Audio de Mons. Squetino sobre D. David Martínez Espinosa, de Cuba Católica. Lean el artículo antes de oír el audio y saquen sus conclusiones.

RESPUESTA AL PRESUNTO COMUNICADO DE MONS. SQUETINO

COMUNICADO DEL SUBDELEGADO DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE LA PÍA UNIÓN DE SAN PABLO APÓSTOL, SOBRE D. DAVID MARTÍNEZ (CUBA CATÓLICA), EN RELACIÓN AL PRESUNTO COMUNICADO DE MONS. SQUETINO.

Desde el pasado 11 de febrero circula por internet y se ha publicado en diferentes páginas web, un presunto "Comunicado Oficial de Mons. Squetino". Digo “presunto”, por varias razones que paso a enumerar:

1.- Es inverosímil que un Sr. Obispo emita tal documento con la sola finalidad de defender a un simple fiel, punto por punto. Además de no seguir ni respetar la estructura jurídica de los documentos oficiales. Lo cual da bastante qué pensar. Y hace que nos inclinemos a creer que el mismo no haya sido redactado, verdaderamente por un Obispo. No es lógico que un Prelado escriba un documento “oficial” sin la forma propia, y sin un asunto digno de envergadura, en el que no se trata ningún tema medianamente serio, además, tal y como veremos, se contradice con un audio del mismo, posicionándose, presuntamente, a favor de un simple fiel y en detrimento de otros sin pararse a valorar las acusaciones.

Dichos documentos oficiales deben comenzar y acabar de la misma manera canónica: como membrete, debe aparecer en el centro, y no desplazado a la derecha, el blasón Episcopal del Prelado en sus colores, seguido de la leyenda mandada. O en su defecto, el sello ha de ser negro, pero diferente al de la firma, que debe ser encarnado, y más pequeño.

Igualmente, es inverosímil que un Prelado cometa faltas de ortografía y sintaxis en el mismo. Como se puede constatar en el documento cuyo enlace dejamos más abajo.

Además de todo esto, es impensable que Mons. Squetino diga cosas, como las que enumeraré después, ya que muchas no corresponden con la realidad, como demuestra el audio del propio Sr. Obispo en el que habla con otra persona, que omitimos, sobre D. David Martínez, de finales de diciembre, que adjunto, para los incrédulos (a raíz del cual la Pía Unión emitió su documento a principios de año). He borrado, por respeto, los nombres propios que en él se escuchaban.

Nuestro Fundador Mons. de Rojas, aún por alusiones, no contestará ya que no da crédito a tal comunicado, además de por lo mencionado ut supra, sobre todo porque dichos documentos oficiales, para que sean tomados como tal, deben estar legitimados y firmados por un notario, dándole al mismo tiempo un número de protocolo. Y para que sean jurídicamente efectivos en Europa tienen que estar firmados por dos notarios. Esta figura es la que suple actualmente, por el estado de Sede Vacante, al Canciller. Únicamente si cumple tal requisito, Mons. de Rojas contestará y lo dará como válido, creyendo ser cierto que Mons. Squetino falta a la verdad de manera obscena, por no ser propio de la dignidad de un Obispo. Aprovecho para decir que S. E. Rvdma. no conoce personalmente a Mons. Squetino. Ni tiene nada que ver con él, ni con su obra.

2.- Por otro lado, nuestro Fundador, Mons. de Rojas nunca ha convocado ningún cónclave, ni lo hará. Otra cosa muy distinta es la relación que pueda tener con algunos Obispos Europeos y Sudamericanos actualmente, como Obispo que es.

Es sorprendente que, además, se afirme que precisamente venía a conocer a Mons. de Rojas, cosa que no es verdad, puesto que nunca se le invitó a venir como tal, y nadie va a un sitio sin ser invitado, antes bien venía a visitar a uno de sus Sacerdotes y pretendía tener algunas entrevistas con otros Obispos. Para ello se le comunicó oficial e individualmente a cada uno por correo electrónico la venida de S.E. Rvdma. y su intención, a fin de poder fijar las fechas de las mismas. E incluso Mons. Squetino estaba dispuesto a desplazarse al lugar de residencia de aquellos que no pudieran acudir a España. Todo lo cual se organizó a un mes vista de la venida de S. E. a España, en la que permanecería un mes. Sin embargo, ningún Obispo respondió a tal comunicado.

3.- D. David Martínez Espinosa, está bloqueado y es considerado persona non grata para la Pía Unión de San Pablo Apóstol, desde hacía meses, de igual modo para el Rvdo. P. José Vicente Ramón y su Unión Pía Sede de la Sabiduría, no contando con la confianza incluso de su Obispo Mons. Squetino, como queda demostrado en el audio donde afirma de D. David que “son unos chismosos, crean rumores” y que “yo ya, sinceramente, ya corté con él… ahora había terminado este… escrito para, finalmente, apartarme, y le pedí que, por favor, aclare en el grupo… que esas cosas que expone son cosas de él, porque hay gente que me relaciona con él…” (min. 00:56 del audio). Debido, entre otras cosas, al malestar y escándalo que D. David estaba creando en los fieles de dentro y fuera de Europa (“mucha gente se le está saliendo del grupo, es un escándalo el muchacho”, cf. min. 00:33 del audio) fruto de su cólera habitual, por estar bloqueado por muchos, y cada vez más abandonado de los que en otro tiempo le adulaban. Por todo ello, la Pía Unión de San Pablo Apóstol se vio forzada a hacer las declaraciones que se hicieron en enero de este año, donde por medio de un servidor, anunció simplemente la situación que ya existía, de facto, desde hacía meses atrás. Siempre basándonos en documentos y conversaciones, como la de este audio, además de otros más, que reservamos, por ahora, por si fuera menester usarlos, siempre por el bien de la Iglesia, Dios no lo quiera, ya que no solemos actuar de manera caprichosa y altanera. Nunca nos hemos encontrado con un caso semejante como el de D. David. Sólo deseamos vivir como hasta ahora, siendo fieles a nuestro Fundador y su Obra, sin que nada ni nadie nos perturbe. Si hemos usado este audio es para orientar a los fieles sobre esta incómoda situación generada por el afer del Sr. Martínez, y por el bien de la Iglesia, ya que han sido innumerables las quejas y preguntas sobre el mismo, realizadas, tanto a la Pía Unión, que nada tiene que ver con él, como al P. José Vicente Ramón. Insistimos, el Sr. Martínez no está vinculado en absoluto con la Pía Unión de San Pablo Apóstol. Dicho sea de paso, con esa actitud se ha cerrado las puertas para poder venir a Europa, pues parece ser que lo pretendía, y las personas que le iban a ayudar ya no lo harán.

Él, y sólo él ha provocado esta situación, por sólo contradecir algunas de sus infundadas teorías con las que “dogmatiza”. Como afirmar que actualmente en la Iglesia hay jurisdicción en los Obispos descendientes de Mons. Thuc, o Jerarquía, cosas tan elementales que cualquier tratadito de Eclesiología o Derecho enseñan. Pero él cree saberlo todo, no tiene formación filosófica ni teológica, apenas ha leído algún que otro artículo, que, careciendo de una sólida formación, usa como argumento de autoridad. De carácter bastante soberbio, perteneciendo, como pertenece a la Iglesia Discente, tiene la osadía de intentar imponerse a la Iglesia Docente, insultando a Obispos y Sacerdotes. Al verse contradicho y sin argumentos usa esas faltas tan graves de caridad, impropias de un católico. Sin más un Obispo le colgó el teléfono en una ocasión, y puedo dar fe del trato vejatorio que continuamente ha tenido hacía el P. José Vicente Ramón, trato que aún sigue dándole, incluso después de haber pedido perdón públicamente (cf. https://cubacatolica.wordpress.com/2021/02/09/me-equivoque-y-pido-perdon/  ). Por no hablar del que ha propiciado a un servidor, pero eso es lo de menos, se lo ofrezco a Dios. Dicho perdón no sirve de nada, pues para que fuera efectivo y real tendría que restituir la fama quitada a Sacerdotes y Obispos, pedirles perdón individualmente, y someter su criterio, dejando de intentar imponer su voluntad a los demás. Antes bien más parece una muestra de falsa humildad.

Para que vean la soberbia del Sr. Martínez, estando bloqueado en todos los medios de comunicación de la Pía Unión, después de haber pedido perdón, per accidents no estaba bloqueado en Telegram, y se atrevió a escribir a la Secretaría adjuntando el supuesto comunicado de Mons. Squetino con una nota en la que afirmaba: “para todos aquellos que me habéis hecho daño ahí tenéis las palabras de mi Obispo”. Demostrando falta de humildad y de propósito de la enmienda, al intentar resarcir su propio “Ego”, en vez de imitar virtuosamente a Ntro. Señor, quien, ante las acusaciones verdaderamente injustas que se le hacían en el impío tribunal, “autem tacebat”.

Su talante “dogmatizante” y altanero le hace incluso “sentenciar” cosas como que “la Iglesia no se puede meter en esas cuestiones” (en lo tocante a la ciencia, en alusión de la vacuna contra la supuesta pandemia), como reprocha Mons. Squetino “pero él si se mete diciendo a la gente que peca mortalmente si no se vacuna…” (cf. min. 00:42). También asegura el mismo Prelado que “ahora está muy molesto, ve como se pone” (cf. min. 00:35)… afirmando su iracundo carácter. Esperemos que no se crea San Nicolás de Bari y empiece dar puñetazos por doquier (aunque el santo, como Obispo que era, tenía autoridad suficiente, para hacer lo que hizo con un igual, el pérfido Arrio. Autoridad de la que carece D. David, cuya misión es someterse al Magisterio de la Iglesia defendido por los sucesores de los Apóstoles, con mayor ahínco, en este tiempo de confusión que vivimos, por la vacancia de la Sede de San Pedro, y no intentar adoctrinar a los Prelados, algunos, ya, venerables y ancianos).

CONTINÚA

4.- En cuanto a la irrisoria manifestación de que la Iglesia no debe inmiscuirse en cuestiones científico-medicinales S.S. Pío XII le responde, el 11 de noviembre de 1956 donde dijo, expresamente a la Unión Italiana de Investigación Médico Biológica: “Debéis tener la preocupación constante de resolver cada una de estas cuestiones (biológicas) sin olvidar jamás la perspectiva de conjunto a la que se supeditan las soluciones particulares, es decir, el fin tanto individual como social de vuestras investigaciones es inseparable de los imperativos morales y religiosos de que la Iglesia se hace intérprete.

La moral tiene por fin determinar la actitud consciente interna y externa del hombre en relación con las grandes obligaciones que proceden de las condiciones esenciales de la materia humana: obligaciones inviolables para con Dios y la religión, obligaciones para consigo mismo y para con el prójimo, ya se trate de individuos, de grupos y colectividades, ya de la comunidad en sentido jurídico, obligaciones en el campo casi ilimitado de las cosas materiales; es decir, la moral católica se impone a la consciencia de cada uno, sea médico, militar, sabio u hombre de acción. En consecuencia, la moral no depende de la consciencia de los individuos ni de su capricho, sino que está fijada por la misma.

Pero la moral médica va más allá. Basta tomar en las manos el Decálogo, como la sana razón lo comprende y como la Iglesia lo explica, para encontrar en él, buen número de normas morales que atañen a la actividad médica.

En diversas ocasiones hemos indicado que, frente a los avances médicos la moral debe supervisar, aprobar, u oponer su veto a los supuestos avances científicos. A veces, el médico se encontrará en situaciones que la sociedad, actualmente, y, ante el avance continuo de la medicina, ven con naturalidad, como proceder a la eutanasia, a la interrupción directa del embarazo, a prestar una asistencia efectiva a prácticas anticoncepcionales o la manipulación de células madre de origen humano, abortos o fetos, en nombre de la evolución. El científico, ante estas situaciones, tiene la obligación de respetar la moral médica. Observar la ley moral no entraña ningún daño para el interés de la ciencia, ni para el del paciente, ni para la comunidad, o para el “bonum comune”. Es más, esta debe imponerse, y no adaptarse a los requerimientos o a las sugerencias de lo que llaman avance de la medicina. La medicina se encuentra, aquí, ante la obligación de respetar la moral médica, exigida en todos los casos en que la norma moral es incondicional, realmente clara y cierta.

Se objetará, tal vez, que las ideas morales constituyen un obstáculo grave para la investigación y el trabajo científico. Sin Embargo, los límites de las mismas no son un obstáculo, en absoluto, para el progreso. En el campo de la medicina no ocurre de modo distinto que en otros campos de la investigación, de las tentativas y de las actividades humanas: las grandes exigencias morales obligan a la manera impetuosa del pensamiento y del querer humanos a deslizarse, como el agua de las montañas, por un hecho determinado; las normas morales las contienen para acrecentar su eficacia y su utilidad; le sirven de dique para que no se desborde y no cause estragos, que jamás podrían ser recompensados por el aparente bien que persiguen. Es decir, el fin no justifica los medios”.

Por lo tanto, la Iglesia no se entromete, ya que, por medio de la moral, como dice el Santo Padre debe supervisar, aprobar, u oponer su veto a los “supuestos” avances médicos.

Así pues, es totalmente ilícito y amoral vacunarse, al menos con aquellas vacunas que contengan células madre de origen humano, de embriones o fetos. Y, además, todas ellas atentan contra el quinto mandamiento de la Ley de Dios, por carecer de certeza de ausencia de efectos secundarios peligrosos para la salud humana a corto y largo plazo. Por lo que, D. David Martínez, en este caso no puede tener una posición contraria a la de su Obispo, y del Magisterio de la Iglesia, so pena de apartarse de ella. Ni Mons. Squetino puede dejar a libre interpretación la posición frente a esta vacuna o decir que no se reciba “en la medida de lo posible”, ni dejar de sancionarla, al haber un criterio cierto en el Magisterio. No obstante, D. David Martínez, tiene la osadía de afirmar que no vacunarse, en este contexto actual, por el bien común, es pecado mortal, como asevera Mons. Squetino en su audio, donde cataloga su posición sobre la vacuna como una cosa “tan terrible”, y una “defensa del Nuevo Orden Mundial”.

5.- Con el tema de las donaciones, no tenemos nada que decir. Como afirma Mons. Squetino, en el supuesto comunicado “oficial”, sólo recibieron 800 pesos con lo cual no pudieron comprar la casa, destinada para la capilla. Casa que, por las leyes de Cuba, tendría que escriturarse a nombre del Sr. Martínez, por ser de nacionalidad cubana. D. David pidió a la Pía Unión de San Pablo Apóstol dinero, en un primer momento para la compra de la casa de Cienfuegos, a lo que Mons. Squetino respondió que no era necesario una capilla por el poco número de fieles que había, y menos que hay actualmente, hay una carta firmada de su puño y letra donde lo expone, por tanto, no se le ayudó. Y así mismo se lo comunicó al P. José Vicente Ramón. Ahora ha tenido la idea de construir un oratorio, y una oficina para él (hay fotografías de la construcción ya que también volvió a pedir dinero a la Pía Unión. Por pedir pidió hasta que se le costeara, mensualmente, el wifi, excusándose en que únicamente lo utilizaba para el apostolado, existen los correos electrónicos por medio de las cuales ha hecho estas solicitudes, por medio de la Secretaría General. Estando advertidos, el Director de la Pía Unión nunca le ha prestado ayuda. Es más, ha recibido dos amonestaciones escritas, de las cuales hay copia, así como de sus respuestas, por parte de nuestro Fundador Mons. de Rojas y del Director de la Pía Unión de San Pablo Apóstol Rvdo. Sr. D. Pablo Lazo). En esa habitación donde va a instalar el supuesto oratorio, no cabe ni un Altar portátil. Como bien sabemos, los que tenemos conocimiento de derecho, en Hispanoamérica tienen el privilegio de poder rezar la Santa Misa en casas particulares, pero dice expresamente, la Sagrada Congregación del Concilio, que los moradores de las mismas tienen que ser personas de probada virtud. Mons. Squetino, supongo, que ignorará que la suegra de D. David, madre de su esposa y dueña de la casa donde iría ese oratorio, es modernista y vive en pecado mortal público de adulterio, donde cohabitan los dos juntos, residiendo su legítimo marido, y padre de su hija, en España. Si el derecho prohíbe incluso a los clérigos pernoctar en casas de semejantes personas, ¿cómo va a erigir Mons. Squetino, Obispo Católico, un Oratorio en una casa de mala reputación? Una vez más se demuestra la incongruencia del comunicado.

Por todas las contradicciones entre el comunicado y el audio, además de por toda la documentación, tanto auditiva como escrita que tenemos al respecto, y por las ambigüedades y “negligencias doctrinales”, insisto, consideramos a ese comunicado como presunto. Sólo caben dos posibilidades: o el comunicado es obra de D. David o Mons. Squetino miente y se sitúa en una postura muy peligrosa y poco católica… nosotros creemos más bien la primera opción. Después de escuchar el audio y comparándolo con el supuesto documento, saquen sus propias conclusiones. Y les rogamos que no nos disturben con problemas relacionados con Mons. Squetino y el Sr. Martínez.

Adjuntamos el enlace de Cuba Católica, donde está publicado el supuesto “Comunicado Oficial” de Mons. Squetino.

https://cubacatolica.wordpress.com/2021/02/12/comunicado-de-mons-squetino/.

Quiero manifestar que no me mueve resentimiento alguno contra D. David, muy al contrario, se le bloqueó por orden de Mons. de Rojas, por razones doctrinales. Este comunicado lo emito con el placet del Director General de la Pía Unión de San Pablo Apóstol, Rvdo. Sr. D. Pablo Lazo. Pbro., para aclarar en la manera de lo posible la situación creada por D. David. Sólo espero que la Stma. Virgen María le haga recapacitar, acepte su papel en la Iglesia Discente, como simple fiel, le conceda la contrición necesaria y sea un buen esposo y padre de familia.

He de advertir que este comunicado ha sido revisado por el gabinete jurídico de la Pía Unión, y todo lo escrito es conforme a la Ley. Ni qué decir tiene que cualquier respuesta a la Pía Unión en su conjunto, y al Rvdo. P. José Vicente Ramón que incumpla el Código de Derecho Penal será respondida con una querella criminal y petitoria de indemnización. También quiero dejar patente que no tenemos nada contra nadie. En cuanto a S.E. Rvdma. Mons. Squetino, el mismo gabinete jurídico mencionado le ayudó a que desaparecieran graves acusaciones que se profirieron contra S.E. Rvdma. en un blog por parte de un Sacerdote que pertenecía a su clerecía, aunque la querella continua. Una vez más se muestra la magnanimidad de nuestro Fundador, cuando hay una causa justa.

Dado en Bilbao a 19 de febrero de 2021, Feria Sexta después de Ceniza.

Audio de la conversación de Mons. Squetino sobre D. David Martínez.

-Pedro de Gangoiti Iturrizar.

Subdelegado de los Medios de Comunicación de la Pía Unión de San Pablo Apóstol.

 

-Pablo Lazo de la Torre, Pbro.

Director General de la Pía Unión de San Pablo Apóstol.