que sucedió con el escándalo ante la encíclica Humanae Vitae (1968) y por la cuenta que le trae no volver a quedar en ridículo ante la opinión pública si le desobedecen sus obispos (cosa probabilísima ante la que queda indefenso), a todo Papa le conviene previamente dar a conocer a las "conferencias episcopales", "sínodos", sus proyectos de encíclicas, de actos... y atender las observaciones que se le hagan... que es ya lo usual desde "Pablo VI"... 

¿¿Qué se ha hecho del poder total que Cristo dio a Pedro??

*** Por supuesto, nadie explicó al pueblo ni entonces ni después el disparate que suponía que el propio "Papa" tuviera que matizar de su puño y letra lo que había aprobado un (...supuestamente infalible) "Concilio Ecuménico" que él libremente convocó. Un poco raro, ¿no? .

Una prueba más de la irregularidad tanto del desarrollo del "Vaticano II" como de sus documentos. La más calamitosa consecuencia de la Lumen Gentium es que el "Papa" pasó a subordinarse al "Colegio episcopal"... (paños calientes aparte), quedando ABOLIDA en teoría y de facto, "la institución, perpetuidad y naturaleza del sagrado Primado apostólico en que estribaba la fuerza y solidez de toda la Iglesia... prometido y conferido inmediata y directamente al bienaventurado Pedro por Cristo nuestro Señor". (Vaticano I, Dz. 1821, 1822)

Continua.

 

Constitución Pastoral Gaudium et Spes sobre la Iglesia en el mundo actual' fue aprobada al final del "Concilio Vaticano II" (diciembre de 1965).

Era un texto concebido, como su propio título reconoce, tanto para fijar las nuevas relaciones de la Iglesia hacia el mundo como la configuración de éste conforme a los deseos del Vaticano.

Su origen remoto data de diciembre de 1962, acabando la I sesión del Vaticano II que dio definitivo carpetazo al Concilio ortodoxamente, como estaba preparado, para otro nuevo: el que conocemos como tal, ya adaptado a las directrices modernistas que postulaban los nuevos amos de la Iglesia, simples marionetas de los poderosos del mundo (ONU, etc). 

El discurso del Cardenal Suenens, en diciembre de 1962, mandaba "estructurar el Concilio sobre dos ejes: la Iglesia “ad intra”(que se plasmó en la Lumen Gentium’, principalmente) y la Iglesia "ad extra"...  Para la Iglesia “ad extra”, "Juan XXIII" mandó entonces al propio Suenens, presidir una Comisión, que elaboró durante tres años y en sucesivos esquemas, el texto que finalmente se aprobará como ‘Gaudium et Spes’, al final del Concilio.

Es un larguísimo texto que insiste machaconamente sobre "dignidad humana", fraternidad de los hombres, la herética "libertad de conciencia" ya nada menos que como "derecho humano" (¡¡), el "diálogo" con todos los hombres y que relegaba a Dios a un segundísimo plano, etc. 

Son de destacar las críticas que tuvo en materia de matrimonio y procreación (la novísima y escandalosa "paternidad responsable": o sea, libre decisión sobre el número de hijos, “métodos de control”, etc.) que recibió de muchos obispos decentes durante su elaboración y aprobación, dado que contrariaba la tradicional doctrina de la Iglesia.

(Así, por ejemplo, decía el Cardenal Ruffini: “¡¡Prima los fines secundarios del matrimonio ¡¡aun a costa de evitar la procreación!!”  El Cardenal Ottaviani: ¡Es inaudito que la Iglesia insinúe la posibilidad de dejar a los padres fijar el número de hijos!”  Y el español Mons. Muñoyerro: “¡¡No habla del fin primario del matrimonio (la prole), y recae en errores ya condenados!!” ).

Otra novedad era la comprensión por la Iglesia del ateísmo: la inaudita y escandalosa “reunión de Salzburgo” (Austria) "entre cristianos y marxistas" de por entonces (verano de 1965), influirá en la Gaudium et Spes. Con total desvergüenza, allí se llegó a pedir “descubrir en los ateos sus causas de negación de Dios... con seriedad y profundidad”, pedido que recogerá el texto conciliar (GS, 21) ... contrariando a la Palabra divina que afirma que todo ateísmo proviene de perversión o apostasía espiritual.

Destaca también su Capítulo IV "La vida en la comunidad política" en que repite las nuevas consignas democráticas de "Juan XXIII" en su 'Pacem in Terris' de 1963 (“Derechos” humanos, separación de poderes, la Iglesia al margen de los poderes terrenales, etc).  Reseñable sobre ello es el art. 76 por la triste repercusión que llegaría a tener sobre el gobierno de España, desde 1965 hasta 1975:

Puede la Iglesia siempre y en todas partes… sin traba alguna dar su juicio moral sobre el orden político cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona... ,

artículo que será decisivo, pues en él radicarían las críticas de los obispos y Conferencia episcopal española al Régimen del 18 de Julio, justificando y colaborando con la subversión... marxista, convirtiendo en deporte habitual despotricar contra el Régimen en homilías, charlas, escritos... con impunidad. Con el tiempo el Régimen se defendería hasta cierto punto frente a párrocos de poca monta ("homilías multadas"...) esquivando la impunidad que ofrecía el Concordato a los clérigos frente al abuso que de él hacían.

En conjunto, el texto es “buenista”, empalagoso y tibio en exceso; camuflados entre palabras biensonantes y halagadoras laten un total olvido de Dios, de la Ley Divina (sustituida por la "conciencia" individual) y, sobre todo, del infierno (ni una sola vez es mencionado). Entre tal torrente de palabrería aparentemente normal, los gravísimos errores pasaron inadvertidos para el lector no prevenido; muchos de ellos se encuentran en frases redactadas en sentido ambiguo para hacerlas digeribles que vienen a decir lo contrario que el Magisterio milenario. 

Los poquísimos críticos (curiosamente de países con tradición anticlerical: Francia-Ousset, Madiran, el abbé de Nantes...- y Méjico- P. Saenz de Arriaga...) hubieron de hacerlo en publicaciones al margen de la Iglesia, siendo ridiculizados como ultras, integristas, trasnochados, y dignos de compasión, haciendo sorprendente coro común contra ellos de marxistas y obispos. En la España 100% clerical de entonces ni hubo ni se esperó un mínimo atisbo de crítica.

El episcopado español, aun mayoritariamente “franquista”en 1965 y 1966, no apuró las consecuencias políticas prácticas de la Gaudium et Spes: se mantuvo a la expectativa. Pero poco a poco los nuevos obispos que sucedían a los “franquistas”, que por ley inexorable iban falleciendo, se animaban del espíritu contestatario que les llegaba de Iberoamérica, Francia...y sobre todo, de las veladas intrigas antifranquistas de "Pablo VI" para precipitar el cambio político, desde 1967, enviándonos al nuncio Dadaglio.

Para empeorar las cosas y sepultar críticas tradicionalistas al Concilio, obispos "ultras" del tipo de mons. Guerra Campos (con la mejor voluntad, por supuesto) minimizaban y disimulaban el nefasto impacto, haciendo al texto conciliar (todos ellos) compatible nada menos que con el Régimen del 18 de julio y con el Magisterio anterior, haciendo ininteligibles en España las críticas, p. ej. de un mons Lefebvre, D. Antonio de Castro Mayer, al Concilio. 

Comencamos con la Introducción y el Capítulo I ("La dignidad de la persona humana")

PROEMIO/  EXPOSICION PRELIMINAR

Gaudium et Spes.

Unión íntima de la Iglesia con la familia humana universal .

Dogma/Magisterio

Pecados graves que SEPARAN POR NATURALEZA de la Iglesia: CISMA, HEREJÍA y apostasía (Pío XII, Myst. Corp, 10).

Herejía: “No se trabaja para la Iglesia, se trabaja para la humanidad” (Pío X, Notre Charge, 35).

GS1… comunidad cristiana integrada por hombres reunidos en Cristo...  

Herejía: Decir que “el único pastor es Jesucristo” NO es suficiente (León XIII, Satis Cognitum, 26) .

GS. 1… La Iglesia se siente solidaria del género humano...

Herejía: “No se trabaja para la Iglesia, se trabaja para la humanidad” (Pío X, Notre Charge, 35).

GS. 3… El Concilio, expositor de la fe delPueblo de Dios…

Los Concilios definieron doctrinas conformes con la Sda. Escritura y las tradiciones apostólicas (Vat. I, Past. Etern., 4).

GS. 3… El Concilio prueba su amor a la familia humana DIALOGANDO con ella…

Herejía: “debe hablarse a los disidentes… como quien conversa amigablemente” (León XIII, Dz. 1974)

Herejía: No se trabaja para la Iglesia, se trabaja para la humanidad (Pío X, Notre Charge, 35).

GS. 3… Altísima vocación del hombre..

Los hombres nada tienen de suyo, sino mentira y pecado( Conc. Orange, Dz. 195)

GS. 3… DIVINA semilla que en el hombrese oculta…

HEREJÍA: “el alma humana es una porción de Dios” (Conc. de Toledo, Dz. 31).

HEREJÍA: “las almas humanas son, como dijeron Maniqueo y Prisciliano, de la sustancia de Dios” (Conc. Braga, Dz. 235) 

GS. 3… colaboración de la Iglesia para lograr la fraternidad universal…

Basan la fraternidad… en la noción de humanidad. No hay tal fuera de la caridad cristiana (Pío X, Notre Charge, 22) .

 Sobre la dignidad humana, derechos de la conciencia, bondad innata del hombre, recoge el documento vaticano frases que respiran pelagianismo por todas partes.

En otra parte, se habla del "derecho" del hombre "a buscar la verdad", espontáneamente, según la conciencia, etc. como si en definitiva, Dios no hubiera revelado nada y, peor aun, como si esa Revelación divina dependiera de la aceptación o no del hombre...

Las "disculpas" hacia el ateísmo moderno (art. 19) evidencian que el episcopado del "Vaticano II" parecía entender mejor al ateo moderno que a la Biblia que lo condenaba tajantemente y apelaba solo al sentido común. 

Es reseñable el artículo 22 donde, abusivamente, se menosprecia la santa humanidad de Cristo para endiosar la naturaleza humana en general y, de paso, a todo hombre habido o por haber. Tales patrañas quedaban bien servidas con la condena del papa "Juan XXII" a tesis semejantes que, en el s. XIV, sostuvo el maestro Eckhart.

 PRIMERA PARTE  LA IGLESIA Y LA VOCACIÓN DEL HOMBRE

CAPÍTULO I 

LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA

GS. 1... El Pueblo de Dios, movido por la fe, cree que quien lo conduce es el Espíritu del Señor…

Herejía: “Ahora infunde el Espíritu Santo más amplios y abundantes carismas, y enseña y conduce, sin intermedio de nadie” (León XIII, Dz. 1970).

GS. 11… LOS VALORES DE HOY DÍAposeen una BONDAD EXTRAORDINARIA…

HEREJÍA: “Dios es honrado por quienes NO PRETENDEN devoción interna, ni santidad, ni premio, ni el reino de los cielos” (Juan XXII, contra Eckhart, Dz. 508).

ES LA HORA DE LAS TINIEBLAS… combaten la Sede de Pedro… la autoridad divina… niegan obediencia a los obispos, impugnan la fe católica (Gregorio XVI, Mirari, 2).

GS. 11… valores que hoy disfrutan de máxima consideración… enlazarlos con su fuente DIVINA…...

SU FUENTE es la CONSPIRACIÓN de sociedades a que fue a parar cuanto de sacrílego y blasfemo acumuló la herejía (Gregorio XVI, Mirari, 2).

GS. 12… Creyentes y no creyentes estánde acuerdo…

Ligereza de católicos que sueñan con fundar la sociedad… con obreros con o sin creencias (Pío X, Notre Ch., 34).

GS. 12…todos los bienes de la tierra deben ordenarse en función del HOMBRE, CENTRO Y CIMA de todos ellos…

El catolicismo, INCOMPATIBLE con opiniones que sienten el dominio humano sin contar con Dios (León XIII, Dz. 1885).

“Cristo Rey en la cima de la creación” (Pío XI, Quas Prim., 6).

GS. 13… El pecado rebaja al hombre, impidiéndole lograr SU PROPIA PLENITUD…

Por el pecado el hombre incurre en ENEMISTAD CON DIOS (Catec. de Trento, 505).

Destruyen el concepto de pecado en cuanto ofensa a Dios... (Pío XII, Hum. Gen., 20).

GS. 14... el hombre… es síntesis del universo material…

“El hombre es un PEQUEÑO UNIVERSO…” (PROCLO, FILÓSOFO PAGANO, comentando el “Timeo” de Platón).

GS. 15… la persona se perfecciona por la sabiduría… Nuestra época la necesita…

La sabiduría del mundo es NECEDAD ante Dios (I Cor. 3, 19).

El vínculo de perfección es la CARIDAD (Col. 3,14).

GS. 16… En la conciencia, el hombre se siente a solas con Dios, cuya voz resuena en el recinto más íntimo de aquélla.

Herejía: “La conciencia religiosa se erige en regla universal” (Pío X, Pascendi Dz. 2074).

Herejía: “La fe debe colocarse en cierto sentimiento íntimo” (Pío X, Pascendi, Dz. 2074).

GS. 16… LA CONCIENCIA… de modo admirable DA A CONOCER la ley... 

CRISTO DIJO: “De dos mandamientos depende la ley” (Mt 22, 38-40).

Herejía: “Revelación es… la conciencia del hombre de su relación con Dios” (Pío X, Lamentabili 3, Dz. 2020).

Herejía: “La conciencia religiosa, regla universal que ha de equipararse con la Revelación” (Pío X, Pascendi, Dz. 2074).

GS. 16… Esa conciencia une a los cristianos con los demás hombres para BUSCAR la verdad…

“JESUCRISTO ES el camino, la verdad y la vida” (Jn. 14, 6).

HEREJÍA: “el hombre debe llegar, en constante progreso, a poseer la verdad” (Vat. I, Dz. 1808).

HEREJÍA: “deben los hombres moverse a la Fe por la inspiración privada” (Vat. I Dz. 1812).

Herejía: “La conciencia religiosa se erige en regla universal” (S. Pío X, Pascendi, Dz. 207).

GS. 17. La orientación del hombre al bien… 

Toda movimiento de buena voluntad PROCEDE DE DIOS…sin el que no podemos nada (Conc. Efeso, Dz. 135.

) Los hombres nada tienen de suyo, sino mentira y pecado” (Conc. Orange, Dz. 195).

GS. 17. La orientación del hombre al bien… sólo la logra usando de su libertad… NADIE, SINO POR CRISTO, usa bien de su libertad (Conc. Efeso, Dz. 133).

CONTRA LA AYUDA DE DIOS, EXALTAN la libertad del humano albedrío (Conc. Efeso, Dz. 134).

Tenemos libertad para el bien SOLO AYUDADA DE LA GRACIA (Conc. Quiersy, Dz. 317).

GS. 17… Dios quiso dejar al hombre en manos de SU PROPIA DECISIÓN... …para que así BUSQUE ESPONTÁNEAMENTE a su Creador…

LA REVELACIÓN es totalmente necesaria (Vat. I, Dz. 1786).

Cuando Dios REVELA, estamos OBLIGADOS a prestarle plena obediencia (Vat. I Dz. 1789).

SIN FE es imposible agradar a Dios (Vat. I Dz. 1793).

HEREJÍA: “la razón humana es tan independiente que Dios no puede imperarle la fe” (Vat. I Dz. 1810).

GS. 17… La dignidad humana requiere que el hombre actúe SEGÚN SU CONCIENCIA y libre elección… …y no bajo mera coacción externa. 

ERROR, Idea falsa de dignidad humana: “adquirir conciencia fuerte, independiente, autónoma” (Pío X, Notre Charge, 23).

Herejía: “la libertad de conciencia ha de ser afirmada” (Gregorio XVI, Dz. 1613).

Cuando Dios REVELA, estamos OBLIGADOS a prestarle plena obediencia (Vat. I Dz. 1789).

 

Continua.

GS. 17.....el hombre......liberado de la cautividad de las pasiones… 

Los hombres nada tienen de suyo, sino mentira y pecado” (Conc. de Orange, Dz. 195).

HEREJÍA: el hombre puede justificarse por sus propias fuerzas, sin la gracia divina (Conc. Trento, Dz. 812).

GS. 17… el hombre tiende a su fin con la LIBRE elección del BIEN…

Nadie sino por CRISTO usa bien de su libertad (Conc. Efeso, Dz. 133).

GS. 18… el mayor tormento del hombre es temer su desaparición perpetua

Cristo dijo: "Temed a Aquel que puede hacer perecer alma y cuerpo en el infierno” (Mt 10, 28).

GS. 19… Desde su nacimiento, el hombre es invitado al DIÁLOGO con Dios…

HEREJÍA: “a la razón humana NO puede serle por Dios IMPERADA LA FE” (Vat. I, Dz. 1810).

HEREJÍA: “los hombres deben moverse a la fe por experiencia interna o inspiración privada” (Vat. I Dz. 1812).

GS. 19… el hombre sólo vive en plenitud de verdad......cuando reconoce libremente ese amor y se confía a su Creador…

“JESUCRISTO ES el camino, LA VERDAD y la vida” (Jn. 14, 6).

HEREJÍA: “a la razón humana NO puede serle por Dios imperada la fe” (Vat. I, Dz. 1810).

GS. 19… ateísmo… EXAMINARLO CON ATENCIÓN… fenómeno derivado; su génesis… etc.

“Dice EL NECIO en su corazón: NO HAY Dios” (Sal. 14,1).

“Los ateos NO TIENEN EXCUSA” (San Pablo, Rom, 1,20).

GS. 21… La Iglesia QUIERE CONOCER la mente del ateo; SUS MOTIVOS…

“Los ateos NO TIENEN EXCUSA” (San Pablo,Rom, 1,20).

GS. 21… Dios…llama al hombre a la BÚSQUEDA… de la verdad…

Plugo a la sabiduría y bondad divina REVELARSE al hombre por vía sobrenatural (Vat. I Dz. 1785).

Cuando Dios REVELA estamos OBLIGADOS a prestarle plena obediencia (Vat. I Dz. 1789).

GS. 21… EL REMEDIO del ateísmo… 

“Los ateos NO TIENEN EXCUSA” (San Pablo, Rom, 1, 20) 21…A la Iglesia toca… continua renovación y purificación propias bajo la guía del Espíritu Santo…

ES INJURIOSO decir que “ la Iglesia está sujeta a defecto, o imperfección” (Gregorio XVI, Mirari Vos, 6).

Herejía: “La constitución de la Iglesia está sujeta a perpetua evolución” (S. Pío X, Lamentabili, Dz. 2053).

GS. 21… creyentes... impulsarlos a la justicia y al amor…

LIGEREZA DE CATÓLICOS que sueñan por encima de la Iglesia, el reino de la justicia y el amor (Pío X, Notre Ch., 34).

GS. 21… La Iglesia reconoce que todos los hombres, creyentes y no creyentes, deben colaborar en la edificación de este mundo...

DOLOROSA LIGEREZA de católicos que sueñan con fundar la sociedad con obreros de todas las religiones o sin religión, con o sin creencias (Pío X, Notre Charge, 34).

No se edificará la ciudad si la Iglesia no pone los cimientos y dirige los trabajos: ciudad católica (Pío X, Notre Charge, 11).

GS 21… Lamenta la Iglesia la discriminación entre creyentes y no creyentes, que autoridades políticas establecen injustamente, negando los derechos fundamentales de la persona…

Herejía: “NO conviene que la religión católica sea la única del Estado, con exclusión de otros cultos” (Pío IX, Dz. 1777).

NO ES LÍCITO al Estado guardar la misma actitud ante varias religiones (León XIII, Dz. 1868).

Igualdad de cultos: arruina toda religión, singularmente la Católica, única verdadera… (León XIII, Hum. Genus, 10).

NO ES LÍCITA la promiscua libertad de cultos, como derecho que la naturaleza haya dado al hombre (León XIII, Dz. 1932).

GS. 22... Cristo MANIFIESTA el hombre plenamente al propio HOMBRE y LE DESCUBRE la sublimidad de su vocación...

PROPIO del hombre: "nadie tiene de suyo sino MENTIRA Y PECADO" (Conc. Orange, Dz. 195).

HEREJÍA: “Cuanto dice la Escritura sobre Cristo, se verifica en todo hombre bueno” (Juan XXII, contra Eckhart, Dz. 512).

GS. 22… En Cristo, la naturaleza humana… ha sido elevada a DIGNIDAD SIN IGUAL…  Cristo… se ha unido, en cierto modo, con todo hombre…

HEREJÍA: “Cuanto Dios Padre dio a Cristo en la naturaleza humana, dio al hombre” (Juan XXII, contra Eckhart, Dz. 511).

GS. 22… El cristiano… capacitado para la ley nueva del amor…

LIGEREZA DE CATÓLICOS que sueñan por encima de la Iglesia, el reino de la justicia y el amor (Pío X, Notre Ch., 34).

GS. 22… en todo hombre de buena voluntad obra la gracia...

HEREJÍA: “la gracia de Dios puede conferirse por invocación humana” (Conc. Orange, Dz. 176).

HEREJÍA: “está naturalmente en nosotros el afecto de credulidad, no por don de la gracia” (Conc. Orange, Dz. 178).

 

En los dos siguientes capítulos de la Gaudium et Spes se dedican a ensalzar al hombre aun a costa de Dios; es significativo el art. 24, en que se miente descaradamente: "...amar a Dios y al PRÓJIMO es el primer y mayor mandamiento" (¡¡)... contradiciendo al evangelista S. Mateo, que escribió textualmente: “Amarás AL SEÑOR, TU DIOS es el mayor y primer mandamiento (Mt.22,37).

En el art. 29 se insinúa nada menos que la salvación universal para todos los hombres, supuestamente porque "todos ellos fueron redimidos por Cristo"; sin embargo, siempre fue dogma de la Iglesia que aunque Cristo murió por todos los hombres, no todos ellos fueron redimidos por su muerte (...obviamente por su propia culpa). 

También ese artículo 29 dice que "toda discriminación de derechos por razón de sexo contradice el plan divino"... cuando la Iglesia ya desde San Pablo hasta León XIII y Pío XI siempre afirmó no solo la primacía del varón, sino que incluso el varón era cabeza de la mujer.

Y atención al art. 32 en que se insinúa que Cristo no fundó la Iglesia sino que simplemente... "consumó y perfeccionó un pueblo, una comunidad" ya existente ... ¡¡Ahí es nada!! Y es que en la "Historia de la salvación" que se nos vende desde el "Vaticano II", la Iglesia es solo "una fase" de esa "Historia", de la que una buena tajada corresponde a los poderosos "hermanos mayores" al acecho, a los que el "Concilio" estaba pactado y vendido...

CAPÍTULO II

LA COMUNIDAD HUMANA

GS. 23… el coloquio fraterno… exige el mutuo respeto de su plena dignidad espiritual... fomentar esta comunión interpersonal…

Herejía: “hablar a los disidentes como quien conversa amigablemente” (León XIII, Dz, 1974).

Los católicos NO pueden favorecer los “congresos ecuménicos” (Pío XI, Mort. Animos, 10).

GS. 23... coloquio fraterno... La REVELACIÓN cristiana presta ayuda para fomentar esta comunión interpersonal...

... REVELACIÓN: “NO PODÉIS beber la copa del Señor y la copa de los demonios; NO PODÉIS PARTICIPAR de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios” (SAN PABLO, I COR, 10, 21).

GS. 24… amar a Dios y al PRÓJIMO es el primer y mayor mandamiento…

“Amarás AL SEÑOR, TU DIOS es el mayor y primer mandamiento (Mt. 22,37)24… el Señor, al rogar al Padre que todos sean uno… sugiere… la unión… de los HIJOS DE DIOS EN LA VERDAD Y EN LA CARIDAD… SE DISTINGUEN TOTALMENTE quienes siguen la verdad católica de quienes siguen religiones falsas (Vat. I Dz. 1794).

El primer deber de la CARIDAD es NO TOLERAR el error (Pío X, Notre Charge, 22).

Los separados entre sí por la fe o la autoridad NO PUEDEN vivir en el único Cuerpo Místico (Pío XII, Myst. Corporis, 6).

GS. 24… el hombre… no puede encontrar su plenitud sino en la entrega de sí mismo a los demás...

Predican amor a los hombres; la fuente del amor al prójimo, es AMAR A DIOS Y A JESUCRISTO... todo otro amor es estéril (Pío X, Notre charge, 22).

GS. 25… el principio, el sujeto y el fin de todas las instituciones sociales debe ser la PERSONA HUMANA…

La despreocupación pública de la religión y el DESPRECIO DE DIOS en la Administración fue ATREVIMIENTO INAUDITO aun para los paganos (León XIII, Hum. Genus, 22).

DIOS ES PRINCIPIO NATURAL Y NECESARIO de la autoridad política (León XIII, Diut. Illud, 8).

GS. 26… excelsa dignidad de la persona…

ERROR, idea falsa de dignidad humana: “adquirir conciencia fuerte, independiente, autónoma” (Pío X, Notre Charge, 23).

GS. 26... y de sus DERECHOS y deberes universales e INVIOLABLES…

SIMULANDO piedad religiosa y deseosos de NOVEDADES predican toda clase de libertades (Gregorio XVI, Mirari, 17).

Principios de LIBERTAD DESENFRENADA, base de un derecho CONTRARIO en muchas tesis al derecho cristiano y al derecho natural (León XIII, Immort. Dei, 10).

GS. 26… es necesario facilitar al hombre el derecho a OBRAR según la NORMA RECTA DE SU CONCIENCIA… 

PESTILENTE ERROR, ABSURDA SENTENCIA, LOCURA“que afirma la libertad de conciencia” (Gregorio XVI, Dz. 1613).

La libertad de obrar NO PUEDE TRASPASAR los LÍMITES DE LA NATURALEZA Y LA LEY DE DIOS (León XIII, Imm. Dei, 23).

Una libertad sólo es legítima si aumenta la FACILIDAD PARA LA VIRTUD; FUERA DE ESO, NUNCA (León XIII, Libertas, 30).

GS. 26… Es necesario FACILITAR al hombre… el derecho… a la JUSTA LIBERTAD en materia religiosa.

Herejía: "Todo hombre es libre en profesar la religión que tuviere por verdadera” (Pío IX, Syllabus, Dz. 1715).

Herejía: “en cuestión de religión, nadie tiene otro juez que SU CONCIENCIA” (León XIII, Dz. 1867).

NO ES LÍCITO al Estado guardar una misma actitud ante varias religiones (León XIII, Dz. 1868) .

GS. 26… orden social: edificarlo sobre la justicia, vivificarlo por el amor…

AUDACIA Y LIGEREZA de católicos, que sueñan establecer "el reino de la justicia y del amor" (Pío X, Notre Charge, 34).

GS. 26… El Espíritu de Dios, que guía el curso de los tiempos y renueva la faz de la tierra, no es ajeno a esta evolución… “Yo soy el Señor y NO cambio” (Mal. 3, 6)

HEREJÍA: “la esencia divina evoluciona” (Vat. I, Dz. 1804).

Herejes modernistas: en su doctrina es capital la evolución (Pío X, Pasc., 25).

GS. 26… el fermento evangélico despierta en el hombre irrefrenable exigencia de dignidad…

CONCEPTO ERRÓNEO de dignidad humana; para justificar SUS SUEÑOS apelan al Evangelio (Pío X, Notre Charge, 7).

MEZCLADO CON ILUMINISMO, son ARRASTRADOS a un NUEVO evangelio, que creen el verdadero (Pío X, Notre Charge, 37).

GS. 28… Quienes sienten de modo distinto al nuestro en materia religiosa, deben ser objeto de amor… 

PERVERSIDAD de los herejes, decretamos bajo anatema: NADIE OSE FAVORECERLOS (III Concilio de Letrán, Dz. 401).

Predican amor a los hombres; la fuente del amor al prójimo es AMAR A DIOS Y A JESUCRISTO; todo otro amor es estéril (Pío X, Notre Charge, 22).

GS. 28… con quienes sienten de modo distinto en materia religiosa...establecer diálogo…

ERROR: “El método para convertir a los disidentes debe ser conversar amigablemente” (León XIII, Dz. 1974, 1975).

DE NINGÚN MODO los católicos pueden favorecer los“congresos ecuménicos” (Pío XI, Mort. Animos, 10).

GS. 28… caridad… distinguir entre el error y el hombre que yerra, quien conserva la dignidad aun desviado por ideas falsas en materia religiosa… 

La Iglesia NO APRUEBA la libertad que lleva al desprecio de las leyes santísimas de Dios (León XIII, Immortale Dei, 19).

NO ES LÍCITA la libertad de cultos (León XIII, Dz. 1932).

EL PRIMER DEBER de la caridad es NO TOLERAR OPINIONES ERRÓNEAS por sinceras que sean (Pío X, Notre Ch, 22).

GS. 29… todos los hombres… son redimidos por Cristo y disfrutan deidéntico destino…

No hay hombre por quien no padeciera Cristo, PERO NO A TODOS redimió su Pasión (Conc. de Quiersy, Dz. 319).

GS. 29… toda discriminación en los derechos fundamentales por razón de sexo debe ser eliminada…

EL VARÓN ES JEFE de la familia y cabeza de la mujer, la cual debe someterse y obedecerle (León XIII, Arcanum).

PRIMACÍA DEL VARÓN SOBRE LA MUJER; diligente sumisión de la mujer y rendida obediencia (Pío XI, Casti Connubii, 10)

GS. 29. La discriminación por motivos de sexo contradice al plan divino…

“Las casadas estén sujetas a sus maridos” (SAN PABLO, EF. 5, 22).

GS. 29… Las instituciones públicas... esfuércense al servicio de la dignidad humana…

El catolicismo es incompatible con opiniones que sientan, sin Dios, el dominio del hombre (León XIII, Dz. 1885).

Herejía: idea falsa de dignidad humana: adquirir conciencia fuerte, independiente, autónoma (Pío X, Notre Charge, 23).

GS. 29... respétense… los derechos del hombre…

Simulando piedad religiosa pero DESEOSOS DE NOVEDADES predican toda clase de libertades (Gregorio XVI, Mirari, 17).

GS. 29… las instituciones humanas deben responder cada vez más a las REALIDADES ESPIRITUALES…

Guardar la misma actitud ante las varias formas de religión NO ES LÍCITO a particulares ni a Estados (León XIII, Dz. 1868).

EXIGIBLE a gobernantes que la sociedad entera SE AJUSTE A PRINCIPIOS CRISTIANOS: leyes, educación (Pío XI, Quas, 33).

GS. 31… hay que procurar con suma diligencia una más amplia cultura espiritual…

Desdeñadas las santas tradiciones apostólicas, invocan doctrinas vanas, fútiles e inciertas (Pío X, Pasc. Dz. 2080).

Despreciando la filosofía cristiana ensalzan otras, antiguas, modernas, orientales, occidentales (Pío XII, Hum. Gen. 26).

 

 

Continua.

GS. 31. Hay que facilitar al hombre condiciones que le permitan tener conciencia de SU PROPIA dignidad…

Dignidad altísima de HIJOS DE DIOS (León XIII, Dz. 1849).

ERROR, idea falsa de dignidad humana: “adquirir conciencia fuerte, independiente, autónoma” (Pío X, Notre Charge, 23).

GS. 32… Dios quiso salvar al mundo CONSTITUYENDO UN PUEBLO…

Dios quiso salvar al mundo ENVIANDO A SU HIJO (Jn, 3, 16) 32... la HISTORIA de la salvación…

... la DOCTRINA de la salvación (IV Conc. de Letrán, Dz. 428).

GS. 32… Esta ÍNDOLE COMUNITARIA... ...SE PERFECCIONA Y CONSUMA en la obra de Jesucristo…

... “LA IGLESIA... ... fue DIRECTAMENTE INSTITUIDA por Cristo (Pío X, Juram. Antimodernista, Dz. 2145).

GS. 32… El Verbo encarnado participó de la vida social humana. Asistió a las bodas de Caná, comió con… pecadores… vida social… vida diaria corriente… santificó vínculos humanos… vida de trabajador…

Para justificar sus SUEÑOS SOCIALES apelan al Evangelio interpretando a su modo, y lo que es más grave, a un Cristo DESFIGURADO Y DISMINUIDO (Pío X, Notre Charge, 7).

DEFORMAN el Evangelio… ELIMINAN la divinidad de Jesucristo (Pío X, Notre Charge, 38).

GS. 32… que la plenitud de la ley sea el amor…

LIGEREZA de católicos, QUE SUEÑAN "el reino de la justicia y del amor (Pío X, Notre Charge, 34).

GS. 32… en la Iglesia, TODOS, MIEMBROS UNOS DE OTROS, deben ayudarse MUTUAMENTE...

La Iglesia es, POR NATURALEZA, SOCIEDAD DESIGUAL: pastores y rebaño... JERARQUÍA DIVINAMENTE ESTABLECIDA (Pío X, Vehem. Nos).

En siguiente capítulo está dedicado a la "actividad humana en el mundo". 

Como barbaridades más reseñables está la del art. 33 "la Iglesia no siempre tiene respuesta adecuada a cada cuestión", así como la "legítima autonomía" de la realidad, del saber humano y de la ciencia. 

En definitiva, "elegante” manera de abandonar la Iglesia el mundo del saber y de la ciencia al ateísmo campante... solo débilmente frenada con la incompatibilidad de aquellas tesis que ignoren a “la fe” y “al Creador”. 

Obviamente se omite la condena a dichas tesis ateas o anticristianas que la Iglesia siempre consideró deber suyo hacer. Se nota el temor reverencial al qué diría el mundo moderno, científicos modernos y a no quedar por retrógados o ignorantes frente a ellos...  ¿...Pero, qué sucede con las tesis erróneas condenadas anteriormente por sólo el Magisterio? ¿Siguen, o no, vigentes? ¿En qué estado quedan? ¿Y qué hacer con la Filosofía cristiana, la tomista, que la Iglesia siempre veneró y defendió, y que servía como baluarte contra los embates de la falsa ciencia y de las herejías? 

Pero no solo eso: es que, según los innovadores hay que "deplorar" que se defienda aquel acervo de verdades filosóficas que fueron gloria de la Iglesia... En fin: toda la filosofía católico-tomista, al cubo de la basura, se sobreentiende. 

CAPÍTULO III

LA ACTIVIDAD HUMANA EN EL MUNDO

GS. 33... surgen entre los hombres muchas preguntas… la Iglesia… NO SIEMPRE TIENE A MANO RESPUESTA a cada cuestión…

La Iglesia es enseñada por el Espíritu Santo, que SIN CESAR LE SUGIERE TODA VERDAD (Gregorio XVI, Mirari Vos, 6).

ERROR: “No toca a la Iglesia… dar juicio sobre disciplinas humanas” (Pío X, Lamentabili, Dz. 2005).

ERROR: “la Iglesia no está bien enterada de las cosas actuales” (Pío XI, Casti Connubii, 39).

GS. 33… la Iglesia… desea unir la luz de la Revelación al SABER HUMANO para iluminar EL CAMINO RECIÉN EMPRENDIDO por la humanidad.

La Iglesia tiene el DEBER DE CONDENAR TODO ERROR, si así lo pide la integridad de la fe y salud de las almas. La sentencia contraria es totalmente errónea (Pío IX, Dz. 1676).

La Iglesia tiene el DERECHO Y DEBER DE PROSCRIBIR la ciencia de falso nombre [1 Tim. 6, 20], para que nadie se engañe por la vana falacia [Col. 2, 8] (Vat I. Dz. 1798).

GS. 34... el mensaje cristiano impone a LOS HOMBRES como deber la edificación del mundo…

No se edificará la ciudad SI LA IGLESIA NO PONE LOS CIMIENTOS Y DIRIGE los trabajos (Pío X, Notre Charge, 11).

GS. 35... La actividad humana, tal como procede del hombre, así también SE ORDENA AL HOMBRE… 

El catolicismo: INCOMPATIBLE con opiniones que sienten el dominio humano, sin contar con Dios (León XIII, Dz. 1885).

Herejía: “No se trabaja para la Iglesia, se trabaja para la humanidad" (Pío X, Notre Charge, 35).

GS. 35… el hombre… CON SU ACCIÓN… SE PERFECCIONA a sí mismo…

HEREJÍA: “aun sin la gracia divina puede el hombre vivir justamente por su libre albedrío” (Conc. Trento, Dz. 813).

GS. 36... autonomía de la realidad...;afirmar que la sociedad goza de PROPIAS LEYES Y VALORES es absolutamente legítimo... además, responde a la VOLUNTAD DEL CREADOR...

El catolicismo: INCOMPATIBLE con opiniones que sienten el dominio humano sin contar con Dios (León XIII, Dz. 1885).

LA EXIGENCIA DE OBEDIENCIA ABSOLUTA al Creador se extiende a TODAS las esferas de la vida (Pío XI, Mit Brenn. Sorge, 14).

GS. 36… la investigación en todo saber, realizada de modo auténticamente científico y según normas morales, NUNCA SERÁ CONTRARIA A LA FE…

... ¡¡ lo “contrario a la fe” debe condenarse!!: - OBLIGACIÓN DE TENER POR ERRORES las conclusiones de la ciencia reprobadas por la Iglesia (Vat. I, Dz. 1798).

- La Iglesia tiene el DERECHO Y DEBER DE PROSCRIBIR la ciencia de falso nombre; la vana falacia (Vat I. Dz. 1798)

GS. 36… deplorar actitudes que no comprenden bien el sentido de la LEGÍTIMA AUTONOMÍA DE LA CIENCIA…

Herejía: “La Sede Apostólica y las Congregaciones romanas impiden el libre progreso de la ciencia” (Syllabus, Dz. 1712).

TEMIENDO pasar por ignorantes de los progresos científicos procuran sustraerse al Magisterio (Pío XII, Hum. Gen., 6).

GS. 36… Si por autonomía de lo temporal entienden que la realidad creada es independiente de Dios y puede usarse sin referencia al Creador: falsedad…

... no solo llamarlas “falsas”, sino condenarlas:

- La Iglesia tiene el DERECHO Y DEBER DE PROSCRIBIR la ciencia de falso nombre; la vana falacia (Vat I. Dz. 1798).

- HEREJÍA: “las disciplinas opuestas a la Revelación NO pueden ser proscritas por la Iglesia” (Vat. I, Dz. 1817).

GS. 36… cuantos creen en DIOS, DE CUALQUIER RELIGIÓN, escuchan a Dios en el lenguaje de la creación...

EL PADRE, EL HIJO Y EL ESPÍRITU SANTO, EL SOLO DIOS de que hablamos, es el creador de todo (Inocencio III, contra los Valdenses, Dz. 421).

GS. 38… el Espíritu Santo... a todos libera, para que... se proyecten hacia las realidades futuras...

Herejía: “Ahora el Espíritu Santo... conduce, sin intermedio de nadie por cierto misterioso instinto” (León XIII, Dz. 1970).

GS. 39... la dignidad humana, la unión fraterna y la libertad… haberlos propagado por la tierra en el Espíritu del Señor, DE ACUERDO CON SU MANDATO…

CONCEPTO ERRÓNEO de dignidad humana; para justificar sus sueños apelan al Evangelio (Pío X, Notre Ch., 7).

Confusión seductora de las palabras libertad… fraternidad, sobre dignidad humana mal entendida (Pío X, Notre Ch., 34).

GS. 39… El reino está misteriosamente presente ya en nuestra tierra…

PERNICIOSO ERROR: “hacen, a medida de sus deseos, una Iglesia oculta y no visible” (León XIII, Satis Cognitum, 4).

Herejía: a su arbitrio, se forjan “una Iglesia latente e invisible” (Pío XII, Mystici Corporis, 30).

GS. 39…El reino… cuando venga el Señor consumará su perfección…

ES INJURIOSO decir que “la Iglesia está sujeta a defecto, o imperfección” (Gregorio XVI, Mirari Vos, 6).

Continua.

A continuación el Capítulo IV: 'Misión de la Iglesia en el mundo contemporáneo' pone patas arriba en cinco artículos densísimos (del 40 al 44) la tradicional configuración de la Iglesia ante el mundo. La Iglesia, en resumidas cuentas, pasará solo a ser "fermento" de la sociedad, de misión solo "espiritual", pedirá únicamente "libertad para cumplir su misión", etc.

En definitiva soltar lastre, y quedar jurídicamente al nivel de cualquier secta religiosa ni más ni menos... contradiciendo escandalosamente que por naturaleza la Iglesia es perfecta y superior a cualquier sociedad humana; que preside la humanidad en nombre de Dios, como había declarado León XIII, y que tiene perfectísimo poder, nada menos, que de gobernar, enseñar y juzgar (S. Pío X). Por otra parte "el mundo" (tradicional enemigo del alma humana), el "dinamismo social" y la desquiciada "época actual", su "evolución" pasan a ser admirados y hasta dignos de aconsejar a la nueva Iglesia.

El art. 42 declara que la Iglesia no está vinculada a "ningún sistema político y social"... lo cual si bien es teóricamente cierto, obviamente aquí sirve de aviso para desvincularse tanto de anteriores condenas papales al marxismo y similares... como de vinculaciones a regímenes confesionalmente católicos (como el de España de entonces) pero ya incómodos, algo que siempre el Magisterio había considerado como teóricamente indiscutible y prácticamente necesario.

Asimismo se inicia la nueva manía y exigencia de vincular todo orden político a los "derechos humanos" (a los de la ONU) para que la Iglesia le dé su visto bueno. "Derechos humanos"... que no solo jamás habían sido tales para la Iglesia en lo relativo a libertad de conciencia, libre práctica de religión, libre opinión y expresión y reunión, sino tachados de meras licencias, abusos y libertades de perdición. 

En el art. 43 se injurian los actos de culto hacia Dios (¡obligación sagrada!), la vida religiosa y hasta las obligaciones morales... y pasan a ensalzar, mira por dónde, "las obligaciones temporales" que pasan a ser "obligaciones para con Dios" (¡¡)... Las, ahí menospreciadas, obligaciones morales ya implican "deberes hacia el prójimo". Asimismo, se ensalza el papel político de los laicos, a los que se desconecta en ese tema de vinculación a sus obispos, como siempre estuvo establecido. Es decir, a los políticos católicos solo les vinculará "la sabiduría cristiana" y el "Magisterio" . Se les avisa de que nunca podrán alegar que su opinión sea la oficial de la Iglesia (para no meterla en líos políticos).

Todo ello derivará en la descatolización de los gobernantes, que parece ser lo que se pretendía. A los obispos, se les encomienda "dialogar" a diestro y siniestro con todo bicho viviente sobre lo humano y lo divino, y se les aleja de todo entorno o influencia política, salvo para denunciar a políticos que atenten contra los nuevos "derechos humanos" pero no cuando atenten contra la Ley Divina. Así, p. ej. se pasará a denunciar por los obispos a gobiernos que prohíban levantar mezquitas... pero no a los que despenalicen la blasfemia, en base a los modernos "derechos humanos"; cuando, con la ya despreciada Ley Divina en la mano, justamente lo contrario es lo correcto.

En el art. 44, la Iglesia es humillada por el Concilio: tiene que "madurar", le queda "mucho por aprender", "fragilidad de sus miembros..." Y por si no quedaba del todo claro, como traca final, reconocen los obispos a los nuevos amos liberales mundialistas que su pertinaz persecución (desde la Revolución francesa a acá, crímenes incluidos) ¡¡hizo mucho bien a la Iglesia y que aún le sería provechoso si continuaran pisoteándola!! 

CAPÍTULO IV

MISIÓN DE LA IGLESIA EN EL MUNDO CONTEMPORÁNEO.

GS. 40… Iglesia y mundo… MUTUO DIÁLOGO… 

(Cf. Paulo VI, Ecclesiam suam, III)

Herejía: “El Papa PUEDE RECONCILIARSE con el progreso, el liberalismo y la civilización moderna” (Syllabus, Dz. 1780).

Herejía: “hablar a los disidentes… como quien conversa amigablemente” (León XIII, Dz. 1974).

GS. 40… la Iglesia tiene una FINALIDAD ESCATOLÓGICA y de salvación… que SÓLO en el MUNDO FUTURO podrá alcanzar PLENAMENTE…

INJURIOSO decir que la Iglesia está sujeta a defecto o imperfección. (Gregorio XVI, Mirari Vos 6).

Herejía: “el fin de la potestad eclesiástica se dirige solo a lo espiritual” (Pío X, Pascendi, Dz. 2093).

Iglesia: su misión es restaurar en Cristo todas las cosas de cielos y tierra (Pío XII, Summi Pontif., 66).

GS. 40… la Iglesia, "constituida como sociedad en este mundo" por Cristo, está dotada de "MEDIOS PROPIOS DE UNIÓN VISIBLE Y SOCIAL"… avanza junto a la humanidad… EXPERIMENTA la SUERTE TERRENA del mundo…

La Iglesia es sociedad PERFECTA y SUPERIOR a cualquier sociedad humana (León XIII, Sapient. Christianae, 15).

LA IGLESIA ES SOBRENATURAL (León XIII, Immortale Dei, 5).

DEPLORABLE: “dar a la Iglesia un lugar igual al de otras sociedades” (León XIII, Immortale Dei, 11, 12).

GS. 40… la Iglesia… su razón de ser es actuar como FERMENTO Y ALMA de la sociedad.…

... ¡¡ES MUCHÍSIMO MÁS que “fermento y alma”!!: -AUGUSTÍSIMA AUTORIDAD de la Iglesia, QUE PRESIDE a la humanidad en nombre de Dios (León XIII, Immort. Dei, 3).

- La Iglesia es sociedad con PERFECTO PODER DE GOBERNAR, ENSEÑAR Y JUZGAR (Pío X, Vehementer Nos, 8).

GS. 40… la compenetración de la ciudad terrena con la ciudad eterna sólo puede percibirse POR LA FE…

Herejía: “Toda intervención divina en lo humano se ha de relegar a la fe” (S. Pío X, Pascendi, 28).

GS. 40… La Iglesia, al buscar su propio fin salvífico… eleva la dignidad de la persona…para dar un sentido más humano al hombre…

ERROR, Idea falsa de dignidad humana: “adquirir conciencia fuerte, independiente, autónoma” (Pío X Notre Charge, 23).

Herejía: No se trabaja para la Iglesia, se trabaja para la humanidad" (Pío X, Notre Charge, 35).

GS. 40… La Iglesia católica estima mucho lo que en este orden hacen las demás Iglesias cristianas…

Lo predicado por herejes o cismáticos, EN MODO ALGUNO lo recibe la Iglesia Católica Romana (S. Gelasio I, Dz. 165)

GS. 40… EL MUNDO… personas y sociedad, puede ayudar mucho a la Iglesia…

Iglesia militante: constante guerra contra sus más crueles enemigos: MUNDO, demonio y carne (Catec. Romano, 138).

Reino de Satanás EN LA TIERRA: de los que obran como si Dios no existiera, o contra Dios (León XIII, Human. Genus, 1).

GS. 41… El hombre contemporáneo camina hacia el descubrimiento y afirmación crecientes de sus DERECHOS…

SIMULANDO cierta piedad religiosa… predican todo tipo de LIBERTADES (Gregorio XVI, Mirari Vos, 17).

NO ES LIBERTAD la que miserablemente cunde por la propaganda desenfrenada de errores, por el libre goce de perversas concupiscencias (León XIII, Inscrut. Dei, 3).

GS. 41… EL HOMBRE es atraído sin cesar por el espíritu de DIOS… Ningún separado por fe o autoridad puede vivir del único espíritu de la IGLESIA (Pío XII, Mystici Corporis, 10).

GS. 41… Cristo, hombre perfecto... Para justificar SUS SUEÑOS…

apelan a un Cristo desfigurado y disminuido (Pío X, Notre Charge, 7).

GS. 41... dignidad de HOMBRE…

DIGNIDAD ALTÍSIMA DE HIJOS DE DIOS (León XIII, Dz. 1849).

FS. 41… El Evangelio… respeta santamente la dignidad de la conciencia y su libre decisión…

PESTILENTE ERROR: ABSURDA SENTENCIA, LOCURA, que afirma la libertad de conciencia (Gregorio XVI, Dz. 1613).

DELIRIO: “la libertad de conciencia es derecho propio de cada hombre” (Pío IX, Quanta Cura, 4).

Hermanado su ideal con la Revolución, hacen entre ésta y el Evangelio aproximaciones blasfemas (Pío X, Notre Ch., 37).

GS. 41… justa autonomía de lo creado, y sobre todo del hombre…

El catolicismo es INCOMPATIBLE con opiniones que sientan el dominio humano SIN contar con Dios (León XIII, Dz. 1885).

GS. 41… La Iglesia, en virtud del Evangelio proclama los derechos del hombre… 

Simulando cierta piedad religiosa… predican todo tipo de libertades (Gregorio XVI, Mirari Vos, 17).

Nuevo “evangelio” que creen el verdadero: aproximación blasfema entre Evangelio y Revolución (Pío X, Notre Ch., 37).

GS. 41… La Iglesia ESTIMA MUCHO la época actual…

Es la HORA DE LAS TINIEBLAS, combaten la Sede de Pedro; la autoridad divina, la fe católica (Gregorio XVI, Mirari, 2).

Nuestra época: HOSTIL a la religión y a la Iglesia, llena de ruinas, va derecha AL PRECIPICIO (León XIII, Inscrut. Dei, 3).

GS. 42… La UNIÓN de la familia humana SE COMPLETA con la UNIDAD, fundada en Cristo, de la familia constituida por los hijos de Dios…

“LA IGLESIA fue DIRECTAMENTE INSTITUIDA por Cristo” (Pío X, Juram. Antimodernista, Dz. 2145).

Europa deberá retornar a Dios y a los ideales cristianos para reencontrar su unidad (Pío XII, Mens. Navidad, 1954).

GS. 42… La Iglesia RECONOCE cuanto DE BUENO se halla en el ACTUAL DINAMISMO SOCIAL…

Es la HORA DE LAS TINIEBLAS, combaten la Sede de Pedro; la autoridad divina, la fe católica (Gregorio XVI, Mirari, 2).

Exaltación humana, agitación tumultuosa que aprovecha a los agitadores de masas (Pío X, Notre Charge, 34).

GS. 42… la Iglesia, es "en Cristo como sacramento, signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano". (“Lumen Gentium”, 1)

“La Santa Iglesia es la congregación de los fieles cristianos fundada por Jesucristo y cuya cabeza visible es el Papa” (Catec. Tradicional).

OMITEN cuanto los Papas expusieron sobre el carácter de la Iglesia por un CONCEPTO VAGO (Pío XII, Dz. 2313).

GS. 42… La Iglesia NO ESTÁ LIGADA a ninguna forma particular de CIVILIZACIÓN ni a SISTEMA alguno político, económico y social… 

Dos cosas por naturaleza INSEPARABLES: LA IGLESIA Y EL ESTADO (León XIII, Sap. Christianae, 21).

Comunismo ateo, bolchevismo, satánico azote, OPUESTOS a la doctrina de la Iglesia (Pío XI, Divini Redemptoris, 7).

La Iglesia no está ligada a una forma de gobierno con tal que queden a salvo los DERECHOS DE DIOS Y DE LA CONCIENCIA CRISTIANA (Pío XI, Dilect. Nobis, 6).

GS. 42… las NACIONES… RECONOZCAN la verdadera libertad de la Iglesia para cumplir su misión…

...la Iglesia... ¿mendigando“ libertad” de las naciones?

- DEPLORABLE: dar a la Iglesia lugar igual o inferior al de otras sociedades (León XIII, Immortale Dei, 11, 12).

- La Iglesia es sociedad PERFECTA Y SUPERIOR A CUALQUIER sociedad humana (León XIII, Sap. Christ., 15).

GS. 42… Desea la Iglesia desarrollarse bajo cualquier régimen político que reconozca LOS DERECHOS FUNDAMENTALES DE LA PERSONA…

Principios de libertad desenfrenada:

base de un DERECHO CONTRARIO al cristiano y al natural (León XIII, Imm. Dei, 10).

PLAGAS del derecho nuevo, del imperio del pueblo y de la licencia que desconoce todo límite (León XIII, Dz. 1857).

PELIGRO de enfeudar el catolicismo a un tipo de democracia cuyas doctrinas son ERRÓNEAS (Pío X, Notre Ch., 28).

GS. 43… LA FE… OBLIGA AL CRISTIANO al perfecto cumplimiento de las tareas temporales…

ASUSTA ver a los nuevos apóstoles esforzarse por mezclar un vago idealismo con virtudes cívicas (Pío X, Notre Ch., 34).

El cumplimiento del bien común temporal es tarea ESPECÍFICA DEL ESTADO (Pío XI, Div. Illius, 36).

GS. 43… GRAVE ERROR pensar que la vida religiosa se reduce a actos de culto ... Maliciosamente censuran la majestad del divino culto (Gregorio XVI, Mirari, 2).

Nuestra OBLIGACIÓN MÁS SAGRADA es dar culto a Dios(León XIII, Libertas, 15) ERROR: “deben disminuirse las devociones exteriores” (Pío X, Pascendi, Dz. 2094).

GS. 43... GRAVE ERROR pensar que la vida religiosa se reduce a cumplir ciertas obligaciones morales…

Obediencia absoluta a Dios en cuestiones de orden moral: conformidad con la Ley Divina (Pío XI, Mit Brenn. Sorge, 14).

NORMAS ETERNAS de doctrina moral objetiva (Pío XI, Mit Brenn. Sorge, 34)

GS. 43… El cristiano que falta a sus obligaciones temporales… falta, a sus obligaciones para con Dios...

Obligaciones para con Dios: la mayor es abrazar, con el corazón y con las obras la religión (León XIII, Immort. Dei, 3).

El cumplimiento del bien común temporal es tarea ESPECÍFICA DEL ESTADO (Pío XI, Div. Illius, 36).

GE. 43… A la conciencia bien formada del SEGLAR toca lograr que la ley divina quede grabada en la ciudad terrena…

Herejía: “Los reyes no están sujetos en lo temporal a ninguna POTESTAD ECLESIÁSTICA” (Alejandro VIII Dz. 1322).

Herejía: “El fin de la POTESTAD ECLESIÁSTICA se dirige solo a lo espiritual”(S. Pío X, Pascendi, Dz. 2093).

FALSA concepción espiritual de la Iglesia: confinarla CIEGA Y MUDA en el retiro del santuario (Pío XII, La Elevatezza, 19).

GS. 43… los pastores NO pueden siempre dar a los laicos inmediatamente SOLUCIÓN CONCRETA en todas las cuestiones que surjan. NO ES ÉSTA SU MISIÓN…

Obispos y sacerdotes ENSEÑAN EN NOMBRE DE DIOS las reglas del bien vivir (Catec. de Trento, 625).

A la potestad de JURISDICCIÓN SACERDOTAL pertenece gobernar y dirigir al pueblo cristiano (Catec. de Trento, 630).

 

Continua.

GS. 43. Los laicos su función con la luz de la sabiduría cristiana y la observancia de la doctrina del Magisterio...

Católicos y vida pública: OBEDECER A OBISPOS (León XIII, Imm. Dei, 23).

Los seglares obren en COMPLETA ARMONÍA CON LOS OBISPOS (León XIII, Sap. Christ., 19).

GE. 43… laicos… en caso de soluciones divergentes, a nadie está permitido reivindicar en exclusiva… la autoridad de la Iglesia…

Concordia de voluntades: se obtendrá fácilmente tomando como norma las prescripciones de la Sede Apostólica y la OBEDIENCIA A LOS OBISPOS (León XIII, Immort. Dei, 23).

GS. 43… los obispos… capacítense con afán para participar en el DIÁLOGO que hay que ENTABLAR CON EL MUNDO y con hombres de CUALQUIER OPINIÓN…

Perversidad de los herejes : decretamos BAJO ANATEMA que nadie ose favorecerlos (III Concilio de Letrán, Dz. 401).

Herejía: “El método para convertir a los disidentes debe ser conversar amigablemente” (León XIII, Dz. 1974, 1975).

Congresos “ecuménicos”: DE NINGÚN MODO pueden los católicos favorecerlos (Pío XI, Mortalium. Anim. 10).

GS. 43… la Iglesia: fragilidad de sus mensajeros… comprende cuánto le queda aún por madurar… exhorta a la purificación y renovación…

INJURIA: “es necesaria una regeneración para volver a la Iglesia a su incolumidad primitiva”, como si estuviera SUJETA A DEFECTO, IGNORANCIA O IMPERFECCIÓN (Gregorio XVI, Mirari vos, 6).

GS. 44… la Iglesia como REALIDAD SOCIAL…

... la Iglesia ¿nada más que “realidad social”? La Iglesia PRESIDE al género humano EN NOMBRE DE DIOS (León XIII, Inscr. Dei, 3).

Herejía: “pretenden los innovadores … que la Iglesia, divina,se haga cosa humana” (Gregorio XVI, Mirari, 6).

GS. 44… la Iglesia como... FERMENTO de la historia…

Herejía: la actual religión católica es el progresivo desarrollo del germen introducido por Cristo (Pío X, Pascendi, 33).

GS. 44… La adaptación de la predicación de la palabra revelada, ley de toda la evangelización… fomentar vivo intercambio entre la Iglesia y las diversas culturas…

Herejía: Cristo inició un movimiento religioso para adaptar a diversos tiempos y lugares” (Pío X, Lamentab., Dz. 2059).

Herejía: “Necesidad de adaptarse la Iglesia a las costumbres y tradiciones de los pueblos” (Pío X, Pascendi, Dz. 2083).

GS. 44… para aumentar este trato… la Iglesia necesita de quienes sean o no sean creyentes…

Dolorosa ligereza de “católicos” que sueñan con fundar la sociedad… con obreros de todas las religiones o sin religión, con o sin creencias (Pío X, Notre Charge, 34).

GS. 44… Es propio de TODO EL PUEBLO DE DIOS… valorar a la luz de la palabra divina…

Herejía: “El Magisterio nace de las conciencias individuales”(Pío X, Pascendi, 24).

Herejía: “La autoridad de la Iglesia debe usar formas democráticas” (Pío X, Pascendi, Dz. 2091).

GS. 44… ES PROPIO del PUEBLO DE DIOS INTERPRETAR, con ayuda del Espíritu Santo, la verdad revelada...

ERROR: “Ahora infunde el Espíritu Santo en los fieles más amplios carismas, y les conduce, sin intermedio de nadie, por cierto misterioso instinto” (León XIII, Dz. 1970).

GS. 44… ES PROPIO de pastores y TEÓLOGOS interpretar la verdad revelada…

El sagrado Magisterio debe ser para todo teólogo la norma próxima y universal de la verdad (Pío XII, Hum. Gen. 12).

Jesucristo confió la interpretación auténtica del depósito de la fe NO A LOS TEÓLOGOS sino sólo al Magisterio de la Iglesia (Pío XII, Hum. Generis, 15).

GS. 44…voces de nuestro tiempo… que la Verdad revelada pueda ser mejor entendida y expresada en forma más adecuada…

HEREJÍA: “introducir novedad de expresión que trastorne lo ya definido” (III Conc. Constantinopla, Dz. 293).

Herejía: “la teología sustituya antiguos conceptos por otros nuevos, para que con fórmulas aun opuestas exponga al modo humano las verdades divinas” (Pío XII, Hum. Gen., 9).

GRAN IMPRUDENCIA es abandonar nociones teológicas que se perfeccionaron durante siglos (Pío XII, Hum. Gen, 11).

GS. 44… La Iglesia SE ENRIQUECE con la evolución de la vida social… “SOCIEDAD EXTRAVIADA...” (León XIII, Annum Ingressi, 19).

MALES QUE AFLIGEN a la sociedad moderna (Pío XII, Summi Pont., 20).

DESORDEN ACTUAL de la sociedad (Pío XII, ‘Crisis, poder y civismo’, 10).

GS. 44… La Iglesia mediante la EVOLUCIÓN… conoce con mayor profundidad su constitución... se enriquece...

ES INJURIOSO decir que “la Iglesia está sujeta a defecto, o imperfección” (Gregorio XVI, Mirari Vos, 6).

HEREJES MODERNISTAS: en su doctrina es capital la evolución (Pío X, Pascendi, 25).

GS. 44… La Iglesia…ADAPTARLA... a nuestros tiempos…

Herejía: “Cristo inició un movimiento religioso, para adaptar a diversos tiempos” (Pío X, Lament., Dz. 2059).

GS. 44… La Iglesia confiesa que le han sido y le pueden ser todavía DE PROVECHO la oposición y aun la persecución de sus contrarios…

Defendamos la causa de Dios contra el enemigo (Gregorio XVI, Mirari, 3).

Los Papas conociendo al capital enemigo, tocando a batalla, amonestaron a príncipes y pueblos (León XIII, Hum. Gen., 4).

SOLEMNE PROTESTA contra las persecuciones en Rusia, Méjico y España (Pío XI, Divini Redempt., 5).

 

En el siguiente apartado (arts 46 al 52) trata de la "Dignidad del matrimonio y la familia", aunque más lógico sería titularlo "indignidad", visto que se daba el visto bueno a la escandalosa regulación de la natalidad, dejándola a voluntad de los esposos; ya no habrá, desde entonces, "hijos que Dios envíe" (ni por tanto familias numerosas)... sino solo los que "en conciencia" los cónyuges "planifiquen".  Es decir, vía abierta al trapicheo sexual, a no privarse, a la liberadora, moderna y flamante "vida sexual" entre cónyuges, lo llamen como lo llamen; las prevenciones teóricas y "de conciencia" que utiliza el "Concilio" solo sirven para disimular la crudeza del asunto.  El hecho venía motivado por los recientes descubrimientos científicos en materia de fertilidad (la famosa "píldora") que incitaba al libertinaje sexual entre esposos, contrariando la doctrina de la Iglesia que jamás concibió la legitimidad del acto sexual evitando conscientemente la reproducción. 

Otro motivo era tener en cuenta las "dificultades" para mantener una prole numerosa. Algo a que la Iglesia siempre respondió con la continencia entre esposos. Pero como los nuevos tiempos entendían que los cónyuges no debían privarse... así, algo inaudito, llegó a disculpar el "Concilio" ¡¡las pillerías anticonceptivas entre esposos para evitar aventuras extramatrimoniales... en caso de continencias forzosas y prolongadas (art. 51)!!  Por otra parte, el amor entre esposos (fin secundario del matrimonio) pasó a equipararse al fin primario que siempre fue la procreación... Lo que, en pura lógica, significa que podría ser causa de ruptura del vínculo la llegada del desamor o de otro nuevo amor... De ahí al divorcio habrá un simple paso... fenómeno éste que sucederá masivamente en los países católicos tradicionales poco después.

En fin, todo ello contrariaba la doctrina de la Iglesia sobre la materia que había plasmado Pío XI en su magistral 'Casti Connubii', encíclica suficientemente moderna para haber previsto y condenado de antemano todas las sinvergonzadas que se aprobaron, incluida la disculpa de "no poder atender tanta prole", que para Pío XI no pasaba de vulgar disculpa. Como escribí al inicio, el solo planteamiento de las nuevas tesis escandalizó a numerosos obispos durante el Concilio: Así, por ejemplo, decía el Cardenal Ruffini: “¡¡Prima los fines secundarios del matrimonio ¡¡aun a costa de evitar la procreación!!”  Cardenal Ottaviani: ¡Es inaudito que la Iglesia insinúe la posibilidad de dejar a los padres fijar el número de hijos!”  Y el español Mons. Muñoyerro: “¡¡No se habla del fin primario del matrimonio (la prole) y se recae en errores ya condenados!!” )

Continua.

II PARTE

ALGUNOS PROBLEMAS MÁS URGENTES CAPÍTULO I

DIGNIDAD DEL MATRIMONIO Y DE LA FAMILIA

GS. 49… formar a los jóvenes sobre la dignidad, y EJERCICIO del amor conyugal…

Error de la educación sexual, estimando falsamente inmunizar a los jóvenes contra la concupiscencia, con una temeraria iniciación (Pío XI, Divini Ilius Mag., 49).

GS. 50… cónyuges… deber de transmitir la vida…DE COMÚN ACUERDO, FORMÁNDOSE UN JUICIO recto… DISCERNIENDO CIRCUNSTANCIAS…  ESTE JUICIO deben formarlo los esposos PERSONALMENTE…

Matrimonio: sus leyes no pueden estar sujetas al arbitrio de nadie NI A ACUERDO de los mismos cónyuges… La prole nace en virtud del pacto conyugal” (Pío XI, Cast Conn. 3).

Todo uso matrimonial que maliciosamente sin virtud procreativa: GRAVE DELITO (Pío XI, Casti Conn., 21).

PROHIBIDA toda maniobra preventiva a la vida del germen; sólo abstinencia (Pío XII, “A las comadronas católicas”, 1951)

GS. 50… los esposos cristianos siempre deben regirse por la CONCIENCIA, que ha de ajustarse a la ley divina…

Los cónyuges se conduzcan EN TODO conforme A LA LEY DE DIOS Y DE LA NATURALEZA (Pío XI, Casti Conn., 9).

GS. 50… los esposos… tienden a la PERFECCIÓN EN CRISTO al cumplir su misión procreadora…

...NO llamar "perfección" a lo que es obligación: La prole nace en el matrimonio EN VIRTUD DEL MISMO PACTO CONYUGAL (Pío XI, Casti Conn. 3).

FRASE ENÉRGICA del Cód. de D. Canónico: el FIN PRIMARIO del matrimonio es procrear (Pío XI, Casti Conn. 8)… mención muy especial a los que DE COMÚN ACUERDO, BIEN PONDERADO, ACEPTAN una prole más numerosa… Está TOTALMENTE FUERA DE LOS LÍMITES de la libertad la naturaleza del matrimonio… sus leyes NO PUEDEN ESTAR sujetas al acuerdo de los cónyuges (Pío XI, Casti Conn. 3).

GS. 50… El matrimonio no ha sido instituido solo para la procreación sino que… REQUIERE el AMOR MUTUO de los esposos…. 

INADMISIBLE: “los fines secundarios no están subordinados al fin primario sino equivalentes e independientes de él” (S.C.S. Officii, 1- IV-1944; Pío XII, Disc. Comadr. Catól., 1951).

El matrimonio NO TIENE como fin primario PERFECCIONAR a los esposos SINO LA PROCREACIÓN… Los otros fines le son SUBORDINADOS (Pío XII, Discurso a comadronas católicas, 1951).

GS. 50… que el amor mutuo de los esposos se manifieste, PROGRESE y VAYA MADURANDO….

Amor recto y verdadero HACIA EL FUTURO CÓNYUGE, buscando en el matrimonio aquellos fines para los cuales Dios lo ha instituido (Pío XI, Casti Conn, 44).

GS. 51… esposos… con frecuencia… en situaciones en que el número de hijos NO puede aumentarse… 

Aborreciendo la prole pretenden satisfacer su voluptuosidad sin ninguna carga... alegan como EXCUSA no poder admitir más hijos a causa de sus necesidades (Pío XI, Casti Conn. 20).

GS. 51… (cuando)...el número de hijos no puede aumentarse, el cultivo del AMOR FIEL y LA PLENA INTIMIDAD DE VIDA tienen sus DIFICULTADES para mantenerse. Cuando la intimidad conyugal se interrumpe, puede no raras veces CORRER RIESGOS LA FIDELIDAD…

La ley del matrimonio REPRIME la perversidad de la incontinencia (Pío XI, Casti Conn. 5).

El matrimonio NO se contrae para el deleite (Pío XI, Casti Conn. 13).

FALSO concepto de fidelidad: “en no pocos cónyuges es congénita una índole sexual, que NO puede saciarse en el matrimonio monogámico” (Pío XI, Casti Conn. 26).

GS. 52. La familia es escuela del más rico humanismo. Matrimonio...

su fin es engendrar y educar hijos PARA DIOS (Pío XI, Casti Conn. 30).

Padres… recta educación de sus hijos EN EL TEMOR DE DIOS (Pío XI, Divini Illius, 58).

GS. 52… debe asegurarse el cuidado de la madre en el hogar... SIN DEJAR por eso a un lado la LEGÍTIMA PROMOCIÓN SOCIAL de la mujer…

OPINAN que en preceptos de ley natural y divina hoy día se ha de ceder algo. No son sino EMISARIOS DE AQUEL INSIDIOSO ENEMIGO (Pío XI, Casti Conn. 17).

ERROR: “emancipación de la mujer”… CORRUPCIÓN de su dignidad de madre; trastorno de la sociedad familiar (Pío XI, Casti Conn. 27).

GS. 52… en la familia, distintas generaciones se ayudan para… lograr MAYOR SABIDURÍA Y ARMONIZAR DERECHOS… 

El auxilio mutuo en la sociedad doméstica ...

en orden a la formación y perfección del hombre interior, de modo que CREZCAN MÁS Y MÁS EN VIRTUD Y EN VERDADERA CARIDAD (Pío IX, Casti Conn., 9).

GS. 52… en la familia, distintas generaciones SE AYUDAN para… ARMONIZAR LOS DERECHOS de las personas…

El varón es el JEFE de la familia (León XIII, Arcanum, 8).

JERARQUÍA del amor, que abraza la PRIMACÍA DEL VARÓN sobre la mujer y los hijos (Pío XI, Casti Conn., 10).

GS. 52... ventajas adecuadas a los tiempos...ayudarán el SENTIDO CRISTIANO DE LOS FIELES, LA RECTA CONCIENCIA MORAL DE LOS HOMBRES y LAS PERSONAS versadas en ciencias sagradas...

Levanta su cabeza una DOCTRINA PERNICIOSÍSIMA que FURTIVAMENTE introduce en la Iglesia a los laicos como elementos de progreso (Pío X, Pascendi, Dz. 2095).

Herejía: “la Iglesia NO está bien enterada de las cosas actuales”(Pío XI, Casti Conn., 39).

GS. 52… Los científicos… sociólogos y psicólogos pueden contribuir al bien del matrimonio y a la paz de las conciencias SI… ACLARAN… las CIRCUNSTANCIAS FAVORABLES a la honesta ordenación de la procreación humana.

“Científico”... en realidad, muchas veces, barniz de ciencia, para insinuar fácilmente errores (Pío IX, Casti Conn. 16).

Herejía: “la Iglesia NO está bien enterada de las cosas actuales” (Pío XI, Casti Conn., 39).

Pretenden auxiliar a los esposos, hablándoles de materias fisiológicas para que aprendan MÁS BIEN A PECAR con refinamiento que a vivir castamente (Pío XI, Casti Conn, 41).

Continua.

En el siguiente capítulo de 'Gaudium et Spes' se refiere al "sano fomento del progreso cultural" (arts. 53 al 62).

Como no podía ser menos, se ensalza la cultura moderna en detrimento de la verdad católica.

Muy poco edificante el art. 61... Impresiona que 2.300 obispos, solemnemente reunidos en nombre de Dios, aconsejen a los católicos, urbi et orbe "distraer el ánimo" con "...turismo, estudios libres, paseos, deportes, etc", ignorando las más mínimas obligaciones religiosas (misa, rosarios, lecturas piadosas, obras de caridad).  Bien, ante eso cabía preguntarse: ¿si tales licencias concedían al rebaño, qué "distracciones del ánimo" se reservaban para ellos? Porque es de sentido común que solo rebaja el listón a su subordinado... quien antes ya decidió rebajárselo a sí mismo.

Escandaloso el guiño al "arte y literatura" modernas (art. 62); que a efectos religiosos jamás pasó de "arte" de y para tarados mentales... obras cuando no irreligiosas o manifiestamente blasfemas, casi sin excepción. ¡Y qué decir de promover el horroroso (y hasta satánico) "arte" (?) católico moderno (ese de los crucifijos retorcidos e iglesias parecidas a ovnis o a cocteleras cósmicas...) que ya estaba condenado y proscrito por Pío XII (art. 62)

 CAPÍTULO II

EL SANO FOMENTO DEL PROGRESO CULTURAL

GS. 55… está naciendo un nuevo humanismo...

Que no seduzca a las almas a cierto PELIGROSO humanismo (Pío XII, Mediator Dei, 249).

GS. 56... no echar por tierra la sabiduría de los antepasados... el genio propio de los pueblos... la herencia de las tradiciones... el cultivo del espíritu..., que llevan a la sabiduría...

La caridad católica ES LA ÚNICA que puede conducir a los puebloshacia el ideal de la civilización (Pío X, Notre Ch. 22).

Herejía: “ensalzan filosofías antiguas o modernas, orientales u occidentales” (Pío XII, Humani Generis, 26).

GS. 56... hay que reconocer como legítima la AUTONOMÍA que reclama para sí LA CULTURA, sin llegar a un humanismo meramente terrestre o contrario a la religión...

LA SUPEREMINENCIA educativa de la Iglesia concuerda perfectamente con la cultura profana (Pío XI, Div. Illius, 23).

Herejía: “la filosofía de las escuelas católicas no responde a la cultura moderna” (Pío XII, Humani Generis, 26)

GS. 56... cultivar a la persona humana íntegra y ayudar a los hombres en tareas, a cuyo cumplimiento todos y de modo principal LOS CRISTIANOS... UNIDOS FRATERNALMENTE en una sola familia humana...

Basan la fraternidad… en la noción de humanidad. No hay tal fuera de la caridad cristiana (Pío X, Notre charge, 22).

Pecados graves que SEPARAN por naturaleza del Cuerpo de la Iglesia: cisma, herejía y apostasía (Pío XII, Myst. Corp, 10).

GS. 57. Los cristianos… misión de trabajar con todos los hombres …

Ligereza de católicos, que sueñan con fundar la sociedad… con obreros con o sin creencias (Pío X, Notre Ch, 34).

GS. 57... LA CULTURA... PUESTO EMINENTE que le corresponde en la entera vocación del hombre...

HEREJÍA: “las disciplinas humanas han de tenerse por verdaderas aunque se opongan a la doctrina revelada, y no pueden ser proscritas por la Iglesia” (Vat I, Dz 1817).

GS. 57… elevarse... PARA mejor ser ILUMINADA por la Sabiduría, que desde siempre estaba con Dios... CON TODO ELLO el espíritu humano... puede ser elevado CON MAYOR FACILIDAD... a la contemplación del Creador... 

“Cristo: LUZ VERDADERA, ilumina a todo hombre” (Jn 1, 9).

HEREJÍA: “la gracia de Dios puede conferirse por invocación humana” (Conc. Orange, Dz. 176).

HEREJÍA: “por naturaleza se puede elegir algún bien que toca a la salud de la vida eterna” (Conc. Orange, Dz. 180).

GS. 57... Con todo ello el espíritu humano... puede SER ELEVADO con mayor facilidad al culto mismo...

El hombre es instruido MEDIANTE LA REVELACIÓN DIVINA del culto que a Dios debe tributarse (Vat I, Filius Dei).

Debe admitirse el culto divino EN LA FORMA QUE EL MISMO DIOS HA QUERIDO (León XIII, Immort. Dei, 3).

GS. 57... el Verbo de Dios ANTES DE HACERSE CARNE... ESTABA EN EL MUNDO como luz que ilumina a todo hombre... (Jn. 1,9)

La Luz que ilumina a todo hombre que viene a este mundo, VINO AQUÍ POR LA CARNE (S. Agustín, in Ioannem, tract.2)

GS. 57... el Verbo de Dios... luz verdadera que ilumina A TODO HOMBRE... (Jn. 1,9)

"Ilumina a todo hombre" significa que NINGUN HOMBRE ES ILUMINADO SINO POR EL (S. Agustín, Enchir. cap.103).

GS. 57... cultura contemporánea… valores positivos… Entre ellos... la solidaridad internacional…

La solidaridad universal no es realizable más que por medio de laCARIDAD CATÓLICA (Pío X, Notre Ch. 22).

GS. 57... aportar preparación para recibir el mensaje del Evangelio......

Su ideal está emparentado con el de la Revolución: entre ella y el Evangelio hacen aproximaciones blasfemas (Pío X, Notre Ch. 37).

GS. 58... DIOS... habló según los tipos de cultura propios de cada época...

LOS HAGIÓGRAFOS, cada uno ordenó las cosas, lengua, género y forma de decir...(Bened. XV, Spírit. Paracl. 10).

GS. 58… la Iglesia empleó los hallazgos de diversas culturas para difundir y explicar el mensaje de Cristo... para expresarlo mejor en la celebración litúrgica…

Herejía: “Cristo inició un movimiento religioso, para adaptar a diversos tiempos” (S. Pío X, Lamentabili, Dz. 2059).

 Herejía: “en el culto, hay necesidad de acomodarse a las tradiciones populares” (Pío X, Pascendi, 25).

GS. 58… la Iglesia NO está ligada… a sistema… a costumbre alguna… 

Por naturaleza, son inseparables la Iglesia y el Estado (León XIII, Sap. Christ., 21).

La Iglesia NO debe desligarse de lo pasado (Pío X, Notre Ch., 39).

GS. 58... las diversas formas de cultura enriquecen a la propia Iglesia...

Herejía: “debe adaptarse la Iglesia a las costumbres y tradiciones de los pueblos” (Pío X, Pascendi, Dz. 2083).

GS. 58... la Iglesia educa en la libertad interior.

La Iglesia educa en la VIDA DIVINA DE LA GRACIA (Pío XI, Divini Illius, 12).

GS. 59... la Iglesia afirma la autonomía legítima de la cultura humana...

HEREJÍA: “tener por verdaderas las disciplinas humanas aunque se opongan a la doctrina revelada” (Vat. I, Dz. 1817)

GS. 59... la Iglesia afirma la autonomía legítima...especialmente de las ciencias...

PROHIBIDO defender como conclusiones de la ciencia opiniones reprobadas por la Iglesia (Vat I, Dz. 1798).

Ciencias: si sus postulados se oponen a la Revelación NOPUEDEN ADMITIRSE JAMÁS (Pío XII, Hum. Gen., 28).

GS. 59... el hombre puede, salvado el orden moral, INVESTIGAR LIBREMENTE LA VERDAD y propagar su opinión…

En muchas materias, como la sana filosofía de la Iglesia que defiende el valor de los principios metafísicos NO HAY libertad de disputa (Pío XII, Hum. Gen., 23, 24).

En ciencias biológicas, antropológicas e históricas se TRASPASAN AUDAZMENTE los LÍMITES que la Iglesia ha establecido (Pío XII, Humani Generis, 30).

GS. 60... DIGNIDAD de la persona…  Ser hijo de Dios es DIGNIDAD ALTÍSIMA (León XIII, Dz.1849).

GS. 61... cada hombre... conserva inteligencia, voluntad, conciencia y fraternidad... sanados y elevados maravillosamente en Cristo...

Cristo hace que la Iglesia viva de su misma vida divina, da vida a todo el CUERPO MÍSTICO con su virtud infinita, y alimenta y sustenta a cada uno de los MIEMBROS (Pío XII, Myst. Corp. 25).

GS. 61... Empléense los descansos para distraer el ánimo ... a actividades y estudios libres, a turismo…; ejercicios y manifestaciones deportivas… 

DEBER GENERAL de propagar la doctrina católica, según la capacidad personal (León XIII, Sap. Christ., 8).

En espectáculos, DEBER de promover valores cristianos (Pío XII, Exhort. Apost. Seglar).

GS. 61... establecer relaciones fraternas entre clases, naciones… Basan la fraternidad… en la noción de humanidad.

No hay tal, fuera de la caridad cristiana (Pío X, Notre charge, 22).

GS. 62... los teólogos busquen MODO APROPIADO de comunicar la doctrina a su época...

Herejía: “la teología sustituya antiguos conceptos para que con fórmulas aun opuestas exponga al modo humano las verdades divinas” (Pío XII, Hum. Gen., 9) 

GS. 62...una cosa es el depósito de la fe, y otra el modo de formularla conservando el mismo sentido….

HEREJÍA: “novedades de expresión o invención de lenguaje para trastorno de lo ya definido” (III Conc. Constant., Dz. 293).

NO ES LÍCITO separarse de conceptos que elaboraron doctores y sancionaron Concilios (Pío XII, Dz. 2311).

GS. 62... emplear en trabajo pastoral no sólo principios teológicos, sino descubrimientos de ciencias profanas, sobre todo psicología y sociología...

Herejía: “El método escolástico de la teología NO CONVIENE ya al progreso de las ciencias” (Pío IX, Syllabus, Dz. 1713).

MUY DEPLORABLE: “despreciar por el progreso psicológico la filosofía que la Iglesia aprobó” (Pío XII, Hum. Gen., 26)

GS. 62... literatura y arte son de gran importanciapara la Iglesia por EXPRESAR LA NATURALEZA DEL HOMBRE, SUS PROBLEMAS Y EXPERIENCIAS...

La Iglesia fomenta literatura y arte, EN TANTO SON ÚTILES PARA LA EDUCACIÓN CRISTIANA (Pío XI, Divini Illius 16).

NAUFRAGIO MORAL Y RELIGIOSO; IMPÍA literatura OBSCENA... DIABÓLICAMENTE PROPAGADA por espectáculos cinematográficos (Pío XI, Divini Illius, 76).

GS. 62... las nuevas formas artísticas... sean reconocidas por la Iglesia. Recíbanse en el santuario ...

Imágenes y formas últimamente introducidas: EXTRAVAGANCIA Y DEGENERACIÓN, OFENDEN EL DECORO; DESTIÉRRENSE TOTALMENTE de las iglesias (Pío XII, Mediator Dei, 240).

GS. 62... Compaginen los fieles las nuevas ciencias y doctrinas y los recientes descubrimientos con la moral cristiana…

Herejía: “Defender como conclusiones científicas las opiniones contra la fe que LA IGLESIA REPROBÓ” (Vat. I Dz. 1798).

Herejía: “Censuran a la Iglesia por no acomodar sus dogmas a las opiniones de la filosofía” (Pío X, Pasc. Dz. 2086)

Continua.

 

Sobre el (art. 62) escribí antes : Escandaloso el guiño al "arte y literatura" modernas (art. 62); que a efectos religiosos jamás pasó de "arte" de y para tarados mentales... obras cuando no irreligiosas o manifiestamente blasfemas, casi sin excepción. me refería no al arte sino a literatura irreligiosa, en buena parte condenada por la Iglesia y puesta en el 'Índice' de obras prohibidas y que "Pablo VI" suprimió tras el Vaticano II junto a la censura de libros.

Los arts. 63 al 72 de Gaudium et Spes tratan el tema económico-social. Como principales novedades destacan:

- el libre derecho de los obreros a asociarse... al margen de la religión y de su perfección moral como fin; 

- la aceptación de la huelga como "medio necesario" (aunque no como derecho); por contra, León XIII consideraba las huelgas como delictivas, o rayando el delito, aconsejando aguante y paciencia al obrero católico;

- también, el nuevo destino "universal" y "social" de los bienes, cuestionando y limitando el derecho natural y absoluto del individuo a la propiedad privada que siempre la Iglesia enseñó. La Iglesia antes defendía solo la obligación de dar al rico limosna de lo superfluo o para aliviar necesidades ajenas; pero jamás que hubiera un derecho de los pobres a codiciar, exigir o repartirse bienes de los ricos, tesis propias del socialismo y condenadas por los papas preconciliares... pero del que los postulados de la nueva Iglesia conciliar no andaban muy lejos.

CAPÍTULO III

LA VIDA ECONÓMICO-SOCIAL

GS. 66... que desaparezcan las enormes diferencias económicas frecuentemente vinculadas a discriminaciones...

La diversidad de clases es propia de toda sociedad BIEN CONSTITUIDA (León XIII, Graves de Comm., 5).

El principio “toda desigualdad de condición es una injusticia” es CONTRARIO A LA NATURALEZA (Pío X, Notre Ch., 21).

GS. 68... donde se toman las decisiones económicas y sociales... deben los trabajadores participar...

 Obedecer NO ES contrario a la dignidad humana: el ideal NO es la "autoridad consentida" (Pío X, Notre Charge, 20).

GS. 68... derecho de los obreros a fundar LIBREMENTE asociaciones... 

Asociaciones obreras, como fin principal, LA PERFECCIÓN DE LA PIEDAD Y COSTUMBRES (León XIII, Rerum. Nov. 39).

Deben favorecerse las asociaciones de artesanos y obreros BAJO TUTELA DE LA RELIGIÓN (León XIII, Quod Apost. 35)

GS. 68...asociaciones que representen auténticamente al trabajador...

Obedecer no es contrario a la dignidad humana: el ideal NO es la "autoridad consentida" (Pío X, Notre Charge, 20).

GS. 68... la huelga puede seguir siendo MEDIO NECESARIO, aunque extremo para defensa de derechos y aspiraciones de los trabajadores...

A las huelgas, enfermedad común y peligrosa, DEBE PONER REMEDIO LA AUTORIDAD; SUS VIOLENCIAS amenazan la paz pública (León XIII, Rerum Nov. 29).

Artesanos y obreros, bajo tutela de la religión, habitúense a CONTENTARSE CON SU SUERTE, a soportar meritoriamente los trabajos, y a la vida apacible (León XIII, Quod Apost. 35).

GS. 69... DESTINO UNIVERSAL de los bienes...el hombre debe tener lo que legítimamente posee COMO COMUN.. EL DERECHO a bienes suficientes A TODOS corresponde... DESTINO COMÚN de los bienes...

El derecho de propiedad, procedente de la naturaleza, QUEDE INTACTO en manos de quien lo posee; NO ES LÍCITO ni desear los bienes ajenos (León XIII, Quod Apost. 28).

OBLIGA al rico DAR LO SUPERFLUO a los pobres; ALIVIAR NECESIDADES de los indigentes (León XIII, Quod Apost. 30).

GS. 71... La propiedad privada tiene, por naturaleza, ÍNDOLE SOCIAL...

El derecho de propiedad PROCEDE de la LEY NATURAL (León XIII, Quod Apost., 28).

Que se conserve ÍNTEGRO el derecho de propiedad (León XIII, Graves de Commni, 5).

GS. 71... PROPIEDAD PRIVADA... su fundamento reside en el DESTINO COMÚN DE LOS BIENES...

LOS SOCIALISTAS proclaman la comunidad de bienes (León XIII, Quod Apost. 28) Obliga al rico: DAR LO SUPERFLUO A LOS POBRES; ALIVIAR NECESIDADES de los indigentes (León XIII, Quod Apost. 30).

 

El Cap. IV de la II parte está dedicado a "La vida en la comunidad política (arts. 73 al 76): solo 4 artículos, pero densísimos en falsedades y disparates.

- El art. 73 reconoce como "derechos" las libertades que todos los papas anteriores condenaron como simples licencias y abusos.

- En el art. 74 establece como límite al ejercicio de la autoridad: el "orden moral" (...¿cuál?, ¿el católico o "el de la ONU"?), en vez de la ley divina, para ser obedecido por los ciudadanos; les concede derecho a defender sus falsos "derechos" contra obligaciones, algunas de ellas ahora llamadas "abusos".  Traducido: si un gobernante impusiera la religión católica como oficial (..."abuso"), el "Vaticano II" concede a los ciudadanos que planten cara y defiendan su (falso) "derecho" a la libertad de culto. Fantástico...

- ¿Y qué es eso de basar el orden moral... en el "orden jurídico legítimamente establecido o por establecer"? ¿Pero acaso no es a la inversa, que todo orden jurídico se debe basar en el orden moral? ¿Y cual sería el orden jurídico correcto? ¿"el establecido" o el "no establecido"? (...Bueno, está claro: el masónico de la ONU...)  ¡¡En definitiva, la barbaridad de dejar al orden moral sometido a la ley positiva estatal, al margen de la ley divina y la ley natural, y a merced de los falsos "derechos humanos" y la falsa soberanía popular!

- Art. 75: se reconoce el falso "derecho" a que los ciudadanos decidan los fundamentos del orden jurídico de su nación (soberanía popular), contradiciendo a la tesis de que todo poder viene de Dios y que jamás puede depender del arbitrio de la muchedumbre.

- Se asume como obligatoria la "división institucional de poderes" (democrática...) que "Juan XXIII" se sacó de la manga en la Pacem in Terris (1963), contradiciendo al Magisterio que afirmaba que los católicos no están vinculados a ninguna forma específica de gobierno. 

- Correlativamente, a los gobiernos "unipersonales o de un solo partido" ("absolutistas" les llama) les declara el "Concilio" la guerra, independientemente de su religiosidad, virtudes y sometimiento a la ley natural y divina. Ya todo gobierno deberá ser "democrático"... (aunque decididamente ignore a Dios y a la Iglesia...)  O sea, justo al revés que la tesis tradicional: si antes era válida cualquier forma de gobierno siempre que respetara la ley divina y natural.. ahora se exigirá solo que sea democrática... y defienda lo que quiera... 

- Se da vía libre a la dictadura partitocrática (bajo capa de democracia): los partidos promoverán el bien común... eso sí, entendido "a su juicio"(¡¡)

- El art. 76 trata sobre la Iglesia en relación con los gobiernos y sistemas políticos. Permite a los "cristianos" en política ir por libre ("a título personal") sin contar con los obispos y el Vaticano... puesto que la Iglesia "no está ya vinculada a sistema político alguno". O sea, tampoco a regímenes que defendían el orden tradicional católico (caso de la España de Francisco Franco, que pasarán a quedar sin fundamento religioso).

- También en el art 76, la Iglesia se proclama defensora de las libertades y la trascendencia de la persona (...nada sobre Dios y de sus derechos).

- Renuncia la Iglesia a lo que pasa a llamar "privilegios dados por el poder civil", ignorando que fueron obligaciones que el Estado tenía y tiene con la Iglesia, incluso exigidos por ésta... y peor aun, cediendo a la antigua calumnia anticlerical de que esos privilegios se basaban en disimuladas ansias de poder terrenal.

-Es destacable cómo afectó al caso español, de 1966 hasta 1975 este texto: "Puede la Iglesia siempre y en todas partes… sin traba alguna dar su juicio moral sobre el orden político cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona...", en él radicarían las escandalosas críticas de los obispos y Conferencia episcopal al Régimen de Franco, justificando y colaborando la subversión... democrática y marxista, convirtiendo en deporte habitual despotricar contra el Régimen en homilías, charlas, escritos... con total impunidad (... Concordato de 1953), llegando a ahogarlo tras hacerlo inviable ideológicamente.

Continua.

Capítulo IV

LA VIDA EN LA COMUNIDAD POLÍTICA 

GS. 73... La conciencia más viva de la dignidad humana...

IDEA FALSA de dignidad humana: “adquirir conciencia fuerte, independiente, autónoma” (Pío X, Notre Charge, 23).

GS. 73...establecer orden que proteja los derechos de la persona, LIBRE REUNIÓN... Socialistas, comunistas...,

MONSTRUOSAS opiniones publican en isusreuniones (León XIII, Quod Apost, 5).

CRIMINALES hordas socialistas y comunistas (León XIII, Arcanum, 18).

GS. 73...establecer orden que proteja los derechos de la persona, como la LIBRE ASOCIACIÓN...  Socialismo, Comunismo, Sociedades secretas, Sociedades bíblicas, Sociedades clérico-liberales:

PESTILENCIAS con GRAVÍSIMAS SENTENCIAS REPROBADAS (Pío IX, Syllabus).

La Iglesia PROHÍBE TERMINANTEMENTE inscribirse en la secta masónica (León XIII, Hum. Genus, 5) 73... establecer orden que proteja los derechos de EXPRESAR PROPIAS OPINIONES ... Libertad de imprenta: nunca suficientemente CONDENADA (Gregorio XVI, Mirari Vos 11).

SÓLO derecho de expresar lo verdadero y virtuoso; las opiniones falsas DEBEN REPRIMIRSE (León XIII, Libertas,18).

GS. 73... establecer orden... que proteja los derechos de PROFESAR... PRIVADA Y PÚBLICAMENTE LA RELIGIÓN...

ERRÓNEO y PERNICIOSO: “la libertad de conciencia y culto es derecho del hombre” (Pío IX, Quanta Cura, 4).

Herejía: “Todo hombre es libre en abrazar y profesar la religión que tuviere por verdadera” (Pío IX, Syllabus, Dz 1715).

GS. 74... LA ACCIÓN DE TODOS HACIA el bien común... se basa en la libertad y en el sentido de responsabilidad DE CADA UNO.

NECESARIO UN JEFE SUPREMO que mueva a todos con un mismo impulso eficaz, al bien común (León XIII, Imm. Dei, 2).

Las leyes NO las dicta el voto falaz de la muchedumbre sino LA VERDAD Y LA JUSTICIA (León XIII, Imm. Dei, 8).

GS. 74... el ejercicio de la autoridad política...

realizarse siempre dentro del ORDEN MORAL... solo entonces los ciudadanos están obligados en conciencia a obedecer... Una sola causa para no obedecer: exigir algo que repugne al DERECHO NATURAL O DIVINO (León XIII, Diut. Illud, 11).

SOLO si se manda algo contra LA RAZÓN, LA LEY ETERNA O LA AUTORIDAD DE DIOS, es justo no obedecer (León XIII, Libertas, 11).

GS. 74... procurar el bien común – pero CONCEBIDO DINÁMICAMENTE-....

El bien común debe colocarse principalmente EN LA VIRTUD (León XIII, Rerum Novarum, 25).

GS. 74... cuando la autoridad... oprime a los CIUDADANOS… A ÉSTOS ES LÍCITO DEFENDER SUS DERECHOS contra el abuso, guardando los límites que señala la ley natural y evangélica.

Es deber ciudadano la obediencia constante a la autoridad pública y rechazar toda sedición (León XIII, Immort. Dei, 8).

GRAVE ERROR: “modernas teorías admiten como norma ser legitimo el derecho a la rebelión” (León XIII, Immort. Dei, 13).

Si los príncipes se exceden en su potestad sin esperanzas de cambio, el REMEDIO: cristiana paciencia y fervientes súplicas a Dios (León XIII, Quod Apost., 13).

GS. 74...defender sus derechos... guardando los LÍMITES que señala la LEY natural y EVANGÉLICA...

Que la tranquilidad del orden NO sea perturbada, y que la sociedad NO reciba detrimento (León XIII, Quod Apost. 7).

Emparentado su ideal con la revolución: aproximaciones blasfemas entre ésta y el Evangelio (Pío X, Notre Ch., 37).

Ciudadanos... defenderse solo con medios LÍCITOS Y APROPIADOS (Pío XI, Firmissim. Const., 29).

GS. 74... los poderes públicos… deben siempre FORMAR UN TIPO DE HOMBRE PACÍFICO Y BENÉVOLO...FALSEDAD de todo naturalismo pedagógico que merme la formación sobrenatural cristiana (Pío XI, Div. Illius, 45).

ERROR de los nuevos doctores: “liberar la educación de la juventud de la ley divina” (Pío XI, Div. Illius, 46).

GS. 74... para provecho de la familia humana:

Herejía:“No se trabaja para la Iglesia, se trabaja para la humanidad” (Pío X, Notre Charge, 35).

GS.75... todos los ciudadanos... tomen parte... en la fijación de los FUNDAMENTOS JURÍDICOS de la comunidad política...

Contra el derecho cristiano y natural: “El Estado es la multitud dueña y gobernadora de sí misma” (León XIII, Imm. Dei, 10).

El poder viene DE DIOS (León XIII, Diut. Illud, 5).

ERROR: “el poder político depende de la muchedumbre” (León XIII, Diut. Illud, 17).

Negar origen trascendente supremo al Estado y al poder político es RADICALMENTE CONTRARIO a la ética natural y a la voluntad divina (Pío XI, Div. Redempt., 32).

GS. 75... que se ofrezca a todos los ciudadanos... LIBREMENTE la elección de los gobernantes...Se ha de favorecer a personas de probidad conocida y que se espera útiles a la religión. NO ES LÍCITO preferir hombres predispuestos contra la Iglesia (León XIII, Sap. Christ., 16).

GS. 75… todo ciudadano tiene DERECHO y deber de votarcon libertad… Las leyes NO las dicta el voto falaz de la muchedumbre sino la verdad y la justicia (León XIII, Immort. Dei, 8).

Los gobernantes pueden ser elegidos, EN CIERTOS CASOS, por la multitud (León XIII, Diut. Illud, 4).

GS. 75... es necesario un orden jurídico positivo que establezca la DIVISIÓN de funciones institucionales… 

Los católicos disfrutan de PLENA LIBERTAD para toda FORMA de gobierno (León XIII, Au Milieu, 15).

Herejía: enfeudar el catolicismo a un tipo de democracia cuyas doctrinas son ERRÓNEAS (Pío X, Notre Ch., 28).

El régimen democrático, pese a la apariencia, es puro y simple sistema ABSOLUTISTA (Pío XII, Benign. Human, 28).

GS. 75...necesaria... protección eficaz e independiente de los derechos.

Promuévanse los DERECHOS DE LAS PERSONAS… Los derechos ciudadanos son inviolables bajo el patrocinio de las leyes divinas y naturales (León XIII, Imm. Dei, 8).

Deben quedar a salvo LOS DERECHOS DE DIOS y de la conciencia cristiana (Pío XI, Dilect. Nobis, 6).

GS. 75... relaciones entre socialización y autonomía y desarrollo de la persona...

Debe conservarse íntegro el derecho de propiedad (León XIII, Graves de Comm., 5) LOS SOCIALISTAS proclaman la comunidad de bienes (León XIII, Quod Apost. 28).

GS. 75... es inhumano que la autoridad política caiga en formas totalitarias o dictatorialesque lesionen los derechos...

Los católicos disfrutan de PLENA LIBERTAD para toda FORMA de gobierno (León XIII, Au Milieu, 15).

Afirmar que “solo la democracia trae la perfecta justicia” es INJURIA a otras formas de gobierno (Pío X, Notre Ch., 21).

GS. 75... El cristiano debe reconocer la legítima PLURALIDAD DE OPINIONES TEMPORALES... y respetar a ciudadanos que defienden SU MANERA DE VER...

La tolerancia NO ES LÍCITA si daña al bien público o causa al Estado males mayores (León XIII, Lib., 23).

ES CONTRARIO a la Iglesia tolerar el error y la injusticia o lo que perjudica a la religión (León XIII, Libertas, 29).

GS. 75... Los partidos políticos deben promover todo lo que A SU JUICIO exige el bien común...

Herejía: “las leyes en vez de ser la razón escrita representan la voluntad de un partido político” (León XIII, Ann. Ingr.,12).

USURPACIÓN totalmente INJUSTA es sustituir la ley divina por programa político de partido (Pío XI, Div. Redemp., 32).

GS. 75... LUCHEN los ciudadanos contra... el absolutismo de UN SOLO hombre o UN SOLO partido político…

NO HAY RAZÓN para que la Iglesia desapruebe el gobierno de un solo hombre, con tal de que ese gobierno sea justo y atienda a la común utilidad (León XIII, Diut. Illud, 4).

EL RÉGIMEN DEMOCRÁTICO, pese a las apariencias, es puro y simple sistema ABSOLUTISTA (Pío XII, Benig. Hum., 28).

GS. 76... acción que LOS CRISTIANOS, aislados o ASOCIADOS...

PERVERSIDAD de los herejes, decretamos BAJO ANATEMA: NADIE OSE favorecerlos (III Concilio de Letrán, Dz. 401).

Herejía: “La Iglesia está compuesta de varias comunidades distintas separadas” (Pío XI, Mort. Anim., 9).

GS. 76... acción que los cristianos, AISLADOS o asociados, llevan a cabo A TÍTULO PERSONAL, de acuerdo con su CONCIENCIA CRISTIANA...

Concordia de voluntades y tendencia a la unidad; cada uno tome POR NORMA las prescripciones de la Sede Apostólica y la obediencia a los obispos (León XIII, Imm. Dei., 23).

NO SE PERMITA elegir el modo de pelear que más agrade; NECESARIA concordia de pareceres (León XIII, Sap. Chr., 9).

A los particulares es NECESARIO ajustarse a la sabiduría política de la autoridad eclesiástica (León XIII, Sap. Christ, 9).

GS. 76... La Iglesia NO está ligada a sistema político alguno...

La Iglesia no está ligada... con tal que QUEDEN A SALVO los derechos de Dios y de la conciencia cristiana (Pío XI, Dilect. Nobis, 6).

Comunismo ateo, bolchevismo, satánico azote; OPUESTOS a la doctrina de la Iglesia (Pío XI, Div. Redemp., 7).

GS. 76... la Iglesia: signo y salvaguardia del carácter trascendente de la persona humana... 

El catolicismo es INCOMPATIBLE con opiniones que sienten el dominio humano sin contar CON DIOS (León XIII, Dz. 1885).

Herejía: “No se trabaja para la Iglesia, se trabaja para la humanidad” (Pío X, Notre Ch., 35).

GS. 76... la Iglesia difunde… el reino de la justicia y de la caridad...

LIGEREZA de “católicos” que sueñan el reino de la justicia y del amor (Pío X, Notre Charge, 34).

GS. 76... la Iglesia... predicando la VERDAD EVANGÉLICA… promueve LA LIBERTAD DEL CIUDADANO.

Se han formado un concepto especial de libertad… y para justificar sus sueños apelan al Evangelio (Pío X, Notre Ch.,7).

Hermanado su ideal con la Revolución, hacen entre ésta y el Evangelio aproximaciones blasfemas (Pío X, Notre Ch., 37).

GS. 76… La Iglesia NO pone su esperanza en PRIVILEGIOS dados por el poder civil…

OBLIGACIÓN GRAVE de autoridades: favorecer la Religión, defenderla, no legislar en contrario (León XIII, Imm. Dei, 3).

GRAVE ERROR: “si la Iglesia tiene algún derecho o facultad legítima lo debe al favor del Estado” (León XIII, Imm. Dei, 11).

ES NECESARIO que el Estado cristiano preste auxilio a la Iglesia (Pío XI, Div. Redempt., 79).

GS. 76... La Iglesia renunciará al ejercicio de ciertos derechos...

ERRORES: ...XXIII. Papas y Concilios se salieron de los límites de su potestad...; XXIV. La Iglesia no tiene potestad ninguna temporal...; XXVI. La Iglesia no tiene derecho nativo legítimo de adquirir y poseer... (Pío IX, Syllabus).

GS. 76... La Iglesia renunciará... SI CONSTA QUE SU USO EMPAÑA la pureza de su testimonioo que nuevas condiciones lo exijan...

ANTIQUÍSIMA CALUMNIA: el motivo oculto de la Iglesia es la ambición del dominio político (León XIII, Au Milieu, 9).

PÉRFIDA ARTIMAÑA: acusar a la Iglesia de usurpadora de los derechos del Estado (León XIII, Annum Ingr., 22).

GS. 76... Puede la Iglesia siempre y en todas partes… sin traba alguna dar su juicio moral sobre el orden político cuando LO EXIJAN LOS DERECHOS FUNDAMENTALES DE LA PERSONA…

La Iglesia amonesta a los príncipes PARA DEFENDER LA RELIGIÓN, EJERCER LA JUSTICIA y no apartarse lo más mínimo de sus DEBERES (León XIII, Diut. Illud, 19).

Es deber de la Iglesia REPRENDER puntos de legislación HOSTILES A LA RELIGIÓN Y A DIOS (León XIII, Au Milieu, 32).

GS. 76... dar juicio moral cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona utilizando medios conformes al Evangelio... ES TOTALMENTE ILÍCITO pedir, defender, conceder libertades de pensamiento, imprenta, enseñanza, cultos, como derechos naturales del hombre (León XIII, Libertas, 30).

Se han formado un concepto especial de libertad… y para justificar sus sueños apelan al Evangelio (Pío X, Notre Ch.,7)

GS. 76... la Iglesia, misión de fomentar cuanto de VERDADERO, BUENO Y BELLO hay en la comunidad...

Iglesia: su misión consiste en realizar en la tierra el plan divino de RESTAURAR EN CRISTO TODAS LAS COSAS DE CIELOS Y TIERRA (Eph. 1,10) (Pío XII, Summi Pontif., 66)

Continua.

 

Arts. 90 al 93 concluyen el documento insistiendo en los anteriores slogans. Destaca el sorprendente art. 92, que exigía "promover el reconocimiento en el seno de la Iglesia de todas las legítimas diversidades".  Por supuesto nadie precisó nunca qué "diversidades" eran o no las "legítimas"... y pasó lo que pasó: caos total, no solo a nivel dogmático (ese ya por descontado) sino jerárquico y disciplinario... No está claro que el caos posconciliar se derivara de ese artículo concretamente; pero en todo caso él demuestra que la subversión ya era esperada en las más altas esferas eclesiales y no les pilló de sorpresa:

Art. 92 ..Lo cual requiere, en primer lugar, que se promueva en el seno de la Iglesia la mutua estima, respeto y concordia, reconociendo todas las legítimas diversidades, para abrir, con fecundidad siempre creciente, el diálogo entre todos los que integran el único Pueblo de Dios, tanto los pastores como los demás fieles. Los lazos de unión de los fieles son mucho más fuertes que los motivos de división entre ellos. Haya unidad en lo necesario, libertad en lo dudoso, caridad en todo.

Gaudium et spes Así, pues: "creciente diálogo" absoluto de las "legítimas diversidades" del "Pueblo de Dios" obviamente al margen de Magisterio, leyes, cánones y superiores; y, de propina, concediéndoles "libertad en lo dudoso" (...¡¡como si no hubiera ya dudas sobre lo "dudoso" en "papa" y obispos tras el caos dogmático que estaban liando!!). Y, como guinda, hacer virtuoso tal desaguisado bajo capa de... "caridad" (¡¡) ...  Traducido: derechos de libre expresión, al margen del Magisterio; y de libre asociación en la Iglesia, al margen de la Jerarquía... ¡garantizados, protegidos, y como modelo a seguir! ¿Cómo no ver en dicho texto el big-bang de los contestatarios: agrupaciones más o menos heterodoxas de clérigos, órdenes religiosas ("subversión" de jesuitas, dominicos, etc...), laicos, obispos (conferencias episcopales nacionales, cada uno por donde quiere), por un lado; y por otro de grupos católicos pacifistas, marxistas, ecumenistas, etc. y demás mangoneadores de la peor calaña opuestos a la jerarquía o infiltrados del comunismo, que pasaron a tener derecho de ciudadanía en el Postconcilio? Este es el artículo clave; ahí estaba el caos postconciliar reconocido y planeado, no brotó por generación espontánea ni "por una mala interpretación del Concilio", cansino mantra con el que los conciliaristas conservadores no cesan de intoxicar desde entonces.  De esta infiltración del mortal enemigo en las mismas venas de la Iglesia, añadido al enaltecido y falso ecumenismo, previno San Pío X, desde 1910: Gran movimiento de apostasía para una Iglesia universal sin dogmas, jerarquía, ni freno, so pretexto de libertad y dignidad humana ( Pío X, Notre Charge Apostolique,36).Estábamos ya avisados.

CONCLUSION

GS. 91... los que creen y no creen en Dios ajusten mejor el mundo...

Ligereza de católicos que sueñan con fundar la sociedad… con obreros con o sin creencias (Pío X, Notre Ch., 34)91... a la superior dignidad del hombre...tiendan a una fraternidad universal... Basan la fraternidad en la simple humanidad…. NO HAY tal fuera de la caridad cristiana (Pío X, Notre Charge, 22).

Confusión seductora de la palabra fraternidad sobre una dignidad humanamal entendida (Pío X, Notre Charge, 34).

GS. 91…bajo el impulso del amor...

Ligereza de católicos” que sueñan, por encima de la Iglesia, el reino de la justicia y del amor (Pío X, Notre Ch, 34)

GS. 91... que lo dicho... se adapte a cada pueblo y mentalidad...

Herejía: “Necesidad de adaptarse la Iglesia a las costumbres y tradiciones de los pueblos” (Pío X, Pascendi, Dz. 2083).

GS. 92. La Iglesia, misión... de reunir en un solo Espíritu a todo hombre de cualquier nación, raza o cultura...

Iglesia: su misión consiste en realizar en la tierra el PLAN DIVINO de RESTAURAR EN CRISTO TODAS LAS COSAS de cielos y tierra (Eph. 1,10) (Pío XII, Summi Pontific., 66).

GS. 92... la Iglesia se convierte en señal de la fraternidad... Basan la fraternidad en la simple humanidad….

NO HAY tal fuera de la caridad cristiana (Pío X, Notre Charge, 22).

GS. 92... la Iglesia permite y consolida el diálogo sincero...

Herejía: “El método para convertir a los disidentes debe ser conversar amigablemente” (León XIII, Dz. 1974, 1975).

GS. 92... promuévase reconocer en el seno de la Iglesia todas las legítimas DIVERSIDADES…

Gran movimiento de apostasía para una Iglesia universal sin dogmas, jerarquía, ni freno, so pretexto de libertad y dignidad humana (Pío X, Notre Charge, 36).

GS. 92... abrir, con fecundidad siempre creciente, EL DIÁLOGO entre los que integran EL ÚNICO PUEBLO DE DIOS, tanto pastores como fieles...

Herejía: “El método para convertir a los disidentes debe ser conversar amigablemente” (León XIII, Dz. 1974, 1975).

Sociedades para “unión de la cristiandad”: su fundamento trastorna de arriba abajo la Iglesia (Pío IX, Dz. 1685, 1686).

GS. 92...diálogo... de pastores como de los demás fieles... unidad en lo necesario, libertad en lo dudoso...

Católicos en la vida pública: seguir prescripciones de la Sede Apostólica y obediencia a obispos (León XIII, Imm. Dei, 23).

Los fieles están OBLIGADOS AOBEDECER dócilmente las directrices de sus pastores (Pío X, Vehem. Nos).

GS. 92... Nuestro espíritu abraza a los hermanos no unidos EN PLENITUD de comunión…

Perversidad de los herejes: decretamos bajo anatema que nadie se atreva a favorecerlos (III Conc. Letrán, Dz. 401).

Pecados graves que SEPARAN POR NATURALEZA de la Iglesia: CISMA, HEREJÍA y apostasía (Pío XII, Myst. Corp, 10).

GS. 92... unidos a (...“hermanos separados”) por la confesión de la Trinidad y por la caridad…

El primer deber de la caridad es NO TOLERAR EL ERROR ni la indiferencia ante el error (Pío X, Notre Charge, 22)

GS. 92... ajustándonos al Evangelio...

Mezclado con ILUMINISMO, arrastradosa un NUEVO evangelio, que creen ser el verdadero (Pío X, Notre Ch., 37).

GS. 92... cooperemos fraternalmente para servir a la familia humana...

Basan la fraternidad… en la noción de humanidad. No hay tal fuera de la caridad cristiana (Pío X, Notre Charge, 22).

GS. 92... Nos dirigimos a todos los que creen en Dios...

Paganos, judíos, herejes y cismáticos IRÁN AL FUEGO ETERNO (Conc. de Florencia, Dz. 714).

GS. 92... del coloquio no excluye la Iglesia a los que no reconocen al Autor de todos ellos...

San Pablo: “Los ateos no tienen excusa” (Rom, 1,20)92... de este coloquio no se excluye a los que persiguen a la Iglesia… Defendamos la causa de Dios contra el enemigo (Gregorio XVI, Mirari Vos, 3).

Los Papas, conociendo al capital enemigo, tocaron a batalla (León XIII, Hum. Genus, 4).

GS. 93. Los cristianos: ningún anhelo mayor que servir con generosidad y suma eficacia a los hombres...

Herejía… No se trabaja para la Iglesia, se trabaja para la humanidad" (Pío X, Notre Charge, 35).

GS. 93...con fiel adhesión al Evangelio, tarea ingente en la tierra...

Hermanado su ideal con la Revolución, hacen entre ésta y el Evangelio aproximaciones blasfemas (Pío X, Notre Ch., 37)

Continua.

 

Vamos llegando al final:

Capítulo V de la II Parte (arts 77 al 90) dedicado al "Fomento de la paz y la promoción de la comunidad entre los pueblos." En primer lugar, se defiende la paz mundial, basada en el "amor, la justicia, fraternidad, la mutua confianza, etc"... , y creando organismos internacionales.

(art. 83), a los que llama (art. 84) nada menos que ¡"beneméritos del género humano"! (...haciendo la pelota a los nuevos amos masónicos de la ONU y similares);  ... pero, cómo no, olvidando a Dios, a la verdad, al orden moral católico o simplemente cristiano, causas únicas hasta entonces de la verdadera paz.

- Se reconoce la objeción de conciencia para escaquearse de los ejércitos (art. 79)

- Se condena absolutamente toda guerra, hasta las defensivas y legítimas que poco antes Pío XII aun consideraba hasta obligatorias en caso de amenaza de esclavitud política o ruina económica.

- Los arts. 84 al 90 recalcan temas ya vistos pero desde la óptica de la cooperación internacional: la promoción del trato con herejes ("hermanos separados"); el obligatorio reparto de bienes;  y el inaudito control de natalidad de los padres (¡auténtica obsesión episcopal con el tema!), aunque ahora, para el Tercer Mundo, se distorsiona virtuosamente... como mérito pro-vida del "Concilio" frente a gobernantes antinatalistas. (Algo así como: "No seas bruto, no me esterilices; que mi mujer y yo tenemos derecho a decidir... cuantos hijos queremos").

CAPÍTULO V :

FOMENTO DE LA PAZ Y LA PROMOCIÓN DE LA COMUNIDAD DE LOS PUEBLOS

GS. 77... los cristianos cooperen con todos los hombres a cimentar la paz en la justicia y el amor…

LIGEREZA de católicos que sueñan por encima de la Iglesia, "el reino de la justicia y del amor" ; con fundar la sociedad… con obreros con o sin creencias (Pío X, Notre Ch., 34) 78... la paz exige vigilancia por la autoridad legítima...Paz verdadera, inspirada y vigilada por el ORDEN MORAL QUE DIOS HA IMPUESTO (Pío XII, Mens. Nav. 1954, 17).

GS. 78... la paz exige comunicar riquezas de orden intelectual y espiritual...

Paz... su fin es la protección de los bienes de la Humanidad, en cuanto bienes del Creador (Pío XII, Mens. Nav. 1948, 31).

GS. 78... Totalmente necesario respetar a los hombres, su dignidad, y el apasionado ejercicio de la fraternidad para construir la paz...

Paz verdadera: inspirada y vigilada por ORDEN MORAL QUE DIOS HA IMPUESTO (Pío XII, Mens. Nav. 1954, 17).

CONFUSIÓN SEDUCTORA de la palabra fraternidad sobre dignidad humana mal entendida (Pío X, Notre Charge, 34).

GS. 79... las leyes tengan en cuenta a quienes se niegan a tomar las armas por motivo de conciencia...

PESTILENTE ERROR, DELIRIO: “la libertad de conciencia ha de ser reivindicada para cada uno” (Gregorio XVI, Dz. 1613).

GS. 80... El horror y la maldad de la guerra...

Es moralmente lícito y, en ciertos casos, hasta obligatorio rechazar por fuerza al agresor (Pío XII, Mens. Nav. 1948, 30).

GS. 82... procurar... que pueda ser absolutamente prohibida cualquier guerra...

Es moralmente lícito y, en ciertos casos, hasta obligatorio rechazar por fuerza al agresor (Pío XII, Mens. Nav. 1948, 30).

Los atacados pacíficos tienen deber de defenderse.

Ningún Estado puede aceptar tranquilamente la esclavitud política y la ruina económica (Pío XII, ‘Crisis de poder’, 17, 1954).

GS. 82… La paz ha de nacer de la mutua confianza de los pueblos…

La paz verdadera debe inspirarse en el ORDEN MORAL QUE DIOS HA IMPUESTO (Pío XII, Mens. Nav. 1954, 17).

GS. 82... urge nueva orientación en la opinión pública; formar mentes en nuevos sentimientos pacíficos...

El olvido de todo sentido moral es... parte integrante de la técnica moderna en el arte de formar la opinión pública (Pío XII, Mensaje de Navidad 1947, 10).

GS. 83. Para edificar la paz se requiere desarraigar... las injusticias. No pocas provienen de excesivas desigualdades económicas... El principio “toda desigualdad de condición es una injusticia”

es TOTALMENTE CONTRARIO a la naturaleza, productor de envidias e injusticias y SUBVERSIVO de todo orden social (Pío X, Notre Charge, 21).

GS. 83... CREACIÓN DE ORGANISMOS que promuevan la paz...

LA RELIGIÓN Y SOLO ELLA basta para mantener sobre fundamentos sólidos la paz perfecta (León XIII, Au Milieu, 5).

GS. 84… Las instituciones internacionales ya existentes son beneméritas del género humano...

Organización política universal: riesgo de gérmenes mortales del unitarismo mecánico, de hacer juego a fuerzas disolventes (Pío XII, ‘Al Movim. para Confed. Mundial’, 1951).

GS. 84... la Iglesia se goza del espíritu de auténtica fraternidad que actualmente florece entre los cristianos y los no cristianos...

NO HAY verdadera fraternidad fuera de la... caridad católica (Pío X, Notre Charge, 22).

LIGEREZA de católicos que sueñan refundar la sociedad con obreros de toda religión o sin ella (Pío X, Notre Charge., 34).

GS. 86... soluciones técnicas pueden oponerse al perfeccionamiento espiritual del HOMBRE...

S. Pablo: “El vínculo de perfección es la caridad” (Col. 3,14) De mayor o menor perfección espiritual solo gozan los miembros del CUERPO MÍSTICO (Pío XII, Mystic. Corp. 26).

GS. 86... cualquier parcela humana lleva algo del tesoro ESPIRITUAL confiado por Dios a la HUMANIDAD...

Inmenso tesoro de la redención: su distribución, Cristo lo quiso PROVENIENTE DE LA IGLESIA (Pío XII, Myst. Corp. 19).

PASTORES, DOCTORES, y especialmente EL PAPA conservan fielmente el tesoro DE LA FE (Pío XII, Myst. Corp. 22).

GS. 87... que se DISTRIBUYA MÁS EQUITATIVAMENTE la propiedad de las tierras...

El derecho de propiedad, procedente de la naturaleza, QUEDE INTACTO en quien lo posee... no es lícito ni aun desear los bienes ajenos (León XIII, Quod Apost. 28) 87... la decisión sobre el número de hijos depende del recto juicio de los padres...La naturaleza del matrimonio… sus leyes, NO PUEDEN estar sujetas al acuerdo de los cónyuges (Pío XI, Casti Conn. 3) .

La prole nace en el matrimonio en virtud del PROPIO VÍNCULO CONYUGAL (Pío XI, Casti Conn. 3).

GS. 87... el juicio de los padres requiere conciencia rectamente formada...

que tenga en cuenta la ley divina... Los cónyuges se conduzcan EN TODO conforme A LA LEY DE DIOS Y DE LA NATURALEZA (Pío XI, Casti Conn., 9).

GS. 87... el juicio de los padres requieretener en cuenta las circunstancias DE LA REALIDAD Y DE LA ÉPOCA...

Herejía: Dicen “en preceptos de ley natural y divina, hoy día se ha de ceder algo”. Son emisarios de aquel insidioso enemigo (Pío XI, Casti Conn. 17).

GS. 87... Dar conocimiento cierto de progresos científicos con los MÉTODOS que pueden ayudar a los cónyuges a determinar el número de hijos...

“...científico”: muchas veces, simple barniz de ciencia para insinuar fácilmente errores (Pío IX, Casti Conn. 16).

Pretenden auxiliar a los esposos para que aprendan, más bien, a pecar con refinamiento (Pío XI, Casti Conn, 41).

GS. 88. Cooperen los cristianos al orden internacional observando amistosa fraternidad con todos... Basan la fraternidad en la simple humanidad….

NO HAY TAL fuera de la caridad cristiana (Pío X, Notre charge, 22).

GS. 88... colectas y repartos... siempre que parezca oportuno, la acción de los católicos con la de los DEMÁS HERMANOS CRISTIANOS...

Condenada perversidad de los herejes:

decretamos que NADIE SE ATREVA a favorecerlos (III Conc. Letran, Dz. 401).

Pecados graves que SEPARAN por naturaleza de la Iglesia: CISMA, HEREJÍA y apostasía (Pío XII, Mystici Corp, 10).

GS. 89. La Iglesia predicando el Evangelio contribuye a consolidar la paz y al establecimiento de la convivencia fraterna...

Se han formado un concepto especial de fraternidad y para justificar sus sueños apelan al Evangelio (Pío X, Notre Ch, 7).

Basan la fraternidad… en la noción de humanidad. No hay tal fuera de la caridad cristiana (Pío X, Notre Ch., 22)

GS. 90... a la creación fraterna de la comunidad de los pueblos pueden servir las asociaciones católicas internacionales…

Confusión seductora de las palabra fraternidad, sobre una dignidad humana mal entendida (Pío X, Notre Ch., 34).

Herejía … No se trabaja para la Iglesia, se trabaja para la humanidad" (Pío X, Notre Ch., 35).

GS. 90... los católicos cooperen con los hermanos separados…

Condenada perversidad de los herejes: decretamos que NADIE se atreva a favorecerlos (III Conc. Letran, Dz. 401)

GS. 90... los hermanos separados...practican la caridad evangélica…Sólo la Fe CATÓLICA es fundamento de la caridad. (Pío XI, Mortalium Animos, 13)

Continua.

 

Unitatis Redintegratio – el decreto del "Vaticano II" sobre el ecumenismo.

El "Vaticano II" suspira por una Iglesia universal. El "Vaticano II" dice que la Iglesia no es plenamente católica.  El "Vaticano II" enseña que los herejes y cismáticos están en comunión con la Iglesia. El "Vaticano II" dice que nadie que nace en el protestantismo puede ser acusado del pecado de separación (es decir, de herejía). El "Vaticano II" dice que la vida de la gracia existe fuera de la Iglesia.  El "Vaticano II" dice que las sectas no-católicas son un medio de salvación. El "Vaticano II" dice que los herejes deben ser vistos con respecto… y más.

"Vaticano II", documento Unitatis redintegratio, 9 1:

“Casi todos, sin embargo, aunque de modo diverso, suspiran por una Iglesia de Dios única y visible, que sea verdaderamente universal y enviada a todo el mundo, para que el mundo se convierta al Evangelio y se salve para gloria de Dios”.

En el comienzo de su decreto sobre el ecumenismo, el "Vaticano II" enseña que casi todos suspiran por una verdadera Iglesia universal, cuya misión es convertir al mundo al Evangelio. ¿Cuál es la verdadera Iglesia universal, cuya misión es convertir al mundo al Evangelio? Es la Iglesia Católica, por supuesto, que sola es la única verdadera Iglesia de Cristo. Entonces, ¿qué está enseñando el "Vaticano II"? ¿Por qué el "Vaticano II" enseña que casi todo el mundo suspira por la verdadera Iglesia universal de Cristo, cuando ya la tenemos? La respuesta es que el "Vaticano" enseña que la gente debe anhelar la verdadera Iglesia Católica porque ¡enseña que ella todavía no existe!

Unitatis redintegratio también afirma que todos los bautizados que se profesan “cristianos” están en comunión con la Iglesia y tienen derecho al nombre de cristianos, mientras que no menciona nada acerca de la necesidad que ellos tienen de convertirse a la Fe Católica para la salvación.

"Vaticano II", Unitatis redintegratio, 2:

“… puesto que quienes creen en Cristo y recibieron el bautismo debidamente, quedan constituidos en alguna comunión, aunque no sea perfecta, con la Iglesia Católica. Efectivamente, por causa de las varias discrepancias existentes entre ellos y la Iglesia Católica, ya en cuanto a la doctrina, y a veces también en cuanto a la disciplina, ya en lo relativo a la estructura de la Iglesia, se interponen a la plena comunión eclesiástica no pocos obstáculos, a veces muy graves, que el movimiento ecumenista trata de superar. Sin embargo, justificados por la fe en el bautismo, quedan incorporados a Cristo y, por tanto, reciben el nombre de cristianos con todo derecho y justamente son reconocidos como hermanos en el Señor por los hijos de la Iglesia Católica”.

Nótese que el "Vaticano II" enseña que las sectas protestantes y cismáticas están en comunión con la Iglesia Católica (si bien que de manera imperfecta) y son hermanos de la misma Iglesia con derecho al nombre de cristianos. La Iglesia Católica enseña que ellos están fuera de la comunión de la Iglesia y ajenos a sus fieles. Esta enseñanza, el "Vaticano II" la contradice directamente.

Papa León XIII, Satis cognitum, 9, 29 de junio de 1896: “Tal ha sido constantemente la costumbre de la Iglesia, apoyada por el juicio unánime de los Santos Padres, que siempre han mirado como excluido de la comunión católica y fuera de la Iglesia a cualquiera que se separe en lo más mínimo de la doctrina enseñada por el magisterio auténtico”.

La siguiente cita es de un artículo que apareció en una publicación que es ampliamente leída y aprobada por la secta del "Vaticano II", St. Anthony Messenger. Podemos ver cómo esta reconocida publicación entiende el decreto sobre el ecumenismo del "Vaticano II".

Renee M. Lareu, “El "Vaticano II" acerca de la Gen-Xers”, St. Anthony Messenger, noviembre de 2005, p. 25: “Unitatis redintegratio (el decreto sobre el ecumenismo) y Nostra aetate (la declaración sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no-cristianas) muestran un marcado cambio en las actitudes de la Iglesia hacia las otras religiones. Viniendo de una antigua institución de criterio estrecho que insistía que no había salvación fuera de la Iglesia y que la Iglesia Católica era la única verdadera Iglesia de Cristo, la apertura de mente que caracterizó esas enseñanzas fue notable. Unitatis redintegratio afirma que la Iglesia incluye a todos los cristianos y no se limita exclusivamente a la Iglesia Católica, mientras que la Nostra aetate reconoce que la verdad y santidad de las religiones no-cristianas fue obra del mismo único Dios verdadero”.

¿Ha entendido mal Renee el "Vaticano II"? No, sólo hemos mostrado que Unitatis redintegratio enseña precisamente lo mismo. Ahora veremos que el "Vaticano II" niega que la Iglesia sea plenamente católica y afirma que hay salvación en las mencionadas sectas.

"Vaticano II", Unitatis redintegratio, 3:

“Sin embargo, las divisiones de los cristianos impiden que la Iglesia lleve a efecto su propia plenitud de catolicidad en aquellos hijos que, estando verdaderamente incorporados a ella por el bautismo, están, sin embargo, separados de su plena comunión. Más aún, a la misma Iglesia le resulta muy difícil expresar, bajo todos los aspectos, en la realidad misma de la vida, la plenitud de la catolicidad”.

Aquí, en el n. 3 del mismo decreto sobre el ecumenismo, el "Concilio Vaticano II" ¡niega que la Iglesia de Cristo es plenamente católica! Si esto fuera verdad,  siquiera podriamos rezar el Credo de los Apóstoles: “Creo… en la Santa Iglesia Católica”. tendríamos que decir “Creo en la Iglesia no plenamente católica”. Pero, ¿por qué el "Vaticano II" afirma una herejía tan ridícula? Hay una razón. La palabra católica significa “universal”. Como ya hemos visto, el "Vaticano II" rechaza que la Iglesia Católica es la Iglesia universal de Cristo al enseñar que casi todo el mundo anhela la Iglesia universal, como si ella no existiera.

“Cardenal” Ratzinger, Dominus Iesus, 17, aprobado por el antipapa Juan Pablo II, 6 de agosto de 2000: “Por lo tanto, la Iglesia de Cristo está presente y operante también en esas iglesias, aunque carezcan de la plena comunión con la Iglesia Católica ya que ellos no aceptan la doctrina católica de la primacía, que, según la voluntad de Dios, el obispo de Roma posee y ejerce efectivamente sobre toda la Iglesia”.

La religión del "Vaticano II" sostiene que la Iglesia de Cristo es más grande que la Iglesia Católica. Dado que el decreto sobre el ecumenismo del "Vaticano II" niega que la Iglesia Católica es la Iglesia universal de Cristo por el anhelo que existe por tal iglesia, se deduce lógicamente que el "Vaticano II" enseñe que “la Iglesia” (es decir, la Iglesia Católica universal) no es capaz de realizar plenamente su catolicidad/universalidad debido a las “divisiones entre los cristianos”. En otras palabras, según la clara enseñanza del "Concilio Vaticano II", las divisiones entre las incontables sectas protestantes, las sectas cismáticas orientales y la Iglesia Católica, impiden que la Iglesia universal (de la cual según el "Vaticano II" todos somos miembros) realice su plena catolicidad (universalidad).

Todo esto es una definitiva confirmación de que el "Vaticano II" enseña que las sectas heréticas y cismáticas forman la Iglesia de Cristo. Las palabras del "Vaticano II" acerca de que la universalidad de la Iglesia de Cristo se ve afectada por las divisiones de esas sectas no tendrían sentido, a menos que sostuviera que esas sectas forman parte de la Iglesia de Cristo. Con esa explicación citamos al papa Clemente VI y al papa León XIII en contradicción con esta horrible herejía del "Vaticano II".

Papa Clemente VI, Super quibusdam, 20 de septiembre de 1351:

“Preguntamos: Primeramente, si creéis tú y la iglesia de los armenios que te obedece, que todos aquellos que en el bautismo recibieron la misma fe católica y después se apartaron o en lo futuro se aparten de la comunión de la misma Fé de LA IGLESIA ROMANA QUE ES LA ÚNICA CATÓLICA, son cismáticos y herejes, si perseveraran pertinazmente divididos de la fe de la misma Iglesia romana”.

Papa León XIII, Satis cognitum, 9, 29 de junio de 1896: “Tal ha sido constantemente la costumbre de la Iglesia, apoyada por el juicio unánime de los Santos Padres, que siempre han mirado como excluido de la comunión católica Y FUERA DE LA IGLESIA A CUALQUIERA QUE SE SEPARE EN LO MÁS MÍNIMO DE LA DOCTRINA ENSEÑADA POR EL MAGISTERIO AUTÉNTICO”.

Como podemos ver, cuando los herejes abandonan la Iglesia Católica, ellos no rompen su catolicidad o universalidad. Ellos simplemente abandonan la Iglesia Católica. Pero eso no concuerda con lo que dice el decreto sobre el ecumenismo del "Vaticano II":

Michael J. Daley, “Los 16 Documentos del Concilio”, St. Anthony Messenger, noviembre de 2005, p. 15: “El decreto sobre el ecumenismo (Unitatis redintegratio) desea el restablecimiento de la unidad, no simplemente un regreso a Roma, entre todos los cristianos. Admite que ambas partes tienen la culpa de las divisiones históricas y entrega las directrices para las actividades ecuménicas”.

Según este comentarista, el "Vaticano II" enseña que los protestantes y cismáticos no tienen la culpa de haber abandonado la Iglesia Católica, ambas partes fueron culpables. ¿Daley entendió erradamente el "Vaticano II"? No, de hecho, el "Vaticano II" enseña lo mismo por esta sorprendente declaración:

Vaticano II, Unitatis redintegratio, 3:

“Los que ahora nacen y se nutren de la Fé de Jesucristo dentro de esas comunidades, no pueden ser tenidos como responsables del pecado de separación, y la Iglesia Católica los abraza con paternalidad.

Se debe considerar esta declaración cuidadosamente para captar el impacto total de su malicia. Sin que haya dado una aclaración o calificación, el "Vaticano II" emitió una declaración general y excusa del pecado de separación (es decir, la herejía y el cisma) a todos los que, habiendo nacido y crecido en las comunidades protestantes y cismáticas, “se nutren de la fe de Jesucristo”. Esto es increíblemente herético. ¡Ello significa que no se puede acusar a ningún protestante de ser un hereje, no importa cuán anticatólico sea, si ha nacido en esa secta! Esto contradice directamente la enseñanza que hemos visto (por ejemplo, de León XIII). Todo aquel que rechace incluso un dogma de la fe católica es hereje y culpable de su propia separación de la verdadera Iglesia.

Continuando con el documento, llegamos al 3 del decreto sobre el ecumenismo del "Vaticano II":

"Vaticano II", Unitatis redintegratio, 3:

“Es más: de entre el conjunto de elementos o bienes con que la Iglesia se edifica y vive, algunos, o mejor, muchísimos y muy importantes pueden encontrarse fuera del recinto visible de la Iglesia Católica: la Palabra de Dios escrita, la vida de la gracia, la Fe, la esperanza y la caridad, y algunos dones interiores del Espíritu Santo y elementos visibles”.

Aquí descubrimos una herejía más en el 3 del decreto sobre el ecumenismo. Él afirma que “la vida de la gracia” (la gracia santificante/la justificación) existen fuera del recinto visible de la Iglesia Católica. Esto es enteramente contrario a la enseñanza solemne del papa Bonifacio VIII en la bula Unam Sanctam:

Papa Bonifacio VIII, Unam Sanctam, 18 de noviembre de 1302: “Por apremio de la Fe, estamos obligados a creer y mantener que hay una sola y Santa Iglesia Católica y la misma Apostólica, y nosotros firmemente lo creemos y simplemente lo confesamos, y fuera de ella no hay salvación ni perdón de los pecados, como quiera que el Esposo clama en los cantares: ‘Una sola es mi paloma, una sola es mi perfecta’”.

El "Vaticano II" contradice el dogma de que no hay remisión de los pecados fuera de la Iglesia Católica al afirmar que se puede poseer la vida de la gracia ―que incluye necesariamente la remisión de los pecados― fuera de la Iglesia Católica. Y hay más herejía en la misma sección del decreto sobre el ecumenismo.

"Vaticano II", Unitatis redintegratio, 3:

“Por consiguiente, aunque creamos que las Iglesias y comunidades separadas tienen sus defectos, no están desprovistas de sentido y de valor en el misterio de la salvación, porque el Espíritu de Cristo no ha rehusado servirse de ellas como medios de salvación, cuya virtud deriva de la misma plenitud de la gracia y de la verdad que se confió a la Iglesia”.

Esta es una de las peores herejías del "Vaticano II". Ella constituye un rechazo al dogma de Fuera de la Iglesia Católica no hay salvación.

Papa San Pío X, Editae saepe, 29, 26 de mayo de 1910: “Solo la Iglesia posee, junto con su magisterio, el poder de gobernar y de santificar a la sociedad humana.  Por sus ministros y siervos (cada uno en su destino y oficio), Ella confiere sobre la humanidad los medios apropiados y necesarios para la salvación”.

Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, Cantate Domino, 1441, ex cathedra: “La Santa Iglesia Romana cree firmemente, profesa y enseña que aquéllos que no están en el seno de la Iglesia Católica, no solamente los paganos, sino también los judíos o herejes y cismáticos, jamás compartirán la vida eterna, e irán irremediablemente al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles, a no ser que se hayan unido a la Iglesia antes de morir…”

 

 

 

Continua.

Otra herejía que ocupa un lugar destacado en el decreto sobre el ecumenismo del "Vaticano II" es la constante expresión de respeto por los miembros de las religiones no-católicas.

"Vaticano II", Unitatis redintegratio, 3: “… pero en tiempos sucesivos surgieron discrepancias mayores, separándose de la plena comunión de la Iglesia no pocas comunidades, a veces no sin responsabilidad de ambas partes, pero los que ahora nacen y se nutren de la fe de Jesucristo dentro de esas comunidades no pueden ser tenidos como responsables del pecado de la separación, y la Iglesia Católica los abraza con fraterno respeto y amor”.

La Iglesia Católica no ve a los miembros de las religiones no-católicas con respeto. La Iglesia trabaja y espera su conversión, pero denuncia y anatematiza como heréticos a los miembros de las sectas que rechazan la enseñanza católica.

Papa Inocencio III, Cuarto Concilio Lateranense, 1215, constitución 3, sobre los herejes: “Nos excomulgamos y anatematizamos toda herejía que se eleva en contra de esta fe santa, ortodoxa y católica que hemos expuesto anteriormente. Nos condenamos a todos los herejes, cualesquiera que sean los nombres por los que se hagan pasar. En verdad, ellos tienen diferentes caras, pero sus colas están unidas entre sí en la medida en que son similares en su orgullo”.

Papa Pelagio II, epístola 1, Quod ad dilectionem, 585: “Y si alguno sugiere, o cree, o bien osa enseñar contra esta fe, sepa que está condenado y anatematizado según la sentencia de esos mismos Padres”.

Primer Concilio de Constantinopla, 381, can. 1: “… anatematizar toda herejía, y en particular la de los eunomianos o anomeos, la de los arrianos o eudoxianos, y la de los semiarrianos o pneumatómacos, la de los sabelinos, marcelianos, la de los fotinianos y la de los apolinaristas”.

El decreto sobre el ecumenismo del "Vaticano II" también enseña que en materias teológicas debemos tratar a los acatólicos en pie de igualdad.

"Vaticano II", Unitatis redintegratio, 9: “Conviene conocer la disposición de ánimo de los hermanos separados… Para lograrlo, ayudan mucho por ambas partes las reuniones destinadas a tratar, sobre todo, cuestiones teológicas, donde cada uno pueda tratar a los demás de igual a igual, con tal que los que toman parte, bajo la vigilancia de los prelados, sean verdaderamente peritos”.

Por favor adviértase cómo el texto del decreto sobre el ecumenismo del "Vaticano II" está condenado por el papa Pío XI en su encíclica Mortalium animos contra el ecumenismo. El "Vaticano II" recomienda tratar con los herejes de igual a igual, ¡mientras que el papa Pío XI advierte que los herejes están dispuestos a “tratar” con la Iglesia de Roma, pero sólo como “de igual a igual”! Cuando se lee la increíble especificidad con que el "Vaticano II" contradice la enseñanza pasada del magisterio, uno se pregunta: ¿Habrá sido el mismo Satanás quien redactó los documentos del "Vaticano II"?

Papa Pío XI, Mortalium animos, 7, 6 de enero de 1928, hablando de los herejes: “Entre tanto asevera que están dispuestos a tratar gustosamente en unión con la Iglesia Romana, naturalmente en igualdad de condiciones jurídicas, o sea de iguales a igual…”.

Orientalium ecclesiarum – el decreto del Vaticano II sobre las Iglesias orientales católicas

El decreto Orientalium Ecclesiarum del "Vaticano II" trata de las Iglesias orientales católicas. También trata de las sectas cismáticas orientales, las llamadas  iglesias no-católicas “ortodoxas”. Al tratar con los llamados ortodoxos en el 27 de este decreto, el Vaticano II nos proporciona una de sus herejías más significativas.

"Vaticano II", Orientalium ecclesiarum, 27:

“Teniendo en cuenta los principios ya dichos, pueden administrarse los sacramentos de la penitencia, eucaristía y unción de los enfermos a los orientales que de buena fe viven separados de la Iglesia Católica, con tal que los pidan espontáneamente y estén bien preparados”.

Durante 20 siglos, la Iglesia Católica siempre enseñó que los herejes no pueden recibir los sacramentos. Esta enseñanza se basa en el dogma definido por el papa Bonifacio VIII de que fuera de la Iglesia Católica no hay remisión de los pecados. También tiene sus raíces en el dogma de que los sacramentos sólo benefician para la salvación de aquellos que están dentro de la Iglesia Católica, tal como lo define el papa Eugenio IV.

Papa Bonifacio VIII, bula Unam sanctam, 18 de noviembre de 1302: “Por apremio de la fe, estamos obligados a creer y mantener que hay una sola y Santa Iglesia Católica y la misma Apostólica, y nosotros firmemente lo creemos y simplemente lo confesamos, y fuera de ella no hay salvación ni perdón de los pecados, como quiera que el Esposo clama en los cantares: “Una sola es mi paloma una sola es mi perfecta”.

Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, bula Cantate Domino, 1441, ex cathedra: “[La Santa Iglesia romana] firmemente cree, profesa y predica que nadie que no esté dentro de la Iglesia Católica, no sólo los paganos, sino también judíos o herejes y cismáticos, puede hacerse partícipe de la vida eterna, sino que irán al fuego eterno que está aparejado para el diablo y sus ángeles (Mat. 25, 41), a no ser que antes de su muerte se uniere con ella; y que es de tanto precio la unidad en el cuerpo de la Iglesia que sólo a quienes en él permanecen les aprovechan para su salvación los sacramentos y producen premios eternos los ayunos, limosnas y demás oficios de piedad y ejercicios de la milicia cristiana. Y que nadie, por más limosnas que hiciere, aun cuando derramare su sangre por el nombre de Cristo, puede salvarse, si no permaneciere en el seno y unidad de la Iglesia Católica”.

Los sacramentos de la Iglesia sólo pueden beneficiar para la salvación de aquellos que permanecen en la Iglesia Católica. ¡Este es un dogma! Sin embargo, este dogma es repudiado por la enseñanza indignante del Vaticano II de que es lícito dar la sagrada comunión a los que no permanecen en la Iglesia Católica. Los papas a través del tiempo han proclamado que los acatólicos que reciben la sagrada eucaristía fuera de la Iglesia Católica la reciben para su propia condenación.

Pío VIII, Traditi humilitati,  4, 24 de mayo de 1829: “Jerónimo solía decirlo de esta manera: quien comiere el cordero fuera de esta casa perecerá, así como aquellos que durante el diluvio no se encontraron con Noé en el arca”.

Papa Gregorio XVI, Commissum divinitus,  11, 17 de mayo de 1835: “… quien quiera se atreviese a apartarse de la compañía de Pedro, ha de saber que está privado del divino misterio. Quienquiera, añade San Jerónimo, que comiere el cordero fuera de esta casa es un profano…”.

Papa Pío IX, Amantissimus, 3, 8 de abril de 1862: “… el que comiere del Cordero y no es un miembro de la Iglesia, ha profanado”.

"Juan Pablo II" y "Benedicto XVI" repitieron y ampliaron muchas veces esta herejía del Vaticano II. En el caso de Juan Pablo II, se enseña claramente en su nuevo Código de Derecho Canónico (canon 844.3- 4), en su Directorio para la aplicación de los principios y de las normas acerca del ecumenismo (nn. 122- 125) y en su nuevo catecismo (n. 1401).  También hizo muchas referencias a esta herejía en sus discursos.

"Juan Pablo II", audiencia general, 9 de agosto de 1995: “Por lo que concierne a los aspectos de la inter-comunión, el reciente Directorio ecuménico confirma y especifica lo que ya había afirmado el "concilio", o sea, que cierta inter-comunión es posible, puesto que las Iglesias orientales tienen verdaderos sacramentos, sobre todo el sacerdocio y la eucaristía”. “Se han dado indicaciones específicas sobre ese punto delicado según las cuales todo católico, al que le resulte imposible encontrar un sacerdote católico, puede recibir del ministro de una Iglesia oriental los sacramentos de la penitencia, la eucaristía y la unción de los enfermos (Directorio, n. 123). Recíprocamente los ministros católicos pueden lícitamente administrar los sacramentos de la penitencia, la eucaristía y la unción de los enfermos a los cristianos orientales que los pidan”.

"Juan Pablo II", Ut unum sint, 48, 25 de mayo de 1995: “La práctica pastoral demuestra, en lo que se refiere a los hermanos orientales, que se pueden y se deben considerar diversas circunstancias personales en las que ni sufre daño la unidad de la Iglesia, ni hay peligros que se deban evitar, y apremia la necesidad de salvación y el bien espiritual de las almas. Por eso, la Iglesia Católica, según las circunstancias de tiempos, lugares y personas, usó y usa con frecuencia un modo de actuar más suave, ofreciendo a todos, medios de salvación y testimonio de caridad entre los cristianos, mediante la participación en los sacramentos y en otras funciones y cosas sagradas. … No se debe perder nunca de vista la dimensión eclesiológica de la participación en los sacramentos, sobre todo en la sagrada eucaristía”.

Tres cosas llaman la atención en este párrafo:

1) "Juan Pablo II" llama a compartir los sacramentos, en especial la sagrada eucaristía;

2) él intenta justificar esto invocando “el bien espiritual de las almas”, lo que significa que está negando directamente la definición del Papa Eugenio IV, que dice que no se benefician para su salvación quienes reciben los sacramentos estando fuera de la Iglesia y;

3) "Juan Pablo II" nos recuerda que nunca olvidemos la “dimensión eclesiológica” de compartir los sacramentos – ¡lo que implica que con estos herejes y cismáticos con quienes se comparten los sacramentos también son miembros de la misma Iglesia de Cristo! ¿Puede el lector ver lo que esta herejía significa? ¡Significa que la Iglesia del "Vaticano II", ahora liderada por "Benedicto XVI", se considera ser o estar en la misma Iglesia de Cristo con aquellos a los cuales ella les da la sagrada comunión, los protestantes y cismáticos orientales!

Además de esta horrible enseñanza de darle los sacramentos a los acatólicos, el documento Orientalium ecclesiarum del "Vaticano II" propaga más la herejía del indiferentismo: la idea de que Dios aprueba todas las sectas heréticas.

"Vaticano II", Orientalium ecclesiarum, 30: “Pidan también al Espíritu Santo Paráclito a fin de que Él derrame plenitud de fortaleza y de consuelo en tantos cristianos, perseguidos y oprimidos, de cualquier Iglesia que sean, que en medio del dolor y del sufrimiento valientemente confiesan el nombre de Cristo”.

Contrariamente a esta herejía del "Vaticano II", el Espíritu Santo no se derrama sobre los miembros de cualquier secta que esta sea.

Papa León XII, Ubi Primum, 14, 5 de mayo de 1824: “Es imposible que el Dios sumamente veraz, que es la Verdad misma, suprema, el más sabio proveedor y premiador de los hombres buenos, apruebe todas las sectas que profesan falsas enseñanzas que a menudo son incompatibles entre sí y contradictorias, y confiera la salvación eterna a sus miembros… porque por fe divina profesamos un Señor, una fe, un bautismo… Por eso confesamos que no hay salvación fuera de la Iglesia”.

Papa San Celestino I, Concilio de Éfeso, 431: “… recuerden que los seguidores de todas las herejías extraen de la Escritura inspirada la razón de sus errores, y que todos los herejes corrompen lasverdaderas expresiones del Espíritu Santocon sus propias mentes malvadas y atraen sobre sus cabezas una llama inextinguible”.

Por último, operando sobre el principio de que todas las sectas son tan buenas como la Iglesia Católica, y que el Espíritu Santo aprueba todas las sectas heréticas, Orientalium ecclesiarum llama a los católicos a que compartan sus iglesias con los herejes y cismáticos.

"Vaticano II", Orientalium ecclesiarum, 28: “Supuestos esos mismos principios, se permite la comunicación en las funciones, cosas y lugares sagrados entre los católicos y los hermanos separados orientales…”.

"Vaticano II" enseña que los cismáticos acatólicos pueden recibir legítimamente la sagrada comunión, lo que está totalmente condenado por la doctrina católica.  El "Vaticano II" dice  que los obispos tienen la suprema potestad sobre la Iglesia junto con el papa.  El "Vaticano II" enseña que los musulmanes y católicos adoran al mismo Dios verdadero.  El "Vaticano II" enseña que se puede ser ateo sin culpa propia.  El "Vaticano II" enseña que la Iglesia está unida con quienes no aceptan la fe o el papado.

Continua

Decreto sobre la Libertad Religiosa. Dignitatis Humanae. 

Este documento herético es el más controversial y el más destructivo, en él se enseñan explícitamente doctrinas previamente condenadas por Papas pasados. Y esto fue tan patente, que muchos Padres conservadores del "concilio" se le opusieron hasta el final; (como los Obispos Españoles, D. Casimiro Morcillo, D. José Guerra Campos, y D. Antonio Pildain y Zapiain, quien afirmó horrorizado, "Antes que se apruebe este decreto, que la cúpula de San Pedro se nos caiga encima".

Aún los mismos cardenales, obispos y teólogos liberales, que promovian las enseñanzas de la Dignitatis Humanae, tenían que confesar su inhabilidad para reconciliar este decreto con las antiguas condenaciones papales. Examinemos los errores de este decreto sobre la Libertad Religiosa para ver qué fue lo que causó toda esta controversia durante el "Segundo Concilio Vaticano".

Primeramente, consideremos los importantes principios involucrados en este asunto. El primero a considerar es el término derecho. El derecho se define como el poder moral que reside en una persona — un poder que todos están obligados a respetar — de hacer, poseer, o pedir algo. El derecho se funda en la ley, puesto que la existencia de un derecho en una persona involucra una obligación en todas las demás de no impedir o violar ese derecho. Ahora, únicamente la ley puede imponer tal obligación — ya sea la ley natural (de la naturaleza, algo dado por Dios); o la ley positiva, ambas fundadas (como toda ley verdadera) fundamentalmente sobre la Ley Eterna de Dios. De ahí, que la base primordial del derecho sea la Ley Eterna de Dios.

¿Puede decirse que el hombre posee el “derecho” — el poder moral — de enseñar y hacer proselitismo con las doctrinas del ateísmo, el agnosticismo, el panteísmo, el budismo, el hinduísmo y el protestantismo? ¿Y qué hay de aquéllos que practican la brujería o el satanismo?

Reflexionemos especialmente en esto, por lo que se refiere a los países católicos, donde la religión del país es el catolicismo. ¿Estarían obligados los gobiernos católicos a otorgar el “derecho,” en la ley civil, de propagar toda forma de religión? ¿Estarían obligados los gobiernos católicos a permitir, por derecho civil, el esparcimiento de todo tipo de doctrinas?

Para responder a estas cuestiones, revisemos las enseñanzas de los Papas, los Vicarios de Cristo en la tierra.

En cuanto al término derecho, el Papa León XIII enseñó en Libertas (junio 20 de 1888): “El derecho es una facultad moral, y como Nos hemos dicho, y no puede repetirse demasiado, sería absurdo creer que aquél pertenece naturalmente, y sin distinción, a la verdad y a las mentiras, al bien y al mal.” Y en cuanto al asunto de las obligaciones de los gobiernos, el Papa Pío XII enseñó en su discurso a los abogados católicos, Ci Riesce (diciembre 6 de 1953): “Debe afirmarse claramente que ninguna autoridad humana, ningún Estado, ninguna Comunidad de Estados, de cualquier carácter religioso, puede dar un mandato positivo, o una autorización positiva, para enseñar o para hacer aquéllo que sería contrario a la verdad religiosa o al bien moral... Cualquier cosa que no responda a la verdad y a la ley moral, objetivamente no tiene derecho a la existencia, ni a la propaganda ni a la acción.” Una vez más, para contestar a las cuestiones mencionada sobre la libertad religiosa, el verdadero punto es este: el error y las falsas religiones no pueden ser el objeto del derecho natural. (Por natural se entiende que es de la naturaleza, ¡dado por Dios!). Cuando las sociedades otorgan promiscuamente el derecho a la libertad de todas las religiones, el resultado natural es el indiferentismo religioso — la falsa noción de que una religión es tan buena como otra.

Continuemos con nuestro estudio de las enseñanzas papales sobre el asunto. Carta al Obispo de Troyes, por el Papa Pío VII (1814): “Nuestro corazón está aún más afligido por una nueva causa de pena, la cual, admitimos, Nos atormenta, y da surgimiento a un profundo abatimiento y a una angustia extrema: el artículo 22 de la Constitución. No solamente permite la libertad de cultos y de consciencia, para citar los términos mismos del artículo, sino que promete apoyo y protección a esta libertad y, además, a los ministros que son expresión de los cultos... “Esta ley hace más que establecer la libertad de todos los cultos, sin distinción, también mezcla la verdad con el error y coloca a las sectas heréticas, y hasta al judaísmo, en igualdad con la santa e inmaculada Esposa de Cristo, fuera de la cual no hay salvación.

Estas herejías fueron condenadas por el Papa Pío IX en el Sílabo de Errores (diciembre 8 de 1864)

“15. Todo hombre es libre de abrazar y profesar la religión que él, guiado por la luz de la razón, considere como verdadera.” “55. La Iglesia debe estar separada del Estado, y el Estado de la Iglesia.” “77. Al presente, ya no es conveniente que la religión Católica se considere como la única religión del Estado, en exclusión de otros tipos de cultos.” “

Además, es falso que la libertad civil de todo tipo de culto, y la otorga de poderes totales para abierta y públicamente manifestar cualesquier opiniones y pensamientos, y conduzca más fácilmnte a la corrupción de la moral y de las mentes de la gente, y a la propagación de la peste del indiferentismo.” Libertas, por el Papa León XIII (junio 20 de 1888): “...La sociedad civil debe reconocer a Dios como a su Padre y Fundador, y debe obedecer y reverenciar su poder y autoridad. La justicia, por tanto, prohibe, y la razón misma prohibe, al Estado ser ateo; o adoptar una linea de acción que termine en la impiedad — a saber, tratar a las varias religiones (como ellos las llaman) como iguales, y otorgarles promiscuamente derechos y privilegios iguales.” A partir de estas enseñanzas papales, es obvio que los gobiernos católicos estarían obligados a legislar en contra del “derecho” promiscuo que permite a todas las religiones esparcir sus errores en una sociedad católica. La única excepción sería la tolerancia de estas religiones en áreas donde ya se han establecido, y esta tolerancia sería para alcanzar un bien mayor. Esta es la enseñanza del Papa León XIII en Libertas: “No concediendo, en tanto, derecho alguno salvo a lo que es verdadero y honesto, la Iglesia Católica no prohibe a la autoridad pública el tolerar lo que está en desacuerdo con la verdad y la justicia, por motivo de evitar un mayor mal, o para obtener o preservar un mayor bien.”

Estas enseñanzas papales están bellamente reflejadas en el Concordato entre la Santa Sede y España. El Concordato de 1953 confirma la Carta Española del 13 de julio de 1945, la cual declara: Artículo 6 de la Carta Española: “1) La práctica y profesión de la religión católica, que es la del Estado español, gozará de protección oficial. “2) Ninguno será molestado por sus creencias religiosas ni por el ejercicio privado de su religión. No existe autorización para manifestaciones o ceremonias externas aparte de las de la religión católica.” Después de esta revisión de las constantes enseñanzas del Papa, y del ejemplo práctico del Concordato entre España y el Vaticano sobre el asunto, consideremos ahora el decreto conciliar sobre la Libertad Religiosa, Dignitatis Humanae: Existen dos aspectos distintos de la libertad religiosa que muy sutilmente se entrelazan, lo cual puede llevar a uno a considerar que dicha libertad (como se enseña en el Decreto) es consistente con las anteriores enseñanzas de la Iglesia Católica. Estos dos aspectos distintos son la inmunidad que goza el hombre de la coerción, y la libertad para públicamente promulgar su religión. Al principio del decreto, se enfatiza el primer aspecto: “Se sigue que no debe (el hombre) ser forzado a actuar en contra de su consciencia. Ni, por otra parte, debe impedírsele actuar conforme a ella, especialmente en asuntos religiosos.” Este primer aspecto está de acuerdo con lo que la Iglesia Católica siempre ha sostenido — que nadie puede ser forzado a aceptar la verdadera religión.

El Papa León XIII en Immortale Dei (noviembre 1 de 1885) dijo: “La Iglesia está habituada a prestar seria atención a que nadie se vea forzado a abrazar la Fe Católica en contra de su voluntad, pues, como sabiamene nos recuerda San Agustín, ‘El hombre no puede creer de otra manera que de su libre albedrío.’” Hasta aquí, no hay problema con Dignitatis Humanae. Sin embargo, a partir de este primer aspecto de la inmunidad de coacción, viene la falsa noción de que el hombre tiene el derecho a la libertad religiosa y de hacer prosélitos promoviendo públicamente sus convicciones religiosas, aun si no responde a su obligación de buscar la verdad y de adherirse a ella. Dignitatis Humanae: “Por consiguiente, el derecho a la libertad religiosa no se funda en la disposición subjetiva de la persona, sino en su misma naturaleza. Por lo cual, el derecho a esta inmunidad permanece también en aquellos que no cumplen la obligación de buscar la verdad y de adherirse a ella. “Las comunidades religiosas tienen también el derecho de que no se les impida la enseñanza y la profesión pública, de palabra y por escrito, de su fe. “Forma también parte de la libertad religiosa el que no se prohiba a las comunidades religiosas manifestar libremente el valor peculiar de su doctrina para la ordenación de la sociedad y para la vitalización de toda actividad humana. “Este derecho de la persona humana a la libertad religiosa ha de ser reconocido en el ordenamiento jurídico de la sociedad, de tal manera que llegue a convertirse en un derecho civil.” Notemos bien que Dignitatis Humanae declara explícitamente: 1) “El derecho a la libertad religiosa no se funda en la disposición subjetiva de la persona, sino en su misma naturaleza.” En otras palabras, este decreto enseña que este derecho es un derecho natural, dado por Dios. 2) “Por lo cual, el derecho a esta inmunidad permanece también en aquellos que no cumplen la obligación de buscar la verdad y de adherirse a ella.” Consecuentemente, Dignitatis Humanae enseña que los que están en error aún tienen el derecho de promover sus errores públicamente. 3) “Las comunidades religiosas tienen también el derecho de que no se les impida la enseñanza y la profesión pública, de palabra y por escrito, de su fe...ha de ser reconocido en el ordenamiento jurídico de la sociedad, de tal manera que llegue a convertirse en un derecho civil.” Además, Dignitatis Humanae enseña que este derecho de promover creencias falsas, ha de ser reconocido por los gobiernos en sus leyes civiles. Pareciera que todo esto son solamente unas cuantas tecnicalidades teológicas. Pero para poder ver las consecuencias de este decreto sobre la Libertad Religiosa, veamos a España. Poco después de la clausura del "Segundo Concilio Vaticano", surgió la necesidad de actualizar el Concordato entre España y el Vaticano. Lo siguiente es un extracto del nuevo prefacio adjunto al Concordato: “La ley fundamental del 17 de mayo de 1958, en virtud de la cual la legislación española debe tomar inspiración de la doctrina de la Iglesia Católica, forma la base de la presente ley. Ahora, como ya se conoce, el "Segundo Concilio Vaticano" aprobó la Declaración sobre la Libertad Religiosa el 7 de diciembre de 1965, declarando en el Artículo 2: ‘El derecho a la libertad religiosa está realmente fundado en la dignidad misma de la persona humana, tal como se la conoce por la palabra revelada de Dios y por la misma razón natural. Este derecho de la persona humana a la libertad religiosa ha de ser reconocido en el ordenamiento jurídico de la sociedad, de tal manera que llegue a convertirse en un derecho civil.’ Después de esta declaración por parte del "Concilio", surgió la necesidad de modificar el Artículo 6 de la Carta Española en virtud del mencionado principio del Estado español. Esta es la razón del porqué la ley orgánica del Estado, fechada 10 de enero de 1967, ha modificado el mencionado artículo 6 como sigue: ‘La profesión y práctica de la religión católica, que es la del Estado español, goza de protección oficial. El Estado garantiza la protección de la libertad religiosa, mediante una provisión jurídica efectiva para salvaguardar la moral y el orden público.’” ¿Cuál fue el resultado de este cambio en el Concordato? Desde la fecha de cambio, cualquier secta religiosa estuvo libre de hacer prosélitos en la España católica. ¿Y luego? Con la circulación de todo tipo de opiniones y creencias, España eventualmente legalizó la pornografía, los contraceptivos, el divorcio, la sodomía, y el aborto. Este ejemplo no se limita en absoluto a España. Otros países católicos que tenían constituciones y concordatos que prohibían el proselitismo sectario, tuvieron que cambiar sus leyes a fin de otorgar la libertad a todas las religiones. 

Continua.

 

Es un dogma de la Iglesia Católica que los Estados tienen un derecho, y en realidad un deber, de impedir que los miembros de las falsas religiones practiquen y propaguen públicamente sus creencias falsas. Los Estados deben hacer esto para proteger el bien común ―el bien de las almas― que se ve perjudicado por la diseminación pública del mal. Ésta es la razón de por qué la Iglesia Católica siempre ha enseñado que el catolicismo debe ser la única religión del Estado, y que el Estado debe excluir y prohibir la profesión pública y propagación de cualquier otra religión.

Veamos ahora las tres proposiciones que fueron condenadas por el papa Pío IX en su autoritario Syllabus de errores.

Papa Pío IX, Syllabus de errores, 8 de diciembre de 1864, 77: “En nuestra edad no conviene ya que la religión católica sea tenida como la única religión del Estado, con exclusión de cualquiera otros cultos”. – Condenado.

Atención, la idea de que la religión católica no deba ser la única religión del Estado, con exclusión de todas las otras religiones, está condenada. Esto significa que la religión católica debe ser la única religión del Estado y que las otras deben ser excluidas del culto, profesión, práctica y propagación pública. No obstante, la Iglesia Católica no obliga a los no creyentes a creer en la fe católica, puesto que la creencia (por definición) es un acto libre de la voluntad.

Papa León XIII, Inmortale Dei, 36, 1 de noviembre de 1885:

“Es, por otra parte, costumbre de la Iglesia, vigilar con mucho cuidado para que nadie sea forzado a abrazar la fe católica contra su voluntad, porque, como observa acertadamente San Agustín, ‘el hombre no puede creer más que de buena voluntad’”.

Sin embargo, la Iglesia enseña que los Estados deben prohibir la profesión y propagación pública de las religiones falsas que conducen las almas al infierno.

Papa Pío IX, Syllabus de errores, 78: “De ahí que laudablemente se ha provisto por ley en algunas regiones católicas que los hombres que allá inmigran puedan públicamente ejercer su propio culto cualquiera que fuere”. – Condenado.

Papa Pío IX, Syllabus de errores, 55: “La Iglesia ha de separarse del Estado y el Estado de la Iglesia”. – Condenado “.

En Quanta cura, el papa Pío IX condena también la idea de que a todo hombre se le debe garantizar el derecho civil a la libertad religiosa.

Papa Pío IX, Quanta cura, 3, 8 de diciembre de 1864: “Partiendo de esta idea, totalmente falsa, del régimen social, no temen favorecer LA ERRÓNEA OPINIÓN, sobremanera perniciosa a la Iglesia Católica y a la salvación de las almas, calificada de ‘delirio’ por nuestro antecesor Gregorio XVI, de feliz memoria, DE QUE ‘LA LIBERTAD DE CONCIENCIA Y DE CULTOS ES DERECHO PROPIO DE CADA HOMBRE, QUE DEBE SER PROCLAMADO Y ASEGURADO POR LA LEY EN TODA SOCIEDAD BIEN CONSTITUIDA’…”.

Pero el "Vaticano II" enseña justamente todo lo contrario:

Vaticano II, Dignitatis humanae, 2:

“Este "Concilio Vaticano" declara que la persona humana tiene derecho a la libertad religiosa. Esta libertad consiste en que todos los hombres han de estar inmunes de coacción, tanto por parte de individuos como de grupos sociales y de cualquier potestad humana, y esto de tal manera que, en materia religiosa, ni se obligue a nadie a obrar contra su conciencia, ni se le impida que actúe conforme a ella en privado y en público, sólo o asociado con otros, dentro de los límites debidos. … Este derecho de la persona humana a la libertad religiosa ha de ser reconocido en el ordenamiento jurídico de la sociedad, de tal manera que llegue a convertirse en un derecho civil”.

Vaticano II, Dignitatis humanae, 2:

“Por lo cual, el derecho a esta inmunidad,  permanece también en aquellos que no cumplen la obligación de buscar la verdad y de adherirse a ella, y su ejercicio, con tal de que se guarde el justo orden público, no puede ser impedido”.

"El Vaticano II" enseña que la libertad religiosa debe ser un derecho civil, lo cual está directamente condenado por el papa Pío IX. El "Vaticano II" dice también que este derecho a la libertad religiosa se aplica tanto al ámbito de expresión público como privado: y que a nadie debe impedírsele la expresión o la práctica pública de su religión. La enseñanza del "Vaticano II" es una herejía directa contra el magisterio infalible del papa Pío IX y de una multitud de otros papas. La enseñanza del "Vaticano II" sobre la libertad religiosa podría añadirse literalmente al Syllabus de errores condenados por el papa Pío IX.

¡"Benedicto XVI" admite que la enseñanza del "Vaticano II" sobre la libertad religiosa contradice la enseñanza del Syllabus de errores de Pío IX!

¡Lo sorprendente es que "Benedicto XVI" reconoce lo que acabamos de demostrar!

"Benedicto XVI", Principios de la Teología Católica, 1982, p. 381: “Si se busca un diagnóstico global del texto [del documento del "Vaticano II" Gaudium et spes], se podría decir que (en conexión con los textos sobre la libertad religiosa y sobre las religiones del mundo) es una revisión del Syllabus de Pío IX, una especie de contra-Syllabus. … Esto sucedió porque, primero en Europa central, condicionada por la situación, la dependencia unilateral de las posiciones tomadas por la Iglesia, a través de las iniciativas de Pío IX y Pío X, contra el nuevo período de la Historia abierto por la Revolución Francesa, fue en gran medida corregida…”.

"Benedicto XVI" admite que la enseñanza del "Vaticano II" ―a la cual él adhiere― es directamente contraria a la enseñanza del Syllabus de errores de Pío IX. En otras palabras, él acaba de admitir que la enseñanza del "Vaticano II" es contraria a la enseñanza del magisterio católico. Difícilmente se puede pedir una confirmación más clara de que la enseñanza del "Vaticano II" es herética. En su libro, "Benedicto XVI" repite esto una y otra vez, llamando de “contra-Syllabus” a la enseñanza del "Vaticano II",¡ y diciendo que no puede haber un regreso al Syllabus de errores!

"Benedicto XVI", Principios de la Teología Católica, 1982, p. 385: “Por una especie de necesidad interior, por lo tanto, el optimismo del contra-Syllabus dio paso a un nuevo clamor que era mucho más intenso y más dramático que el anterior”.

"Benedicto XVI", Principios de la Teología Católica, 1982, p. 391: “La tarea no es, por tanto, suprimir el "concilio", sino descubrir el "concilio" verdadero y profundizar su verdadera intención a la luz de la experiencia actual. Esto significa que no puede haber un regreso al Syllabus, el cual puede haber marcado la primera etapa en la confrontación con el liberalismo, y un recientemente concebido marxismo, pero no puede ser la última etapa”.

La herejía del "Vaticano II" quizás se expresa más claramente en la siguiente cita:

Vaticano II, Dignitatis humanae, 3:

“Por consiguiente, la autoridad civil, cuyo fin propio es velar por el bien común temporal, debe reconocer y favorecer la vida religiosa de los ciudadanos; pero excede su competencia si pretende dirigir o impedir los actos religiosos”.

El "Vaticano II" dice que el Estado excede su competencia si pretende impedir la actividad religiosa. Esto es totalmente herético.

Papa León XIII, Libertas 21-23, 20 de junio de 1888: “Lo prohíbe, pues, la justicia, y lo prohíbe también la razón, que el Estado sea ateo, o —lo que es lo mismo— que se muestre indiferente hacia los diversos cultos, o conceda iguales derechos a cada uno de ellos. Siendo, pues, necesario, al Estado profesar una religión, ha de profesar la única verdadera, la cual sin dificultad se conoce, singularmente en los pueblos católicos, puesto que en ella aparecen como sellados los caracteres de la verdad. Por lo tanto, ésta es la religión que han de conservar los que gobiernan. … Hay derecho para propagar en la sociedad libre y prudentemente lo verdadero y lo honesto, para que se extienda al mayor número posible su beneficio; pero en cuanto a las opiniones falsas, la más mortífera peste del entendimiento, y en cuanto a los vicios, que corrompen el alma y las costumbres, justo es que la pública autoridad los reprima con diligencia para que no vayan cundiendo insensiblemente en daño de la misma sociedad”.

Aquí vemos al papa León XIII ―que simplemente reitera la enseñanza constante de todos los papas― enseñando que el Estado no sólo puede, sino que debe coartar y prohibir los derechos y privilegios de las otras religiones a ejercer sus actos religiosos – exactamente lo opuesto a lo que declara el "Vaticano II". Esos actos públicos, las opiniones falsas y las falsas enseñanzas deben ser reprimidas por la autoridad (el Estado), según la enseñanza de la Iglesia Católica, de manera que las almas no se escandalicen o sean seducidas por ellas.

La herejía del "Vaticano II" sobre esta cuestión es muy clara, pero siempre hay herejes que tratan de defender lo indefendible.

Refutación de los intentos de defensa de las enseñanzas del "Vaticano II" sobre la libertad religiosa

Algunos de los defensores de las enseñanzas del "Vaticano II" sobre la libertad religiosa, argumentan que el "Vaticano II" enseñó simplemente que no hay que obligar a la gente a creer.

Patrick Madrid, Pope Fiction, p. 277: “Téngase en cuenta que la declaración [sobre la libertad religiosa] no aprueba una libertad general para creer lo que cada uno quiera, sino más bien, una libertad a ser forzado a creer en algo. En otras palabras, nadie puede ser obligado a someterse a la fe católica”.

Como ya hemos visto, esto es completamente falso. El "Vaticano II" no se limitó a enseñar que la Iglesia Católica no fuerza u obliga a un no creyente a ser católico. Por el contrario, el "Vaticano II" enseña que los Estados no tienen derecho a impedir la expresión, la propagación y la práctica pública de las falsas religiones (porque debe ser reconocido universalmente el derecho civil de la libertad religiosa). Nuevamente, debemos entender la distinción entre las dos diferentes cuestiones que los defensores deshonestos del "Vaticano II" a veces intentan mezclar: Primera cuestión: La Iglesia Católica no fuerza u obliga a un no creyente a creer, ya que la fe es libre; cierto. Segunda cuestión: El Estado no puede reprimir la expresión pública de las falsas religiones; aquí es donde el "Vaticano II" contradice a la Iglesia Católica sobre la libertad religiosa. La segunda cuestión es la clave.

Para comprender esto mejor, vamos a dar un ejemplo: Si en un Estado hubiesen, por ejemplo, musulmanes y judíos que realizan sus oficios religiosos y celebraciones en un lugar público (incluso sin que alteren la paz o infrinjan alguna propiedad privada, o no alteren en absoluto el orden público), el Estado puede y debe (según la doctrina católica) reprimir esos servicios y celebraciones, y enviar a los judíos y musulmanes para la casa (o los arrestarían si la ley estuviera bien establecida) puesto que escandalizan a los demás y pueden causar que otros se unan a esas falsas religiones. El Estado les diría que tienen obligación de ser católicos ante Dios y trataría de convertirlos enviándoles sacerdotes católicos, pero no los obligaría a convertirse. Este es un ejemplo de clara distinción entre 1) forzar a alguien para que se haga católico, algo que la Iglesia condena, puesto que la creencia es libre y 2) el Estado tiene el derecho de reprimir las actividades de las religiones falsas, cosa que la Iglesia enseña:

Papa Pío IX, Syllabus de errores, 78:

“De ahí que laudablemente se ha provisto por ley en algunas regiones católicas que los hombres que allá inmigran puedan públicamente ejercer su propio culto cualquiera que fuere”. – Condenado.

Pero el "Vaticano II" enseña todo lo contrario. El pasaje citado a continuación es la más clara herejía del "Vaticano II" sobre la libertad religiosa. Lo citamos de nuevo porque es absolutamente indefendible y refuta todos los intentos de distorsión, como la distorsión de Patrick Madrid citada previamente:

"Vaticano II", Dignitatis humanae, 3: “Por consiguiente, la autoridad civil, cuyo fin propio es velar por el bien común temporal, debe reconocer y favorecer la vida religiosa de los ciudadanos; pero excede su competencia si pretende dirigir o impedir los actos religiosos”.

Continua.

Papa San Pío X, Vehementer Nos, 11 de febrero de 1906:

“Nos, en virtud de la suprema autoridad que Dios nos ha conferido, condenamos y reprobamos la ley promulgada que separa al Estado francés de la Iglesia; y esto en virtud de las causas que hemos expuesto anteriormente, por ser altamente injuriosa para Dios, de quien reniega oficialmente, sentando el principio de que la República no reconoce culto alguno religioso”.

Papa Gregorio XVI, Inter praecipuas, # 14, 8 de mayo de 1844: “Puesto que consta, y una larga experiencia pasada lo ha confirmado, que no hay un camino más expedito para apartar a los pueblos de la fidelidad y obediencia a sus príncipes que la indiferencia en materia de religión propagada por los sectarios bajo el nombre de la libertad religiosa”.

En línea con su enseñanza herética sobre la libertad religiosa, el "Vaticano II" enseña la herejía de que todas las religiones tienen libertad de expresión y libertad de prensa.

Vaticano II, Dignitatis humanae, 4:

“Las comunidades religiosas tienen también el derecho de que no se les impida la enseñanza y la profesión pública, de palabra y por escrito, de su fe”.

La idea de que toda persona tiene derecho a la libertad de expresión y de prensa ha sido condenada por muchos papas. Sólo citaremos los papas Gregorio XVI y León XIII. Tenga en consideración que el papa Gregorio XVI llama a esta idea (la misma cosa enseñada por el "Vaticano II") de nociva y “nunca suficientemente condenada”.

Papa Gregorio XVI, Mirari vos, 15, 15 de agosto de 1832:

“Debemos también tratar en este lugar de la libertad de imprenta, nunca suficientemente condenada, si por tal se entiende el derecho de dar a la luz pública toda clase de escritos; libertad, por muchos deseada y promovida. Nos horrorizamos, Venerables Hermanos, al considerar qué monstruos de doctrina, o mejor dicho, qué sinnúmero de errores nos rodea, diseminándose por todas partes, en innumerables libros, folletos y artículos que, si son insignificantes por su extensión, no lo son ciertamente por la malicia que encierran”.

Papa León XIII, Libertas, 42, 20 de junio de 1888: “De lo dicho se sigue que no es lícito de ninguna manera pedir, defender, conceder la libertad de pensamiento, de prensa, de enseñanza, ni tampoco la de cultos, como otros tantos derechos correspondientes al hombre por naturaleza”.

Inmortale Dei, 34, 1 de noviembre de 1885: “Así, Gregorio XVI, en la encíclica Mirari vos, del 15 de agosto de 1832, condenó con gran autoridad doctrinal los principios que ya entonces se iban divulgando, esto es, el indiferentismo religioso, la libertad absoluta de cultos y de conciencia, la libertad de imprenta y la legitimidad del derecho de rebelión”

Todas estas enseñanzas católicas contradicen directamente la enseñanza herética del "Vaticano II".  

"El Vaticano II" enseña que los cismáticos acatólicos pueden recibir legítimamente la sagrada comunión, lo que está totalmente condenado por la doctrina católica y enseña que la Iglesia Católica es insuficiente como medio de salvación.  "El Vaticano II" enseña que debemos trabajar con los herejes en las actividades misioneras.

5. Ad Gentes – el decreto sobre la actividad misionera

Como era de esperar, también encontramos herejía en el decreto sobre la actividad misionera del Vaticano II.

Vaticano II, Ad gentes, 6:

“Pues, aunque la Iglesia contenga en sí la totalidad o la plenitud de los medios de salvación, ni siempre ni en un momento obra ni puede obrar con todos sus recursos, sino que, partiendo de modestos comienzos, avanza gradualmente en su esforzada actividad por realizar el designio de Dios; más aún, en ocasiones, después de haber incoado felizmente el avance, se ve obligada a deplorar de nuevo un regreso, o a lo menos se detiene en un estado de semiplenitud y de insuficiencia”.

El "Vaticano II" afirma que la Iglesia Católica es insuficiente como medio de salvación. Este es un rechazo del dogma fuera de la Iglesia no hay salvación. Si no hay salvación fuera de la Iglesia (un dogma), ¡significa necesariamente que la Iglesia es suficiente para la salvación de los hombres!

Papa Inocencio III, Eius exemplo, 18 de diciembre de 1208:

“De corazón creemos y con la boca confesamos una sola Iglesia, no de herejes, sino la Santa, Romana, Católica y Apostólica, fuera de la cual creemos que nadie se salva”.

Papa Clemente VI, Super quibusdam, 20 de septiembre de 1351: “En segundo lugar preguntamos si creéis tú y los armenios que te obedecen, que ningún hombre viador podrá finalmente salvarse fuera de la Iglesia y de la obediencia de los Pontífices romanos”.

"Vaticano II", Ad gentes, 29:

“Juntamente con el Secretario, para promover la unión de los cristianos, busque las formas y los medios de procurar y orientar la colaboración fraterna y la pacífica convivencia con las empresas misionales de otras comunidades cristianas para evitar en lo posible el escándalo de la división”.

Ad gentes 29, enseña que los católicos deben trabajar con las sectas protestantes en sus empresas misioneras. Esto significa que el "Vaticano II" considera una conversión al protestantismo una verdadera conversión. Esto es herejía. No hay salvación fuera de la Iglesia Católica. Una conversión al protestantismo no es una verdadera conversión.

Papa León X, Concilio V de Letrán, sesión 8, 19 de diciembre de 1513: “Y puesto que la verdad no puede contradecir a la verdad, definimos que toda afirmación contraria a la verdad iluminada de la fe es totalmente falsa y prohibimos estrictamente se permita enseñar de otra manera. Decretamos que todos aquellos que adhieren a afirmaciones erróneas de este tipo, sembrando de esta manera herejías que están totalmente condenadas, deben evitarse en todo sentido y ser castigados como herejes detestables y odiosos e infieles que están socavando la fe católica”.

- El "Vaticano II" elogia a los musulmanes, y enseña que el “dios” de los musulmanes creó el cielo y la tierra.  

-El "Vaticano II" utiliza el mismo lenguaje del Concilio de Florencia sobre los ayunos, limosnas, etc., pero en el sentido opuesto.  

-El "Vaticano II" dice que en el budismo se enseña un camino en que el hombre puede adquirir la suprema iluminación.  "Pablo VI" confirma la enseñanza herética del "Vaticano II".

- El "Vaticano II"elogia la falsa religión del hinduismo, y utiliza un lenguaje que contradice directamente la enseñanza de León XIII contra el hinduismo.

Continua.

 El Concilio de Florencia definió dogmáticamente en relación a que toda persona que tenga una posición contraria a la enseñanza de la Iglesia Católica sobre nuestro Señor Jesucristo o lTrinidad, o cualquiera de las verdades acerca de nuestro Señor o de la Trinidad, es rechazada por Dios.

Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, bula Cantate Domino, 1442, ex cathedra:

“La sacrosanta Iglesia romana, fundada por la palabra del Señor y Salvador nuestro, firmemente cree, profesa y predica a un solo verdadero Dios omnipotente, inmutable y eterno, Padre, Hijo y Espíritu Santo… A cuantos, por consiguiente, sienten de modo diverso y contrario, [la sacrosanta Iglesia romana] los condena, reprueba y anatematiza, y proclama que son ajenos al cuerpo de Cristo, que es la Iglesia”.

Ésta es una definición dogmática infalible de la Iglesia Católica sobre las personas que tienen una opinión sobre nuestro Señor Jesucristo o la Santísima Trinidad que es contraria a la de la Iglesia (por ejemplo, los judíos, musulmanes, etc.). ¡El Concilio de Florencia define solemnemente que todo aquel que tiene una opinión contraria a la enseñanza de la Iglesia sobre nuestro Señor y la Santísima Trinidad (por ejemplo, los judíos), está condenado y reprobado! Nota: el Concilio no se limita a decir que la opinión contraria a nuestro Señor es reprobada, sino que la persona (por ejemplo, el judío) es reprobada. Este dogma se basa en la verdad que específicamente nuestro Señor reveló en la Sagrada Escritura.

Mateo 10, 33: “Pero todo aquel que me negare delante de los hombres, yo le negaré también delante de mi Padre, que está en los cielos”.

La palabra “negar” significa rechazar, reprobar o repudiar. El que niega a nuestro Señor es por Él rechazado. Pero en su decreto sobre las religiones no-cristianas, el "Vaticano II"  recordemos que enseña todo lo contrario.

"Vaticano II", declaración Nostra aetate,  4:

“Y, si bien la Iglesia es el nuevo Pueblo de Dios, no se ha de señalar a los judíos como reprobados de Dios ni malditos, como si esto se dedujera de las Sagradas Escrituras”.

El "Vaticano II" niega la verdad divinamente revelada en Mateo 10, 33, que fue solemnemente definida por el Concilio de Florencia. La enseñanza del "Vaticano II" es manifiestamente herética. Pero esto se pone aún peor cuando se analiza en más detalle. En caso de tener alguna duda sobre esta herejía, por favor considerese lo siguiente:

Vaticano II, Nostra aetate, 4:“… no se ha de señalar a los judíos como reprobados de Dios…”.

Concilio dogmático de Florencia:“… A cuantos, por consiguiente, sienten de un modo diverso y contrario [la Iglesia] los condena, reprueba y anatematiza, y proclama que son ajenos al cuerpo de Cristo, que es la Iglesia”.

"Vaticano II", Nostra aetate, 4, latín original:

“… Iudaei tamen neque ut a Deo reprobati neque ut maledicti exhibeantur…”.

El latín del Concilio de Florencia:

“Quoscunque ergo adversa et contraria sentientes damnat, reprobat et anathematizat, quod est ecclesia, alienos ese denuntiat”.

El hacer la declaración dogmática infalible de que todos los que tienen una opinión contraria a la fe en nuestro Señor o la Trinidad son reprobados, el latín original del Concilio de Florencia utiliza la palabra “reprobat”, que significa “rechazar” o “reprobar”. Ello es a partir del verbo latino reprobo, que significa “reprobar” o “condenar”. Pero aquí está la bomba: En Nostra aetate, 4 (el decreto del "Vaticano II" sobre las religiones no-cristianas) al declarar exactamente lo opuesto, ¡el "Vaticano II" usa exactamente el mismo verbo! El "Vaticano II" utiliza “reprobati”, que es el participio pasado de reprobar, ¡exactamente el mismo verbo que utiliza el Concilio de Florencia! Esto significa que el "Vaticano II" y el Concilio de Florencia están hablando exactamente de la misma cosa; ellos utilizan exactamente el mismo verbo, ¡y enseñan exactamente lo opuesto! La Iglesia Católica enseña que todos los individuos (judíos, etc.) que tengan una opinión contraria a la fe en Cristo o de la Trinidad, la Iglesia “reprobat” (los reprueba). El "Vaticano II" nos dice que los judíos no deben ser considerados como “reprobati” (como reprobados). ¡"El Vaticano II" no podría contradecir de manera más precisa el dogma católico! No puede haber ninguna duda que el "Vaticano II" niega la enseñanza dogmática del Concilio de Florencia. Si bien que en el "Vaticano II" hay muchas herejías evidentes, como hemos visto ésta es una de las más específicas. Quien niega que el "Vaticano II" enseña aquí la herejía, a la luz de estos hechos, es simplemente un mentiroso.

Esta herejía, en la declaración Nostra aetate del "Vaticano II", es el fundamento teológico de la actual enseñanza de la Iglesia conciliar sobre los judíos. Ésta es la razón por la que actualmente el Vaticano publica libros que enseñan que los judíos son perfectamente libres de vivir como si Cristo no hubiera venido. Ésta es la razón por la que la Iglesia conciliar enseña que la Antigua Alianza sigue válida. Por eso, como veremos, tanto Juan Pablo II como Benedicto XVI han visitado la sinagoga para intentar validar la religión judía.

Continua.

Conclusión: Las principales herejías que se encuentran en los documentos tratados exhaustivamente del Concilio Vaticano II:

1.). Sacrosantun Conciliun:

El "Vaticano II" puso en marcha la nueva liturgia adaptada a la nueva eclesiología.

El "Vaticano II" pidió oficialmente en la Sacrosanctum concilium, 50 y 76:

“Revísense todos los ritos de los Sacramentos y Santa Misa incluyendo, modificar los ritos y libros litúrgicos"

“Simplifíquense los ritos, conservando con cuidado la sustancia; suprímanse aquellas cosas menos útiles que, con el correr del tiempo, se han duplicado o añadido; restablézcanse, en cambio… algunas cosas que han desaparecido con el tiempo, según se estime conveniente o necesario”.

Como consecuencia del cambiando del rito materia y formas sacramentales, resultaran invalidos el Sacramento del Orden Sacerdotal, Consagración Episcopal, (por consiguiente a partir de entrar en vigor el Nuevo Ritual de Ordenaciones se acaba en la Iglesia la Linea Sucesoria Apostólica), el Nuevo Rito de la Misa es invalido por faltar unos de los tres elementos para que la Misa sea un verdadero Sacrificio, (el Ofertorio) y por alterar y omitir palabras esenciales en la consagración, por tanto no hay transustanciacion. De igual modo invalidan el Sacramento de la Confirmación, Eucaristía y Ectremaunción.

(Podemos ver cuán “simple” se ha transformado ¡El papa Pío VI condenó explícitamente la idea de que los ritos tradicionales de la liturgia de la Iglesia deban ser revisados, simplificados en su constitución dogmática Auctorem fidei, 28 de agosto de 1794, 57!)

 

2.). Constitución Lumen Gentium. 

La Constitución "Lumen Gentium" fue el documento decisivo y principal del "Vaticano II", de que se sirvieron los innovadores para dar un vuelco total a lo que se entendería por Iglesia católica desde entonces (1964); su nueva definición de "Iglesia", su creación de otra "iglesia" paralela, "no jurídica", y abierta a todo tipo de locuras judeo-ecuménicas ("El Pueblo de Dios"); la nueva relación entre papa y obispos (lo que se llamó Colegialidad) el papel de mando dado a los laicos etc. supuso la subversión absoluta de lo que fue la Iglesia fundada por Cristo.

Lumen Gentium. 8 … Esta (única iglesia de Cristo) … SUBSISTE en la Iglesia católica…

Herejía:  La verdadera Iglesia de Cristo es la Católica, Apostólica y ROMANA (Pío XII, Mystici Corporis, 6).

Confesamos una sola Iglesia, no de herejes, sino la Romana, Católica y Apostólica, fuera de la cual nadie se salva (Inocencio III, Dz.423).

Lumen Gentium. 10… El sacerdocio común de los fieles y el jerárquico… participan del único sacerdocio de Cristo… 

Lumen Gentium. 10… Los fieles en virtud de su sacerdocio regio ofrecen juntos la víctima pascual…

Herejía: todos los cristianos indistintamente son sacerdotes … (Trento, Dz. 960).

Sólo a los que han recibido la imposición de manos, se ha conferido potestad sacerdotal. (Pío XII, Mediator Dei, 54)

Porque los fieles participen en el sacrificio eucarístico, no gozan de potestad sacerdotal (Pío XII, Mediator Dei, 102).

Herejía: … el pueblo tiene verdadero poder sacerdotal (Pío XII, Mediator Dei 103). El pueblo de ningún modo puede gozar del derecho sacerdotal. (Pío XII, Mediator Dei 104).

Lumen Gentium. 19 … El Señor Jesús… ELIGIÓ A DOCE…; A ÉSTOS LOS INSTITUYÓ A MODO DE COLEGIO, es decir, de grupo estable, AL FRENTE DEL CUAL PUSO A PEDRO, ELEGIDO DE ENTRE ELLOS…

HEREJÍA: afirmar que el Romano Pontífice recibe DE LA IGLESIA, la potestad por la que tiene poder en toda ella… es herético (Pío VI, contra el Sínodo de Pistoya, Dz. 1503).

El primado de jurisdicción sobre la Iglesia fue CONFERIDO DIRECTAMENTE a Pedro por Cristo (Vaticano I, Dz. 1822)

HEREJÍA: El primado NO FUE OTORGADO INMEDIATA Y DIRECTAMENTE A PEDRO, sino a la Iglesia, y POR MEDIO DE ÉSTA A PEDRO (Vaticano I, Dz. 1822).

 

3. ). Constitución Pastoral "Gaudium et Spes"

Es un larguísimo texto que insiste machaconamente sobre "dignidad humana", fraternidad de los hombres, la herética "libertad de conciencia" ya nada menos que como "derecho humano" (¡¡), el "diálogo" con todos los hombres y que relegaba a Dios a un segundísimo plano, etc.  La inversión de los fines del Matrimonio etc.

Gaudium et Spes. 1… La Iglesia se siente solidaria del género humano...

Herejía: “No se trabaja para la Iglesia, se trabaja para la humanidad” (Pío X, Notre Charge, 35).

Gaudium et Spes. 26… es necesario facilitar al hombre el derecho a OBRAR según la NORMA RECTA DE SU CONCIENCIA… 

PESTILENTE ERROR, ABSURDA SENTENCIA, LOCURA“que afirma la libertad de conciencia” (Gregorio XVI, Dz. 1613).

Gaudium et Spes. 50… El matrimonio no ha sido instituido solo para la procreación sino que… REQUIERE el AMOR MUTUO de los esposos…. 

INADMISIBLE: “los fines secundarios no están subordinados al fin primario sino equivalentes e independientes de él” (S.C.S. Officii, 1- IV-1944; Pío XII, Disc. Comadr. Catól., 1951).

El matrimonio NO TIENE como fin primario PERFECCIONAR a los esposos SINO LA PROCREACIÓN… Los otros fines le son SUBORDINADOS (Pío XII, Discurso a comadronas católicas, 1951).

Continua.

Decreto sobre la Libertad Religiosa. Dignitatis Humanae. 

Este documento herético es el más controversial y el más destructivo, en él se enseñan explícitamente doctrinas previamente condenadas por Papas pasados. Y esto fue tan patente, que muchos Padres conservadores del "concilio" se le opusieron hasta el final; (como los Obispos Españoles, D. Casimiro Morcillo, D. José Guerra Campos, y D. Antonio Pildain y Zapiain, quien afirmó horrorizado, "Antes que se apruebe este decreto, que la cúpula de San Pedro se nos caiga encima".

Vaticano II, Dignitatis humanae, 2: “Por lo cual, el derecho a esta inmunidad,  permanece también en aquellos que no cumplen la obligación de buscar la verdad y de adherirse a ella, y su ejercicio, con tal de que se guarde el justo orden público, no puede ser impedido”.

"El Vaticano II" enseña que la libertad religiosa debe ser un derecho civil, lo cual está directamente condenado por el papa Pío IX. El "Vaticano II" dice también que este derecho a la libertad religiosa se aplica tanto al ámbito de expresión público como privado: y que a nadie debe impedírsele la expresión o la práctica pública de su religión. La enseñanza del "Vaticano II" es una herejía directa contra el magisterio infalible del papa Pío IX y de una multitud de otros papas. La enseñanza del "Vaticano II" sobre la libertad religiosa podría añadirse literalmente al Syllabus de errores condenados por el papa Pío IX. 

5.). Unitatis Redintegratio – el decreto del "Vaticano II" sobre el ecumenismo.

Por medio de este Decreto el "Vaticano II" suspira por una Iglesia universal. El "Vaticano II" dice que la Iglesia no es plenamente católica.  El "Vaticano II" enseña que los herejes y cismáticos están en comunión con la Iglesia. El "Vaticano II" dice que nadie que nace en el protestantismo puede ser acusado del pecado de separación (es decir, de herejía). El "Vaticano II" dice que la vida de la gracia existe fuera de la Iglesia.  El "Vaticano II" dice que las sectas no-católicas son un medio de salvación. El "Vaticano II" dice que los herejes deben ser vistos con respecto… y más. "Vaticano II", documento Unitatis redintegratio, 9 1: “Casi todos, sin embargo, aunque de modo diverso, suspiran por una Iglesia de Dios única y visible, que sea verdaderamente universal y enviada a todo el mundo, para que el mundo se convierta al Evangelio y se salve para gloria de Dios”. Unitatis Redintegratio – el decreto del "Vaticano II" sobre el ecumenismo. El "Vaticano II" suspira por una Iglesia universal. El "Vaticano II" dice que la Iglesia no es plenamente católica.  El "Vaticano II" enseña que los herejes y cismáticos están en comunión con la Iglesia. El "Vaticano II" dice que nadie que nace en el protestantismo puede ser acusado del pecado de separación (es decir, de herejía). El "Vaticano II" dice que la vida de la gracia existe fuera de la Iglesia.  El "Vaticano II" dice que las sectas no-católicas son un medio de salvación. El "Vaticano II" dice que los herejes deben ser vistos con respecto… y más.

"Vaticano II", documento Unitatis redintegratio, 9 1: “Casi todos, sin embargo, aunque de modo diverso, suspiran por una Iglesia de Dios única y visible, que sea verdaderamente universal y enviada a todo el mundo, para que el mundo se convierta al Evangelio y se salve para gloria de Dios”.

Confesamos una Iglesia, no de herejes, sino la Catolica Romana, fuera de la cual nadie se salva. (Inocencio III, Dz.423).

Vaticano II", Unitatis redintegratio, 9:

“Conviene conocer la disposición de ánimo de los hermanos separados… Para lograrlo, ayudan mucho por ambas partes las reuniones destinadas a tratar, sobre todo, cuestiones teológicas, donde cada uno pueda tratar a los demás de igual a igual, con tal que los que toman parte, bajo la vigilancia de los prelados, sean verdaderamente peritos”.

Por favor adviértase cómo el texto del decreto sobre el ecumenismo del "Vaticano II" está condenado por el papa Pío XI en su encíclica Mortalium animos contra el ecumenismo.

El "Vaticano Segundo" dice en este decreto que las comuniones cristianas (romano-católica, greco-cismática y anglicana) con igual derecho reivindiquen el nombre católico… trastornará de arriba abajo la constitución divina de la Iglesia. (Pío IX, Dz. 1685, 1686).

La Iglesia Católica cree, profesa y predica que nadie fuera de ella, paganos, judíos herejes ... puede participar de la vida eterna, sino que irá al fuego eterno (Concilio de Florencia, Dz. 71).

Bien claro se muestra, pues, Venerables Hermanos, por qué esta Sede Apostólica no ha permitido nunca a los suyos que asistan a los citados congresos de acatólicos; porque la unión de los cristianos no se puede fomentar de otro modo que procurando el retorno de los disidentes a la única :y verdadera Iglesia de Cristo, de la cual un día desdichadamente se alejaron; a aquella única y verdadera Iglesia que todos ciertamente conocen y que por la voluntad de su Fundador debe permanecer siempre tal cual El mismo la fundó para la salvación de todos. Nunca, en el transcurso de los siglos, se contaminó esta mística Esposa de Cristo, ni podrá contaminarse jamás. (Pío XI en su encíclica Mortalium animos contra el ecumenimo).

Continua.

6.). El decreto Orientalium Ecclesiarum del "Vaticano II" trata de las Iglesias orientales católicas.

También trata de las sectas cismáticas orientales, las llamadas  iglesias no-católicas “ortodoxas”.

Al tratar con los llamados ortodoxos en el 27 de este decreto, el Vaticano II nos proporciona una de sus herejías más significativas. "Vaticano II", Orientalium ecclesiarum, 

Vaticano II", Orientalium ecclesiarum, 27:

“Pueden administrarse los sacramentos de la penitencia, eucaristía y unción de los enfermos a los orientales que de buena fe viven separados de la Iglesia Católica, con tal que los pidan espontáneamente y estén bien preparados”.

Durante 20 siglos, la Iglesia Católica siempre enseñó que los herejes no pueden recibir los sacramentos. Esta enseñanza se basa en el dogma definido por el papa Bonifacio VIII de que fuera de la Iglesia Católica no hay remisión de los pecados. También tiene sus raíces en el dogma de que los sacramentos sólo benefician para la salvación de aquellos que están dentro de la Iglesia Católica, tal como lo define el papa Eugenio IV.

 

7.). Ad Gentes – el decreto sobre la actividad misionera.

Como era de esperar, también encontramos herejía en el decreto sobre la actividad misionera del Vaticano II.

Ad gentes, 6: “Pues, aunque la Iglesia contenga en sí la totalidad o la plenitud de los medios de salvación, ni siempre ni en un momento obra ni puede obrar con todos sus recursos, sino que, partiendo de modestos comienzos, avanza gradualmente en su esforzada actividad por realizar el designio de Dios; más aún, en ocasiones, después de haber incoado felizmente el avance, se ve obligada a deplorar de nuevo un regreso, o a lo menos se detiene en un estado de semiplenitud y de insuficiencia”.

El "Vaticano II" afirma que la Iglesia Católica es insuficiente como medio de salvación. Este es un rechazo del dogma fuera de la Iglesia no hay salvación. Si no hay salvación fuera de la Iglesia (un dogma), ¡significa necesariamente que la Iglesia es suficiente para la salvación de los hombres!

Papa Inocencio III, Eius exemplo, 18 de diciembre de 1208: “De corazón creemos y con la boca confesamos una sola Iglesia, no de herejes, sino la Santa, Romana, Católica y Apostólica, fuera de la cual creemos que nadie se salva”.

Papa Clemente VI, Super quibusdam, 20 de septiembre de 1351: “En segundo lugar preguntamos si creéis tú y los armenios que te obedecen, que ningún hombre viador podrá finalmente salvarse fuera de la Iglesia y de la obediencia de los Pontífices.

Continuación.

Para terminar, la Secta del "Vaticano Segundo" (que intenta eclipsar a la verdadera Iglesia de Cristo, que no es otra que la iglesia Catolica, Apostólica y Romana, que por Verdad de Fe Católica Definida en el CVI, (que durará Gobernada Monárquicamente por los legítimos Sucesores de San Pedro hasta la segunda y última venida de Cristo) con su nueva eclesiología, ritos, es una “nueva iglesia falsa"  aparentemente la "Oficial", que sigue el “sistema arbitrario” de Einstein; la “evolución de la verdad” de Darwin; lo oculto del inconsciente de Freud.

La “iglesia nueva oficial” tiene en común con estos ateos y agnósticos el que rechazan la verdad única, objetiva, universal, necesaria, y admite la multitud de “verdades” subjetivas, individuales y libres, falsas.

Excluyen de la faz de la tierra al único Dios verdadero, común a todos, universal.

Los evolucionistas quieren la evolución de la verdad en error, y del error en verdad, conforme al libre arbitrio de los hombres. No distinguen entre el verdadero y los falsos dioses; entre Dios y los ídolos, entre la religión verdadera y las religiones falsas.

En lugar de obrar según la verdad, quieren el derecho de obrar “siguiendo el error”.

Niegan la verdad única, absoluta, necesaria, universal, común a todos. Quiere que cada uno tenga “su propia verdad”, “su fe”, “sus propias normas”, su religión propia, su propio “dios”, su “derecho propio”, ordenándose cada uno a las sentencias de su “propio espíritu”, “juicio propio” y su propia voluntad”. Todo enseñado en el " Concilio Vaticano II", como hemos visto en esta largo artículo. 

Esto es: sin un Dios único, sin la verdad única, sin un medio único de salvación, sin someterse a la autoridad del único Dios verdadero; sin subordinación al magisterio universal de la única religión verdadera, y a las leyes universales del único Dios verdadero. Por lo tanto, esta es una “religión cristiana falsa surgida de la Secta del "Vaticano II" (Pio XI, enciclica Mortalium animos); sin Dios, sin verdad y sin una fe verdadera; sin los mandamientos verdaderos; sin los deberes y derechos verdaderos.

Se quitó la Monarquía del único Dios verdadero, y se implantó la democracia de los hombres falsos. Se quitó el “Magisterio de la verdad” y se implantó el “magisterio del error”, de la “operación del error” de Satan, de los que “consienten con la iniquidad” (2 Tes. II, 1-11); de la unión de los fieles con los infieles (2 Cor. VI, 14-18); del imperio del “juicio propio” libre (Tit., III, 10-11), humano.

Quién no crea la fe verdadera del único Dios verdadero, de la única Religión verdadera: “ya está condenado” (Juan III, 18).

Es la palabra de Nuestro Señor Jesucristo. “Fuera de la única religión verdadera, nadie se salva”. Es verdad de fe, universal, de la religión verdadera.

El fin de la “iglesia nueva oficial” es el fuego eterno, “Sal de en medio de ella, pueblo mío, para que no participes de sus delitos y no recibas sus penas”(Apocalipsis XVIII, 4).

Quien defienda esta "iglesia falsa oficial", es falso, es seguidor del anti-Cristo, de Lucifer, de Satán, de los ateos, de los sin Dios, de los sin verdad.

Por lo tanto, debemos señalar como papas falsos, traidores de la fe, desde el sr. Angelo Roncalli, hasta el sr. Jorge Bergoglio, ligados a las sectas masonicas, sin la unidad de fe, hipocritas que se dicen “católicos”, mintiendo y engañando a millones de personas.

Y por último añadir que empíricamente, por medio de la razón se pueden llegar a tal conclusión, por tanto aquel que permanezca en esta "falsa iglesia oficial", es por ignorancia culpable, por tanto no se librerá del fuego del infierno.